ENEMIGAS Y ALGO MÁS // POR: Pei_17

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Pei_17
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ENEMIGAS Y ALGO MÁS // POR: Pei_17

Mensaje por Pei_17 » Lun 20 Oct 2014 23:02

Hola a todos! quiero aclarar que este es mi primer fic aquí en el foro, después de tanto tiempo en un día causal me encuentro con esta historia (que obviamente todavía no termine) en una de mis carpetas olvidadas. Espero que les sea de su agrado,ya que pienso seguirla y espero encontrar donde deje los demás capítulos. Tal vez los ire subiendo de a poco los fines de semana. Espero que lo disfruten y cualquier critica no duden en decirme, dejen sus comentarios ya que me sentiré triste si me ignoran y esto queda en el olvido girl_cry2 saludos y besos para ustedes! give_rose


Enemigo: Persona o grupo de personas contra el que se lucha en una guerra o conflicto armado.
Persona que odia a otra y le desea o le hace mal
Persona que está en contra de una idea, opinión, actitud u otra cosa
Cosa que se opone o es contraria a otra o a una persona, y puede hacerle daño
Relativo al enemigo, especialmente aquel contra el que se lucha en una guerra.

Cuantos significados había para una simple palabra, tantos ejemplos como se le ocurrieran; tenía demasiadas situaciones que sentida vividas por culpa de esas letras que se posaban frente a sus ojos. Pero todas eran diferentes, cada una era única en su momento, lugar, situación, sensación y sentimientos. Pero aun así, por más que estas fueran completamente diferentes una con otras, había algo que tenían todas en común, algo que las unificaba hacia una única razón. Si cualquier individuo se parase frente a ella y le pidiera un ejemplo personal, la respuesta seria dada a una velocidad vertiginosa y automáticamente natural su cabeza procesaba la llegada de un nombre, un rostro, una persona. Solamente una sola persona. Esa era la única respuesta.

La joven mujer cierra el diccionario con el que acababa de meditar profundamente para posarlo sobre la mesa que tenía en frente. Se dirige con su paso firme hacia la puerta de salida, no sin antes de recoger su ostentoso abrigo blanco antes de marchase de su casa como le llamaba, que mas que casa era una enorme mansión que se situaba en una de las zonas elite de Moscú. Fuera de la mansión el frio intentaba apoderarse de su cuerpo, que daba gracias en ese momento de estar cubierto por esa fina tela de piel. Sus carísimos tacos de moda suenan durante todo el trayecto que abarcaba desde la puerta, hasta el elegante Mercedes Benz que la espera con la puerta abierta y junto a ésta sosteniéndola, su chofer con una sonrisa.

-Buenos días, señorita Katina. –Y como única respuesta lo que llegaba a sus oídos era el ruido de la puerta al cerrarse. Estaba acostumbrado a ese tipo de tratos por parte de ella, de todas maneras no era nadie para criticar. Solamente cumplía una función allí, o como bien le había advertido ella una vez y a todos los que trabajaban ahí, que solamente se limitasen a hacer su trabajo y nada más. Y eso cumplía al pie de la letra.
Durante todo el viaje solamente se limito a observar su enorme agenda que contenía todos los que haceres del día y fugazmente observaba por la ventana la enorme ciudad hundiéndose en sus pensamientos que no tuvo idea de cuánto tiempo duro aquello hasta que fue traída a tierra cuando sintió una corriente helada a su derecha, causa de su chofer al abrir la puerta. Con su elegante movimiento salió del coche dirigiéndose hacia la entrada del lujoso edificio escuchando a sus espaldas una voz deseándole suerte y no sabía que más a causa de la poca importancia que le tomaba a ello. La puerta de la entrada la esperaban abiertas de par en par recibiendo nuevamente saludos de parte de los empleados de allí que no eran más que contestados con un indiferente y forzado ademan de cabeza.

No muy lejos de allí, en ese mismo edificio, una joven castaña recibe un mensaje de texto de parte de uno de sus compañeros “Elena está aquí” y con las manos temblorosas a causas de la rapidez con las que quería hacer su cometido de información, reenvía el mensaje a sus demás camaradas para que estén preparados para su jornada diaria de dosis de exigencia. Y tan solo segundos después por arte de magia, todo el edifico entra en desesperación.
Se podía observar a todo el personal entrando en histeria, mujeres que corrían apresuradas a cambiarse su simple calzado por zapatos elegantes que ni ellas mismas soportaban, hombres caminando apresuradamente ordenando prendas de vestir en sus lugares correctamente, modelos maquillándose desesperadamente unas con otras, otros ordenando sus escritorios lo más rápido que sus cuerpos le permitían, gente gritando y correteando por los pasillos para dirigirse a su lugar de trabajo, de la paz que se encontraba en ese lugar, literalmente todo se volvió un caos. El miedo que imponía esa mujer era sorprendente.

Y como un chasquido de dedos que funciona para traer nuevamente a la realidad a una persona en plena hipnosis, causo el mismo efecto en todos los empleados al escuchar el sonido del ascensor marcando el fin de su destino. Y el silencio se hizo sepulcral.
Los estrepitosos pasos de Elena hacia su oficina hacían eco en la cabeza de los ojos que miedosamente osaban mirarla de soslayo, Irina, su secretaria, rápidamente se para de su escritorio para seguir rápidamente el paso de su jefa, alcanzándole las ultimas noticias acerca de su revista de moda, una de las más poderosas y famosas de Moscú; y era una mas y no la única revista si no fuera a causa de que siempre se llevaban codo a codo con otra. Pero aquí eso era tema a parte.

-Irina, creí pedirte específicamente que cancelaras ayer mi cena con Alexei. Tuve que soportar sus molestas llamadas durante una importante reunión ¿A caso es mucho pedir?
-Lo siento señorita Katina, yo…
-Ahórrate tus comentarios – dijo interrumpiéndola- no necesito que me recuerdes tu incompetencia como secretaria. Ahora necesito que le comuniques a Monique que las fotos que me envió son un fiasco, quiero que renueven todo otra vez-mientras dejaba reposar la revista y el informe en su escritorio-Y cancela la invitación a la fiesta de Clark, tendré mucho trabajo aquí y por obvias razones no contare con el tiempo disponible ¿entendido?
-Entendiendo señorita Katina-dijo mientras anotaba todo con una ligereza admirable en su libreta- la señorita Petrova me acaba de confirmar que estará disponible hoy a las 15:00 para mostrarle su último diseño.
-Excelente-mientras tomaba asiento y observaba el informe- necesito que me comuniques con Alphonse ahora mismo.
-Claro, señorita Katina. Si eso es todo me retiro, con su permiso – y justo cuando estaba tomando la perilla para marcharse su jefa la detiene.
-Ah… Irina.
-Si señorita Katina-dijo volteándose
-Por lo que puedo ver en este informe tengo el segundo lugar de la revista de moda más vendida del mes, ¿puedo saber a caso quien tiene el primer lugar?-posando sus ojos sobre los de su secretaria-¿Y por qué no se me ha informado de esto antes?
-Bu-bueno…-tartamudeando, no todos los días es fácil darle una noticia así a tu estricto jefe- ni bien consiguieron el informe lo trajeron lo más rápido posible aquí y bueno…
-Ve al grano Irina- interrumpiéndola enojada- quiero el nombre para hoy.
-Es…es la revista de Yulia- Dijo casi susurrando
-¡Habla más fuerte Irina por el amor de Dios!
-La revista que tuvo el primer lugar fue la de Yulia-dijo temblando
-¡¿Yulia Volkova?!-dandole un golpe con ambas manos a la mesa- no de nuevo, no otra vez- dijo para si misma susurrando para luego recostar su cuerpo sobre el elegante sillón que estaba detrás de ella-no …

corsca45
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por corsca45 » Lun 20 Oct 2014 23:11

Hola que bueno que te animaste. A compartirnos tu fic me gusto mucho ojalá y puedas subir más seguido :D al parecer se viene una pelea por el primer lugar :P

lobito volkovakatina
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por lobito volkovakatina » Mar 21 Oct 2014 01:00

Jajaja buen fic continua pronto algo pesadita Elena e.e

Andreger
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Andreger » Mar 21 Oct 2014 15:58

Jajaja m gusta eso dl odio al amor! Contiii .good. .hi. .good.

Pei_17
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Pei_17 » Dom 09 Nov 2014 14:45

Quiero pedir disculpas por la tardanza, últimamente me surgieron muchos inconvenientes que consumieron mucho de mi tiempo. Les dejo mas de la conti, cualquier cosa que nos les agrade no duden en hacermelo saber. Besos! girl_in_love

corsca45 :me alegrea que te guste el fic y gracias por tus palabras. Saludos

lobito volkovakatina : La verdad que Elena tiene un caracter bastante pesado, pero ya sabran

Andreger : a mi tambien me fascinan los fic asi, supongo que este es uno de ellos.


II
RAZONES

Y si, inevitablemente volvía a ocurrir de nuevo. Nuevamente estaba ahí debatiéndose en una guerra interna, tenía que actuar cuanto antes, porque en momentos así, el tiempo no precisamente era su mejor aliado.
Elena se encontraba con las manos temblorosas a causa de la rabia, sosteniendo ese informe que se encargo de extinguir el minúsculo buen humor que cargaba esa mañana.

“Yulia Volkova, jefa de redacción y dueña de la revista de modas “Volk” nuevamente encabeza el primer lugar de las revistas de modas más vendidas del país. Tal cual se observa la imagen muestra a una Yulia sonriente mostrando lo nuevo y más sobresaliente de su arduo trabajo para todos aquellos seguidores y apasionados amantes de la moda; causando también un importante nivel de ventas de lo más nuevo de la temporada al igual que su popularidad…”

Y mas y mas halagos que no quería seguir leyendo, solamente con leer “Yulia Volkova” seguido de “primer lugar” anticipadamente su estomago se removía. Porque eso demostraba que estaba nuevamente detrás de la sombra de la que consideraba su oponente, obviamente, su rival, su contrincante, la competencia. Su enemiga.
Porque eso era. Su enemiga. Y así lo supo el primer día que sus ojos se posaron en ella, desde esa primera vez todo el universo conspiraba en enviarle señales para advertirla. La primer señal, fue aquella en la que por vez primera llegaba tarde a una clase en la universidad llevándose la sorpresa de que ya alguien más usurpaba su lugar, alguien a quien jamás había visto en su vida. Cuando se encamino a su lado para reclamar su puesto, el profesor solamente se dirigió a ella de forma tosca argumentándole que era una alumna nueva y que merecía tener un buen recibimiento, y considerándose ella una persona educada no iba a contradecir a su profesor. Así que refunfuñando tuvo que irse a sentar al fondo aislada de todo el mundo donde apenas y podía ver las pequeñas letras en la pizarra. Y eso apenas era el comienzo. Elena naturalmente por su belleza y mostrando ya grandes intereses por la moda, era la chica más popular en toda la universidad, pero como todo comenzó, todo debe tener su fin. Yulia comenzó a llamar la atención de más de uno en la escuela y pronto todos los ojos del lugar solamente se posaban en ella, empezó a estar más rodeada de personas con intenciones románticas y otras solamente para admirarla. Los hombres solamente se la pasaban de babosos detrás de ella y las mujeres siempre queriendo ser como Yulia, imitando la moda de ropa que ella imponía en la universidad. Y Elena por primera vez no era el centro de atención de todos y forzadamente tuvo que aceptarlo y reconocer el segundo lugar. Y eso le molestaba. Demasiado.
Y desde ese entonces reconoció que Yulia no iba a ser simplemente una molesta piedra en sus carísimos zapatos, no, eso iba más allá. Mas allá de dejar de ser la favorita de la clase de química del profesor Yagor, mas allá cuando dejo de tener a algún enamorado que pagara su almuerzo en la cafetería, aunque el dinero nunca le faltaba.
Pero el verdadero detonador exploto cuando Elena debía tener una entrevista de trabajo en una revista muy famosa en aquel entonces, había ido con tantas expectativas, tantas ilusiones. Pero todo se derrumbo y se le vino encima tan solo en cuestión de segundos cuando la puerta de la oficina de quien sería su jefe se abrió y de adentro observo salir a una Yulia abrazada y muy sonriente con un hombre alto del cual era muy parecida; y su duda termino cuando comparando el gran parecido de ambos lo reconoció como su tío, entonces en ese momento supo que sus oportunidades ahí eran menos que escasas, y con la frente en alto y sin que nadie alcanzara si quiera a notarla se marcho del lugar.

