LA SOMBRA DE LA LUNA

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RAC
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Mar 18 Jul 2017 20:59

- ¡suéltame, no pienso irme contigo, tú no eres mi padre!, ¡déjame! -se escuchaban los gritos de una joven en un patio alfombrado con césped, dentro de una hermosa y acomodada casa de aspecto colonial, sin duda era de lujo, los gritos se escuchaban en la salida, las grandes puertas estaban abiertas, un hombre de madura edad jalaba con fuerza a una joven de morena tez quien se resistía inútilmente. -
-¡déjele! -se escuchó el fuerte grito de yulia quien entro en escena empujando bruscamente al sujeto y jalando hacia sí a la muchacha colocándole tras ella-
-¡yulia! -exclamo la chica con sorpresa-
-¿y tú quien mierdas eres? -exclamo el hombre con indignación y el gesto fruncido-
-¿Quién no dejara que le siga haciendo más daño a Anna -aseguro yulia con rencor- usted le ha hecho demasiado y yo me asegurare de que pare
-lárgate de aquí mocoso inútil, no querrás problemas, ¡¿acaso no sabes quién soy yo?!
-¡si, se quién es usted, y es por eso que vine por ella!
-¡maldición! ¡Martin, lwuis! -grito con impaciencia el irritado hombre, pronto dos sujetos aparecieron- ¡saquen a este bastardo de mi casa!
-¡no! ¡yulia! -grito Anna aterrada a quien su padrastro arrastro a la casa, en tanto los dos sujetos se acercaban a yulia de manera hostil-
¡yulia!... ¡yulia! – se escuchaba la débil voz a los lejos, la pelinegra parecía prestar más atención a Anna quien era llevada a dentro de la casa que a los sujetos que parecían dispuestos a golpearla si no retrocedía-
-¡Anna! -grito yulia tratando de ir por ella pero el puño punzante de uno de los sujetos se hundió salvajemente en su abdomen sofocándola y derribándola en el suelo mientras que el otro sujeto le impactaba una patada en el rostro haciéndole sangrar la nariz rápidamente-
Yulia se retorcía en el suelo de dolor y en medio de su sangrante sufrimiento aun escuchaba los gritos desesperados de Anna-
-saquémoslo de aquí o el jefe se enfadará -dijo uno de los tipos-
-aun no -respondió el otro tronando sus dedos y marcando una sonrisa en su rostro- el jefe ahora debe estar divirtiéndose con la pequeña perra ahí a dentro, mientras tu y yo hay que calentar nuestros puños con este hijo de puerca-
Yulia escuchaba y su ira le encendía crudamente la sangre que, abrazaba como lava sus venas y hacia arder su piel, esa llama que flameaba por dentro de su pellejo le hizo levantarse con el ceño fruncido y una mirada desconocida se apodero de su cara sangrante, los tipos le miraron y antes de que estos le atacaran, con el peso de todo su robusto cuerpo cargo el golpe que se concentró en uno de sus puños y lo impacto fieramente en la quijada de uno de ellos quien giro el rostro brutalmente, un poco más y parecía que se desnucaría, cayendo noqueado al instante, mientras el otro se quedó boquiabierto por unos segundos mirando como en cámara lenta, su compañero era fuertemente derribado por un aparente mocoso a quien los dos doblaban la edad.
-¡malnacido! -grito de repente el agresor y lanzo un puñetazo que su oponente esquivo y que devolvió con un gancho al hígado, dejándolo sin aliento, para después rematarlo por así decirlo con un fuerte derechazo que no era otra cosa que la rabia envuelta en la pálida piel de sus puños.
Sus ojos se veían hundidos, oscurecidos, iracundos, la sangre fluía aun de su nariz, sus puños se cerraban con fuerza, tanto que sus uñas parecían clavarse dolorosamente y con rudeza en las palmas de su mano cerrada, su respiración era agitada, el vigor de la lucha parecía bañarla con su sangre y sudor, su gesto que endurecido desfiguraba su suaves facciones parecía marcarse con un odio que marcaba sus límites con las rayas que se pintaban en su piel, sus pies entonces le encaminaron a la puerta de la casa donde aún escuchaba la frágil voz que golpeaba con dolor su corazón.


Despertó de repente, Su cabeza le dolía, abrió los ojos y estaba en el piso, frente a ella, estaban los barrotes que la aprisionaban, se enderezo para sentarse y sintió en parte de su abdomen la secuela del toque eléctrico que recibió en la oficina de la directora, se levantó y observo que había un peculiar silencio a su alrededor, era extraño, puesto que por lo regular siempre estaba el abrumador sonido de las voces y risas o riñas de sus compañeras, se dirigió a la puerta de su celda, aun le dolía para caminar, salió y se dirigió por el pasillo donde no se encontró con nadie, eso era aún más extraño, salió del pasillo para entrar al siguiente y encontró el mismo vacío, camino más y observo a unos metros un tumulto de reclusas que se agolpaban para mirar algo que todos querían no perderse, yulia se acercó y encontró a Ruby encimada en el tumulto, la pelinegra le tomo del hombro, esta le miro instantáneamente -oh despertaste -le dijo para seguir observando a donde sus ojos se dirigían antes de que la pelinegra llegara.
-¿Qué está pasando? -pregunto yulia tratando de ver también lo que todas admiraban-
-se la llevan -dijo Ruby metiéndose entre las demás-
-¿a quién? -pregunto yulia confundida-
La mano de Ruby pareció salir de entre el tumulto y tomando el cuello del uniforme de yulia la jalo adentrándola entre sus compañeras para que mirara en primera fila como dos policías con dos hombres vestidos de blanco llevaban a una despeinada reclusa que forcejeaba y decía incoherencias a la nada-
-a Megan -contesto Ruby al soltarle y dejar que Yulia observara inerte el suceso, mientras era llevada Megan, todas se quedaron en un rotundo silencio, Ruby se acercó más a su compañera y le susurro algo al oído-
-la directora la mandara al manicomio para que se pudra ahí con su locura -yulia observaba como iban arrastrando a la enloquecida Megan quien al pasar a su lado le miro a los ojos sorprendiendo a yulia, ambas se observaron y yulia pareció ver en Megan un destello de cordura, esta como si se detuviese el tiempo le sonrió y no supo si fue su imaginación o acaso, uno de los ojos de Megan pareció cerrarse al momento de ver a yulia, esta se quedó estática, en tanto el silencio era tan fuerte que se le erizo la piel.
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RAC
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Lun 24 Jul 2017 21:28

-debo saber que está sucediendo, que paso con Megan -decía yulia ensimismada dándole la espalda a Ruby quien le miraba como si no la entendiera-
-Megan se volvió loca y por eso se la llevaron -respondió con tono lógico la rubia-
-lo sé, pero ¿cuál fue la causa de su locura? -cuestiono la pelinegra al darse media vuelta para verle el rostro a su compañera-
-la directora, -respondió Ruby- ella la enloqueció, y déjame decirte que no es la primera
-¿Cómo que no es la primera? ¿Qué quieres decir? -pregunto yulia aún más intrigada- ¿acaso la directora ha… es decir, se han llevado a más presas a un sanatorio mental?
-desde que yo estoy aquí, han sido tres con Megan y temo que pronto sean cuatro -dijo Ruby con expresión sombría-
-¿cuatro? ¿Por qué? ¿a quién te refieres? ¿hay otra aparte de Megan que también esta mentalmente desequilibrada?
-si por desgracia hay otra que está en la lista negra de esa bruja
-¡¿Quién?! -interrogo con un toque de impaciencia la ojiazul- ¿Por qué no me hablaste de ella?
-no hace falta, tú la conoces bastante bien -contesto Ruby con los ojos entre abiertos denotando sarcasmo-
-¿a quién? -pregunto Yulia sin comprender-
-solo mírate al espejo y la conocerás, todo apunta que ella es la siguiente víctima de esa mujer
-ya basta Ruby no empieces de nuevo -reclamo yulia frunciendo el ceño- no creo que la directora… -se quedó callada y repentinamente volvió a su cabeza el recuerdo de la mañana anterior, cuando le pregunto a la directora cuál era su nombre >>Elena>> dijo, era el mismo nombre que Megan pronunciaba sin cesar en medio de sus delirios, acaso, ¿sería posible que Ruby tuviese razón?
-Ruby, conociste a las otras dos mujeres que se llevaron antes que a Megan? -pregunto Yulia-
-ya te dije que si, incluso Megan sentía compasión por ellas, a pesar de que era una clase de macho alfa en esta prisión, sentía lastima por ellas, claro no se las llevaron a las dos al mismo tiempo porque primero empezó una y un mes después siguió la otra, así es la directora, es como la menstruación, cada vez le llega a una mujer diferente, yo estoy igual que tú, no llevo mucho tiempo aquí, tengo casi cuatro meses, tu a penas cumplirás uno, por eso te toco ver solo a Megan, ¿porque crees que hasta los oficiales le temen a ese monstruo sin rostro?, es una especie de medusa, quien la ve a la cara sin duda -respiro profundamente- será su fin, al menos el fin de su cordura-
-¿Cómo se llamaban las otras dos reclusas? -pregunto yulia-
-una Karina y la otra Esther, eran tranquilas y ambas estaban aquí por crímenes menores, una por haber hecho fraude en una de esas loterías donde según lo que salga en la ruleta es el numero ganador o algo así y la otra creo que la acusaban por acosar a un menor en la escuela, creo que era maestra o algo así, el caso es que para serte sincera no tenían fachas de delincuentes o en el caso de la maestra, de pervertida, pero bueno, ambas enloquecieron una vez que entraron a esa oficina del terror -conto Ruby suspirando con resignación y mirando con tristeza hacia abajo-yo creía que tal vez esas dos mujeres no estaban preparadas para la cárcel, pero cuando vi a Megan la mujer dura que yo conocí, enloquecer; me convencí que esa mujer, esa medusa, esa horrible bruja les hacía algo en su oficina y por eso salían alucinadas
-esto es absurdo, no puedo creer que una mujer haya enloquecido a tres mujeres en solo tres meses, eso es imposible, difícil de creerlo
-son tres según mi estadía aquí, según tu estadía aquí es una, Megan, ahora, pregúntale a las que llevan más tiempo aquí, todas las que han salido desquiciadas han sido llamadas por la medusa y se despiden de su cordura, especialmente aquellas que a pesar de sus crímenes se muestran un poco humanas, es una lástima porque las perras más fieras y terribles son las que se quedan aquí adentro, me gustaría ver a la alemana por ejemplo ser llevada dentro de una camisa de fuerza -dijo Ruby pensativa, en tanto Yulia se quedó callada, tratando de procesar la información que su amiga le había dado en ese momento- Dios, no quiero pensar que tú seas la siguiente, que va a ser de Esmeralda si te llevan o peor, ¿Qué va a pasar conmigo?, me harán añicos aquí adentro, puedo con algunas pero hay otras como esa odiosa alemana ¡ay ay ay! No quiero siquiera imaginarlo, por Dios yulia ya no busques más problemas y deja que se lleven a otra en tu lugar -dijo Ruby mordiéndose las uñas asustada-
Yulia no dijo nada, seguía ensimismada, aun no quería creer nada de lo que había escuchado, incluso nada de lo que había escuchado de los labios de Megan, Elena, Elena, ese era el nombre de esa mujer a la que toda la prisión temía, quería saber más, investigar, pero, ¿que pasaría si todo eso resultaba ser verdad?, no temía por su integridad mental, ya no sentía miedo por su destino, sino que le preocupo en ese momento lo que su compañera de celda le manifestó, ¿Qué sería de Ruby, que pasaría con Esmeralda? Odiaba admitirlo, pero Ruby era como su hermana, su familia dentro de la prisión y Esmeralda, ella era una mujer vulnerable, una mujer que no debería para su opinión, estar ahí, Esmeralda le recordaba tanto a Anna, su débil integridad, su dulce proceder, hasta podía asegurar que en su mirada centellaba aun la inocencia de una virgen… cerro los ojos por un momento, parecía estar meditando, estaba en medio de una duda que parecía carcomerle el cerebro, pensaba, pensaba, una y otra vez, quería saber más sobre Elena, esa mujer tan misteriosa, tan enigmática, tan intelectual, parecía que conocía mucho, la ansia de conocimiento también le atormentaba, quería aprender de Elena esa habilidades misteriosas que le mostro en sus primeras visitas con ella, quería conocer lo que Elena sabia y también arrancar el velo gris que parecía distorsionar la imagen de la directora, averiguar aun arriesgando lo poco que le quedaba que era su libertad de pensamiento, tan solo para saber que era lo que escondía esa mujer, pero, otra vez el peso de proteger a sus amigas la traían de regreso a atender las advertencias de Ruby.
La ojiazul Respiro con conciencia y exhalo con profundidad, abrió los ojos y los clavo en su amiga que parecía estar perdida en sus propios temores, pues observaba aun pensativa a la pared frente a ella donde se encontraba sentada en su camastro.
-he tomado una decisión Ruby -dijo, su amiga le miro- prometo no meterme en más problemas, tratare de pasar inadvertida para que la directora no me vuelva a pescar-
Ruby como si hubiese saltado del camastro se levantó de golpe y se abalanzo a yulia para abrazarla.
-¡Gracias a Dios! ¡¡Has entrado en razón!! -celebro Ruby- ¡no sabes lo feliz que me haces! -dijo Ruby sonriendo y tocando la cara de la pelinegra con ambas manos como si mirara a su pequeño hijo rebelde que le ha prometido portarse bien de ahí en adelante-
Yulia solo sonreía tratando de disimular su desilusión.
-solo quiero hacer una pregunta más respecto a esa mujer -comento yulia, su compañera se alejó aun sonriendo-
-¿Qué cosa?
-¿Cómo es que mujeres tan tranquilas como Karina y Esther llegaron a parar a la oficina de la directora? -pregunto la pelinegra con aire astuto-
-eso es lo más trágico, que ellas eran las que menos se metían en problemas, pero a Karina se la llevaron por que se vio en medio de un pleito donde ella ni siquiera participo y la maestra por faltar al reglamento por una estupidez -conto la rubia molesta como si recordara-
-¿y que paso con las que empezaron el pleito? -interrogo la pelinegra-
-a ellas las llevaron a aislamiento y las dejaron por una semana, yo creí que eso era lo peor pero después de ver a Karina y a Esther salir desquiciadas de aquí, creo que yo preferiría irme a aislamiento, te lo digo, una vez que esa bruja te echa el ojo, es difícil salir bien librada, pero tengo fe en ti, y sé que tu sabrás zafarte de sus garras -dijo Ruby con convicción-
Yulia la miro sin decir una palabra para después perder sus ojos en un punto incierto como si divagara silenciosamente en sus revueltos pensamientos.
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Lun 24 Jul 2017 21:48

Pasaron los días, yulia no se había metido en problema alguno, Ruby y ahora Esmeralda le seguían la mayor parte del tiempo, a pesar de que Esmeralda tenía ya su propio grupo de amigas, yulia la vigilaba y trataba de tenerla cerca lo más posible para cuidarla al igual que a Ruby, pues aun había reclusas que querían a Esmeralda como compañera intima o esclava sexual que era peor, yulia fingía estar como pareja de Esmeralda con quien había llegado a un acuerdo de que, si era necesario fingir un beso o alguna demostración de afecto para que todas creyesen que estaban juntas, lo harían, Esmeralda acepto pues parecía no sentirse incomoda como al principio, al contrario se le veía alegre y satisfecha con el acuerdo, pues era mejor fingir por momentos que era la amante de yulia a que le arrebataran de las manos de esta, y otra criminal le hiciese daño. En fin, todo parecía normal, al menos tranquilo, las reclusas parecían menos hostiles, según la poca experiencia de Ruby, era una clase de luto por otra compañera que había sido arrastrada por la maldad de la directora, así había sido con las otras dos chicas, eran como dos o hasta tres semanas de choque emocional que recibían las prisioneras y su violencia disminuía por ese lapso de tiempo, luego, pasado el trance, parecían olvidar un poco y volvían a sus andancias y a su conducta original aunque no igual de pronunciada pues ya sabían a lo que se atenían si llegaban a oídos de la medusa como Ruby había bautizado a Elena, quien seguía intrigando a yulia a pesar de que se sentía complacida cuidando de Esmeralda en prisión como cuidaba de Anna afuera, aun sentía esa necesidad de saber más sobre la directora.
Poco a poco llegaban más reclusas nuevas a quienes algunas prisioneras con las que hacían amistad rápidamente como Ruby, ponían al tanto de la situación respecto a la ¨medusa” y otras no se daban por enteradas, pues a veces para las que tenían tiempo librándose de ese peligro era una bendición que cayese carne fresca en las garras de la directora.
-hola cariño -escucho Yulia tras ella cuando se lavaba los dientes en el lavabo amarillento de los corroídos baños-
-hola Esmeralda -respondió la pelinegra mirando a su alrededor para darse cuenta de que solo se encontraban ellas dos- no hay nadie, ya no tienes que fingir -dijo sonriendo la pelinegra con los labios blancos por la pasta dental-
-lo sé -dijo Esmeralda acercándose para limpiarle la boca a yulia con la yema de su pulgar- no estoy fingiendo ahora -confeso la morena con una sonrisa y se acercó para besar a yulia quien estaba un poco fuera de si- aun tienes pasta en la boca -señalo la morena limpiando unos residuos de pasta de dientes que se le pego a los labios cuando beso a yulia-
-¿Qué fue eso? -pregunto yulia aun sin comprender-
Esmeralda acaricio su mejilla y con ambas manos tomo el rostro de la pelinegra que parecía no poder moverse, le inclino la cabeza y le beso la frente.
-eres como un niño -dijo Esmeralda con una sonrisa cargada de ternura- inocente y saturado de buenas intenciones, tienes el corazón de un pequeño niño -decía la morena mientras sus manos bajaban del rostro de yulia para descansarlas sobre su pecho y mirarla a los ojos-
Yulia estaba sin habla, el gesto de la chica le clavo como espina el corazón, recordó algo de repente, en su memoria un rostro de morena tez y de ojos pardos le miraba con ternura; >>Anna, la joven que más amaba, estaba frente a ella, estaban en un lugar lleno de verde vegetación, era un campo abierto donde un hilo de agua transcurría debajo de un puente de madera que los lugareños habían construido para cruzarlo, ellas estaban debajo de ese puentecito, sentadas, a la orilla del agua, a yulia le encantaba tirar piedras al agua, era un lugar tranquilo, donde la mente de la pelinegra se calmaba y era un respiro para ambas que sentían no encajar en ese pequeño y árido pueblo, pues era el único lugar donde había más árboles, era un lugar virgen como ellas, tal vez era porque estaba alejado de la poca civilización de la que estaba compuesta su comunidad.
-esto es maravilloso -dijo la pelinegra respirando a sus anchas la brisa que se desprendía del agua- es tan tranquilo y tan lleno de paz
-es como tu -dijo Anna repentinamente-
Yulia le miro tratando de entenderle-
-es puro, es armonioso, está lleno de vida y paz a pesar de estar en medio del sufrimiento y el desastre -aseguro la morena joven mirando a yulia con mirada afectada-
-¿que te hace creer que yo soy así? -pregunto yulia con una sonrisa divertida marcando su rostro-
Anna se levantó y se inclinó como si se hincara casi en frente del perfil de yulia quien se giró para mirarle un poco confundida.
-¿Qué sucede? -pregunto yulia mirándola con una sonrisa-
-tienes el semblante de una criatura inocente, que, a pesar de los golpes del destino, su pulcro matiz no ha sido mancillado -dijo Anna para después estirar un poco su cuello y besar la frente de la pelinegra-
El sonido virtuoso de la corriente acuática era lo único que los oídos de yulia escuchaban en ese momento y la humedad de los labios de Anna fue lo que su cuerpo percibió únicamente de entre todas las sensaciones. <<
El recuerdo se borró y las lágrimas que brotaron de sus ojos la trajeron nuevamente a la realidad, miro la imagen de Esmeralda distorsionada por sus lágrimas que recorrían ágilmente sus mejillas, la morena joven le miro con un gesto de preocupación-
-¿Qué paso? ¿Por qué estas llorando? ¿acaso hice algo malo? -pregunto Esmeralda conmovida- ¿dije algo malo?
Yulia la tomo del brazo y la atrajo hacia ella para abrazarla, la joven solo correspondió al abrazo, el corazón de yulia se contrajo, como si se hiciese pequeño y las lágrimas que escapaban de sus ojos se hicieron más abundantes, tanto que humedecían poco a poco el cuello de Esmeralda. Parecía que sus lágrimas le habían devuelto otra vez su olvidada humanidad.
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Lun 24 Jul 2017 23:59

-no me dejes sola Esmeralda -rogo la pelinegra en medio de su lamentación aun abrazando a la joven que un poco desconcertada correspondía con dulce y suave tacto al abrazo de yulia quien parecía una niña que se aferra temerosa a su madre- creí que mi vida ya no tenía sentido alguno, que mi vida se estaba yendo al caño, creí que ya no había nada -se despegó un poco de Esmeralda para mirarle de frente, la morena joven le limpiaba las lágrimas con sus delicadas manos del empañado rostro de yulia -tú me recuerdas a alguien a quien amo mucho, la persona por la que estaría dispuesta a dar mi vida para protegerla, para verle al menos sonreír -yulia tomo la barbilla de la joven que le sonreía conmovida- tu eres quien me preocupa ahora, yo te cuidare de lo que sea aquí dentro, no permitiré que nadie te haga daño -dijo la pelinegra acariciando la mejilla de Esmeralda quien se aferraba del cuello de la ropa de la pelinegra- te voy a proteger de quien sea
-lo sé -dijo Esmeralda sonriendo para después acercarse a ella y besarla con ternura, yulia correspondió con el corazón desnudo como si de Anna se tratara, no quería encarnar a Anna en Esmeralda, pero ambas eran tan parecidas que yulia podía sentir que las dos eran una sola mujer, una sola mujer dividida en dos.
Estaban besándose de una forma muy particular, como si el oxígeno de una le hiciese falta a la otra, algunas reclusas entraban al baño y miraban la escena, unas sonreían algo sorprendidas, pero no decían nada como si trataran de que yulia y Esmeralda no las notaran, y otras parecían que ya no les sorprendían puesto que se suponía, estaban juntas y por eso nadie podía meterse con la morena porque si lo hacían se las verían con yulia.
Ruby entro y en cuanto las miro exclamo:
-¡ooow así quería encontrarlas! -ambas se despegaron de golpe como si las hubiesen descubierto en el acto, siendo que ya tenían público desde hace unos minutos, yulia noto que había más compañeras en el baño y su rostro se puso como un tomate en tanto Esmeralda solo sonrió apenada -¡ay que bonito es el amor! -grito Ruby colgándose del cuello de Yulia-
-cállate Ruby -dijo esta, apenada-
-oye Esmeralda, tus amigas me han estado preguntando por ti durante el día, sinceramente me están rompiendo la paciencia -dijo Ruby aun colgándose del cuello de la pelinegra quien se cansó y se la quitó de encima-
-gracias por decirme Ruby, debo irme -dijo observando de una manera significativa a la pelinegra- hasta pronto
-te veo más tarde, ten cuidado -advirtió yulia un tanto preocupada, la morena solo le sonrió y salió, Ruby miro a su compañera y suspiro estruendosamente-
-¡AAhh! ¿sabes a que huele aquí? -pregunto Ruby suspirando cursi y con una mirada enternecedora-
-a drenaje -contesto una mujer de color al pasar a su lado para salir del baño ambas la miraron salir-
Yulia solo se cruzó de brazos y sonrió divertida.
-ella tiene razón, debo irme yo también -comento la pelinegra para salir detrás de la otra reclusa, la rubia la siguió-
-¡no me refería a eso! -exclamo Ruby- me refiero al romance, eso que vi ahí adentro ciertamente no fue … ¡fingido! -exclamo esta última palabra dentro de un susurro- huelo a kilómetros esa atracción que sientes hacia Esmeralda y se nota que ella también está enamorada de ti
-Ruby eso es solo tu imaginación, a Esmeralda yo la cuido como te cuido a ti
-si pero a mí no me agarras a besos -objeto Ruby-
-¿Por qué lo dices, quieres que lo haga? -dijo yulia guiñándole el ojo y sonriendo divertida-
-no gracias, no me gusta batear por ese lado, a menos que fuera Esmeralda quien lo quiera hacer jeje -sonrió Ruby con picardía-
Yulia solo se rio divertida.
-ah vamos acéptalo, ustedes ya van en serio, ¿no es así? ¿verdad?... ¡¿verdad?!
-¡si! ¡si! ¡¿contenta?! Estoy enamorada de Esmeralda, ella es por lo que voy a luchar día con dia de ahora en adelante -confeso sincera la pelinegra-
-si, eso suena bonito, pero ¿sabes cuánto tiempo le dieron a Esmeralda aquí adentro?
-no ¿Por qué? ¿Cuánto tiempo le dieron?
-no lo sé, deberías preguntárselo, es mas ya deberías saberlo
-y eso que tiene que ver? -pregunto yulia confundida-
-¿Cómo? que ¿que tiene que ver?, ¿no te has preguntado siquiera si tu saldrás más primero de aquí que ella? Si tus sales primero ¿que pasara con ella? -cuestiono Ruby alarmada-
-Ruby, ¿no crees que lo que acabas de decir es estúpido? -inquirió la pelinegra con el ceño fruncido y mirando a su compañera con gesto ilógico- yo mate a un hombre mi sentencia es de veinte años por homicidio en primer grado, Esmeralda solo la atraparon junto a…
-su novio criminal -termino la frase la rubia-
-… si -respondió incomoda la pelinegra-
Ambas salieron al patio donde se revolvieron con las demás prisioneras.
-eso es aún más trágico -aseguro Ruby chupando la muela- ella saldrá y tú te quedaras aquí hasta que seas una cuarentona menopaúsica-
-eso ya no importa Ruby -contesto resignada-
-si estuviera en tu lugar si me importaría, si amo a Esmeralda y rectifico si yo fuese tú, y ella saliera antes, no crees que con el tiempo se olvidaría de mí y tal vez afuera encontraría un hombre que la quiera sinceramente no digo que tu no la quieras con sinceridad, pero que quiera formar una familia con ella y vuelvo a rectificar hipotéticamente; si ella acepta y tiene hijos con ese hombre, ¿Qué crees que pasaría conmigo? Y te contesto, si yo fuese tú, eso me mataría, emocionalmente hablando
La pelinegra se quedó pensativa.
-créeme eso es un futuro triste para ti -insistió Ruby- ¿no me digas que no has pensado en el futuro?
-yo ya no tengo futuro Ruby -respondió Yulia con áspero tono- sé que me voy a podrir en este lugar, es por eso por lo que prefiero no pensar en el futuro, porque yo ya lo he perdido
La rubia mostro un semblante afectado, como si se sintiese culpable por haber dicho lo anterior.
-oye, viéndolo bien no es tan malo, ahora que Esmeralda está contigo, aprovecha el tiempo con ella, bésala, haz el amor con ella hasta el cansancio, yo conozco lugares donde puedes hacerlo con ella -dijo Ruby tratando de animarla-
Yulia se metió las manos a los bolsillos y aun callada se adelantó con el rostro mirando abajo. Se acerco a la cerca que delimitaba el patio, del otro lado de este, había un enorme campo verde parecido a un campo de futbol, tan amplio, tan natural, tan airoso que yulia inconscientemente tomo una bocanada de aire fresco que le recordó su libertad. Recordó cómo se sentía el peregrinar por las áridas y empolvadas calles de su pueblo, aun cuando detestaba su vida en él, extrañaba esa sensación, pues aun, encerrada en esa retrograda comunidad tenía opciones, tenía libertad de dirigir su barco a destinos distintos, tenía Fe, pues aun, cuando había nacido en el abismo, nadie le retenía, para hacer algo que cambiara su vida, pero ahora, las cosas eran diferentes, estaba atrapada, estaba cautiva, le robarían veinte años de su vida, su juventud la perdería en esa prisión, pero sabía, que a pesar de que lo tenía bien merecido puesto que ella no replico en absoluto él porque había hecho lo que hizo para que la encerraran, y tampoco mostro arrepentimiento alguno, sabía que su crimen a pesar de que tenía bien claro el por que lo había cometido, no tenía ninguna clase de perdón.
Su ánimo se había marchitado, sus sueños habían sucumbido bajo las rejas que cada noche le encerraban, se sentía enterrada en vida, había muerto ya, pero seguía respirando, y recordó las palabras de la directora, estaba en una especie de coma consiente donde parecía no sentir nada cuando en realidad lo sentía todo, como si la hubiesen enterrado bajo la húmeda y suelta tierra que le cortaba el oxígeno y los gusanos tratando de morderle la piel que aún tenía viva, esa era su sepultura, no era la prisión ni siquiera la conciencia de su crimen, sino su desolada desventura, el acabose de sus sueños, la pérdida del amor de esa mujer por la que ella se auto condeno. Ya no tenía nada. Y cuando creyó que ya no había nada, apareció ese misterio que la envolvió, esa mujer que cubría su personalidad con esa atroz leyenda de desprender a las cautivas de su pobre cordura, esos ojos verdes que parecían penetrarle la piel y leer su alma, sus pensamientos, Elena, el nombre que recitaba con terror y pasión la pobre mujer que hace unos días fue llevada a un asilo de dementes, su piel se erizo al recordar la mirada de Megan cuando era llevada a su destino final, quería saber y quitar esa distorsionada careta que le habían fabricado a esa mujer casi toda la prisión. Pero apareció Esmeralda y como si fuese sangre caliente que se introduce en las venas de un anémico cuerpo, Esmeralda apareció para volver a calentar su vida, con ella trajo la esperanza perdida de yulia, le recordó nuevamente su humanidad.
Ahora ya no importaba que pasaba realmente con la directora, quería estar con Esmeralda, cuidarla, dedicarse a ella, el tiempo que pudiese tener en prisión, decidió que, aun cuando tal vez perdiera a Esmeralda igual que a Anna, ella aprovecharía el tiempo que se le concediera a su lado, pues así era la vida, una dueña con un amargo sentido del humor, que le da al hombre pequeños sorbos de felicidad para que este siga como un arlequín, entreteniéndole con sus actos maquillados de cinismo y graciosa estupidez.
Cerro los ojos y se concentraba en su respiración, trataba de perderse en esa sensación agradable de llenar sus pulmones de aire fresco, estaba tan encerrada en su mundo interno que no se percató que Ruby ya estaba a su lado y solo la miraba con compasión.
-¿Extrañas tu casa, tu familia? -pregunto Ruby irrumpiendo su meditado silencio, la pelinegra abrió sus ojos y giro su rostro para mirar a su compañera-
-si, algunas veces, pero temo que ella a mí no me extraña
-¿ella?
-mi madre -dijo yulia- cuando me encerraron no se presentó en el juicio y son muy pocas las veces que me visita, no la culpo, está profundamente decepcionada de mi -dijo la pelinegra con la mirada perdida en el campo detrás de las verjas de malla ciclónica-
-si... los padres suelen lastimar mucho con su indiferencia, al menos los míos no saben que estoy tras las rejas -dijo Ruby sonriendo- de hecho, nunca han sabido de mi desde que nací
-lo lamento Ruby -dijo la pelinegra mirando a su amiga-
-ya no importa, me dejo de importar desde veinticinco años atrás -aclaro la rubia arrugando el gesto- llegas al punto donde te acostumbras a vagar sola por la vida, solo dale tiempo al tiempo -dijo Ruby mirando en la misma dirección en la que la pelinegra observaba-
-tú ya no estás sola Ruby, yo estoy contigo, me tienes a mí y a Esmeralda, al menos el tiempo que dure, siempre estaremos contigo, nosotras somos tu familia ahora -aseguro Yulia tocando el hombro de su compañera-
-si lo sé -sonrió la joven-
Pasaron los días y la directora no tenía ninguna clase de justificación para encerrar a yulia en su oficina, el comportamiento de las reclusas poco a poco volvía a su normalidad, y lo que había sucedido con Megan poco a poco quedaba en el olvido, su experiencia quedaba enmarcada en un cuadro del recuerdo empolvándose en la memoria de algunas reclusas…
-¿Qué comeremos hoy? -pregunto Ruby a Yulia dirigiéndose al comedor-
-no tengo idea -respondió Yulia indiferente-
-¿crees que nos den salmón? -jugo la rubia-
-si seguro, si no nos dan pescado empanizado -contesto yulia sonriendo-
-¡Yulia! -se escuchó tras ella, la voz de una mujer castaña que corría cansadamente-
Yulia y Ruby se detuvieron y se giraron para ver a la mujer que se acercaba a ella sofocada.
-¿Qué sucede Lucia? -pregunto Yulia algo perturbada-
-es esmeralda, está en problemas -respondió Lucia-
-¿ahora quien la está molestando? -pregunto Ruby-
-¿es la alemana otra vez? -pregunto Yulia frunciendo el ceño-
-si debe ser ella, es la única que no se quiere dar por vencida -dijo Ruby mirando a Yulia quien observaba a Lucia como esperando una respuesta-
-creo que esto es peor -dijo Lucia tronando nerviosa los dedos de sus manos-
-¿peor? -pregunto Ruby- ¿que puede ser peor que eso? -yulia fruncía el ceño-
-créeme esto es peor -afirmo Lucia-
-¿Qué fue lo que paso? -pregunto con tono desesperado Yulia-
-se han llevado a Esmeralda a la oficina de la directora
"el que espera con prudencia sera recompensado en el momento apropiado"
"ahora la espera ha terminado presten su atencion a una leyenda"