Elena había pasado el día de su graduación sola si no fuera por incondicional amiga y hermana Katya. La relación con su padre no era para nada buena, no desde que un día cualquiera decidió hacerle una visita sorpresa a su empresa y lo descubrió en plena faena pasional con su secretaria. De ese día no tiene más que el lastimoso recuerdo de su vista nublada por las lágrimas y las amenazas grababas en su cabeza proveniente de su padre de que no contara nada de aquello que vio. Aquel día llego envuelta en un mar de lágrimas y la culpa la ataco más al ver los ojos de preocupación de su madre. Pero de todas formas callo. Aunque poco tiempo después supo que aquello de nada sirvió cuando semanas después de lo sucedido, en una mañana tranquila y silenciosa encontró una carta de su madre despidiéndose argumentando que ya no podría soportar las infidelidades de su esposo. Hubiera dado todo con tal de que se la llevara con ella. Entonces el rechazo hacia si progenitor se hizo aun más amplio al ser el causante de que su familia se desmoronase de esa manera.
Pero entre tantas desgracias la luz iluminaba el final del túnel para Elena cuando recibió de parte de su abuela una muy considerable herencia, de la que gracias a ella pudo construir con sudor y lagrimas el imperio que hoy tenía a su mando y ella era su dirigente.
Pero dando un salto de su pasado hacia la actualidad es sacada de sus pensamientos por el sonido proveniente de la puerta.

-Adelante.

-Disculpe señorita Katina – asomándose por la puerta- el señor Alessandro Ferrante la espera en la sala de modelaje.

-Esta bien-llegando hasta ella- acompáñame porque necesitaré de ayuda para ocultar los cuerpos si esos modelos me hacen perder mi valioso tiempo

-Cla-claro –tragando saliva-iré con usted.

Irina se encontraba detrás de su jefa intentando seguirle el paso apresurado, a pesar del carácter que podía tener, en el fondo admiraba a esa amargada y gran mujer. Elena era una mujer alta de piernas largas y torneadas y un cuerpo que tranquilamente podía pasar a ser el de una espectacular modelo. Pero lo que ella realmente siempre se pregunto es que como teniendo tan solo 26 años jamás la veía sonreír, no de la manera fingida que siempre lo hacía, si no de la manera natural, sonreír desde el alma.
Irina tenía algunas teorías acerca del porque de la personalidad de su jefa, tal vez no tuvo una buena infancia, o su vida no fue tan sencilla. Aunque había un rumor en particular que se rumoreaba dentro de todo el edificio, las malas lenguas comentaban que Elena había estado una vez a punto de casarse, pero por motivos desconocidos aquello jamás se concreto, otros decían que ella fue quien lo dejo por ser muy inferior a ella y algunos afirmaban que había sido plantada en el altar y que por eso desde ese día se convirtió en la persona solitaria y fría que es ahora, pero en fin, solamente eran eso. Comentarios.

-Muy buenos días, Elena- dijo Alessandro con su porte afeminado

-Buenos días, Alessandro-aceptando el saludo- veo que hoy has venido preparado.

-Por supuesto, lo mejor para la mejor-dijo haciendo una seña con la mano- por favor, toma asiento para poder mostrarte mi última adquisición.

-Claro.






REVISTA DE MODAS “VOLK”

De un porsche negro último modelo se bajaba apresurada una mujer de cabellera negra hasta la mitad de su espalda donde le caían en ondas, vestía con una elegante camisa blanca, una falda hasta medio muslo negra y unos zapatos tacos aguja igualmente negros. Evidentemente estaba retrasada unos cuantos minutos.

-Buenos días señorita, Yulia- sonriéndole y tomando las llaves del auto-déjeme que yo se lo estaciono por favor.

-Buenos días, Igor-devolviéndole la sonrisa y dándole un apretón en su antebrazo- eres mi salvación, gracias.

-No es nada, es mi trabajo. Que tenga un buen día.-agitando su mano

Yulia Volkova entraba al edificio con una agradable sonrisa en sus labios y saludando a todos los que se cruzara en su camino. Recibiendo en el transcurso a su destino algunas palabras halagadoras de parte de las hombres y guiños coquetos de alguna de las modelos del lugar. Tenía la popularidad de ser una pica flor con las mujeres del edificio, así que no era muy entrañable encontrarla en alguna situación comprometedora con sus modelos.

Yulia se deja reposar en la silla de su oficina y justo cuando estaba por relajarse por completo de esa apresurada corrida de hace unos instantes escucha como alguien abre bruscamente la puerta.

-¡Felicidades, Volkova! –Dijo gritando- ¡Lo has hecho de nuevo campeona!

-Aleksei-dijo quitando las manos de su rostro-es temprano en la mañana y tú ya con esas energías.

-Vamos, Yulia. Conociéndote sé que habrás tenido un fin de semana de fiesta y muchas mujeres-mientras tomaba asiento delante de ella-pero aquí tengo una noticia que te beneficiara mucho-dejando la revista sobre su escritorio.

-La última vez que dijiste eso termine cambiando mi teléfono, mi e-mail y hasta tuve que mudarme por culpa de esa mujer loca que no paraba de acosarme-mirándolo retadoramente- solamente para que tu salieras con su amiga.

-Perdón, amiga. Es que se veía tan normal a simple vista-abriendo la revista y mostrándole la pagina-pero a esto tienes que verlo con tus propios ojos.

Aleksei se acomodo en su asiento mientras observaba a su amiga leyendo la revista, era su única amiga, lo único que tenia. Le debía tanto a esa morena que sentía que lo mínimo que podía darle era su vida, ya que ella se la salvo en el momento en el que él más lo necesito. Yulia era una gran persona, era como su hermanita pequeña de la que tenía que proteger de todo y de todos.

-¡Dios mío, Aleksei!-dijo sonriendo- ¡estoy en el primer lugar!

-Te lo dije amiga, todos tus esfuerzos han sido recompensados. Además de que te has vuelto más popular y gracias a eso los niveles de compra de la revista han aumentado considerablemente este mes.

-Aún sigo sin creerlo-dijo atónita-no esperaba esto.

-¿Y sabes que es lo mejor? -dijo riendo- que le has ganado a la bruja fría.

-¿Bruja fría?-confundida-¿de quién hablas, Alek?

-Solamente observa a quien has dejado en segundo lugar.

-¿Elena Katina?-dijo mirando- wow esto sí que es de no esperar, aunque de todas formas no deberías dirigirte así de ella…

-Vamos Volkova-dijo interrumpiéndola- se gano ese apodo a pulso y tú lo sabes, jamás se la ve con alguien, trata de mala forma a sus empleados haciéndolos sentir menos, además de ser sumamente exigente.

-Bueno, pues yo admiro su trabajo-mirándolo- y con respecto a su carácter, bueno, sus razones tendrá y eso no nos tiene porque importar.

-No puedo creerlo Yulia-soltando una carcajada-debí suponerlo antes, te gusta. Aunque no te niego que es hermosa y tiene muy lindo trasero y…

-Basta-interrumpiendo a su amigo sabiendo hacia donde se dirigía-jamás dije que me gustara, solamente que admiraba su trabajo y nada más.

-¿segura?-mirándola-según tú la conoces de la universidad, niégame que no te parece hermosa.

-Pues sí, es linda…

-¡Entonces si te gusta!

-Aleksei, yo no…

Pero su grito fue callado el escuchar a alguien golpeando la puerta. Después de un “adelante” de parte de la morena, su secretaria ingresaba a su oficina con documentos y varias notificaciones.

-Buenos días señorita, Volkova-entregándoselos- recuerde que dentro de una hora tiene su reunión con Daniéle de la revista francesa.

-Buenos días, Anna-sonriéndole-gracias ¿Qué haría yo sin ti?

-Bueno…-sumamente nerviosa.

-Yo tengo que marcharme-dijo Aleksei interrumpiendo el momento- tengo que revisar que las modelos estén… vestidas, si vestidas. Piensa en lo que te dije Volkova-marchándose hacia la puerta.

-No tengo nada que pensar, Alek.

-Como digas, adiós.

-¿Con que te gusta otra, eh?

-Anna, yo no…

Pero la morena fue callada por un beso hambriento de parte de Anna. Era la rutina de ambas, cuando las puertas estaban cerradas solamente existían ellas dos en su mundo. Y una nueva sesión de pasión se desato en esa oficina.



-Y bien, ¿comenzaremos para hoy o la revista se hará sola?-mirándolos, eran unas 8 personas allí

Elena se encontraba sentada en la punta de una larga y elegante mesa negra en la sala de reuniones. Podía observar las caras nerviosas de todos. Y eso les gustaba. Fue la primera en entrar al lugar y nadie emitía palabra alguna, sabía que todos estaban esperando que ella tomara la palabra.



-Debo suponer que ya se han enterado del puesto que en estos momentos tiene la revista, así que espero que el esmero esta vez sea más que gratificante señores, Anastasia-dirigiéndose a una rubia que se encontraba anotando unas cosas en una libreta- ¿puedo saber por qué no se encuentra Marina aquí con nosotros hoy?

-Bueno-aclarándose la garganta- estoy enterada que tenía una fuerte gripe y…

-¡No!-interrumpiéndola- no me interesa conocer sus burdas excusas para no trabajar-mirándola severamente- así que notifícale de mi parte que no se moleste en pisar nuevamente el edificio. De todas maneras su desempeño estaba en declinación, debe saber que este es un trabajo que debe tomarse en serio, no uno donde tenga la libertad de tomarse vacaciones cada vez que quiera.

-Yo le notificare, señorita Katina.

-Bien. Pasando ahora a un tema de importancia, los vestidos Versace de color azul serán sustituidos por los de Prada blanco, ya que al parecer alguien ha tenido un gusto horrible en poner a todas las modelos con colores opacos con este paisaje de fondo-mirando las fotos sobre la mesa-Olga, necesito que le comuniques a Monique que se encargue de todo esto, ¿Quién ha sido el responsable?

-Bu-bueno-sumamente nerviosa- creímos que teniendo la nieve al fondo de la imagen haría resaltar a las modelos con los vestidos de invierno.

-¡Já! Pero que originales somos-sarcástica- ¿también haremos en primavera posar a las modelos caminando y saltando sobre flores? También necesito que se arregle el artículo, es demasiado absurdo.

-Yo me encargaré de hacer eso señorita, Katina-respondió por primera vez un rubio sentado en el otro extremo.

-¿Qué hay con los trajes de novio de Vorobiov?

-Yo ya los he visto esta mañana-respondió Fiodor, mano derecha y fiel ayudante de Elena- y tengo el jardín perfecto donde serán tomadas las fotos.

-¡Perfecto! Al fin alguien que ha venido a trabajar hoy.


Mientras tanto en otro edificio se encontraba Yulia en su oficina debatiéndose en elegir dos fotos para su portada, hasta que el ruido de la puerta obstruye su concentración.

-Adelante.

-Yulia-entrando-el señor Boris quiere verte.

-Gracias, Anna. Déjalo pasar y que no nos molesten por favor.

-Claro.-saliendo.

-¡Yulia, hija!-entrando y yendo hasta ella.

-Señor, Boris-aceptando su abrazo-que gusto verle por aquí.

-Nada de señor, hija-tomando asiento-me haces sentir aun más viejo.

-Como cree-tomando asiento también- usted no está para nada viejo.