oO-aLex-Oo
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por oO-aLex-Oo » Mar 25 Jul 2017 19:45

se esta poniendo bueno eh!.. te sigo

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lenyul tatu
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por lenyul tatu » Jue 27 Jul 2017 18:12

Está muy bueno
Continua pronto
cada palabra tuya es volverme loca por ti

paulavk
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por paulavk » Lun 31 Jul 2017 20:32

Se está poniendo interesante, por favor publica pronto la continuación

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RAC
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Mié 02 Ago 2017 22:50

gracias alex por seguir mi historia, espero me acompañes hasta el final, gracias lenyul tatu, tratare de postear lo mas rápido que pueda para no hacerles esperar tanto tiempo, gracias paulavk por leer mi historia espero les guste esta continuación. SALUDOS! icon_e_biggrin

-¡ay santo Dios! -exclamo Ruby asustada tocando su frente
-¿Qué es lo que acabas de decir? -pregunto Yulia casi sin poder entender lo que había escuchado-
-estábamos a punto de dirigirnos al comedor cuando Hanna, la demoledora se nos acercó con su pandilla de lunáticas y empezó a echarle carilla a Esmeralda diciéndole cosas horribles, por desgracia estaban los oficiales cerca y se llevaron a Esmeralda y a Hanna junto con las demás
-¿pero porque a ella? ¿Y cómo sabes que la llevaron a la oficina de la directora? -cuestiono quejosa la pelinegra-
-es que Esmeralda trato de defenderse, como es natural y los guardias se la llevaron porque aseguraron que estaba peleando igual que Hanna, y sé, que la llevaron a la dirección porque escuche a uno de ellos decir que la directora ya tenía en la mira a Esmeralda porque estaba provocando mucho revuelo entre las demás
-¡Dios la bruja la volverá loca a ella también! -exclamo Ruby con espanto-
-Cállate Ruby -dijo Yulia mostrando angustia en sus facciones tratando de pensar en que hacer-
Recordó a Megan y se estremeció, no quería pensar en la veracidad de la leyenda. Menos ahora, que Esmeralda ya estaba en la mira de esa mujer, tenía que hacer algo al respecto, ¿Cómo era posible que Elena supiese de Esmeralda, como es que la identificaba, de entre todas las reclusas que de verdad creaban problemas y se metían en líos en la prisión, como es que la directora supo de la existencia de Esmeralda?, Esmeralda nunca se metía con nadie, solo era una muñeca débil a la que, si ella; yulia no hubiese intervenido, sería el juguete de cualquier cautiva fuerte y desalmada. ¿Cómo rayos Esmeralda había llegado a oídos de esa mujer?, a menos claro que, como Esmeralda era cercana a ella, tal vez por esa razón la directora la ubico, y de repente recordó también que en una de sus visitas con Elena, Yulia había mencionado su nombre, -¡Ah!- su corazón se aceleró y el miedo por primera vez en mucho tiempo, helo su sangre y erizo lo bellos de su piel.
se tranquilizó o eso intento y pensó que, si Esmeralda fuera conocida por esa mujer, conociendo un poco a Elena, la encontraría igual que las otras presas, además solo sería una vez o al menos de eso se encargaría, y si no fuese así,- que era lo que Yulia menos quería-, al igual que a ella, la directora solo la aturdiría con sus monólogos y sus extrañas filosofías y la dejaría, ya que pensando con la cabeza fría, la directora solo quería a alguien para conversar, podría ser algo gracioso el pensar de que esa mujer estaba tan desquiciada que con sus extrañas charlas también desquiciaba a quienes la oían por mucho tiempo, igual que a Megan y las otras dos chicas, pero lo gracioso desaparecía al momento de recordar a Megan ser llevada por gente de un psiquiátrico, fuera de si y sufriendo ese dolor atroz de la locura penetrándole la mente y llevándola a su vil perdición, trato de calmarse a pesar que en el exterior parecía estar serena e imperturbable, en su interior se estaba desplomando, pero intento ser optimista y trato de creer que solo era cuestión de tiempo para que todo volviese a la normalidad y que, si se empeñaba en proteger a Esmeralda para que ya no se metiera nunca más en problemas, la directora se olvidaría de Esmeralda como se olvidó de ella-
-¿Qué vamos a hacer? -escucho la voz de Ruby que la volvió de nuevo a la realidad-
-vamos a esperar -dijo Yulia sin más-
-¡¿esperar?! ¡¿esperar a que?! ¡¿a que la vuelva loca?! -exclamo desesperada Ruby-
-esperar a que la traigan de regreso,-rectifico yulia a punto de salirse de su tranquila postura- ¿o que quieres?, ¿Qué vaya por ella? -cuestiono con ironía la pelinegra enfadada- ¡¿Qué golpee a los guardias y la saque de esa oficina?! ¡¿es eso lo que quieres?! -grito Yulia escupiéndole sus palabras a su amiga en el rostro- ¡porque te diré que eso fue el primer impulso que sentí, pero adivina que, esta maldita cárcel esta empañada de policías y no llegaría ni siquiera al primer pasillo antes de tener a todo el cuerpo policiaco encima de mi con sus macanas y sus tranquilizadores eléctricos! ¡No crees que eso solo empeoraría las cosas para Esmeralda!
-yo no dije que fueses tras ella a sacarla, eso solo que… ¡mierda estoy asustada! -expreso Ruby angustiada- no quiero que se lleven a Esmeralda -dijo como si quisiera llorar-
-no pasara eso, yo no lo permitiré -aseguro Yulia con el gesto endurecido y cerrando con fuerza sus puños-
Lucia solo las miraba con el mismo gesto estrujado por la preocupación.
Yulia respiro profundamente y parecía contenerse al momento de exhalar el aire.
-vamos al comedor sino nos dejaran sin comer, y cada una guarde algo para Esmeralda -ordeno la pelinegra mirando a ambas quienes asintieron con convicción-
Se dirigieron al comedor, se sentaron como era de costumbre, yulia y Ruby en una mesa apartada del resto y Lucia regreso con su grupo de amigas.
Tanto Yulia como Ruby parecían solo ver la comida y revolverla.
-esto es basura -dijo Ruby de repente, dejando caer un pedazo de duro pan dentro del tazón de su charola donde contenía una especie de salsa roja, parecida a la de tomate pero que ni siquiera sabía a tomate sino a una mezcolanza de varios condimentos y vegetales.
-no le digas así a la comida Ruby, agradece que hay algo en tu plato -corrigió la pelinegra llevándose la cuchara a la boca por primera vez y arrugando el gesto al degustar su sabor-
-no me refiero a la comida -rectifico Ruby desanimada- aunque también es bazofia-
-Dios, -suspiro Yulia dejando la cuchara dentro del tazón y tallando sus ojos- esto es una mierda
-no le digas así a la comida -le recordó la rubia-
-no me refiero a la comida, si no a esta vida, esta vida dentro de esta… ¡maldita prisión! -exclamo Yulia con cierto desespero- sé que yo no tengo perdón, pero que hay de aquellos que hacen daño dentro de sus hogares, aquellos que lastiman a la gente con sus lenguas y sus abusos físicos, aquellos que embarran a inocentes en su mierda -expreso molesta-
-¿lo dices por Esmeralda o por Anna? -pregunto Ruby-
-lo digo por Esmeralda, por Anna y por todos aquellos que son víctimas de gente que les hacen daño y que no pagan por sus actos
-que esperabas, estamos en la justicia de los hombres, que puedes esperar de ellos, tan solo basura, y esto -aseguro Ruby señalando su charola de comida -¿Cuánto tiempo crees que la vaya a tener en su oficina? -pregunto la rubia estresada-
-no lo sé, tal vez el tiempo que me tuvo a mi -respondió la pelinegra- ¿Cuánto tiempo fue? -pregunto mirando a su amiga-
-¿consciente o inconsciente? -respondió su compañera con otra pregunta-
-en su oficina -rectifico la pelinegra- supongo que consciente
-pues no lo sé, unas dos horas tal vez, la verdad no tengo idea – contesto Ruby rascando su nuca-creo que tardaste más tiempo inconsciente que en su oficina, por cierto, ¿Qué fue lo que te hizo ahí dentro? -pregunto curiosa-
-me hablo de muchas cosas y a decir verdad, me hizo entender muchas cosas -comento yulia pensativa- después me toco y ya no supe de mi
-¡ay Dios! ¡ósea que es más peligrosa de lo que se piensa! -exclamo la rubia alarmada- y dime, ¿Cómo es físicamente? ¿Es fea? -pregunto Ruby inclinándose más sobre la mesa- ¡debe ser horrenda!
-¿acaso nadie de las que según han sido sus víctimas te la han descrito? -pregunto yulia en ilógico timbre-
-¡por supuesto que no! -respondió la rubia- ¡te dije que en menos de un mes las enloquecía!, ¡Megan por ejemplo, nunca hablaba de ella y cuando le preguntaban al respecto solo sonreía como idiota
-¿entonces nadie conoce físicamente a Elena? -pregunto incrédula yulia-
-¡¿Elena?! ¡¿así se llama la bruja?! ¡AH! -Ruby mostro un semblante de absorta sorpresa- ¡Elena! -expreso como si hubiese descubierto algo-¡ese era el nombre que tanto pronunciaba Megan!
-si así es como se llama la directora, creí que ya lo sabias -comento tranquila Yulia-
-¡¿Cómo rayos iba a saber yo eso?! -renegó la rubia-
-porque tu llevas más tiempo aquí que yo y has visto y conocido a tres mujeres dementes
-si pero nunca me enteré que la medusa tuviera un nombre -rectifico su amiga-
-¡por Dios Ruby y entonces ¿quién creías que era la persona que Megan tanto aclamaba en medio de su desquicio?!
-no lo sé, ¿ su madre? -respondió la rubia, Yulia torció los ojos-
-si, seguramente Megan quería casarse con su madre -dijo yulia irónica-
-¿casarse con su madre? Eso es asqueroso -y de repente su gesto cambio a una expresión de sorpresa- ¡¿Megan y la directora?! Ose que ¡¿Megan estaba enamorada de su verdugo?!
- ¡maldición Ruby! ¡¿Como es posible que sigas viva?! ¡Si no te das cuenta de lo obvio!
-¡¿Estaba enamorada de la directora?! -dijo aun sin poderlo creer, Yulia se golpeó levemente la frente denotando un poco de elocuente impaciencia- ¿Quién en su sano juicio se enamoraría de un ser que le hace tanto daño?
-¡alguien que ya lo ha perdido! ¡Megan estaba loca! -dijo desesperada la pelinegra- ¿Qué rayos pasa contigo? ¡maldición! ¡eres de efecto retardado!
-¡no, tu eres la que va muy rápido! -replico Ruby ofendida- joder, quien lo hubiese imaginado, es que es enserio Yulia, nadie aquí sabe el nombre de esa bruja, puedes gritar en medio de este comedor ¡Elena! -grito levemente- y a nadie le interesaría pero si gritaras, ¡medusa! -grito Ruby y una que otra Reclusa le regreso a ver algo perturbada- oh ¡la directora!- una chica de aspecto asiático que se encontraba sentada a una mesa vecina pareció atragantarse - la mayoría si no es que todas, se asustarían y una que otra más cobarde hasta se orinaría en los calzones -aseguro Ruby mientras que detrás de ella la chica seguía tosiendo y otra le golpeaba la espalda para que pudiese sobreponerse-
-¿Cómo tú? -pregunto yulia sonriendo burlona- apuesto que si te llevaran a ti a la dirección te orinarías del susto
-¿y quién no? -justifico su compañera- al menos yo no negaría que me asusta, en cambio, a ti, creo que te estaba pasando lo de Megan
-¿lo dices porque crees que me estoy enloqueciendo?
-no, lo digo porque a diferencia de todas nosotras a ti parece gustarte que te lleven con la medusa, dime que les da para que se peguen tanto a ella como le paso a Megan
-¿de que hablas? -dijo yulia con semblante absurdo-
-de que te gusta la directora o algo así -menciono la Rubia estremeciéndose-
-¿Qué rayos te hace creer eso Ruby? Creo que la lunática eres tú -dijo yulia arrugando el gesto-
-pues eres la única que no le teme a esa bruja, es más siento que te gustaba que te llevaran a su oficina -aseguro Ruby-
-escucha Ruby, esa mujer tiene muchas cosas interesantes bajo la manga, es una persona poco común
-eso es obvio, a quien le pareciera común alguien que se la vive volviendo loca a la gente -expreso Ruby interrumpiéndole-
-no me refiero a eso, es que, deberías conocerla…
-ay no no no, prefiero que me encierren en aislamiento por un año, no gracias, paso -dijo Ruby como si quisiera repeler algo que le echaron encima- a ti es a quien le encanta las emociones fuertes, yo estoy bien así
Yulia suspiro como si se diese por vencida y prefirió no seguir explicando a Ruby.
-lo único que me preocupa ahora es Esmeralda -dijo Yulia afectada-
-a mí también, no te enceles, la quiero como amiga -rectifico la rubia-
Ambas después unos momentos se quedaron pensativas, alimentándose por el silencio.
El tiempo paso y paso, cada vez más se hacía más pesado tanto para yulia como para Ruby quien se mordía los labios nerviosa, la tarde había caído y ambas se encontraban en un sepulcral silencio, como si meditaran o como si no estuviesen ahí, Ruby estaba sentada en el suelo recargada en el filo del camastro y la pelinegra acostada mirando el techo que parecía caerse a pedazos, estaban inertes, perdidas cada una en sus pensamientos, el estómago de Yulia parecía sentir que tenía algo dentro que se revolcaba vertiginosamente, le ardía el estómago, pues era el estrés que en poco tiempo parecía estarle provocando una ulcera gástrica, sentía que respiraba con dificultad y solo se dedicaba a pedir en silencio por el bienestar de Esmeralda, algo que hace mucho tiempo no hacía ya.
Se escucharon unos pasos y como gatos ambas se enderezaron como si sus orejas se moviesen para ponerse alerta y descubrir de donde provino el sonido, era Lucia, la mujer que hace unas horas le había avisado a Yulia de la situación de la morena.
Lucia se detuvo frente a la celda con sigilo como si se hubiese escurrido sin ser vista y miro a ambas por unos segundos.
-han traído a Esmeralda -dijo esta, yulia y Rubi intercambiaron miradas y se levantaron al unísono.
-¿como esta? -pregunto yulia impaciente tras los barrotes-
-está bien, creo -dijo Lucia-
-la regresaron igual que a Yulia? -pregunto Ruby-
-no, la regresaron como se la llevaron, de pie
Ambas, tanto la pelinegra cono la rubia parecieron suspirar aliviadas.
-pero está un poco rara -replico Lucia-
-¿Cómo rara? -pregunto Ruby con el semblante preocupado nuevamente en tanto yulia se quedó en silencio esperando a que Lucia continuara-
-la verdad no lo sé, parece diferente, no quiso hablar con nadie al respecto, solo se sentó y se quedó callada como aislada
-¿Qué está haciendo ahora? -pregunto Yulia sintiéndose algo tonta como si no se hubiese explicado-
-durmiendo, le di algo que logre guardar en la comida pero no quiso comer -dijo lucia- no lo sé, tal vez está cansada, Yulia mañana ve a verla
-es lo primero que hare, lo prometo -aseguro la ojiazul-
-lo prometemos -dijo Ruby- yo también quiero verla-
-por cierto, antes de que se nos olvide, Ruby, démosle a Lucia lo que le guardamos a Esmeralda
-¿Qué le guardaron? -pregunto Lucia sosteniéndose de los barrotes-
-pura basura -contesto Ruby mientras yulia levantaba la colchoneta de su camastro para urgar debajo de el-
-Ruby date prisa quieres -reclamo la pelinegra, la rubia obedeció e hizo lo mismo que su compañera solo que hurgo debajo de su camastro, de donde saco algo envuelto en una servilleta-
-no es mucho pero si despierta le puedes dar esto a Esmeralda -dijo Yulia dándole un paquete de galletas y un pedazo de pan a Lucia quien lo recibió con una sonrisa-
-y esto es mío -dijo Ruby acercándose y entregándole un pedazo de pan envuelto en una servilleta-
-gracias chicas -dijo Lucia, Ruby miro las manos de Lucia y alzo ambas cejas-
-¡oh! Se me olvidaba, espera, falta mi paquete de galletas que le guarde a Esmeralda -y después de decir esto se inclinó y saco la bota de donde saco un pequeño paquete de galletas de harina un poco estropeadas por no decir rotas- toma -dijo Ruby sonriendo-
-¿nadie te ha dicho lo asquerosa que eres? -le dijo Yulia mirándola-
-¿porque lo dices? -pregunto Ruby sin entender-
-por eso -señalo yulia el paquete maltratado de galletas que le dio a Lucia quien arrugo un poco el gesto al acercarlo un poco a su nariz-
-¿Qué, mis galletas? ¿son iguales que las tuyas?
-si, pero al menos las mías no hueles a animal muerto -replico Yulia algo enfadada-
-oye, ¿porque dices eso? Las escondí ahí para que no me las confiscaran -alego la Rubia-
-y no encontraste otro lugar menos asqueroso?
-como mis bóxer por ejemplo -sugirió Ruby-
-eres idiota
-no tu eres idiota, vienen empaquetadas, se comerá lo de adentro no el plástico
Comenzaron a discutir pero Lucia las silencio
-chicas, chicas por favor, no hagan tanto ruido o me encontraran aquí, le llevare esto a Esmeralda en cuanto despierte se lo daré, gracias ambas
-no gracias a ti por mantenernos informadas -dijo Yulia algo apenada-
-discúlpanos Lucy -dijo Ruby-
-solo no se maten de acuerdo, por cierto ahora que recuerdo Esmeralda pregunto por ustedes antes de acostarse a dormir, olvide mencionárselos -Yulia y Ruby sonrieron animadas y se miraron- bueno debo irme espero verles mañana
-hasta mañana -dijo Yulia-
-buenas noches -agrego Ruby-
Lucia solo les sonrió y se marchó.
Al día siguiente yulia y Ruby se levantaron más temprano pues ambas estaban ansiosas de ver a su amiga, salieron de su celda y visitaron a Esmeralda quien aún se encontraba en su celda, estaba en silencio sentada en su camastro, observo a yulia quien se posó frente a ella en cuclillas
-¿estás bien? -pregunto la pelinegra mirándola a los ojos y tratando de ver algo diferente en ella-
Esmeralda asintió callada, de pronto, sus ojos se humedecieron, y unas finas lagrimas recorrieron sus mejilla mirando a la pelinegra sonrió con tristeza, se bajó del camastro para quedarse hincada frente a ella y se abrazó del cuello de yulia.
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por shorty_ila » Sab 12 Ago 2017 02:43

Estoy leyendo un fic que según vi escribiste a los 18 años y realmente a lo largo de mi lectura he estado pensando "rayos solo era una cría, que talento!... ahora veo que sigues escribiendo y me emociona tanto!... muero por terminar lo que estoy leyendo y leer lo nuevo, se que será sumamente gratificante!... gracias por tus letras!

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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por lenyul tatu » Jue 17 Ago 2017 00:22

Verdaderamente buenísima
Continuación espero
Continúes pronto y no tarde
Quiero saber que hará lena ahora
Se volverá locas todas o que
Je je je

Saludos
cada palabra tuya es volverme loca por ti

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RAC
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Mar 22 Ago 2017 22:21

shorty_ila escribió:
Sab 12 Ago 2017 02:43
Estoy leyendo un fic que según vi escribiste a los 18 años y realmente a lo largo de mi lectura he estado pensando "rayos solo era una cría, que talento!... ahora veo que sigues escribiendo y me emociona tanto!... muero por terminar lo que estoy leyendo y leer lo nuevo, se que será sumamente gratificante!... gracias por tus letras!
hola SHORTY!! Que gusto me da saber que pienses así de mi debilidad por las letras, si estas leyendo BAJO LA TORMENTA UNA CRUDA REALIDAD, si en efecto la empecé a escribir a los 17 años, iba en el colegio y detestaba perder mi tiempo en las clases de algunos profesores, además de que detestaba mi situación por mi orientación que en esa época aun era un tabú entre otras tantas cosas, así que mi válvula de escape y mi medio para expresarme era este, escribiendo, mi vida ha sangrado y ha carcajeado y mis letras son la consistencia de mi sangre el sonido de mi risa así que el alma de mi vida es la literatura, que espero muy pronto pueda ver la luz en un libro impreso pero eso ya esta en las manos de Dios, de mi esfuerzo y de que quienes me lean estén satisfechos con mi trabajo, sin mas que decir para no aburrirte, te agradezco por tu bello comentario y espero poder deleitarte con mi trabajo icon_e_biggrin
saludos!!!
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Mar 22 Ago 2017 22:27

lenyul tatu escribió:
Jue 17 Ago 2017 00:22
Verdaderamente buenísima
Continuación espero
Continúes pronto y no tarde
Quiero saber que hará lena ahora
Se volverá locas todas o que
Je je je

Saludos
lenyul tatu que bueno que te haya gustado la continuación
jajajaja esperemos que Lena no haga de la prisión un manicomio :P
lamento la tardanza tuve un accidente y mi mano derecha esta inservible temporalmente, estoy trabajando con la izquierda y es mas lenta. :c
saludos!!!
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Mar 22 Ago 2017 22:30

Los suaves y delicados brazos de Esmeralda se aferraban al fuerte y musculoso cuello de yulia quien afianzaba su cintura con su abrazo, el llanto de la joven de hermosa tez morena era susurrante casi silencioso, el cálido aliento de sus jadeos sigilosos se combinaba con sus tibias lágrimas que parecían bendecir la mancillada piel de la pelinegra quien con paciente tranquilidad esperaba que su doncella se desahogara hasta llegar al sosiego.
Ruby las miraba bajo el umbral de la celda detrás de ella estaba Lucia, ambas en silencio observaban con prudencia la escena, Esmeralda se tranquilizaba poco a poco y se desprendió del abrazo de Yulia quien le miraba preocupada, callada como si esperase una respuesta de esta.
-te extrañe ayer -dijo Esmeralda sonriendo aun con la tristeza convertida en sollozo y acariciando el rostro de la pelinegra-
-¿Qué paso ayer?, ¿te llevaron a la oficina de la directora? ¿te hizo algo esa mujer? -cuestiono Yulia tratando de suprimir sus angustiosas emociones cargadas de desesperado proceder- ¿te hicieron daño? -insistió la pelinegra en su interrogatorio, al momento de limpiar el rostro revestido de lágrimas de la hermosa cara de Esmeralda-
La morena solo atino a negar con la cabeza, miro a yulia a los ojos y acaricio la cicatriz que la pelinegra mostraba aun fresca en su ceja derecha.
-solo te he metido en problemas desde que llegue aquí -aseguro repentinamente Esmeralda como si mirara con dolor las heridas que aún se exhibían recientes en el rostro de Yulia- solo te he traído problemas -reitero la joven-
-yo ya he nacido en los problemas,-contesto la ojiazul- así que no tienes porque culparte por esto, dime que paso, por favor, dime que te hizo esa mujer ayer en su oficina -pidió yulia al sostenerla por los hombros y mirándole a la cara-
-nada. -respondió la muchacha- ella solo me pregunto cómo había pasado todo, solo escucho mi versión y hablo conmigo al respecto, me pregunto cosas sobre mi
-¿Qué cosas? -pregunto con premura la pelinegra-
-¿Cómo llegue aquí?, ¿Por qué siendo tan joven estaba en prisión? ¿Por qué acepte a mi novio siendo quien era él?, me hablo de lo fácil que es caer en el mal y lo difícil que es conservarse integro e inocente, me hablo de muchas cosas y me dijo también que yo era en parte la responsable de muchos de los problemas que se han desatado aquí, especialmente en los que tu -dijo mirándola a la cara- te has visto envuelta
-¿te hablo de mí? -pregunto Yulia extrañada, Ruby al escuchar esa parte se acercó con el gesto curvado por la curiosidad y se colocó en la posición de Yulia detrás de esta
-si, me hablo de ti, me dijo que tienes una muy marcada debilidad por defender a las mujeres desvalidas sin importar que tu vida corra peligro -respondió Esmeralda-
-¿esa perra sabe que tú conoces a Yulia? -pregunto Ruby arrugando el gesto- ¿Cómo es posible?
-yo se lo dije -respondió Yulia pensativa- yo mencione el nombre de Esmeralda en la oficina de la directora, fue cuando pelee con la alemana por ti -dijo mirando a la morena quien al igual que Ruby le observaba con atención- no creí que te ubicara con el simple comentario que hice
-entonces por eso conoce a Esmeralda -agrego Ruby-pero en toda la prisión, no creo que seas la única Esmeralda, ¿Cómo rayos sabe que tú y Yulia son cercanas?
-Ruby es lógico, somos una jaula pequeña en maqueta ante los ojos de esa hábil mujer, no le conozco a profundidad pero sé que no es como los oficiales, ella si usa el cerebro y sabe jugar -respondió Yulia-
-esa mujer lo sabe todo, está informada de todo, de cada reclusa, de cada vida, sabe quién es quién, es una mujer astuta, es un fantasma que nadie conoce solo quien tiene la desgracia de verle el rostro pero es tan horrible, que es el rostro de la locura -dijo Lucia en medio de una actitud de misterio y temor- estoy segura de ello puesto que llevo más tiempo aquí que ustedes y afortunadamente me he sabido librar de ella, pero ahora Esmeralda ha captado su interés, todas creíamos que tu serias la siguiente después de Megan- dijo mirando a Yulia- pero por primera vez, se ha dado el caso de que se ha interesado en otra reclusa, ese no es su proceder de siempre, ¿acaso será Esmeralda quien sea la siguiente presa de su trampa?
-eso no pasara -aseguro con convicción la pelinegra con el gesto endurecido- yo no lo permitiré te protegeré -dijo mirando a Esmeralda quien le clavaba sus hermosos ojos en ella- no importa que me cueste la vida
-o tu cordura -agrego preocupada Ruby-
-por favor no digas eso, suficiente culpa siento por lo que has pasado por mi aquí adentro, no quiero que te vuelvan a lastimar -replico Esmeralda tomando con ambas manos el rostro de Yulia- además la directora solo quería saber lo que paso, no me castigo, no me llevaron a aislamiento como a la demoledora
-no defiendas a esa mujer -renegó Ruby- no sabes de lo que puede ser capaz, Lucia tiene razón, esa mujer es horrible, peligrosa es la cara de la locura… ¡¿por cierto, le viste la cara? ¡¿Cómo es?! -pregunto curiosa-
-no lo sé, no le vi el rostro -respondió Esmeralda-
-¡¿Cómo que no le viste el rostro?! -exclamo incrédula la rubia- hablaste con ella por no sé cuántas horas ¡¿y no le viste el rostro?!
-estaba sentada en su silla de espaldas -dijo Esmeralda- no le vi la cara solo escuche su voz, solo su voz
-¿Cómo era su voz? Es horrible ¿cierto? -insistió Ruby-
-tiene una voz normal -respondió Esmeralda algo incomoda por el interrogatorio que le pareció extraño-
-es raro que no te haya mostrado su cara -menciono Lucia-
-yulia si se lo vio -agrego Ruby-
Todas miraron a la pelinegra con curiosidad.
-¿Qué? -pregunto Yulia incomoda por las miradas de sus compañeras clavadas en ella-
-¿Cómo es ella? -pregunto curiosa la rubia
-es una mujer como cualquier otra -respondió la peligra con el gesto fruncido- Esmeralda quiero hablar contigo, … a solas -dijo con áspero timbre mirando con seriedad a Lucia y a Ruby-
-no tarden mucho Yulia o te meterás en líos si te quedas mucho tiempo aquí -dijo Lucia, yulia solo asintió y después de esto la amiga de Esmeralda salió en tanto la rubia se quedó ahí mirándolas con una sonrisa-
-umm Ruby, ¿no tienes algo que hacer? -le pregunto la pelinegra mirándola con seriedad-
-si, estar aquí con Esmeralda y contigo -la morena solo las miraba- ¿Por qué?
-porque quiero estar a solas con Esmeralda -recalco la pelinegra-
-…a ¡ah! -expreso la rubia como si lo entendiera al fin- oh si -rio nerviosa- lo siento, em, Voy a conseguir un poco de agua ¿necesitan algo? -pregunto al levantarse-
-necesito que te vayas -sonrió forzosa la pelinegra como si intentara no enfadarse-
-de acuerdo, ya me voy, -suspiro- Esmeralda me alegra verte otra vez
-gracias Ruby a ti también te extrañe -dijo Esmeralda aun con voz nasal por las lágrimas-
-¿oíste eso? -pregunto vanidosa la rubia- a mí también me extraño-dijo sonriente mirando a Yulia está solo le dedico una mirada de advertencia cuyo mensaje Ruby capto e hizo un ademan de despedida con la mano para terminar de salir de la celda, Yulia regreso su vista a la morena quien sonreía a pesar de su anterior estado de llanto por la actitud de la rubia-
-es una loca optimista a pesar de todo -comento yulia sonriendo aliviada al notar el cambio de ánimo de su amiga-
-¿crees que la directora le interese hablar con ella? -pregunto Esmeralda refiriéndose a Ruby-
-pues si su leyenda es real, no lo creo -contesto Yulia tomando las manos de la morena-
-¿Por qué? -cuestiono sonriendo-
-porque Ruby ya está loca -respondió la pelinegra con lógico tono- además Ruby la volvería loca a ella -ambas rieron- y conociendo a Ruby se dedicaría a enamorarla
-¿ella es bonita? -pregunto Esmeralda-
-no más que tu -respondió yulia dándole un golpecito cariñoso en la barbilla de su amiga quien sonrió y se acercó para besarla-
Los días pasaron, yulia doblego sus esfuerzos en proteger a Esmeralda quien le aseguro a Yulia que la directora solo la interrogo de una manera convencional sin ninguna clase de indicios de los que se pudieran sospechar propiamente extraño.
-¡Parker! ¡afuera¡ -exclamo un guardia abriendo la celda donde se encontraba Ruby con Yulia-
-¿Qué? ¿Por qué? -cuestiono la rubia al levantarse de su camastro al mismo tiempo que Yulia-
-ordenes de la directora -contesto el oficial entrando para esposar a Ruby junto con otro guardia-
-¿A dónde la llevan? -pregunto yulia-
-¿A dónde me llevan? -pregunto Ruby preocupada-
-ya lo veraz -dijo uno de los guardias sonriendo-
-¿acaso? ¡¿acaso me llevan con ella?! -pregunto la rubia asustada-
Ambos sujetos se echaron a reír.
-¡ay por Dios! ¡yulia! ¡yo no hice nada! -expreso angustiada la rubia al ser jalada con brutalidad por los policías-
-¡ruby! ¡¿A dónde la llevan?! ¡ella no ha hecho nada! ¡déjenla! -exclamo Yulia echándose encima de los dos hombres-
-¡tú te quedas aquí animal! -grito un hombre moreno metiendo su arma electrica en el cuello de yulia quie endurecida y de una sola pieza se desplomo en el suelo mientras los guardias llevaban a rastras a su amiga que gritaba ayuda asustada-
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RAC
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Sab 02 Sep 2017 19:01