-Tampoco mientas, he visto las noticias y vengo a felicitarte por tu nuevo logro, Yulia. Me haces sentir orgulloso.

-Gracias-sonriendo-créame que yo también me encuentro igual.

-Y no es para menos, hija. Sé que hay mucha competencia ahí afuera y no es nada fácil. Pero en fin, vengo a hacerte una proposición.

-Sabia que eso no era todo-riendo y acomodándose mejor- te escucho.

-Vengo a hacer una invitación a una fiesta que será dentro de unos cuantos días, pero como también estoy enterado sé que será tu cumpleaños así que vine a proponerte si gustas de festejarlo junto con la fiesta, habrá gente importante y también jefes de otras revistas y por supuesto podrás invitar a quien tú quieras.

-¡Vaya! Es muy lindo de tu parte, Boris. Pero será tu fiesta y no creo que deba…

-¡Como crees, niña! Te lo estoy proponiendo de buena fe y no quiero un no como respuesta.

-Se que seguirás insistiendo-riendo- así que está bien, acepto.

-Muy bien-levantándose-solamente notifica los nombres de los invitados y llama a este número-dándole una tarjeta

-Esta bien, Boris. Así será – acompañándolo hasta la puerta.

-Salúdame a tu padre, ¿quieres? Hace demasiado tiempo que no veo a ese granuja.

-Yo le diré-riendo por la ocurrencia del hombre-no te preocupes.

-Adiós, niña. Cuídate.

-Tu igual, adiós.

Y nuevamente Yulia encontrándose en la soledad de su oficina, comienza a pensar lo que acaba de aceptar. Obviamente que le convenía participar en esa fiesta en la iría demasiada gente igualmente importante, habría importantes empresarios, dueños de empresas exitosas, modelos, gente famosa, otros dueños de revistas, un sinfín de personas sumamente interesantes. Pero entre tantas caras y nombres conocidos que se le venía a la mente, solamente uno era la siembra de la emoción que se apoderaba de su cuerpo. ¿A caso iría?

-Elena…


Se acababa de sorprender a si misma al dejar escapar involuntariamente ese nombre de sus labios. No podía negar que su amigo Aleksei tenía toda la razón, era una mujer hermosa, además de imponente. Tampoco podía negar que ese carácter era sumamente atractivo. Elena era una mujer que llamaba la atención en cualquier lugar, con ese brilloso cabello escarlata con rizos que caía deliberadamente por toda su espalda, esa mezcla de ojos verdigrises que tenían una mirada tan fría que ponían a temblar a cualquiera, pero para Yulia no era más que una belleza exótica de una fiera salvaje que necesitaba ser domada. Tenía un tono de piel blanquecino que se vería tan bien en contraste a la suya, unos pechos turgentes que la habían hecho fantasear incontables de veces, ni hablar de esas piernas tan bien formadas y largas en las que se descubrió soñando con estar entre ellas, y ese trasero, por todos los santos, ese trasero era el más perfecto de todos los traseros que había visto en su joven vida. Tenía exquisitamente la forma perfecta para todo lo que esa mujer respectaba, se notaba los resultados del ejercicio diario en el cuerpo de esa afrodita.

Pero la duda que a Yulia siempre la atacaba era su comportamiento para con ella. Aquella primera vez que había ido a la universidad y la había visto había quedado tan impactada que incluso tuvo miedo de olvidarse de hablar al darse cuenta que ninguna palabra podía ser emitida de su boca, tenia los nervios de ser la estudiante nueva del lugar y obviamente no se había dado cuenta que estaba sentada en un sitio ya ocupado. Había visto el asiento vacío y no dudo en ocuparlo. Pero esa deducción había salido por la ventana al ver a Elena dirigirse hacia ella intentando reclamarle su puesto que iba a ser cedido, a no ser por la intromisión del profesor justificándola en que era una alumna nueva y no tenía idea de aquello. Yulia se sintió mal al no poder hacer nada al respecto, ya que Elena se encontraba con cara de pocos amigos sentada en el fondo. Durante esas eternas horas de clases podría jurar sentir la mirada de Elena en su nuca, incomodándola y haciéndola sentir aun peor. Y justo cuando había tocado la campana para ser libres, quiso acercarse a ella para disculparse y decirle que aquello no volvería a ocurrir, pero ella solamente sintió un empujón con los hombros y lo último que vio fue su cabello danzando en su espalda marchándose por el pasillo.
Y desde ese momento supo que no tendría otro tipo de interacción con Elena Katina.

Eso fue corroborado poco tiempo después cuando en los pasillos sentía la poco amigable mirada de ella. Siempre veía a Elena rodeada de gente que parecía no vivir nada más que para satisfacer sus necesidades. A grandes rasgos se notaba que ella era la chica más popular de toda la universidad. Y bien merecido estaba. Pero Yulia involuntariamente comenzó a tener admiradores, chicas que se acercaban a ella solamente para tener una plática banal, presumiendo estar cerca de ella. Luego de ser conocida por casi todos en la universidad, podía notar que a Elena aquello no le hacía para nada gracia, estaba un poco más solitaria y siempre la estaba mirando de lejos y ella podría jurar que si las miradas mataran, ella no tendría el privilegio de estar respirando en esos momentos. Y así transcurrió durante todos los años dentro de la universidad. Aunque al principio la mirada de Elena era de indiferencia y las muecas en su rostro eran de disgusto, como si al dirigirse a ella estuviera viendo a algún insecto desagradable, siempre le sostuvo la mirada. Estaba todo el tiempo observándola cada vez que ella se encontraba distraída, había algo en esa chica que le llamaba la atención de sobremanera y no podía evitar su curiosidad. Con el pasar del tiempo podría decirse que podía descifrar sus miradas, aunque casi al final de terminar la universidad su mirada cambio completamente y ella no supo que creer. Su mirada se encontraba apagada y triste, la mayoría de las veces la encontraba mirando al suelo o a ningún sitio en particular. Y supo que algo sucedía con ella cuando entro al baño y escucho los sollozos de alguien desconocido, que dejo de serlo cuando abruptamente se abrió la puerta y salió una abatida Elena con los ojos más rojos que alguna vez vio a causa del llanto. Sus miradas se toparon frente a frente en tan solo segundos, que pudieron sentirse como años para Yulia, sentía unas inmensas ganas de rodearla entre sus brazos y decirle que todo iba a estar bien, pero la fantasía fue interrumpida cuando sintió la fragancia de Elena colarse en su nariz y cuando por fin pudo reaccionar lo único que se escucho fue el portazo que ella dio.

Y el tiempo posterior a ese hecho nada había cambiado, excepto el recuerdo que estaba tan marcado en su mente. El día de la graduación.
Afortunadamente Elena ya no se encontraba con la mirada triste y perdida, estaba más bien neutra. Pero eso no quitaba su semblante frío que portaba actualmente. Y supo que ella no era más que una solitaria en la escuela, sino que también lo era fuera de ella, no vio familiares de Elena más que su amiga y a la que conoció como su hermana. Eso probablemente explicaba su carácter.


Yulia se encontraba divagando en su pasado con la tarjeta de la fiesta de Boris y ahora también suya. Y una sonrisa se apodero de su rostro al leer y releer el contenido de la misma. “Tema del evento: Fiesta de antifaces”

Y ella tenía levemente un plan que esperaba impacientemente con ansias llevarlo a cabo.

Andreger
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Andreger » Dom 09 Nov 2014 16:08

OoO q bueno q lo continuaste!!! Pobre lena lo paso mal pero ojala q julia le tenga paciencia y la comquiste .good. .hi.

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xlaudik
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por xlaudik » Dom 09 Nov 2014 22:20

Me encanta!!!! .good.
Espero pronto la conti .good.
:-P .good.

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lenyul tatu
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por lenyul tatu » Lun 10 Nov 2014 02:46

Hola voy leyendo tu fic y la
Verdad me ha encantado tiene una muy buena
Trama y me encantan los fic que llevan trama del odio al amor
Jejeje la verdad mis sinceras felicitaciones escribes
Muy bien y bueno sin mas quiero seguir leyendo tu fic
Que me ha cautivado verdaderamente

Y espero que subas contis mas continuamente claro esta si tu tiempo
Te lo permite pero espero ver mas conti seguidas :)

Y bueno no sigo mas con mi periodicaso jejeje y pues no me queda mas que decir
Que bueno que decidistes publicar tu fic, tu historia, espero conti pronto

Saludos :)
cada palabra tuya es volverme loca por ti

Pei_17
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Pei_17 » Sab 22 Nov 2014 16:36

Acá hay mas de la conti. Pido nuevamente disculpas por la tardanza, pero creo que a partir de la semana que viene dispondré de mas tiempo. En el siguiente vendrá el gran "encuentro" de las chicas en el que Lena se llevara una gran sorpresa. Espero que los disfruten y cualquier cosa no duden en decirme. Saludos! girl_in_love

Andreger : Yulia tiene muchas sopresitas girl_wink gracias por seguir la historia y espero que te siga gustando.

xlaudik : Gracias por los comentarios, espero que sea de tu agrado. Besos

lenyul tatu : Verdaderamente me han conmovido tus palabras. Me alegra mucho que te guste la historia (porque verdaderamente no me tenia confianza). Y yo también espero disponer de mas tiempo, próximamente tendré vacaciones así que intentare de adelantar. Muchas gracias por el comentario, cualquier cosa que no sea de tu agrado no dudes en decirme.


III
DESTINO


REVISTA DE MODAS “ÍCONO”



-También pensamos que este modelo podría lucirse con otros colores más oscuros –señalando unos vestidos colgados- además de saberlos combinar con la joyas adecuadas obviamente.

-mmm…-pensando- obviamente sí. Pero se vería mejor con un corte en la del lado de la pierna derecha y definitivamente de un hombro.

-Está bien – asintiendo-pero, ¿Qué hay con los detalles?

-Solamente con uno en el hombro bastara, procura que sea claro para que resalte. ¿Qué hay con los trajes azules de Chanel?

-Tenemos éstos que con son el último diseño que ha enviado el señor Serkin- mostrándoselos.

-No me gusta. ¿Tú qué dices Fiodor?-dirigiéndose a él- hay algo que aun no me convence

-Bueno, yo diría que tendrían que ser mas ceñidos al cuerpo, el recorte esta hecho muy bien.

Tienes razón-contesto Elena- pero el chaleco no me gusta- quitándolo del modelo- cámbienlo a un color plateado y quiero que haga conjunto junto con la corbata, la camisa la quiero un poco más oscura y eso es todo.

-Así se hará señorita, Katina –anotando todo- con su permiso.

- Propio- contesto solamente Fiodor- no deberías preocuparte así, eres excelente y lo sabes – al ver a Elena agarrándose la cabeza y murmurando en voz baja.

-Lo sé, Fiodor. Pero hay tantos errores, tan poca creatividad, sé que si no fuera por mi esto se viene a pique- comenzando a caminar hacia su oficina

-Sabes que no es así-entrando y cerrando la puerta- si lo fuera tu revista no sería una de las más importantes en el país, Elena.

-Ese es el problema, es una de las más importantes y no la única.

-Creo que ya entiendo-sonriendo levemente- seguramente estas así por esa bendita noticia de la revista más vendida ¿o me equivoco? Elena solamente era la más vendida del mes, no la mejor. Deberías de dejar de castigarte tanto con eso.

-No es fácil, Fiodor. Por demasiado tiempo fui yo quien llevaba los primeros puestos en todo que ya se me estaba haciendo costumbre y eso ha sido un golpe muy bajo.

-¿Golpe bajo?- alzando una ceja- ¿o tal vez un golpe a tu ego? ¿O simplemente es por qué Yulia ha sido?

-Fiodor-mirándolo- si comenzaras con eso te invito a retirarte de mi oficina, ¿a caso no tienes nada en que trabajar?