-¡suéltame! ¡déjame! -gritaba Anna con las manos cerradas pegadas al suelo y tomadas con fuerza por su padrastro que hundía su cabeza en su cuello como si la besara pero en contra de su voluntad, la morena cerraba los ojos con fuerza y su gesto se arrugaba desfigurando su delicado rostro como si esperase lo peor, de pronto una fuerza externa tomo por la espalda al pesado hombre y lo lanzo lejos de ella liberándola en un abrir y cerrar de ojos-
-¡Anna corre! -grito Yulia dándole la espalda y en posición de lucha para recibir la embestida del sujeto que segundos antes había lanzado fuera del alcance de Anna-
-¡yulia por Dios ten cuidado! -grito la joven al levantarse aterrada presionando sus puños sobre su pecho-
-¡Anna corre! -insistió Yulia mientras el hombre se levantaba tomando su cabeza-
-¡no! ¡no te dejare! -grito la muchacha-
-¡Anna! -grito la pelinegra desesperada mientras el sujeto se le echaba encima-
-yulia… ¡yulia! -su cuerpo se sacudía y sus ojos se abrían con dificultad, la imagen opaca de una mujer morena poco a poco se hacía más nítida-
-¿Anna? -pregunto tallando sus ojos-
-soy Esmeralda -contesto la mujer ayudándola a enderezarse-
-¿Esmeralda? ¿Qué haces aquí? -y su expresión se tornó a una de sorpresa como si hubiese recordado algo de repente-
-¡Ruby! -exclamo levantándose rápidamente- ¡se la llevaron! ¡creo que se la llevaron a la directora! -agrego la pelinegra angustiada colgándose de los barrotes de la celda como si quisiese traspasarlos-
-no se la llevaron a la oficina de la directora -replico Esmeralda tras de ella- la han cambiado de celda, eso es todo, por eso estoy yo aquí -aseguro tranquila y un tanto perturbada la morena al mirar el desespero de su amiga-
-¿Cómo? Quieres decir, ¿Qué te cambiaron aquí y a Ruby la llevaron a tu celda?
-si, ahora será compañera de Lucia y yo seré tu compañera -dijo con una sonrisa- no crees que es muy conveniente -sonrió de manera significativa-
La ojiazul se quedó pensativa y recordó de repente que uno de los guardias al llevarse a Ruby dijo que había sido una orden de la directora, ¿Por qué haría Elena algo así? ¿Cuál era su propósito? ¿era una especie de juego el suyo? Y si era así, ¿a que estaba jugando? ¿Qué estaba tramando? ¿Acaso sabia Elena que ella y Esmeralda estaban juntas? ¿O al menos que se gustaban entre ellas? ¿Por qué lo había hecho?, intento tranquilizarse y después de una muda meditación de segundos su mente empezó a asimilar la situación, la realidad y su sentido común que parecía haber estado sedado por más tiempo que ella, parpadearon en su mente y cayó en cuenta de que en esos últimos días, la directora estaba gobernando la mayor parte del tiempo en su cabeza.
Ahora sus preocupaciones se llamaban Elena y lo que hizo y lo que todo mundo le achacaba y lo que podría hacer después si la lunática leyenda era certera, se estremeció por la simple idea de creer que ahora Elena giraba en torno a ella y a su vida en prisión, esa mujer tan extraña, esa intelectual dama enigmática que perturbaba con agudeza todas y cada una de sus cavilaciones cuando consciente estaba, era un fantasma carnal que empezaba a representar una seria y perturbadora amenaza.
Respiro profundamente y cerró los ojos para después resoplar en un intento de calmar la contienda descomunal que se agolpaba salvajemente en su cerebro.
Se volvió a Esmeralda que aún le miraba con extrañeza y en un intento por engañarse a ella misma de poder someter sus propias emociones viles y perturbadas, sonrió a la morena quien le correspondió con otra encantadora sonrisa.
-¿estás bien? -pregunto Esmeralda-
-si, estoy bien -contesto Yulia pasando saliva con dificultad-
-te ves tensa, ¿es acaso porque yo estoy aquí? -interrogo con curiosidad la morena colocando un mechón largo y oscuro de cabello detrás de su oreja-
-no claro que no, ¿Qué te hace creer eso? -cuestiono con un trazo de premura sobre su proceder-
-es que te ves rara
-estaba preocupada porque creí que a Ruby la habían llevado con la directora -jadeo la pelinegra-
- no fue así, solo la cambiaron de celda, la cambiaron por mí, espero no te incomode -dijo apenada Esmeralda-
-claro que no, eso sería imposible -contesto distraída la ojiazul haciendo sonreír a la morena- solo estaba preocupada por Ruby, pero ahora me siento aliviada -respiro hondo-
-ella está y estará, bien -aseguro Esmeralda repentinamente con la mirada perdida en un punto incierto-
Yulia le miro un tanto desorientada por la actitud de la morena que ahora a ella le pareció extraña, Esmeralda sintió los ojos de yulia sobre ella y dijo
-por cierto, ¿Por qué estabas en el suelo inconsciente? -pregunto cambiando el tema-
-fueron los guardias, usaron esa cosa eléctrica en mí, odio esa cosa -aseguro la pelinegra tocando su cuello donde le había metido el paralizador eléctrico-
-¡¿Dios estas bien?! -exclamo Esmeralda acercándose como si quisiese auxiliarla-
-estoy bien, solo duele en el momento, ya estoy bien -justifico la pelinegra-
Esmeralda se acercó más y se abrazó del cuello de Yulia quien le abrazo por la cintura, ambas se miraban a los ojos, un sentimiento muy cálido embargaba el corazón de la pelinegra, al mirarse en los castaños y grandes ojos de Esmeralda le inyectaba una dosis de fuerte adrenalina y toda la depresión, la tristeza y la amargura se extinguían en un parpadeo de sus azules ojos, se sentía como una niña de nuevo, una criatura cargada de curiosidad, de ilusión y de una desbordante energía por vivir.
El dolor no pasaba por su mente ni siquiera como un concepto teórico mucho menos para sentirlo, Esmeralda sonrió y su sencilla sonrisa colmo de júbilo el alma de la pelinegra, con una simple curva en las comisuras de sus carnosos labios fue una gloriosa caricia al espíritu de Yulia.
-te quiero -se escuchó de los labios de la joven morena quien descanso su frente en la de la pelinegra que en silencio le observaba también- ¿tú me quieres? -cuestiono ansiosa Esmeralda-
-no -… dijo a secas Yulia- … no te quiero… -el silencio las gobernó y sus pupilas parecían conectadas que no se dejaban de mirar-
-¿no me quieres? -pregunto un tanto decepcionada Esmeralda-
-no te quiero -respondió Yulia- … te amo…
El gesto de Esmeralda se enrojeció y expreso una inocente alegría, fue tanta su aparente felicidad por haber escuchado esas dos palabras, que se prenso con más fuerza de su compañera y le planto un profundo y enternecedor beso que para Yulia era como un sorbo de un exquisito vino tinto, tan exquisito y suculento que ninguna bebida por más deliciosa que fuere, por más costosa y más vieja que fuese la cosecha, no se compararía nunca y nunca le cambiaría por el néctar cuyo elixir revestía los carnosos labios de Esmeralda.
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Sab 02 Sep 2017 19:04

Su respiración se hacía más acelerada, una increíble sensación de ansiedad pareció poseerles y cada una se alimentaba del aliento de la otra, Esmeralda tomaba el rostro de la pelinegra mientras que esta le abrazaba la espalda. El aroma que desprendía la piel de la morena embriagaba poco a poco los sentidos de Yulia quien se dejaba seducir lentamente, las manos de Esmeralda se posaron en el pecho de la pelinegra que besaba su cara bajando con desesperada suavidad por el cuello de Esmeralda que cerraba los ojos con un gesto contraído y enardecido por el placer que embargaba cada poro de su cuerpo al que, en ese momento la ropa le parecía muy pesada, sus manos entonces trataban de levantar la playera del uniforme de Yulia quien como hipnotizada por la exótica fragancia de su compañera parecía alimentarse de ella.
En medio de una desesperada lucha por obtener el placer de rozar sus desnudas pieles, Esmeralda logro quitarle la blusa a la pelinegra dejándole el torso desnudo solo con un top deportivo negro, su pálido cuerpo tenía unas marcas oscuras, a las que, Esmeralda al notarlas se detuvo aprensiva e hizo que su compañera también se detuviera para mirarse a ella misma y detectar lo que había captado la atención de la morena quien acaricio los moretones.
-¿te duele? -murmuro en afectado tono Esmeralda al mirarle a los ojos, presionando suavemente
-ya no -contesto la pelinegra abrazando la mano de Esmeralda que tocaba suavemente la marca en su pecho-
Sus azules pupilas se mezclaron con el terracota iris que se hundía en su ojos, se combinaron en su corazón creando sangre que lo doto de vida, su muerto corazón que solo latía por choques eléctricos de su cerebro, que solo latía porque aun corría sangre por sus arterias, por las venas cuya sangre fría solo transitaba monótona y sin ninguna clase de propósito, dándole solo energía para moverse como un androide que solo se baña en carne y que por dentro solo es una ciudad de cables, tuercas y viles mecanismos que solo marchan como el organismo de un inerte reloj que solo existe para marcar el tiempo que en ella, desde que había ingresado en prisión solo se desperdiciaba en amargura y apatía.
Sus labios se volvieron a unir mezclando ahora sus alientos y degustando la piel de cada una, Esmeralda se separó un poco para desvestirse frente a yulia, quien solo observaba en silencio y experimentando el golpe de los fuertes latidos de su corazón en su boca, frente a ella, estaba una hermosa mujer por completo desnuda, sonriéndole con un destello de timidez, se acercó a Yulia de nuevo y con ambas manos bajo sus pantalones para dejarle desprendida de su uniforme.

En los lares mentales de Yulia el tiempo se desprendió de su realidad, las corrompidas, despintadas y profanadas paredes se hicieron polvo y se convirtieron en la aurora que muchos años atrás yulia ya no veía y tampoco siquiera, lograba ya, imaginarse, su muerto espíritu se desprendió en ese momento de los despojos de su destruida existencia y se tornó en azul celeste como su mirada que hasta ahora, tenía un opaco color. La sensación de su boca ya no era agridulce, ya no era insuficiente la falta de sabor, el insípido paladar tomo color con el delicioso sabor de su seductora amante.
Las manos de Yulia repasaban la espalda de la morena bajando a sus muslos, una de las piernas de esta, subió hasta la cintura de Yulia quien la sostuvo como si quisiese cargarla y así lo hizo, ahora ambas piernas de Esmeralda abrazaban la cintura de la peligra que con apasionada energía le besaba los labios, pegándola sobre la pared descendió por su cuello hasta los erectos senos de Esmeralda donde se detuvo para succionarlos y morderlos levemente mientras sus manos masajeaban con salvaje tacto sus piernas, de los carnosos labios de Esmeralda escapaban ansiosos jadeos contenidos de placentera melodía, mientras sus manos se amarraban de los cabellos de la ojiazul quien presionaba sus glúteos, subió su boca de nueva cuenta hasta los labios de la morena, gastando más tiempo en la degustación de sus bocas, luego, la llevo a su camastro, sus manos acariciaban los hombros y con lenta vehemencia descendía hasta la cintura de Esmeralda cuya respiración era acalorada, era agitada y ansiosa, la mano derecha entro en la entre pierna de la morena; el rubor encendió sus mejillas, el dedo índice y el medio de yulia penetro la vagina de Esmeralda provocando un grito ahogado pero satisfactorio en ella, suavemente y con esmerado deseo sus dedos salían y entraban al principio con la velocidad de la caliente lava, que derretida salía del sexo de Esmeralda que mantenía su boca entreabierta emitiendo una melodía con su voz que endulzaba los oídos de la pelinegra quien le miraba acalorada el rostro de su furtiva amante quien parecía colgarse de su cuello, el movimiento dentro-fuera si hizo más acelerado y los cuerpos se mojaban, el sudor los dotaba de un sensual brillo dorado como estatuas bañadas en oro líquido, sus respiraciones entre cortadas se combinaban haciendo una sola, el éxtasis se desprendía expresados en lágrimas de sudor, lagrimas que sus cuerpos lloraban y lloraban no por el dolor que degrada al alma y marchita el corazón, sino que, lloraba de ardiente jubilo que su amor desnudo desataba dentro y fuera de ellas, el orgasmo llego como ola embargando todos los sentidos que hicieron temblar el cuerpo de Esmeralda, lanzando un grito aferrando su pecho al rostro de Yulia quien se bañaba con la humedad de su enardecida amante.

La noche llego al punto más oscuro, el silencio les guardaba respeto, pues en el ambiente reinaba una melodía casi divina, una canción amorosa y bañada en la transpiración de la pasión, en lo nostálgico… y su rozar de piel con piel las libero.
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Jue 14 Sep 2017 23:29

Las azules pupilas se descubrían con rápidos parpadeos pues a pesar del sórdido encierro, hilos de luz se escurrían por las rendijas de una pequeña y rustica ventana de hierro casi pegada al techo.
Cada día despertaba con una sensación de frio, copos de nieve tapizaban su interior y helaban su piel, pero esa mañana, su cuerpo tanto como su interior eran acariciados por un prodigioso calor que exorcizo la gélida temperatura de ella, el desnudo cuerpo que yacía acostado delante del suyo, emanaba una calidez celestial que transportaba a sus sentidos a una dimensión más elevada, no cabe duda que el sentido de amar puede convertir en ángel a un ser bajo y casi muerto desterrado de lo que un día se llamó paraíso.
Miro a su alrededor e increíble fue su respuesta al encontrar extraordinario su encierro y percibió bellas las desgastadas paredes del cuarto que la tenían cautiva. Un elevado sentimiento de libertad se expandió por todo su interior y se abrazó más al cuerpo desnudo al que tomaba por la cintura, hundiendo su nariz en el cuello de Esmeralda que aun dormía placida, aspiro el delicioso aroma que emanaba su tersa piel logrando despertarle, la joven que aún tenía los ojos cerrados sonrió al sentir la caricia de la cara de Yulia sobre su cuello, se volvió a ella para mirarle de frente y abrazarle por el cuello.
-hola -suspiro Esmeralda acariciando el rostro de su amante y saliendo de su adormecimiento-
-hola -respondió Yulia con una sonrisa, sosteniéndola por la cintura- ¿Cómo amaneciste?
Esmeralda suspiro con placer.
-perfectamente bien, ¿y tú? -pregunto mirándole de manera especial-
-viva -dijo respirando con profundidad-
-¿viva? -pregunto risueña-
-si, ahora si me siento viva -respondió la pelinegra acariciando la espalda de su compañera-
Esmeralda acerco su rostro para besarla.
-te quiero -dijo de repente al separarse de yulia- ya no me quiero apartar nunca de ti, quiero estar a tu lado siempre, aquí adentro y cuando salgamos
Yulia le miro y un recuerdo inundo su memoria, la voz de Ruby se escuchó en su mente, -“¿y que tal si Esmeralda sale más rápido de aquí que tú, y que tal si encuentra a alguien más afuera?”, no lograba recordar con certeza la manera en que se lo menciono pero el mensaje era el mismo, si Esmeralda salía, encontraría a alguien más afuera y formaría un familia con esa persona, no estaba en sus planes enamorarse de Esmeralda así como tampoco estaba en sus planes asesinar al padrastro de Anna para protegerla y mucho menos estaba dentro de sus planes caer en prisión, de repente una verdad le abofeteo el rostro de su alma, se empezó a sentir como una marioneta de su propia existencia, siempre la vida le mostraba su lado más hermoso y perfecto tan solo para humillarle, tan solo para burlarse de ella, se estaba cansando de siempre sobrevivir a cada lección ruda a la que la vida la sometía, estaba tan perdida dentro de sus pensamientos, se sentía tan atrapada de pronto pero el cálido tacto de su compañera le trajo de vuelta a la realidad, la suave mano de Esmeralda le toco el rostro y lo hizo girar para que la mirase.
-¿Qué te sucede? Te has quedado tan callada de pronto -menciono la morena al notar la triste mirada de Yulia-
-no sucede nada, es solo que estaba pensando en… -se volvió a silenciar nuevamente-
-¿en que? -pregunto con la curiosidad marcándole el ceño-
Yulia le miro a los ojos, pensaba si era prudente decirle lo que resonaba en su cerebro en ese momento, decirle lo que realmente sentía, pues su temor más grande siempre había sido ese, sentir, porque cuando se siente, cuando se siente con el corazón te elevas a niveles casi divinos, te conviertes en una parte importante de la vida, te sientes más cerca de Dios,… y ya nada importa, aunque te encuentres atrapada entre muros marcados, corruptos y fríos, aunque solo veas oscuridad y sombras, cuando amas y sientes que te aman, todo tiene sentido aunque en realidad nada lo tenga, ves siempre un panorama soleado aunque en realidad… el firmamento este mancillado por negras nubes, cuando se ama todo es perfecto y puedes ver la sonrisa del buen señor que es en esencia el mismo amor… si, el inmaculado amor que da vida al hombre con la sangre más amarga, pero, cuando la ilusión se rompe o cuando se pierde lo que en ese momento te eleva a niveles casi gloriosos, se arriesga a una terrible caída que puede hundirte hasta las más bajas brechas del dolor y la derrota, es tan dura la caída que te deja invalida por mucho tiempo y parece que el dolor absorbe tu energía física y tu cuerpo se vuelve pesado y débil y la vida te estorba pues cada respiro es doloroso y no le ves ninguna clase de sentido y entonces puedes ver con claridad el horrible encierro entre esas atroces paredes despintadas, sucias y entonces, puedes notar el opaco cielo que está a punto de reventar en lágrimas sus negras nubes para hacer coro con la tormenta de tus ojos convertida en llanto.
La miro a los ojos, esos hermosos ojos que parecían hechizarla al mirarle, sus melosas pupilas, las observo con agudeza para guardarlas en lo más profundo de su memoria, para fotografiarla con su mente y aferrarse a lo que se convertiría en un bello recuerdo que le hizo sentir el aliento del amor, el aliento de la vida, el aliento de Dios, la perdería, ella lo sabía, Esmeralda se iría de su vida como se fueron muchas cosas de las que su esperanza dependía, aunque le contase su miedo y Esmeralda lo negara y le prometiera que siempre estaría ahí con ella pese a lo que sucediese después, el tiempo la desmentiría y le cambiaria totalmente su percepción y la convencería de lo contrario pues el tiempo es el mejor de los influyentes.
Una lagrima salió repentinamente de una de sus azules pupilas, acaricio el brazo de su amante, sin duda no olvidaría nunca esa sensación.
-en nada -respondió por fin- de hecho pensaba en que si no, nos levantamos de aquí y nos vestimos vendrán a revisar y nos meteremos en un grave problema-
La morena noto la solitaria brizna salada que salía de uno de los ojos de yulia y con la yema de su dedo pulgar la limpio.
-estas llorando -contesto Esmeralda un tanto preocupada y sin ponerle mucha atención a lo que la pelinegra había mencionado- ¿le has recordado otra vez? -pregunto la morena tocando el rostro de la pelinegra-
-¿a quién? -interrogo Yulia confundida-
-a ella, aun no sé cómo se llama pero me hablaste de ella hace poco, me dijiste que yo te la recordaba
-su nombre es Anna y no me he acordado de ella hasta que la has mencionado -confeso Yulia sintiéndose extrañada pues el recuerdo de Anna no se había presentado en su mente-
-entonces, ¿Por qué estas llorando? -insistió la joven buscando una respuesta en las facciones de Yulia-
-porque también los criminales como yo pueden llorar -dijo sonriendo-
-no eres criminal, no para mí -aseguro la morena-
-¿que te hace pensar eso?
-porque creo en ti, y sé que eres alguien maravillosa, sé que lo que te propongas lo logras y sé que lo que hiciste fue por justicia y por defender a alguien que necesitaba tu ayuda como yo -dijo Esmeralda mirándole a los ojos-
Yulia la abrazo y se aferró a ella, las lágrimas brotaron de sus ojos, sabría que iba a doler cuando perdiera a esa mujer, sufriría y su corazón se desgarraría de amargura pero se regocijaba en la idea de que se sentiría humana nuevamente mientras esa peligrosa entelequia durara.
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Dom 08 Oct 2017 15:58