-Por supuesto-acomodando su traje- solamente tenía una pequeña duda-caminando hacia la puerta y volteando- una que ya he descubierto yo y que tú también deberías hacer lo mismo.

-Fiodor…-suspirando.

-¿Sí, Elena?

-Vete a trabajar.




Por supuesto que tenía una duda. Y esa solamente era acerca de la incompetencia de sus empleados ¿Cómo era posible que el desempeño pudiera ser tan bajo? ¿Es que a caso no estaba siendo lo suficientemente clara que quería diseños decentes? ¿A caso era mucho pedir que hicieran el trabajo que les correspondiese? Estar rodeada de gente inepta la enfermaba, pero era algo que tenía que soportar quisiera o no. O al menos al principio, porque después disfrutaba del placer de corregirlos.

-Irina-hablando por el intercomunicador- necesito que le notifiques a mi chofer que pase a recogerme a las siete.

-Claro señorita, Katina-contesto- su cita de las cinco ya está aquí, ¿hago que pase?

-Por supuesto, y no quiero que nadie moleste.

-Claro, así será.





OFICINA DE LA REVISTA DE MODAS “VOLK”


-Ha sido un placer hacer negocios con usted señorita, Volkova-mientras le tendía la mano- le prometo que le mandare a mi mejor gente.

-Estoy segura que así será señor, Popov-tomándola-sé que los resultados serán más que beneficiosos para ambos

-Confió también que así será- respondió el hombre-con su permiso.

-Propio señor. Nos estaremos viendo.

Yulia aprovechando la cúspide de ventas que últimamente había tenido su revista, acababa de cerrar un importante contrato que no desperdiciaría por nada en absoluto. Era dueña de una de las revistas más importantes y demandantes del país, lo que ocasionaba que otras revistas inferiores cayeran en la quiebra de forma irreversible para finalmente ser puestas en venta y ahí estaba ella, comprando cada vez que la oportunidad se le presentaba frente a sus ojos.


Y así las semanas pasaban siguiendo su curso para estas dos mujeres reinas de la moda. Con una contando los días restantes para celebrar uno de los tantos eventos importantes producidos por el mejor amigo de la familia, Boris. En el que sería pecado faltar, además de que también celebraría su cumpleaños. Y con otra trabajando sin piedad alguna con sus empleados para deslumbrar a todos en la fiesta, además de aprovechar de presentar su nueva temporada y demostrar que entre tantas otras revistas de modas, no había otra que se asemejara al derecho de estar a la cabeza del primer puesto como la suya debería de estar.


-Señorita, Katina-hablando por el intercomunicador- el señor Diatlov está aquí para acordar con usted la organización de su presentación.

-Hazlo que pase, Irina-contesto- y obviamente no me pases ninguna llamada. Y quiero que en cuanto veas marchase al señor Diatlov mandes inmediatamente a Stefano para mi oficina. Y quiero mi café listo para las seis.

-Entendido señorita.

-Elena-entrando-espero no venir a molestar en un momento inoportuno-saludándola

-Como cree señor, Diatlov-señalando su asiento- usted jamás seria molestia-sonriendo

-Entonces me sentiré mucho mejor-riendo-supongo que ya sabes a que he venido hoy.

-Por supuesto-acomodándose en la silla y retomando una postura seria-si no le molesta quiero que se mantenga aun en el anonimato el tema del desfile, pero quiero dejarlo tranquilo en decirle que ya está todo más que listo para ser presentando.

-No esperaba menos de ti, Elena-asintiendo con una sonrisa-y por supuesto que cuentas con todo mi apoyo para llevar a cabo con todo esto. Pero si no es mucha molestia me gustaría que me comentaras acerca de los pequeños destalles, así yo poder tener un idea de la organización y demás cosas de la decoración.

-Por supuesto-asintiendo-si quiere llamo en este instante a Irina para que traiga toda la información escrita y así poder explicársela mejor.

-Buena elección-sonriendo-eres muy organizada, Elena. Te lo agradezco

-Es mi trabajo señor y mi responsabilidad.

-Y créeme que tengo ciegamente fe en ti, Elena. Pero antes de que nuevamente me olvide-sacando una tarjeta de su bolsillo-espero que disculpes a este anciano olvidadizo, pensaba mandar a algunas de mis secretarias, pero aprovechando la oportunidad que vendría hasta aquí quise entregártelo personalmente y así evitar que des un no como respuesta-entregándoselo-será la semana próxima. Sé que eres una mujer muy ocupada, pero me gustaría mucho que asistieras.

-Bueno-leyendo el contenido-pues afortunadamente estaré más que disponible para esa fecha señor

-Gracias-sonriendo-sabes que mi esposa te admira demasiado y está muy ilusionada con la fiesta y sé que se pondrá aún más contenta al saber que asistirás

-Me alegra saber eso. Y yo jamás podría faltar a algunas de sus fiestas señor, Boris. Yo también admiro a su esposa por ser una buena organizadora de las mismas y estaré más que encantada de asistir

-Gracias. Y cambiando de tema, coméntame acerca de los detalles y de lo que tienes en mente para este desfile.

-Encantada.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

-Esto no me convence para nada, Aleksei-dijo Yulia observando las fotografías- ni siquiera se acerca a lo que tenía en mente

-Pues obviamente haremos algo al respecto-quitándole las fotos y observándolas también-tú tranquilízate de que me encargare de esto

-Gracias. Solo hazme saber si necesitas algo. Ahora acompáñame a la cafetería, mi cuerpo necesita cafeína en estos momentos o sentiré que entrare en histeria-caminando

-Por supuesto mujer-abriéndole la puerta y saliendo detrás de ella-yo también necesito. A propósito, no me has dicho que tienes en mente para tu cumpleaños, esta a tan solo días si no lo has notado.

-Por supuesto que recuerdo mi cumpleaños tonto-sonriendo-pero el mejor amigo de mi papa de toda la vida, Boris se adelanto-poniendo azúcar a su café-tenia pensando lo mismo de siempre, ¿sabes? Tu, yo, salir de fiesta a divertirnos. Pero da la casualidad que su fiesta es el mismo día que mi cumpleaños y me ofreció festejarlo juntos y no podía hacer aquella clase desprecio, me conoces-mirando a Aleksei quien asintió-se que lo ha hecho con las mejores intenciones, incluso-bebiendo de su café y haciendo una mueca-me permitió invitar a quien yo quisiera, obviamente.

-Pues eso es bueno-pagando los cafés-supongo que estaré invitando a tan importante fiesta-poniendo una fingida cara de serio.

-¡Oye! ¿Por quién me tomas?-protesto Yulia empujándolo-por supuesto que iras conmigo, eres mi mejor amigo. Además se que querrás ir por las modelos y sé que te entusiasmara el tema de la fiesta-sentándose

-No por nada eres mi amiga-tomando asiento también-pero cuéntame cómo está eso del tema-con mirada curiosa y dándole un sorbo a su café

-Bueno-tragando-es una fiesta de antifaces, así que desde ya ve consiguiéndote uno-señalándolo-porque no estaré compañándote a último momento a que lo compres.

-¡Caray!-riendo-te pareces una anciana riñendo en esa postura, ¿sabes?

-Lo sé-riendo por el comentario-pero es en serio, Aleksei

-Lo sé, lo sé-haciendo ademanes con las manos de protección- prometo que estaré más que listo. Mas si conoceré mujeres interesantes y tendré mi identidad protegida por una máscara-sonriendo-eso será bastante tentador para mí.

-Tu no cambias-sonriendo y negando con la cabeza- ¿Por qué no me acompañas ahora a elegir un vestido para la fiesta?- levantándose-De paso tu también podrías elegir tu traje y no esperaras a último momento como se que lo harás.

-Excelente idea amiga-parándose-te acompaño.

Y así paso sin más el día entero para esos dos grandes amigos.
Gracias al cielo Alexei era el típico hombre que no se tardaba en elegir un elegante traje para tan importante fiesta. Finalmente había desistido por uno que le recomendó Yulia que tanto le gustaba, aunque le hubiera optado por el típico traje negro recortado perfectamente a su figura, pero también era la fiesta de su amiga y no quería provocar ningún tipo de enfrentamientos entre ellos. Aunque era muy raro que discutieran por algo, y mucho menos por algo tan insignificante como llevar la ropa que su amiga le recomendaba.

Yulia se movía con mucha destreza en aquella habitación que sería el paraíso para toda mujer loca por la moda. Alexei la observaba caminando de un lado a otro. Hablaba más rápido de lo normal y solamente podía entender uno que otra palabra suelta que no eran más que contestadas por ella misma.
Yulia estaba ansiosa y él lo sabía.

Pero lo que no sabía era la razón de aquello.

Su amiga tenía un brillo especial en sus ojos, un brillo que hacía demasiado tiempo no había tenido la oportunidad de ver nuevamente. Y ahí estaba de nuevo. Posiblemente se debía a que su amiga estaba saliendo con alguien quizás, y tenía que ser demasiado importante para tener a su amiga en ese estado, pero aunque así fuera Yulia seguramente ya se lo hubiera comentando. No había secreto alguno que guardaran con respecto a sus conquistas, o al menos eso creía. En ese sentido ambos eran tan para cual, conquistadores a más no poder, pero jamás teniendo una relación seria. O posiblemente sea el éxito que estaba teniendo la revista últimamente y era la forma que tenia de manifestarlo. Pero sea lo que sea, el no estaba poniendo objeción alguno a aquello. Su amiga estaba feliz y lo demás salía sobrando.


-Por lo que veo ya te has decidido al fin-observando a Yulia sostener un vestido con ambas manos meciéndolo de una manera extraña. Alexei observo el reloj en su muñeca y pareció recordar algo- Escucha-dijo acercándose a ella- tengo que irme, tengo una importante cena a la que asistir-hizo un movimiento con las cejas que Yulia supo comprender muy bien que significaba aquello.

-Está bien, Alexei-contesto-solamente procura tratar bien a Svetlana-Alexei puso cara de sorprendido- he visto la forma en la que se miran, por favor no quiero que la asustes y tener que salir corriendo a buscar más secretarias a estas alturas.

-Descuida, que eso no pasara -se acercó a ella para darle dos besos en cada mejilla-vete a descansar, el sábado pasare por ti para ir juntos a la fiesta

-Te esperare entonces. Ahora vete antes que a tu cita se canse de esperarte.

-No te quedes hasta tan tarde trabajando-poniendo una cara más seria-y es en serio

-Descuida, que eso no pasara-dijo repitiendo las palabras de su amigo. Ambos sonrieron. Y Yulia observo como Alexei con paso apresurado se perdía por el pasillo.
Observo el hermoso vestido que tenía en sus manos y volvió a sonreír. Tenía un buen presentimiento de que las cosas iban a tomar un rumbo bueno para sus expectativas. Comenzó a caminar para dirigirse a su oficina, se cruzo con varias personas que la saludaban con un ademan de cabeza para luego marcharse a sus hogares. No supo cuanto tiempo estuvo sumergida en su trabajo hasta que fue consciente del silencio que la rodeaba avisándole que ya no se encontraba nadie en el edificio. Recogió su abrigo y dándole la espalda a la puerta, comenzó a ordenar los papeles del escritorio para encontrarlos ordenados la semana que entraba. Escribiendo unas últimas anotaciones de los errores que encontraba escucho como la puerta de su oficina acababa de cerrarse, pero ni siquiera se voltio para fijarse quien podría ser, seguramente era el personal de limpieza pensó. Pero ese pensamiento fue borrado instantáneamente cuando sintió unas finas manos posarse en su estómago y escuchar su nombre siendo susurrado en su oído.

Y ella supo de quien se trataba.