-¡Ruby! -grito yulia al verle- ¡desgraciada pensé que estabas en problemas! -expreso al abrazar con fuerza a su amiga- me preocupaste - dijo al tomar con ambas manos el rostro de la rubia en señal de hermandad-
-¡yo también me asuste! ¡creí que me llevarían con la medusa! -respiro con alivio- pero solo me cambiaron de celda con Luci -comento Ruby con una sonrisa al mirar a la mencionada que se encontraba tras ella, estoy bien, pero creo que tu estas mucho mejor -susurro cerca de su cara con un gesto de complicidad y mirando de reojo a Esmeralda que estaba cerca de ellas junto con Lucia-
-no me quejo -dijo Yulia sonriendo y mostrando un sonrosado matiz en sus mejillas-
-¡te has puesto roja! -exclamo Ruby como si lo hubiera descubierto- ¡wow! Creo imaginar que sucedió en esa celda
-cállate Ruby -susurro apenada la pelinegra-
-¡vamos! ¡A mí no me engañas, ¡te conozco más que a la mugrosa palma de mi mano -aseguro mostrándole su mano abierta-
-si si tienes razón pero se más discreta quieres -rogo la pelinegra en un tono casi inaudible-
-¿y qué tal tu primera noche en compañía de Ruby, Lucia? -pregunto Esmeralda sonriendo y mirando a la rubia-
-pues diferente, es muy graciosa y le gusta hablar mucho y ronca mucho -dijo Lucia como si se sintiera incomoda- y es algo desordenada como los hombres de nuestro pueblo -comento en su idioma para que solo Esmeralda entendiera, esta solo rio- ¿y tú que tal con ella? -pregunto mirando de reojo a Yulia, la morena bajo la mirada y sonrió significativamente- esa sonrisa me hace pensar cosas -dijo emocionada Lucia-
-es un secreto -confeso la morena-
Lucia se cruzó de brazos.
-aun cuando no me des detalles puedo imaginarme su convivencia.
Esmeralda sonrió un poco apenada.
-por favor guarda el secreto ¿sí? -pidió la morena a su amiga.
-¿secreto de qué? Si no me has dicho nada -dijo Lucia-
-de lo que te imaginas -dijo Esmeralda enarcando una ceja-
-¿de qué están hablando ustedes dos? -pregunto Yulia acercándose más a ella junto con Ruby-
-de lo bien que se llevan Lucia y Ruby -intervino Esmeralda atrayendo la atención marcada por el ceño fruncido de Lucia-
-¡cierto! – exclamo Ruby- a Lucia le encanta conversar verdad Lu, puedo llamarte Lu ¿cierto?
-no -dijo Lucia cruzándose de brazos-
Esmeralda sonreía.
-Esmeralda, tenemos que irnos -dijo Lucia acercándose a Esmeralda- hoy nos toca hacer servicio en la cocina-
-bueno. -expreso la morena desganada mirando a la pelinegra- debo irme, te veré más tarde -se acercó y beso a Yulia-
-¡ay que bonito! -exclamo Ruby con una sonrisa de oreja a oreja-
-hasta pronto Ruby -se despidió Esmeralda-
-hasta pronto -respondió Ruby- hasta pronto Lu… -lucia solo torció los ojos y se fue con Esmeralda-
-creo que a Lucia no le agrado el cambio -opino la pelinegra-
-¿bromeas? -pregunto incrédula la rubia- ¡ella me adora! … solo que no lo demuestra -dijo refiriéndose a Lucia-
-sí, es muy buena disimulando -comento sarcástica yulia- vámonos a nosotras nos toca trabajar en carpintería -suspiro aburrida la pelinegra-
Ambas se dirigieron al taller de carpintería que prácticamente se encontraba al otro extremo de la cárcel-
-¡bien señoras! Y … ¿señoritas?...
-¡puff! Señoritas -dijo burlona Ruby- apenas hace unos días Yulia lo era… ahora ya no -la pelinegra la miro con desfigurado gesto en tanto todas las miradas estaban encima de ella-
-si es así, entonces, ¡bien señoras! -prosiguió- ¡quiero que arreglen todas estas sillas y que las dejen como si la princesa Diana se vaya a sentar en ellas! -explico la oficial que era encargada del taller apuntando un montón de sillas de madera destartaladas apiladas en una esquina del lugar.-
-¿cómo se va asentar la princesa Diana en ellas, que no se supone que a estas alturas está en el cielo de las princesas? -pregunto Ruby desorientada en tanto Yulia torció los ojos-
-de acuerdo tienen una hora y más vale que se comporten porque si pasa algo aquí todas estarán en serios problemas y las herramientas están inventariadas así que, si hace falta una, antes de que salgan de aquí les voy a revisar hasta las amígdalas pero del trasero hasta llegar a ellas -Ruby trago saliva nerviosa- así que ni siquiera piensen en intentarlo -dijo la mujer amenazante- ¡García! -grito dirigiéndose a una reclusa castaña- ¡estás a cargo! ¡diviértanse bastardas! -se burló la oficial carcajeando antes de salir-
-bueno, es hora de trabajar -menciono yulia dirigiéndose al rincón para tomar una de las silla, Ruby la siguió, se detuvieron frente a la montaña apilada de cadáveres de madera, yulia iba a tomar una de estas-
-esa silla es mía -escucho la voz grave tras su espalda, era la alemana que le miraba desafiante-
Yulia le miro y le ofreció el esqueleto de madera que había tomado del montón.
-pues es tuya -dijo para después dejársela caer en los pies-
La alemana se acercó como si quisiera problemas.
-¡Schneider, Volkova! ¡sepárense y vuelvan al trabajo o las reportare! -Grito Garcia en tono de advertencia, la alemana sonrió rencorosa y se alejó de ellas no sin antes tomar la silla que estaba en sus pies, Ruby la miraba recelosa detrás de la pelinegra quien ya había enfocado su atención en otra silla para dirigirse a su lugar-
-esa tipa pesada -susurro Ruby cerca del oído de yulia-
-solo ignórala Ruby -dijo la pelinegra concentrándose en su trabajo-
-oye dime, ¿Qué hicieron Esmeralda y tu anoche? -pregunto la rubia curiosa-
-dormir -respondió la ojiazul sonriendo-
-¡ay por favor!, ¡¿vas a seguir mintiendo?!, he empezado a escuchar rumores por ahí, Marina tiene muchos detalles y ya se está encargando de difundirlos
-¿de qué hablas? -cuestiono con el ceño fruncido dijo deteniendo su labor- ¿Qué clase de rumores?
-sobre tu gitana y tú, Marina está en la celda contigua junto con Sharon y ambas las escucharon anoche, debería escucharlas, cuentan como si hubieran visto una película porno con sonidos y todo -carcajeo Ruby mostrando un gesto como si pujara-
Yulia se tornó por completo roja.
-¡Dios! -exclamo asustada la pelinegra- ¡¿lo están contando a las demás?!
-a toda la prisión -contesto la rubia serruchando-
-no puedo creerlo, porque no se comportan como mujeres maduras, además ¿que nunca lo han hecho en prisión?
-sí, pero somos discretas -rio picara-
-¡estábamos en nuestra celda en la noche! -se justificó yulia-
-sí pero hay más habitaciones al lado querida y no muchas tienen el sueño pesado -replico Ruby-
-esto no está bien -dijo yulia un poco desconcertada-
-tranquila todas aquí te respetamos, supongo que a la que se deben estar acabando ahora es a Esmeralda, deben estarla acosando con preguntas en la cocina -sonrió Ruby-
-no puede ser, -dijo en angustioso tono la pelinegra cubriendo por unos segundos su rostro con las palmas de sus manos- no quiero imaginarme a la pobre Esmeralda ahora, ella es muy tímida debe sentirse muy avergonzada, ¿Por qué no pueden ser maduras al respecto y respetar la intimidad de los demás? -pregunto indignada-
-aquí no existe la intimidad yulia, y más cuando no eres discreta -aseguro Ruby-
Yulia iba a contestar pero en ese momento la alemana se acercó a su mesa de trabajo.
Ambas tanto Ruby como Yulia la observaron.
-así que ya probaste el postre rusa -dijo esta con ambos brazos sobre la mesa- ¿dime a que sabe ese pastel de chocolate? -pregunto lamiéndose los labios-
-pues a chocolate ¿no? -respondió Ruby con lógico timbre- ¿de qué pastel hablas? … ¡Ah! … Esmeralda -dijo en tono bajo como dándose cuenta-
-vamos rusa, ya te has quitado la tentación, que te parece si me prestas por un buen rato a Esmeralda… podemos llegar a un acuerdo civilizado
-lárgate de aquí, Esmeralda no es un objeto, ella está conmigo porque así lo quiere, así que aléjate de ella y déjame trabajar en paz -dijo yulia retadora-
-vamos rusa, lo estoy haciendo por el medio más civilizado, no me orilles a ser un poco ruda contigo
-¿para qué te vuelva a patear el trasero? -pregunto Ruby-
-eso solo fue un golpe de suerte, el que me hayas derrotado una vez no significa que puedes derrotarme de nuevo, mientras tú te acuestas con esa perra yo me preparo para partirte en dos y quitártela
-no quiero problemas, consigue a alguien por las buenas, haz algo bueno por una vez en tu vida, ganaras más que amenazando y golpeando a los demás -dijo Yulia-
-¡Oh! -expreso la alemana con sarcasmo- ¡he aquí la redentora! ¡¿ahora te dedicas a dar terapias?! el estúpido idilio que tienes con esa zorra te está ablandando … Yulia -dijo esto en un dulzón tono burlón-
-piensa lo que quieras, sabes que lo tu creas me importa un bledo, solo déjame trabajar tranquila y vuelve a lo tuyo, Ruby pásame el destornillador -pidió la pelinegra tomando la destartalada silla para seguir arreglándola.-
La alemana arrugo el gesto, le arrebato la silla a Ruby y la impacto contra el rostro de yulia para después subirse a la mesa y echársele encima derribándola al suelo.
-¡yulia! -exclamo Ruby asustada- ¡oye déjala! -grito mientras la alemana impactaba varios puñetazos al rostro de la pelinegra que estaba bajo ella, los gritos para que se detuviesen de parte de la reclusa que estaba a cargo solo eran ignorados y todas las demás dejaron de hacer lo que hacían para prestar su entera atención en el alboroto, la alemana no cesaba sus golpes en contra de Yulia quien con sus brazos en forma de cruz cubrían su rostro para bloquear los impactos, detrás de ellas Ruby tomo un silla y se la lanzo en la espalda a la alemana dándole una oportunidad a la pelinegra de librarse de ella lanzándola de un golpe hacia atrás.
-¡déjame en paz no quiero problemas! -fue lo único que pudo decir Yulia al ponerse de pie para nuevamente ser embestida por la alemana quien la estrello contra una pared de donde colgaba unas repisas con material los cuales cayeron al suelo al romperse con el cuerpo de yulia, todas estaban alrededor de ellas y Garcia salió a toda prisa del taller.
-¡oye bestia detente! -grito Ruby lanzándose encima de la alemana colgándose de su cuello y jalándole el cabello que como copete se erizaba hacia arriba-
Se hizo hacia atrás para quitarse a Ruby de encima y yulia aprovecho para golpearle varias veces el abdomen a puño limpio logrando derribarla pero la alemana era tan fuerte que tomo a Ruby por el cuello de la camisa y la jalo hacia adelante como si de una toalla se tratara la azoto contra el suelo para después sofocarla con ambos puños una vez que estaba tendida en el suelo en ese momento yulia le propino una patada en el rostro para tirarla hacia atrás pero como si no hubiese sentido nada se levantó.
-¡¿Ruby estas bien?! -pregunto la pelinegra auxiliando a su amiga pero en el momento en el que intento levantarla recibió un rodillazo en el rostro de parte de la alemana quien la tomo del cuello para propinarle un derechazo derribándola en el suelo, para después tomar lo primero que estaba en una mesa pegada a la pared, un taladro que para fortuna de la alemana y desgracia de yulia estaba conectado a la electricidad.
La alemana se subió arriba de la pelinegra y encendió el taladro para intentar perforarle la cara. El taladro estaba casi encima de los ojos de yulia encendido casi a punto de entrar en uno de sus azules ojos.
Las fuerzas de yulia estaban cesando y el tornillo en movimiento giratorio poco a poco se acercaba a uno de sus ojos que se abrían al máximo por el esfuerzo y el asombro de lo que estaba a punto de suceder, en ese momento un choque eléctrico se escuchó en la nuca de la alemana quien aflojo su fuerza y se colapsó casi encima de yulia soltando el artefacto que dejaría tuerta a la pelinegra quien respiro aliviada al sentirse fuera de peligro.
-¿Por qué no me sorprende? ¡¿otra vez tú?! -cuestiono exasperante una oficial de corpulenta complexión junto con la oficial a cargo del taller y tras ellas García- Yulia Volkova como siempre creando problemas -dijo sacando sus esposas-
-¡¿Qué?! ¡yo no empecé la pelea fue ella! -se defendió la pelinegra levantándose-
-¿eso es cierto García? -pregunto la oficial mirando a la cuestionada-
-si fue Schneider quien empezó el pleito les advertí pero ella insistió -respondió García apuntando a la alemana que estaba inconsciente en el suelo-
-también golpeo a Ruby -dijo Yulia mirando a la rubia retorciéndose en el suelo tomando su abdomen-
-ustedes dos -apunto la oficial a dos reclusas que estaban paradas cerca de Ruby- levántenla y llévenla a la enfermería- ambas mujeres obedecieron y llevaron a Ruby sobre sus hombros fuera del taller- Williams llévate a este animal a aislamiento estará ahí por un buen tiempo -dijo a su compañera refiriéndose a la alemana- y tu -miro a Yulia- acompáñame -dijo tomando del brazo a la pelinegra a quien ya habían esposado- ¡las demás vuelvan al trabajo!
Yulia salió junto con la oficial a sabiendas a donde la llevaban respiro hondo pues estaba segura que la encerrarían en la oficina de la directora cosa que la atormentaba y por otro lado le resultaba interesante pues volvería a ver a la mujer que tanto le intrigaba, se sorprendió un poco porque no la llevaron por el pasillo que llevaba a la custodiada y apartada oficina de la directora si no a otro pasillo un poco más oscuro y con metálico aspecto, abrieron una puerta acerada que tenía dos pequeñas compuertas en medio de esta, una arriba y otra abajo, la puerta con acabado laminado antiderrapante fue abierta ante ella para después ser empujada hacia adentro una vez que la liberaron de sus esposas, su sorpresa la hizo girarse en su propio eje para pedir una explicación del porque la habían llevado ahí pero la puerta se cerró casi en su cara, golpeándola con ambas manos exigiendo una explicación del porque el injusto encierro golpeo con proceder desesperado consiguiendo solo lastimarse los brazos al apalear la puerta de acero, para aumentar su sorpresa se dio cuenta que no iba a parar en la oficina de Elena y un silencio perturbador ensordeció sus oídos, se giró y miro el desconocido encierro, donde no había absolutamente nada, solo un escusado de aluminio, no había cama ni siquiera algo que se le pareciera tan solo un escusado, se sentó en el suelo y se llevó ambas manos al rostro, estaba sola por completo en un ruidoso silencio que alborotaba las brasas de sus recuerdos que le quemaban la memoria y la alejaban de la codiciada paz de la que antes de que se cruzara en el camino de Anna, disfrutaba, respiro para calmar su ansiedad que con prontitud la embargo en tanto el encierro era gris casi oscuro pues estaba a media luz, se sintió entonces como un animal salvaje en cautiverio y deseo desmayarse y volver abrir los ojos hasta que su castigo cesara y la sacaran de ahí.
Las horas pasaron, tanto su boca como sus ojos estaban abiertos -pero no veía ya lo que había a su alrededor-, pero a pesar de que estaba ahí sentada se encontraba lejos, viajando en una canoa carcomida de madera navegando en las oscuras y perturbadas aguas de su mente, visualizando sus memorias que se avivaban con ardientes colores sobre los ojos de su cerebro, pensaba en su infancia tan libertada, tan azulada y rosa a pesar de los grises brochazos de sus circunstancias por la carestía que sus padres le ofrecían, siempre mantenía encendida la llama de la ilusión pero fue creciendo y con el desgaste de tiempo también se fue gastando su esperanza hasta agotársele, ¿Cómo era posible que con la extinción de la inocencia se acabase la ilusión y con ella la alegría desbordada de encontrar hermosura hasta en las más humildes e insignificantes circunstancias y cosas? Se preguntaba, ¿Cómo era posible que tener madurez arrugaba los corazones en amargura? ¿Cómo era posible que acercarse a la verdad de la naturaleza humana desilusionaba tanto, que ya no se podía confiar en nadie? Pero cayó en cuenta de que no era desilusionante la naturaleza humana sino la conducta decidida de los hombres una vez que se corrompían por la ambición de poder cuando perdían la inocencia y se volvían blasfemos y sátiros, una vez que se entraba en la puerta del ser más que un niño, ya no hay retorno en tener solo buenas intenciones.
Había perdido ya la cuenta del tiempo, de las horas y ya ni siquiera sabía cuándo era la cena, cuando el almuerzo y la comida cada vez que por la puertecilla de la parte baja de la puerta le hacían llegar la comida racionada -la mitad de la acostumbrada- encima de una charola de aluminio.
Estaba acostada con la parte derecha de su rostro pegada al suelo y su mano abierta como si lo abrazara, deseaba saber cuántos días habían pasado ya, sentía que ya tenía un año metida ahí, aunque realmente fueran unos cuantos días, el encierro la asfixiaba y solo se liberaba del tormento cuando dormía y cuando despertaba, la amargura como caliente licor invadía la sangre de las venas de su corazón, lo único que la mantenía atenta y con esperanza era Esmeralda, su rostro como el de Anna se vislumbraba en su mente una y otra vez y esa imagen la apartaba por largos momentos del dolor de la soledad de la metálica jaula.
La puerta se abrió por fin y observo cuatro piernas moverse en dirección de donde ella estaba -más que acostada- rendida sobre el suelo y con los ojos entreabiertos.
-vamos Volkova tu castigo termino -dijo una de los guardias cuya voz, a pesar de que fue en un tono normal pareció lastimar los oídos de la pelinegra quien los cubrió con fuerza pues ya se había acostumbrado tanto al silencio que el menor ruido le parecía ensordecedor- vamos Volkova no me digas que en una semana te volviste loca -rio la mujer mirando a su compañero-
-¿una semana? -pregunto en susurro yulia escuchando por primera vez su voz- ¿una semana? -repetía una y otra vez como si no lo pudiese creer, ambos oficiales tuvieron que cargarla para sacarla de ahí y llevarla a rastras a su celda la cual estaba vacía, la dejaron caer en el suelo y paso un largo tiempo para que todos los ruidos que le parecían estruendosos se volvieran nuevamente familiares.
-yulia… yulia -se escuchaban susurros cerca de ella, poco a poco se sintió de vuelta y sus ojos que mantenía cerrados por la luz y la sensación ensordecedora se fueron abriendo al percibir la susurrante voz de Ruby quien tocaba su brazo-
-ruby -murmuro aun fuera de sí la pelinegra- … ¿estás bien? -pregunto Yulia recordando los golpes que su amiga recibió por ayudarla-
-si estoy bastante bien eso ya es historia -dijo Ruby sonriendo a medias- ¿tu como estas?
-como un escarabajo que busca un hueco en la oscuridad -dijo encogiéndose como si quisiera hacerse esfera y aun cubriendo sus ojos- me lastima… la luz… y el sonido -sus ojos estaban rojos y Ruby tomo una frazada de uno de los camastros para cubrir a su amiga del rostro-
-dale tiempo, una hora más y poco a poco te iras familiarizando con la luz y el ruido de nuevo -susurro Ruby mirándola con tristeza y compasión pues parecía un pequeño animal rastrero que se encoje por el horror de la luz y el miedo de los desconocidos y amenazantes sonidos, Ruby solo la abrazo-
Se durmió en los brazos de Ruby y está poco a poco le descubría la cara para que aun con los ojos cerrado pudiese sentir la luz otra vez, paso una hora y media y sus ojos se abrieron con mucha dificultad se los tallo porque experimento escozor en las orbitas de sus ojos, y se enderezo dejando a Ruby con ambos brazos adormecidos, ya los ruidos eran más tolerantes para sus oídos a fuerza de su necesidad doblego sus sentidos para traerlos de vuelta a la normalidad.
-¿Dónde está Esmeralda? -fue lo primero que rompió el débil silencio de la celda, Ruby sé quedo callada mirándole con una tristeza que nunca había visto Yulia en sus gestos y los ojos de Ruby se ensombrecieron por unas cristalinas porciones de lágrimas que estaban asomadas por las orbitas de sus ojos.
-¿Dónde está? -insistió la pelinegra aun aturdida-
-la están preparando -respondió con voz quebrada la rubia-
-¿preparando?... ¿preparando para qué?
-…
El silencio que abrumaba a la pelinegra surgió en Ruby, yulia odiaba ese silencio en Ruby, porque era anormal en ella.
-responde… ¿para qué? …
-se la llevaran Yulia -dijo interrumpiéndola- igual que a Megan – el corazón de yulia retumbo tan fuerte que su sonido lastimo sus oídos, se levantó de golpe tambaleándose al hacerlo
-¿es juego verdad? ¡dime que es broma Ruby! ¡ah! -se quejó, pues su grito lastimo sus oídos-
Ruby solo callo y su cara se estrujo para llorar.
-¿Dónde está? ¿Dónde la tienen? -cuestiono Yulia desesperada-
-no sé, la directora… -dijo Ruby entrecortada- ha estado en su oficina, ella la trastorno… pasaran con ella por el pasillo principal por donde pasan con todas las que se llevan al psiquiátrico, no deben tardar…
Antes de que Ruby terminara de hablar Yulia ya se encontraba en camino al pasillo principal donde al acercarse el ruido del tumulto de reclusas que se agolpaban para ver el deprimente desfile -de hombres de blancos vestidos y de uniformes policiacos llevarían a la reclusa- parecían reventar sus aun resentidos oídos.
-¡AH! -se quejó cubriéndolos con fuerza y siguiendo su camino hasta llegar al pasillo y observo a unos cuantos metros de distancia a los policías que parecían custodiar a unos enfermeros que llevaban a alguien cargando pero no se veía a quien -Dios mío que no sea ella -rogaba la voz en su interior ante el inminente suceso, con la fuerza de voluntad que le quedaba se destapo los oídos y corrió para meterse entre el tumulto de reclusas que se iban quedando en silencio al pasar el peregrinaje de cuyos personajes robaban toda la atención-
Miro por fin todo el panorama y en medio de la multitud que enmudeció en ordenada coordinación, miro por fin el cuerpo de Esmeralda inconsciente sostenida de la cintura por uno de los fuertes y altos enfermeros.
Su cara y sus labios comenzaron a temblar y las lágrimas brotaron como abundante roció de sus ojos.
-¡¡Nooooo!! -su desgarrado grito corrompió el solemne silencio de las reclusas quienes posaron todas su atención en ella que empujando a las demás se echó encima a los guardias, golpeando a ambos en un abrir y cerrar de ojos, las sirenas del interior se encendieron en rojo y con su estrepitoso sonido sometieron a yulia que cubrió sus oídos con fuerza, sucumbiendo, los demás policías en un número no mayor a diez entraron en escena para someterle, yulia se levantó y con dolor se destapo los oídos que comenzaron a sangrarle por el timbre lastimero de las sirenas, iba a luchar pero de pronto Ruby apareció y se abrazó de su cintura para calmarla.
-¡suéltame! -grito desesperada la pelinegra golpeando la espalda de su amiga mientras los policías le hacían rueda entorno a ella apuntándole con armas-
-mátame si quieres pero no te soltare ya no quiero que te metas en problemas de nuevo! ¡no quiero perderte a ti también! -grito Ruby llorando, Yulia se calmó y miro todas las armas apuntándole al rostro, las lágrimas caían de sus ojos con una abundancia conmovedora-
Los oficiales que tenía en frente eran más bajos que ella por lo que pudo ver detrás de estos a los enfermeros que un poco perturbados siguieron su camino cargando a Esmeralda que parecía dormida-
Ruby aun le abrazaba de la cintura aferrándose con todas sus fuerzas.
Les miro hasta que estaban a punto de perderse en la puerta de salida del pasillo, sus piernas entonces flaquearon y con el peso de su amiga que aun la abrazaba, sus rodillas se doblaron logrando hincarse rendida, su cuerpo parecía ya no ser de ella, pues ya no le obedecía, su boca estaba abierta y sus lágrimas no paraban de salir de sus ojos que miraban al suelo, se cerraron con fuerza brotando con más intensidad sus lágrimas que terminaron en el suelo.
Estaba de rodillas, con sus oídos sangrantes, su corazón destrozado, rendida y humillada y las armas apuntando sobre su cabeza.
-había perdido… otra vez…
FUNDE A NEGRO.
"el que espera con prudencia sera recompensado en el momento apropiado"
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RAC
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Re: LA SOMBRA DE LA LUNA