-¿No se supone que tendrías que estar en casa?
-Se supone-contesto juntando su cuerpo aún más con la espalda de Yulia- pero será un fin de semana muy largo y voy a extrañarte demasiado, ¿sabes?-Yulia se giró para estar cara a cara con ella.
-Anna tu sabes perfectamente que…-pero antes de que terminara de hablar y sabiendo lo que iba a decir Anna comenzó a besar a Yulia, y esta sin oponer resistencia alguna respondió el beso con la misma intensidad. Después de todo no era mucho sacrificio.
Anna sin duda era una mujer hermosa. Era apenas algunos centímetros más alta que Yulia, era castaña con el pelo rizado y portaba unos hipnotizantes ojos azules claro que le fascinaban. Sin duda iba a tener una gran despedida por parte de su atractiva secretaria.

***

El gran día esperado para muchos al fin había llegado. La mañana se encontraba tranquila y silenciosa para una Yulia que recién acababa de despertarse después de que agotaran sus energías la noche anterior, observo su reloj y su rostro dibujo una mueca. Menos mal que hoy no tenía que ir a trabajar, llegar tarde se estaba haciendo una muy mala costumbre que debía cambiar. Levantándose perezosamente de su cama decidió comenzar su día. Precisamente hoy iba a ser un día muy agotador.



Mientras tanto en otra parte de la ciudad se encontraba una histérica y desesperada Elena corriendo detrás de todo el mundo e inspeccionado que todo estuviera mucho más que perfecto.


-Deberías relajarte mas- Dijo Fiodor posicionándose a un lado de Elena. A pesar de que disimulara muy bien podía ver en sus ojos como los nervios estaban haciendo estragos en ella.- Todo saldrá muy bien Elena, lo sabes tú y lo sé yo.

-Lo sé, Fiodor-contento luego de suspirar.- pero sé que solamente un error basta para mandar todo al diablo y toda esta organización y la confianza que deposito Boris en mi se vaya por el drenaje. Y eso no sucederá hoy, no mientras yo esté aquí.

-Eso está más que claro, jefa.-contesto observándola con ojos de adoración. Le encantaba el carácter irrompible de ella, tan apasionada a su trabajo, tan admirable.

Elena llevaba puesto un vestido azul marino que dejaba ver una sexy pierna derecha al descubierto, tenía forma de corazón en la parte delantera y portaba un moño en su cintura. Tenía el pelo lacio recogido con un rodete perfectamente hecho en la parte parietal de su cabeza.
-Verdaderamente te has esmerado mucho hoy, Elena-Dijo Boris apareciendo detrás de ambos. Tenía puesto un traje gris, camisa blanca y una pajarita rosada que le sentaba bien.- si me permites quisiera llevarte a presentar varias personas que se encuentran aquí hoy, además de decirte que la ceremonia de inauguración ya está a punto de comenzar.

-Estaré encantada, señor Diatlov- dijo antes de caminar con el del brazo que caballerosamente le ofrecía. Sin duda todo estaba marchando controladamente bien.

O eso creía ella.

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Rammstein+t.A.T.u
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Rammstein+t.A.T.u » Sab 22 Nov 2014 17:50

He comenzado a leer tu historia y me gustó .good.

creo que Lena es estupida, se deja amargar solo por ser segundaa o por ser menos popular, si sigue así se volverá loca laugh2
Always litenin' to good music lml lml

Lena 'N' Yulia Forever

Ich muss zerstören diablo3 diablo3 , ich weiß :twisted:

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xlaudik
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por xlaudik » Sab 22 Nov 2014 23:38

Ya quiero saber q va a pasar cuando se encuentren scratch_one-s_head
No tardes con la conti, xq está en la mejor parte la historia yahoo3
:-P .good.

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Nat_YVLK
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Nat_YVLK » Lun 24 Nov 2014 10:28

Continua!!!
Pensar que nada puede salir peor y llega la puta lluvia de inoportuna...

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lenyul tatu
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por lenyul tatu » Lun 24 Nov 2014 20:12

Hola give_rose
.aplausos. .aplausos. .oks.
Muy buena continuacion me
ha encantado, verdaderamente muy bueno
y bueno dejame decirte que no dudes de ti tienes
mucho potencial escribiendo eres muy buena enserio
y bueno espero que continues pronto esto se esta poniendo
Buenisimo
espero que ya salgas de vacaciones para ver contis mas seguidamente
Buenos saludos
.bye.
cada palabra tuya es volverme loca por ti

Pei_17
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Pei_17 » Lun 01 Dic 2014 00:13

Rammstein+t.A.T.u : jaja tal vez tengas un poco de razón. Pero digamos que su carácter lo ha adquirido con los trágicos acontecimientos que han ocurrido en su joven vida. Y con respecto a lo que hace digamos que esta usando el típico método de defensa de la negación, que ya mas adelante se sabrá. Gracias por el comentario y me alegro mucho que te guste la historia. Saludos

xlaudik : gracias por los comentarios. Saludos para ti.

Nat_YVLK : Acá dejo un mega capitulo. Espero que te guste wink3
lenyul tatu : Maravillosas tus palabras. Realmente me levantas el autoestima, ya que escribir es algo que me encanta hacer. Voy a hacer todo lo posible para poder adelantar mas seguido, esperemos que la inspiración no se vaya. Gracias por comentar y decir lo que dices, me alegra que te guste tanto y espero lograr que así siga. Besos para ti give_heart2 give_rose


IV
PRIMER ERROR

Elena soltó un largo y sonoro suspiro. Un gran y molesto peso se le había ido de sus hombros. El desfile había pasado sin problemas y había estado mucho más que satisfactorio, eso lo pudo corroborar con las caras de admiración de la gente y la cantidad de felicitaciones que había recibido al finalizar el mismo.
Finalmente habían servido de algo sus miedosas diseñadoras, un modesto orgullo lleno su pecho. No podía evitar esperar con ansias lo que la prensa y revistas hablaran acerca de sus diseños sorpresas en el desfile, sin duda eso traería grandes beneficios para la revista, además de las menciones y halagos, sin dudas la propuesta de Boris había llegado en el momento perfecto.
Ahora se encontraba “descansando” en la comodidad de su hogar, estaba semirecostada en un gran diván verde oscuro de su despacho con una gran cantidad de papeles esparcidos sobre sus piernas. Parecía que no importara el hecho de que sea sábado para tener el merecido descanso que tanto necesitaba y ella ni siquiera notaba. Era una adicta al trabajo. Inconsciente de que una joven y hermosa mujer de 26 años podría estar haciendo otras cosas además de trabajar un sábado encerrada entre cuatro paredes de una enorme mansión. Pero es que lamentablemente ella no conocía otro tipo de vida más que ese. Y ella parecía estar a gusta viviendo de eso forma. O al menos era lo que ella pensaba.
Observando el enorme reloj que colgaba en la pared noto que estuvo sumergida una vez más en su trabajo sin medir el tiempo. Ordenando antes prolijamente los papeles sobre su escritorio se dirigió por un amplio pasillo hasta entrar a su habitación. Abrió una puerta que se encontraba en el sentido contrario de la de entrada, encendió la luz y se encontró con un extenso y bien ordenando guardarropas. Tenía que elegir un buen vestido para la fiesta que estaba a tan solo horas de concurrir.

Yulia Volkova se había pasado gran parte del día recibiendo y contestado saludos por su cumpleaños. Ni siquiera había tenido tiempo de sacarse su pijama cuando Alexei apareció tras su puerta con un pastel en una mano y un regalo en la otra, sin duda su amigo valía oro. Pasaron apenas minutos de lo que fue su desayuno esa mañana cuando de nuevo se escuchó la puerta apareciendo sus sonrientes padres. Su madre su lanzo a sus brazos llenando su cara de besos ni bien los recibió. Apenas podía entender lo que decía entre beso y beso. Su padre espero paciente pero ansioso su turno cuando su madre por fin la había soltado. Luego de que besara su frente, felicitarla y despegarse de su abrazo los tres se adentraron en el lujoso y cómodo departamento de Yulia. Había comprado los últimos dos pisos del edificio convirtiéndolo luego de muchas remodelaciones en un muy caro penthouse que orgullosamente hoy era su hogar.


¿Y quién no lo estaría?


El primer piso consistía en un moderno juego de paredes de distintos tonos de marrón, junto a los enormes ventanales había un juego de sillones de cuero negro rodeando una mesa caoba. Unos cuantos metros más a la derecha, separando el living por un desnivel de dos escalones que era decorado por una que otra planta de interior, se ubicaba una moderna cocina de tonos negros y blancos que hacían contraste con los colores metálicos. La extensa mesa de la barra era de color aluminio tenía frente a ésta cuatro taburetes intercalados entre el negro y el blanco. El comedor tenía una mesa de madera de puntas redonda en la que fácilmente podía ocupar alrededor de 8 personas. Las sillas eran de tapizado blanco con espaldares redondos que se asemejaban demasiado al estilo francés. Del otro lado contrario, estaba entre las escaleras adornadas con alfombra y un mini jardín interno rodeado de paredes de vidrios y puertas corredizas estaba el baño de tamaño mediano sin bañera.
El siguiente piso tenía una habitación para su total relajación, junto a la pared colgaba un enorme televisor de pantalla plana que estaba sobre una chimenea adornada con piedras. Del otro lado de la pared había estanterías repletas de libros que utilizaba como su biblioteca personal cada vez que quisiera entretenimiento literario. Dirigiéndose por un pasillo alfombrado y de paredes amarillo pálido estaba a la izquierda su habitación que era casi de la medida de su gran sala de estar. La cama era de tamaño King size bastante exagerado para una sola personas y estaba recubierta por sabanas de seda de color negro. El piso era de color maderas, las paredes rojas y el techo blanco, que reflejados con la tenue luz de las paredes y los veladores que estaban junto a la cama daban un estado de paz mental. Del lado derecho a la cama se encontraba un baño demasiado espacioso en comparación con el que estaba en el piso de abajo. Tenía dos lavamanos que abarcaba de punta a punta. Todo era completamente blanco. Tenía una ducha moderna con puertas de vidrio que no dejaban nada a la imaginación. Y este baño si contaba con una enorme bañera de forma rectangular.
Y finalmente el último ambiente era ocupado por un despacho de paredes color caoba. Contaba también con otra mini biblioteca detrás del enorme escritorio de roble. Tenía una enorme silla cómoda de cuero negro que era sostenida por 5 ruedas para más fácil movilidad. Y un infaltable diván color verde oscuro.



Y finalmente estaba su ostentosa terraza que no había escatimado en gastos. Portaba desde una punta un gazebo colonial de techo cuadrado que refugiaba una mesa de vidrio rodeada de sillones de mimbres pintados de blanco. Que le seguían unos cuantos metros de pérgolas barnizadas de color chocolate que era adornada por una enredadera portadoras de una extraña flor violeta. Debajo de esta había un enorme asador decorado con piedras grises, había una mesa de madera larga para 10 personas con sillas igualmente de madera tallada en las patas. Y llegando al otro extremo de la punta se encontraba un hermoso jacuzzi rodeado de piedras blancas que emitía desde el centro una luz azul que era un espectáculo de admirar por las noches, toda la parte de ese sector estaba sobre un extraño césped artificial color lila que hacía muy buen contraste con las demás luces del lugar, a dos metros del jacuzzi tenía una mini pérgola hecha de paja y bambú que utilizaba como bar para el lugar.
Definitivamente los gastos había valido la pena se repetía siempre a si misma cada vez que se encontraba disfrutando del lugar.


Yulia después de disfrutar en su terraza una barbacoa hecha por su padre, en compañía de su madre y su buen amigo Alexei, podría decir que había pasado un sensacional día de cumpleaños en familia. Era lo que tantas veces había extrañado. Las anécdotas de su padre en su juventud, los concejos y retos de su madre y la maravillosa sensación de felicidad plena que le causaba en su interior ver a su mejor amigo encajar tan bien con sus padres. Definitivamente ellos eran su familia. Se encontraba en familia.

Luego de despedir por la puerta a sus padres y recibir el infaltable “Yulia, deberías comer más mi cielo” de su madre y ser contestado con un desganado “Lo haré mama” por su parte, se adentro en su hogar. Mirando su costoso reloj de oro blanco comprobó con el tiempo literalmente se había pasado volando.