Mensaje por RAC » Mar 14 Nov 2017 01:06

El bello rostro de Esmeralda sonreía, -“ debo irme, te veré más tarde” fue lo último que Yulia escucho de parte de Esmeralda.
La puerta metálica se abrió dando paso a dos guardias corpulentos que observaron al piso donde un cuerpo flexionaba haciendo lagartijas sobre el suelo marcando la espalda semidesnuda de una silenciosa yulia que bajaba y subía con vigor.
-ya ha pasado un mes Volkova, es hora de volver con el rebaño -exclamo uno de los tipos- ¡vamos! ¡levántate y sal de aquí!
-una pelinegra más robusta se levantó, dando la espalda por unos segundos a los guardias, se volvió a ellos y les dirigió una gélida mirada sin ninguna clase de expresión, ambos hombres intercambiaron miradas un tanto afectados.
La esposaron y la llevaron otra vez a su celda donde Ruby estaba de nuevo hospedada.
-Yulia -exclamo la rubia levantándose con sorpresa- ¡yulia hermana! -grito Ruby abrazándola con fuerza- ¡Dios te extrañe! -colgándose del cuello de la pelinegra quien aún seguía en silencio- ¡wow! ¡tus brazos! ¡son enormes! -decía Ruby tocando los brazos musculosos de su compañera- ¡te vez más ruda! ¡me gusta! -exclamo emocionada- ¿y como estas?
Yulia solo le miro, en sus ojos parecía -a pesar del azul iris- oscuridad, una penumbra tan densa como la noche en su punto más culminante.
-Me vengare de la directora -dijo Yulia con áspero tono-
Ruby abrió los ojos mas de lo normal mostrando una expresión lastimada como si le desconociera.
-ay Dios yulia, no vuelvas con esa obsesión con la directora otra vez por favor -suplico herida la rubia tomando a yulia por ambos brazos- por favor, por el amor de Dios, ya no te metas en problemas, acaban de liberarte de ese horrible encierro -la pelinegra de un arrebato se quito las manos de su amiga y le dio la espalda-
-ya no daré explicaciones Ruby, ya no intentare hacerte entrar en razón ni explicarte, ni a ti ni a nadie sobre mis planes, solo actuare y nada más -dijo para después salir de la celda, Ruby se quedo estática su gesto se estrujo y una faz de angustia se mostro en su cara, salió tras su amiga, quien se dirigió al comedor bajo la mirada de las mujeres que se encontraba en su camino a quienes la pelinegra ignoraba por completo.-
-¡yulia! ¡¿hola como estas?! -expreso Lucia al encontrarla en la entrada del comedor, la pelinegra solo le ignoro y siguió su camino-
-¡Ruby! -grito Lucia encontrando a Ruby y tomándola por el brazo- ¡¿Qué le pasa a Yulia?!
Ruby se detuvo y la observo.
-ella ya no es yulia -dijo con tristeza la rubia para seguir su camino dejando a lucia confundida-
La pelinegra caminaba con determinada energía paso entre varias mesas, levanto una silla metálica desocupada y la levanto sobre su cabeza.
-maldita malnacida bastarda hija de puta -susurro con energía para acto seguido azotar con fuerza descomunal la silla sobre el cuerpo de una mujer que comía y que le daba la espalda-
Un ¡ooH! En coro se formo en el ambiente, el cuerpo de la alemana cayo al suelo semiinconsciente, la morena con una ligereza asombrosa lanzo la silla lejos como si de una pluma se tratara y se inclino sobre el cuerpo de su enemiga a quien tomo por el cuello de la blusa y dejo caer una lluvia de puñetazos sobre su rostro uno tras otro sin detenerse como si hubiese guardado la energía en esos treinta días de encierro, y estuviese consumiéndola en la paliza que le estaba proporcionando a la mujer que tenia el rostro ya, empañado de sangre y parecía estar en shok por los golpes atroces de yulia, los guardias llegaban corriendo con macanas y armas pero esta vez la pelinegra se les adelanto y, soltando a la inconsciente nazi tomo otra silla y se la estrello en el rostro a un guardia que estaba mas alto que ella y era corpulento tirándolo con una facilidad increíble y con la misma silla golpeo a otro guardia que se dirigía tras su espalda tirándolo sobre una mesa provocando que esta se quebrara y haciendo que las presas que ahí comían salieran huyendo, después con esa misma silla, lanzándola a un metro y medio de distancia aproximadamente golpeo a una oficial en el rostro derribándola también, dos oficiales mas se unieron a someterla pero, a ambos, yulia los golpeo entre puñetazos y patadas, la fuerza que había acumulado en el encierro y la ira que parecía haberse guardado para ese momento le hizo levantar a un sujeto de su estatura y azotarlo contra el suelo, la pelea se observaba en un televisor a blanco y negro frente a una silla de piel negra donde solo unas pálidas y pecosas manos podían notarse en el reposabrazos de esta, y a su lado Olga, la secretaria que observaba perpleja el espectáculo que las cámaras de la prisión plasmaba en el televisor.
Todas las reclusas parecían estar conmocionadas, era algo asombroso, pues parecían ver a una yulia poseída por una feroz cólera que le daba la energía para pelear de ese modo, la nazi se retorcía en el suelo, trataba de levantarse y en efecto lo hizo pero con la fuerza de yulia quien la elevo tomándole por la ropa, los bíceps de la pelinegra se marcaba con vigor al flexionarlos con la fuerza que hacia para levantar a la nazi y pegar su cara con la de ella para que esta la mirase.
-¿quieres pelear? Aquí estoy -decía la pelinegra escupiéndole el rostro a la alemana- ¿dime ahora por quien quieres que peleemos? Maldita basura, por tu culpa se la llevaron
Uno de los guardias que estaban tendido en el suelo con la poca fuerza que le quedaba parecía pedir refuerzos por el micrófono pegado a su camisa.
-por basuras como tu es que estoy enterrada en este contenedor de bazofia pero solo quiero decirte antes de matarte -dijo yulia pegando su nariz con la sangrante nariz de la alemana- ella solo fue mía -dos máquinas eléctricas se enterraron en el cuello de la pelinegra quien soltó el amarre y dejo caer el cuerpo suelto de la nazi que como costal de papas se desprendió sobre el suelo para después seguirle ella.

Estaba amarrada de pies y manos sobre una camilla metálica, un hombre de bata blanca entro en la habitación cubierta de estructuras y paredes de acero, se detuvo frente a ella.
-¿sabes quién soy yo? -pregunto el sujeto-
-si -respondió yulia- un pobre títere iluso de este sistema de mierda -comenzó a reírse-
El hombre se mostró ofendido, carraspeo con gravedad y recuperando la postura dijo:
-bueno, este… iluso títere es el doctor de la prisión y se encargara de tranquilizarte de una manera en que solo los animales y las bestias se tranquilizan.
Yulia rio con fuerza.
-¿enserio? ¿y que hará? ¿sedarme, meterme drogas o me matara con la inyección letal? -cuestiono mordaz la pelinegra-
-me encantaría aplicar la tercera alternativa pero por desgracia no puedo hacerlo -dijo el médico arrugando el gesto-
-si -respondió la pelinegra- por desgracia, me haría un favor si lo hiciera -suspiro cansada-
-¿tanto te ofende la vida? -pregunto el medico preparando una inyección-
-yo soy quien le ofende a ella, por eso me trata como basura -respondió la pelinegra con la mirada perdida-
El hombre le miro y un gesto compasivo se apodero de su cara.
-sabes,… querían encerrarte en aislamiento hasta que te pudrieras, pero la directora no lo permitió y te envió aquí conmigo, dijo que tu comportamiento desvarió por el encierro de un mes así que te envió conmigo, te sedare, te aplicare algunas drogas para relajar tus músculos y te mandare a tu celda de nuevo… como veras, aun la vida en su cínica actitud te esta mostrando indulgencia -comento el medico introduciendo la inyección en la vena del brazo de yulia-
-sigo pensando que matarme es la mejor opción -insistió la pelinegra con la mirada cristalina-
-si, tal vez tengas razón, pero yo no te matare -contesto el medico alejándose para perderse en la parte oscura de la habitación-
Paso varios minutos antes de que un pesado sueño venciera los parpados de sus ojos hasta cerrarlos, cuando los abrió estaba en la cama de su celda, su cuerpo estaba flojo, se sentía como trapo mojado, giro su cabeza y ahí estaba Ruby, sentada en su camastro, frente a ella, observándole con tristeza, intento levantarse y con un gran esfuerzo lo logro pues se sentía como si su cuerpo fuera de gelatina.
-¿estas bien? -pregunto la rubia-
-…si… -susurro largamente la peinegra-
-¿Qué te hicieron? -cuestiono ruby- te escuchas tan relajada-
-ruby tengo que llegar hasta ella -dijo como si tuviese modorra-
-¿hasta quién? -cuestiono la rubia-
-hasta ella… la directora -contesto Yulia cansadamente-
-¡por Dios sigues con eso! -exclamo ruby- ¡deja eso ya por la paz por favor!
-Ruby… ella… me llevara hasta Esmeralda -sus ojos parecían quererse cerrar-
-¡¿Qué?! -expreso Ruby incrédula- ¡¿estas hablando enserio?! ¡Esmeralda!... -sus ojos se humedecieron- … ya olvídate de ella yulia -suplico la rubia con voz quebrada-
-tengo que llegar hasta ella, vengarme de Elena… o morirme en el intento -dijo yulia-
-por favor…
-Ruby cállate -la interrumpió la pelinegra- y solo di que me apoyas-
-¿y como piensas llegar a Elena? -pregunto Ruby-
-haciendo lo que se hacer, meterme en líos -sonrió cínica yulia-
-pero ya ni siquiera te han llevado con ella, solo te encierran en aislamiento, si te peleas con cualquier reclusa siempre resultaras más culpable tu -justifico Ruby-
-entonces peleare con quien sea más detestable que yo -aseguro Yulia y se dejó caer en el camastro para seguir durmiendo-

Era de noche y el efecto de los sedantes y las drogas pareció ceder, se levanto y miro a Ruby entre la oscuridad durmiendo en su cama, se asomo por esa rendija a la que le llamaba ventana, la luz de la luna se colaba por ella, se acerco y su rostro se ilumino bajo la luz lunar.
Recordó la noche que paso con Esmeralda y sus ojos se humedecieron para empapar su cara de lágrimas.
-Esmeralda -susurro para sí y se volvió dándole la espalda a la pared, en medio de la oscuridad se escuchaban sus lamentos, se desvaneció en el suelo hasta quedarse sentada abrazada por la oscuridad y su dolor-
Estuvo así un rato, llorando hasta descargar su corazón, hacia tiempo que no lloraba, estaba tan congestionada de emociones que se liberó de todas ella por medio de sus lágrimas.
Se levanto y volvió su rostro a la luz lunar que se escurría por la rejilla.
-me vengare de ti… Elena…
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