Era hora de ir a una fiesta.


Había dado apenas unos cuantos pasos cuando vio venir a Alexei salir del baño.

-¡Vaya! El tiempo sí que se ha pasado volando-dijo Alexei observando su reloj como Yulia lo había hecho hace tan instantes atrás- realmente la he pasado muy bien con tu familia Volky.

-Nuestra, Alex-lo corrigió ella- sabes perfectamente que eres parte de la familia.- espeto ella acercándose a él y no sabiendo porque motivo, razón o impulso se acerco a los brazos de Alexei y dejo que este la envolviera en un muy gratificante abrazo de hermanos.

-Gracias, Yulia- susurro en su oído-gracias por ser y darme la familia que no tengo-dijo observándola a los ojos pero sin despegar el abrazo. Yulia sonrió y pudo notar que sus ojos comenzaban a ponerse brillosos. Definitivamente esa era una faceta que no se veía todos los días en su amigo.-Dios, es un maravilloso día como para ponernos así de sentimentales, ¿no crees?-Y el abrazo se deshizo al igual que toda esa atmosfera que tal vez se estaba volviendo un poco melosa.

-Eres un tonto, ¿sabes? –dijo apenas torciendo su boca en una sonrisa-Siempre acabando con los buenos momentos.- negó con la cabeza y vio como el rostro de su amigo volvía nuevamente a su estado normal y ahora le devolvía una sonrisa.- debo cambiarme para la fiesta-volviendo a mirar el reloj de su muñeca por mero impulso, porque ya sabía que apenas habían transcurrido dos minutos desde que lo vio por última vez- y tu deberías hacer lo mismo.

-Cierto, tienes razón- se encamino hacia la puerta pero justo cuando estaba por abrirla se encamino nuevamente hacia su amiga para posar un beso sobre su frente ocasionando que ésta sonriera-no olvides que pasare por ti, espero y estés lista.


-Siempre lo estoy, tonto. –Sonrió y vio la puerta ser cerrada.

Se encamino paso por las escaleras para luego adentrarse en su habitación donde estaba todo lo que necesitaría para la noche de la gran fiesta prometida por Boris.


****


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Luego de pasar el largo camino de entrada, girar media vuelta sobre la fuente redonda de agua y parar finalmente, se detuvo frente a las escaleras de una enorme mansión color blanca un mercedes Benz negro, de esperar a que su puerta sea abierta y salir con la ayuda de una mano sujeta a la suya, se bajaba una esplendida y sensual Elena Katina.

Y solo bastaron a penas dos segundos para que todo aquel paparazzi que estuviera al acecho en los alrededores de la enorme mansión notara la presencia de la maravillosa mujer misteriosa que acababa de hacer acto de presencia, fue llenada por una lluvia de flashes que captaban todos sus ángulos habidos y por haber de su perfecto cuerpo.

Elena tenía un vestido rojo que le favorecía totalmente por donde los ojos de cualquiera se posasen. Se adaptaban perfectamente a su abdomen plano, haciendo relucir la medida justa de sus caderas. Tenía un hombro descubierto que dejaba observar la delicadeza y blancura de su piel. Portaba unos zapatos de tacón de ajuga que se veían dolorosos a simple vista, pero no era nada que la costumbre y ella no pudiera manejar, además de que poco se los podía admirar ya que el vestido tapaba gran parte de ellos. El antifaz que tenia puesto era blanco con puntas redondeadas que le llegaban a tapar hasta lo que era el fino cartílago de su nariz, los bordes estaban rodeados con lentejuelas doradas y tenia decoraciones con brillantina roja en forma de espirales y demás dibujos. Esta vez había optado por dejarse sus rizos al natural, alaciando solamente su flequillo y sujetarlo por un costado.

Dando unas últimas vueltas con elegancia, se encamino hacia las escaleras de la entrada con una sonrisa. Porque sabía que detrás de aquel antifaz nadie posiblemente la reconocería.

O tal vez si, quien sabia.


Tras pasar por la puerta donde fue saludada con sonrisas por parte de los que posiblemente serian los empleados de Boris, se encamino dentro de aquella mansión al estilo italiano. Lo que apenas pudo notar ni bien se adentro fueron unas enormes escaleras que fácilmente podrían llegar a los 3 metros de ancho que se dirigían hacia el siguiente piso donde ya podía ver varias personas reposar sus brazos en los barandales hablando y bebiendo.
Por obvias razones en esos ambientes tan grandes no había pequeñas puertas que los cerraran, así que solo basto para dirigir su cabeza a ambos lados, para decidirse finalmente comenzar a caminar hacia la derecha.

Quizás en momentos como este debería de estar arrepintiéndose por permitirse venir sola a este tipo de fiestas, pero no podía desistir a una decisión que ella misma había tomado sin siquiera pensárselo dos veces. Aunque disponer de la compañía de Fiodor y sus malos chistes no se veía tan mal ahora, pero aquí estaba y ya nada podía hacer.
Dirigió sus pasos hacia la barra de madera color marrón oscuro que cumplía la función de servir las bebidas esa noche. Boris jamás cambiaba esa costumbre. Se sentó en el taburete vacio y observo como el barman se dirigía ágilmente hacia donde estaba ella.



-¿Qué le sirvo?- pregunto él. El barman llevaba un smoking negro sin pajarita y con el saco completamente abierto, demasiado elegante tal vez para alguien que hacia ese tipo de trabajo. La esposa de Boris tenía la maña de hacer relucir muy bien a sus empleados. Llevaba una máscara completamente negra sin ningún detalle de nada.

-Sírveme el mejor vino que tengas, por favor.- contesto. Y casi sin darse cuenta le estaba devolviendo la sonrisa. A pesar de que tenía esa mascara, no podía negar que el sujeto tenía una sonrisa espectacular.

-Aquí tienes, espero que te guste.- y dejo reposar la copa sobre la barra. Esta vez su voz había cambiado por completo a comparación de hace unos instantes, hacia demasiado que no pisaba ese campo, pero si mal no se equivocaba ese era un tono de coquetería.

-Gracias.- Y con la mayor lentitud que se pudo permitir, rodeo la copa con sus finos dedos, la meció durante unos instantes sobre su mismo eje para finalmente posar sus rojos labios en ella. Todo sin despegar los atentos ojos verdes que la estaban viendo del otro lado. Sonriendo y a la vez preguntándose internamente porque motivo estaba haciendo aquello, dejo que la ocasión se lo permitiera. Sus planes esta mañana habían salido de maravilla e increíblemente se encontraba de buen humor, quizás un pequeño juego inocente se podía permitir.

-¿Y? ¿Te ha gustado?-Dijo inclinándose sobre la barra casi invadiendo su espacio personal. Quizás no estaba saliendo tan inocente como esperaba.- ¿Sabes? Me estaba preguntando algo…- y al notar que ella no estaba diciendo absolutamente nada levanto su mano en un intento de querer acariciar su mejilla, a no ser porque Elena de pura inercia inclino su rostro hacia atrás impidiendo el contacto con aquel desconocido.

-No deberías de tomarte ese tipo de atribuciones.- su voz estaba completamente fría y firme, no se le cruzo por la cabeza en ningún momento que aquel hombre se iba a tomar demasiada confianza que ella pudiera soportar.- limítate a hacer el trabajo que te corresponde que para eso te están pagando.

Y antes de que aquello comenzara a ponerse más ardiente, se toco la campana de salvación para aquel hombre que estaba completamente en shock ante el drástico cambio de la hermosa dama desconocida que tenía en frente.

-¿Elena? ¿Eres tú?- pregunto un hombre detrás de ella. Instintivamente se giro para quedar de frente con aquella voz que la nombraba. Y por supuesto que reconocía quien era, la particular altura de aquel hombre era inconfundible.

-Señor, Diatlov.- Sonrió. Y por cuestiones obvias decidió no armar un escándalo delante de él y dejar pasar el atrevimiento del sujeto detrás de ella, que comenzaba a ponerse un poco pálido al tener una leve idea de quien se trataba aquella mujer que intento tocar con demasiada confianza hace unos instantes.-Me ha reconocido-dijo queriendo sonar sorprendida. Aun estaba un poco fuera de lugar con lo que acababa de suceder.

-A decir verdad te he reconocido por la voz- contesto. Elena rápidamente pensó que estaría creyendo Boris al verla discutir con un barman.- pero también te puedo garantizar que me ha ayudado tu particular color de cabello.- concluyo. Ella suspiro de alivio sin siquiera haciéndose notar. Al parecer Boris no preguntaría nada, y ella mucho menos sacaría a relucir aquel tema tan incomodo.

Boris tenia puesto un traje marca Polo de color negro, camisa blanca con unos botones negros de tamaños medianos con su típica pajarita, esta vez de color roja. Y fue hasta ese entonces que se percato que detrás de él, se encontraba otro hombre de cabellos entre rubio y algunos blancos, a juzgar por su físico tal vez estaba rondando la misma edad que Boris

-Oh, lo siento- se disculpo el- te presento a Frédéric Jussieu, el es un diseñador francés y quedo encantado con el desfile que has organizado, Elena.- Frédéric llevaba un traje negro de corbata y un chaleco igualmente negro sobre su camisa, fácilmente le sacaba dos cabezas mas en altura a ella. Lo que al lado de Boris hacía bastante notorio el desnivel entre uno y el otro.

-Es un placer poder conocerte al fin, Elena.- saludo el hombre con su muy marcado acento. Ella rápidamente se paró para poder saludar educadamente lo que iba a ser un apretón de manos, solo que, no contaba con que el educado francés dejara reposar un beso en su dorso-pude presenciar solamente una parte de tu excelente desfile, solo que por cuestiones laborales tuve que marcharme antes de tiempo, pero no dudo en haya terminado de la mejor forma.

-El placer es todo mío señor, Jussieu. Y me alegro de que le encantara el desfile, realmente me siento muy halagada.

-Y deberías-contesto el- quería felicitarte personalmente, mi amigo Boris-dijo señalándolo- me informo que ibas a estar esta noche aquí presente y no dude un momento en venir. La forma en que has distribuidos esos diseños en blanco y negro me han fascinado. No cabe duda que seguramente los escogiste minuciosamente.-comento conociendo obviamente también su reputación con un tono de gracia.

-Bueno-dijo sonriendo y poniendo la mano en su pecho como signo de que ha sido descubierta in fraganti- tal vez he ido un poco exigente con respecto a lo que se debería mostrar, pero quién no lo sería si quiere hacer un buen resultado en su trabajo, ¿no?-pregunto riendo. Quien tuvo la aprobación de dos cabezas asintiendo y riendo con ella.

******



-Sabía que esto iba a suceder y sin embargo confié. ¡Lo sabía¡- protesto bufando y cruzándose de brazos una enojada Yulia Volkova.

-Vamos, Yuli-le dio una fugaz mirada suplicante antes de volver a posar sus ojos en el camino-lo siento, ¿sí? Creo que he estado desde que toque tu puerta pidiendo disculpas, ¿podrías a caso perdonar el error de este simple mortal?-y ahí estaba de nuevo. Dominándola con esa cara de borreguito a medio morir y la voz moribunda de una última suplica antes de finalmente fallecer.

-Un error que se repite cada vez que salimos, Alexei- observaba atenta por la ventana nada en particular, no había motivos para seguir mirando la cara de su manipulador amigo, ya estaba perdonado desde que lo vio con un ramo de flores en su puerta por tardarse más que lo esperado. Pero no se lo iba a decir, tal vez podría usar ese fingido enojo en su beneficio más tarde.

-Oye ya hemos llegado.-dijo deteniendo su auto y saliendo rápidamente para abrirle la puerta a una Yulia completamente seria.

Ella sonrió por dentro. Seguramente tendría a Alexei comportándose como un sumiso toda la noche. Como si con eso solucionara su tardanza de casi dos horas de espera infernal. Entrelazando su brazo con el de su amigo para posar a los enloquecidos camarógrafos que no dejaban cesar con sus flashes un segundo sus preciosos ojos, se apresuro para entrar dentro.

-Ya no seguirás enojada conmigo, ¿verdad?- observo cómo Yulia aun seguía sonriendo a pesar de que no era ya necesario, no había nadie que tomara fotografías dentro. O era eso o su amiga comenzaba a tener serios problemas mentales.

-Ya veremos cómo te comportas, Alexei. Ya veremos.- A pesar de haberse enojado por un momento con la tardanza de su amigo, ahora estaba agradecida. Aparentemente la fiesta estaba en su apogeo. La música era bastante actual y movida –Boris había comenzado a modernizarse -estaba un poco elevada y podía observar a varias modelos tropezarse y tirarse a propósito sobre los brazos de millonarios empresarios a causa del exceso de alcohol y quien sabe que mas.


Perdiéndose entre la multitud de gente, siendo un poco empujada, pisoteada, apretada y de esquivar un beso que un borracho intento darle gracias al empujón que alcanzo a propinar a tiempo, se perdió en la improvisada pista de baile de la sala principal y bailo quien sabe durante cuánto tiempo con su amigo Alexei.

Si llegar a ese lugar fue bastante dificultoso, escaparse de entre esa multitud también fue toda una odisea, ahora se encontraba tomando desesperadamente una copa de champagne que había arrebatado de la charola del primer mozo que se había cruzado en su camino en lo que iba de la noche. Una vez que hubo saciado su sed, dejo la copa hábilmente sobre otra charola y saco otra, por si a caso pensó. Caminando y observando todo a su alrededor, noto que había perdido a su amigo, entonces se disidió a dar una vuelta para probar suerte en encontrarlo y de paso tener otra cosa que hacer además de estar parada sin nada que hacer. Estar sin tener ninguna actividad que realizar era algo que realmente detestaba.


Yulia comenzó a pasear y recorrer la enorme mansión del mejor amigo de su padre, de todas maneras, lo más seguro es que Alexei estuviera ya con una conquista, así que no se pondría a perder el tiempo en busca de él. Caminando y observando distraídamente las burbujas en su copa y sin percatarse demasiado hacia donde se estaba dirigiendo, no noto cuando alguien, proviniendo del sentido contrario, y encontrándose en una muy semejante situación, ocasiono que ambos cuerpos impactaran uno con el otro, en donde además, como si fuera poco, Yulia recibió un pisotón que supo reprimir su grito mordiendo sus labios.


-Lo siento, venia distraída-se disculpo la mujer.- ¿te he hecho daño?-pregunto algo preocupada al ver una mueca a través del antifaz de la otra mujer.

-No te preocupes-respondió Yulia intentando sonreír. Realmente ese tacón de aguja se la había cobrado caro con su pie.-me encuentro bien.- y por un mero impulso involuntario, sujeto su muñeca para tranquilizar a la preocupada mujer que la observaba muy detenidamente, y por primera vez la miro a los ojos.
Y Yulia no supo comprender si a caso el tiempo se había detenido, en qué momento las personas a su alrededor habían desaparecido y quien había apagado la música. Solamente se encontraba parada, sujetando la muñeca frente a una mujer, dueña de los ojos verdigrises más hermosos que había visto. Y por un mili segundo un borroso rostro invadió su mente llenándola de incertidumbre.

-Elena…- se escucho a lo lejos. Y toda duda se disipo en la mente de Yulia, encontrándola en una encrucijada que nunca pensó verse envuelta. Rompiendo el contacto visual y automáticamente separando sus manos, ambas observaron la dirección de donde provenía la voz.

-Al fin te encuentro, Elena.-dijo Boris llegando hasta ellas sin todavía darse cuenta de la presencia de Yulia.- Frédéric olvido entregarte esto- dijo sacando una tarjeta de presentación del bolsillo interior de su saco y dárselo- me pidió disculpas, pero nuevamente tuvo que retirarse antes de tiempo por cuestiones de trabajo. Dijo que esperara tu llamada para hablar de la propuesta que han charlado, ya que realmente le ha encantado tu desfile. Realmente no cabe dudas que estas hecha para esto.

-Gracias, señor Diatlov.- respondió

-¿Quieres tomar algo? Esto definitivamente hay que celebrarlo, Elena.- dijo Boris con una sonrisa.

-En realidad yo estaba…-dijo apuntando hacia una callada Yulia que estaba escuchándolo todo. Solo en ese momento los ojos de Boris se posaron sobre ella, reconociéndola sorprendentemente al instante. La sonrisa de Boris se dulcifico y se encamino rápidamente hacia ella.

-Pero mira nada mas, hablando de festejos ¡feliz cumpleaños, querida!- dijo abrazándola fuertemente sorprendiendo ahora a una expectante Elena.- por un momento pensé que algo había ocurrido y no vendrías.

-Me vería incapaz que hacer una cosa como esa, Boris-comento al separarse de su abrazo y devolver una sonrisa nerviosa ¿en realidad estaba pasando? ¿Elena la había hablado? ¿Y qué pasaría si descubriera que era ella? Ni pensarlo. No quería.- solamente ocurrió un contratiempo de último momento pero heme aquí.- termino haciendo un ademan con las manos.

Elena aprovechando la oportunidad, inspecciono más detalladamente a la desconocida que hablaba muy animadamente con Boris.

Yulia había optado por un vestido negro no tan largo con un frunce del lado derecho de la cadera que estaba adornado con un pequeño moño. Solamente se había peinado el flequillo en forma de jopo y dejo que su pelo negro cayera libremente hasta su media espalda con alguno que otro bucle que se le formaba.
Portaba un antifaz con su misma forma, solo que este estaba decorado con una mezcla de brillantinas negras y plateadas que dejaban resaltar unos espectaculares ojos azules, que por alguna razón, le eran inevitable dejar de mirarlos.

-En ese caso yo no he dicho nada.-menciono Boris ladeando sus manos de lado a lado.- lo importante es que te estás divirtiendo, mi querida yu…

-¡Por supuesto que me estoy divirtiendo!- interrumpiendo eufóricamente haciendo darles un brinco de sorpresa a Boris y Elena. Definitivamente no estaba preparada para dar a conocer su identidad ante ésta última.-tú no te preocupes.-intento arreglar un poco la situación.-la estoy pasando estupendamente.

-Me alegro entonces.- término diciendo Boris. Primero observo a Yulia, que no paraba de sonreír sin saber a causa de que, luego poso su mirada en Elena que no paraba de observar a Yulia de una extraña manera, como intentado encontrar algo sin saber que con exactitud. Termino haciendo una mueca de no entender que estaban haciendo juntas ese par, obviamente eran competencia. Pero levantando sus hombros en señal de que ese no era su asunto, sonrió.-me retirare para que sigan con lo suyo entonces, hasta pronto bellas damas.

Yulia observo como la espalda de Boris se iba alejando poco a poco, hasta finalmente perderse entre el tumulto de gente. Que sorpresivamente comenzaron a aparecer, convenciéndola cada vez más que aquello verdaderamente estaba sucediendo, y que era real.

-¿Quieres algo de tomar?- escucho a su espalda. Y ese fue el último jalón que necesito para voltear y encontrarse con su realidad.

-¿Disculpa?-pregunto estúpidamente. No sabiendo con exactitud de que manera podría haberse alguna vez imaginado estar en una situación como esta antes. ¿Realmente no la reconocía?

-Me he dado cuenta, que además de chocarte ocasione que derramaras tu bebida.- menciono Elena apuntado su mano sosteniendo la copa vacía. Observo su mano y comprobó que era cierto, solo que hasta ese momento lo noto.

-No te preocupes, hay más de donde vino aquello.- sonrió. Tenía una voz maravillosa.

-Insisto, quisiera remediarlo.-. Elena se acerco un poco más a ella hasta quedar frente a frente.- yo te acompañare, además creo que también estoy sedienta.

-Esta bien.- Y supo que no podría negarse a esa sonrisa. Camino detrás de ella intentado esquivar a la gente como podía, observaba como su hermoso cabello largo y rojo se movía al compas de sus movimientos. Elena titubeo entre acercarse donde estaba aquel hombre que había querido pasarse de la raya hace horas atrás o simplemente ir del lado contrario. Opto por lo segundo. Se posiciono sobre el lado contrario de la barra y pidió dos bebidas para ella y la desconocida que estaba detrás suyo.

-¿Te apetece tomar un Martini?- le pregunto dirigiéndose hacia ella. Yulia solo supo asentir con la cabeza. Elena estaba demasiado sorprendida consigo misma, jamás hubiera imaginado comportarse así de amable con alguien desconocido, pero de todas maneras, por razones que no sabía explicarse el porqué, se encontraba frente a aquella mujer haciéndolo. Aunque no tuviera ni idea de quien se tratara. Cuando el barman se acerco con ambas copas y las dejo reposar sobre la barra, ambas sin mencionar palabra alguna vaciaron sus copas observándose mutuamente.

-¿Otra?- se atrevió a pregunta Elena ante aquel silencio incomodo.

-Te gustan los cocteles, ¿no? – cambio drásticamente de tema Yulia, adquiriendo de quien sabe donde todo aquel valor que hace segundos atrás la había abandonado.- ¿Por qué no probamos algo, tal vez un poco mas… fuerte?

-Bueno, particularmente éste sí, viendo que es un clásico entre cocteles. Pero hay muchas más que también me gustan. Aunque si tu quieres probar otra cosa, yo no tendré problemas.

-Gracias-dijo Yulia sentándose en el taburete y observando cómo Elena hacia lo mismo a su lado.- Yo pediré un Bailey’s, me gusta todo lo que tenga que ver con un poco de Whisky.

-Correcto.-la observo Elena.- si me permites me gustaría acompañarte con esa bebida entonces.

-No hay problema- contesto Yulia para luego pedir ambas bebidas.

Y lo siguiente que descubrió Yulia, fue como poco a poco la conversación siguió fluyendo cada vez con más naturalidad. Elena no mencionaba nada acerca de su vida personal y ella tampoco. Se dio cuenta de que tenían muchas cosas en común, se preguntaba que hubiera sucedido si su primer encuentro en la universidad hubiera sido totalmente diferente al que tuvieron. ¿Hubieran sido amigas? ¿Se hubieran llevado bien al menos? Nunca lo sabría.
Luego de terminar otra ronda en la que Elena le había hecho probar una de sus bebidas favoritas y ella nuevamente pedir, comenzaba a sentirse levemente mareada. Notando como su acompañante se encontraba más o menos en las mismas condiciones.
Poseída por un impulso de querer acercarse un poco más a la otra mujer-también con la ayuda del alcohol en su sistema- se levanto del taburete para ofrecer su mano ante la vista interrogativa de Elena.

-Bailemos- dijo tendiendo su mano en el aire. Elena pudo observar el tatuaje que se ubicaba en la muñeca de Yulia, contraria a la que ella había tomado cuando chocaron. Asintiendo y tomando su mano, dejo ser guiada hacia la pista de baile.

Sentada en el taburete no había notado que tanto el alcohol había hecho efecto en su cuerpo, pero ahora al caminar y ser jalada podía notar como sus pies hacían algunos movimientos torpes, su visión no estaba completamente bien y sus ojos parecían querer cerrarse por voluntad propia. La desconocida mujer se detuvo bruscamente frente a ella provocando con una vez más impactara su cuerpo con el de ella.

-¿Te encuentras bien?- pregunto Yulia al poner ambas manos sobre su espalda. Elena tenía un perfume sumamente exquisito y podía sentir el calor de su cuerpo. Por nada en el mundo iba a desaprovechar una oportunidad como esta.

-Si, no te preocupes.- Elena posiciono ambos brazos sobre los hombros de Yulia en un intento de no querer separarse. Sorprendiéndose nuevamente por sus irracionales acciones. ¿Desde cuándo era así? La última vez que fue así fue con…

-¿Estás segura?-pregunto Yulia interrumpiendo sus pensamientos. Quien tampoco hizo nada por separarse del abrazo.

-Créeme que si-contesto observando sus hermosos ojos azules más de cerca-¿sabes algo? Aquí hay algo muy importante que dejamos pasar como si no importara

-¿Y qué cosa seria esa?- pregunto Yulia notando como Elena comenzaba a mover sus caderas al ritmo de la música, haciendo que esta acción sea copiada por ella.

-No sabemos nuestros nombres.

Y Yulia nuevamente se sintió en la misma situación que cuando choco con ella. Observaba como Elena miraba directamente a sus ojos a través de su máscara esperando por su respuesta. Y se sintió completamente indefensa, como alguien que queda varado en al medio de la nada desconocida. Totalmente perdida.

-Bueno-dijo para pensar en lo primero que se le venía a la mente. Improvisar era algo que se le estaba dando bien últimamente- según lo que pude escuchar que menciono Boris, te llamas Elena y has organizado un muy buen desfile en el que impresionaste a muchas personas. Y como sé que eso no es para cualquiera, supongo que eres Elena Katina-Claro, supones se reprocho mentalmente

-¡Vaya!-se sorprendió Elena-muy buen análisis de tu parte. Pero me temo que no me has revelado tu nombre aun

-No creo que eso sea relevante ahora-menciono Yulia-créeme que en realidad no importa-Y claro que importaba. De solo imaginarse ser descubierta con la gran mentira que estaba armando, era mejor mantenerse así.

-Pues yo creo que estas siendo bastante injusta, ¿sabes? Tú sabes quién soy yo, pero yo no sé quién eres tú. Estar en desventaja es algo que odio.

-Tal vez luego lo descubras- y Dios quiera que no-a propósito, felicidades por el desfile-menciono queriendo cambiar el tema de los nombres rápidamente.

-¿Has estado ahí?- pregunto Elena. Tal vez hablo con ella y no la recordaba.

-No, pero no he escuchado más que buenas reseñas con respecto a eso. Tienes un gran talento, Elena-se sentía demasiado extraño pronunciar su nombre frente a ella y que no fuera con otra persona.

-Gracias.-contesto- Y ya que estamos hablando acerca de las conversaciones que escuchamos-dijo viendo como Yulia sonreía- feliz cumpleaños desconocida-dijo para posar sus labios sobre la mejilla de Yulia sorprendiéndola al instante y dejándola totalmente sin saber qué hacer. El alcohol sí que había afectado a Elena.

-Gra-gracias-contesto Yulia completamente perpleja-aunque no era necesario que lo hicieras.

-Créeme que era muy necesario-contesto Elena. Acercándose muy peligrosamente a su boca y deteniéndose a tan solo centímetros. Yulia no sabiendo muy bien que significaba aquello, solamente se limito a cerrar sus ojos y terminar por acabar con la distancia restante entre sus bocas.

Pero quizás no era el momento. Lo hubiera sido si no fuera porque el señor Novikov no tuvo mejor oportunidad que tropezar cerca de ellas y derramar toda su bebida nada más y nada menos que sobre el vestido de Yulia, interrumpiendo el momento único, que según ella no tendría oportunidad de volver a repetir.

-Pero que…-dijo Elena separándose y sintiendo pequeñas gotita salpicar su vestido.

-Lo siento, lo siento-se disculpaba desesperadamente el pobre hombre-no sabe cuánto lo siento señorita, yo…-dijo intentando sacar un pañuelo de su bolsillo
-No se preocupe, tampoco ha sido la gran cosa-intento tranquilizarlo Yulia

-Discúlpeme, en serio. Realmente me siento apenado-dijo acercándose a ella con el pañuelo en sus manos

-Tranquilícese, no es algo que no se pueda quitar…- dijo Yulia, pero fue rápidamente interrumpida por una totalmente diferente Elena

-¿Es que a caso no se puede fijar por donde va?-lo miro directamente a los ojos y el pobre hombre quedo estático donde estaba parado- tampoco crea que por una simple disculpas, va a solucionar lo que acaba de arruinar-Elena realmente no comprendía si le molestaba aquello realmente, o que haya interrumpido el beso.- ¿Por qué no se va por donde vino?-pregunto encarando al hombre para que solo él lo escuchara.

-Yo…realmente yo…-el pobre no sabía realmente que hacer

-¿Usted qué? ¿Lo lamenta? Lo único que ha hecho hasta ahora es decir eso como si fueras una estúpida maquina descompuesta.

-Elena, tranquilizante-intento calmarla Yulia tomándola de la mano, ignorando completamente lo que era murmurado por Elena-no ha sido la gran cosa, mejor vámonos, ¿sí?

-Está bien-respondió al sentir el apretón que le brindaba Yulia con su tibia mano-mejor deja que te lleva arriba para limpiarte, ¿de acuerdo?-pregunto a Yulia quien solo asintió con la cabeza y dejo guiarse escaleras arriba hacia los baños. El pobre hombre había quedado petrificado en su lugar, jamás imagino que una mujer pudiera tratarlo de aquella manera y poseer una mirada tan iracunda en cuestión de segundos.

Elena se adentro en el primer baño más cercano en la segunda planta de aquella mansión. Era exageradamente grande como para que sea solamente un típico baños de invitados, había un gran espejo que ocupaba la mitad de toda la extensa pared, el lavamanos era igualmente largo que el espejo. Era de muebles blanco y las canillas y demás adornos se notaban a simple vista que eran de oro.
Elena apoyo a Yulia contra el lavamanos y se encamino a buscar una toalla para limpiarla.

-Elena, realmente no es necesario-dijo Yulia al ver humedecer la toalla y ser limpiada con los movimientos de su delicada mano –mañana llevare a que le quiten las machas y asunto resuelto.

-Si que lo es-dijo tercamente Elena- tu tampoco tienes la culpa de que un idiota ebrio este tirándote quien sabe que bebida sobre ti.

-Eso a mí no me importa-dijo poniendo sus manos sobre las de ella haciendo que se detenga. Levanto su mirada y se topo con esos hermosos ojos verdigrises que ahora estaban demasiado cerca, observo sus labios rojos y tentadores.

-Yo…-menciono antes de ser callada.


Por un magnifico beso.

Estaba besando a otra mujer. Realmente estaba besando a otra mujer y le estaba gustando. Arrojo la toalla a ciegas sin abrir los ojos y coloco sus brazos envolviendo la cabeza de Yulia para tener más cercanía. Yulia entendiendo perfectamente el mensaje de que aquello no le estaba disgustando para nada, la envolvió por la cintura pegándola más a su cuerpo.

Estaba besando a Elena.

Si alguien hubiera mencionado que esa misma noche aquello iba a suceder, se hubiera reído tanto que la hubieran tomado por una lunática. Pero ahora, en ese preciso momento, aquello estaba sucediendo.
Abriendo la boca ahora y sintiendo como la lengua de Elena se apoderaba hábilmente de la suya, se sentía volar. Las respiraciones comenzaron a ponerse agitadas, pero de todas formas ellas no se despegaban de ese beso que cada vez iba aumentando de temperatura. Sus manos inquietas comenzaron a recorrer toda la silueta de aquella maravillosa mujer, paseando sus manos desde sus muslos, hasta acariciar y masajear suavemente su espalda. Elena comenzaba a tirar suavemente su pelo en clara señal que aquello le estaba gustando, poniendo una pierna entre las de ella, la sujeto fuertemente de su espalda atrayéndola y apretándola más contra su cuerpo, provocando un gemino de parte de ella que fue consumido dentro de la boca de ambas.
Perdiendo el sentido de con quien estaba haciendo aquello, la falta de aire que estaba sufriendo y no teniendo idea de cuánto estaba durando la feroz forma en que su boca estaba siendo devorada, se pregunto cuando fue que sus labios habían sido besados de aquella salvaje pero a la vez pasional manera.
Sintiendo como los besos seguían en aumento, y la vez no tenía suficiente comenzó a meter sus manos dentro del vestido sintiendo como esa perfecta piel blanca vibraba debajo de la yema de sus dedos, y justo cuando comenzaba a tomar sus movimiento aun más hacia arriba, el inoportuno sonido de alguien golpeando la puerta las saca abruptamente del mundo del que dichosamente estaban disfrutando.

-Un momento-dijo Elena acomodándose el vestido y pintándose nuevamente sus labios del rojo que había sido devorado por los labios de Yulia.- ¿Estas lista?- le pregunto a Yulia, quien se encontraba peinado con sus dedos el cabello que había sido revuelto con sus manos.

-Si-afirmo Yulia. Ambas se encaminaron para abrir la puerta, donde se encontraron a una mujer que por unos instantes las miro sorprendida al ver salir a dos mujeres del baño. De todas formas tenían sus antifaces y les era difícil conocerlas así. Bajaron apresuradamente las escaleras, para seguir evitando la mirada analítica de aquella mujer que no paraba de mirarlas aun y cuando ellas se habían alejado considerablemente del lugar.

-Debo irme-menciono Elena luego de mirar su reloj y notar que eran más de las cuatro de la mañana. No era que tuviera realmente algo importante que hacer, pero revisar temprano los domingos minuciosamente su trabajo para el lunes era una costumbre en ella.

-Te acompaño-dijo Yulia para tomar su mano y comenzar a caminar con ella.

-Realmente no es necesario, se donde vivo-dijo bajando los escalones pero sin oponer resistencia a sus manos juntas.

-¿Entonces me llevaras a tu casa?-se atrevió a preguntar Yulia, observando cómo Elena levantaba el brazo hacia un auto que se aproximaba hacia ellas.

-Lo siento, pero no llevo desconocidos a mi casa-Eso fue un golpe bajo, pensó, Yulia-adiós… desconocida- dijo antes de darle un fugaz beso en sus labios y caminar hacia su auto donde la esperaba su chofer con la puerta abierta.

Yulia observo el auto marcharse y pensó como el destino a veces puede ser tan raro. Dio media vuelta para girarse y adentrarse nuevamente a la mansión para seguir con la fiesta, pero su mente rápidamente comenzó a pesar con los pensamientos que rápidamente la agobiaron. Acababa de jugar con un fuego demasiado peligroso.



Alguien iba a estar realmente en problemas si era descubierta.

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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por xlaudik » Lun 01 Dic 2014 02:53

Me encanta!!! .good.
Contiiii!!! xD
:-P .good.

Andreger
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Andreger » Lun 01 Dic 2014 04:24

Genial!! Esa july cuando se entere lena va ser la bomba xd. acute icon_e_biggrin icon_e_biggrin .good. .hi.

alevolk
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por alevolk » Lun 01 Dic 2014 11:11

Esto se pone cada vez genial y creo ardera troya cuando elena se entere con quien se beso scare3

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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por rocio_alce » Lun 01 Dic 2014 13:25

ME ENCANTA!! Que emocionante este último capitulo, que ganas de que Lena se entere que se besó con Julia, pero la que se líe será monumental!!

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MILENIUM'REC
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por MILENIUM'REC » Lun 01 Dic 2014 14:03

.good. .good. Me gusta!! Lena es toda una fachada! Y Yulia me encanta!! Conti urgente! dash2
Mi secreto me condena...... Beautiful Mind....ups!

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Rammstein+t.A.T.u
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Re: ENEMIGAS Y ALGO MÁS

Mensaje por Rammstein+t.A.T.u » Lun 01 Dic 2014 18:20

Me gustó .good.
OMG cuando Lena se entere de quién era va a hber tercera guerra mundial laugh2 esa mujer estando enojada debe ser más peligrosa que cualquier cosa en este mundo y talvez en otro mundos .bomb. .bomb. .bomb. .bomb. .bomb. .bomb. .bomb. .bomb.
Always litenin' to good music lml lml

Lena 'N' Yulia Forever

Ich muss zerstören diablo3 diablo3 , ich weiß :twisted:

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