Amores por conveniencia

Avatar de Usuario
AMORPORK
Mensajes: 7
Registrado: Dom 01 Sep 2013 17:38
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por AMORPORK » Dom 01 Sep 2013 17:58

que bonita historia.... lastima que lleva tiempo sin continuacion... una pena.... que sigaaaaaaaaaa

Avatar de Usuario
Zaeta
Mensajes: 117
Registrado: Sab 03 Ene 2009 23:14
Sexo: Femenino
Ubicación: Chiapas, México

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Zaeta » Sab 07 Sep 2013 13:14

Es alguna especie de castigo? Continuale pronto!!

Avatar de Usuario
Kannazuki-Sensei
Mensajes: 471
Registrado: Dom 08 Jun 2008 15:53
Sexo: Femenino
Ubicación: Naufragando En El Portal Del Tiempo

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Dom 17 Nov 2013 22:39

Para tí... Aunque nunca lo leas...

Capítulo V
El heredero.


En cuanto desperté me encontraba en una cama, sabía el nombre por que alguna vez lo escuche, sin embargo jamás había visto una o me había acostado en una de verdad, me encontraba sobre las cobijas las cuales no eran de piel, sino de una tela de encaje y fino satín, era suave y aterciopelada, cómoda y reconfortante, me topé con el techo de una habitación muy diferente ornamentado y arreglado con una fina pintura color blanca era lo opuesto a la mazmorra que había sido mi morada la noche anterior, poco a poco me levante y encontré a una señora regordeta a mi lado, la cual me tomo de los brazos para acomodarme con una delicadeza como si fuera a romperme, me sonrió y me dijo que me había desfallecido, me ofreció agua o comida pero yo tenía mi estómago totalmente cerrado más mi boca seca aclamaba un poco de aquella bebida, asentí con la cabeza y me pare tambaleante, dirigiéndome a una pequeña mesa en donde estaba mi contenido, está vez era un plato de un estofado caliente, panecillos y agua, sonreí y tome a traguitos el agua, mi apetito despertó al oler aquel guiso y comencé comiendo poco a poco hasta que termine todo, los panecillos eran deliciosos, jamás había probado tal manjar por mucho que hubiésemos querido en casa, sin embargo imposible, suspiro y la sirvienta me dice que el “joven” quiere que me ponga aquello, refiriéndose al heredero, me niego y ella me mira por primera vez severamente diciendo que no puedo negarme ante aquello pues sería una gran falta de respeto, frunzo el ceño ante tal respuesta y miro el ostentoso vestido y recuerdo las palabras del zar “parece que nos entendemos” después de hacer su amenaza y entendía que debía hacer todo lo que le ordenaran, sin embargo también tenía que hablar con ella, quería verla y saber ¿Qué era lo que sucedía? Dentro de mis cavilaciones me dirijo a la tina en donde la sirvienta regordeta llamada Olga me decía que debía tomar primero un buen baño antes de verlo, me quito poco a poco las prendas y justo cuando estaba en el agua nuevamente la habitación fue interrumpida por la entrada de ella…

Por un instante se quedó en la puerta, parada al mirarme dentro, yo me tape instintivamente con la espuma que tenía la tina y voltee hacia otro lado pues sentía sus ojos recorriendo todo mi ser, pude sentir como el color llegaba a mis mejillas, ella le hablo claramente a Olga que debía salir y ella sin más peros solo musito “compromiso”, seguramente yo sería está noche la comidilla de la gente en aquel lugar, ella se dirigió hasta un viejo armario y saco un vestido menos ostentoso, para ese momento yo solo vigilaba sus movimientos, sin mirarme saco un vestido holgado color oliva y unas zapatillas bajas del mismo color, boto el vestido que Olga había puesto a mi disposición y lo dejo sobre la cama, nuevamente se giró a verme con sus penetrantes ojos azules y por un instante los sentí míos, sentí que era la persona que había conocido en el bosque y no me miraban con lujuria o rudeza, sino con amor y calidez, pero instantes después pude escuchar claramente como si algo hiciera “click” en su mente y volvió a mirarme con aquel dolor que había tenido anteriormente y la furia dio paso seguidamente salió de la habitación dando un portazo, dejándome ahí entumecida y sin explicación alguna, instantes después Olga entro diciéndome “cambio de planes” y me puse aquel vestido que me gustaba mucho más que el anterior.

Olga me dio un albornoz en cuanto salí de la ducha, quería cubrir mi desnudez pues nunca antes nadie me había mirado así, ni aun cuando mi hogar fuera humilde dejaba que me mirase mi propia hermana, pero está vez era diferente pues en esté lugar el pudor se perdía tarde que temprano, camine por toda la habitación con el albornoz puesto mientras Olga daba las instrucciones de reafirmar un poco más el vestido de la parte del busto, enrojecí cuando me dijo que mis pechos eran más grandes de lo que esperaba o que mis caderas eran un poco más anchas, pero ardí de vergüenza cuando menciono que eso sería muy bueno ya que así no tendría necesidad de nodrizas para cuando tuviese un hijo, ni mucho menos a la hora de parirlo, después de aquel comentario salió y me sentí usada y humillada, al parecer todos en aquel lugar tenían la leve sospecha para lo que yo estaba ahí, seguramente para calentarle la cama a…

Suspire, no quería pensar en ello, mi mente quería ocuparla en algo que no fuera ella ¿oh él?, o los engaños y las mentiras, me sentía confundida, así que después de recorrer la ostentosa habitación me acomode en aquella alfombra rojiza que cubría todo el suelo, me sentí por un segundo en casa en esa posición con el frio y rasposo material del suelo, suspire y aun cuando mi mente sabía que no estaba realmente en mi hogar sentí la imperiosa necesidad de dejar a mi imaginación vagar, cientos y miles de kilómetros de ahí, en aquel único lugar que me daba paz, alegría y una genuina felicidad, en nuestro prado pues a pesar de que ella estaba ahí, era como si no lo estuviera, me quede así por instantes, hasta que escuche unos pasos tras la puerta y me erguí por completo, me dirigí a la cama y me senté como la gente “decente” abrieron las puertas y esta vez el mismo hombre que me trajo a este lugar entro diciéndome que le acompañara, por un momento me quede de piedra ¿A dónde iría esta vez?, quise preguntar pero me hele, quizá no debía hacerlo, así que le acompañe y por segunda vez reconocí el lugar, me llevaba nuevamente a aquella sala donde ella entro y su padre me soltó aquella amenaza, esto me helo la sangre, esta vez se escuchaban nuevamente los gritos y los insultos a cada minuto que nos acercábamos, a pesar que debía estar segura que todo aquello no debía escucharse por aquel gran corredor sin embargo su discusión era tal que era imposible que no resonara por medio palacio, instantes después me pusieron frente a la puerta y se anunció mi llegada, las voces callaron al hacerlo y una puerta se volvió escuchar cerrando, instantes después entre, cerrando los ojos pues esta vez no quería saber lo que tendría que hacer, después de un largo suspiro abrí los ojos y la mire, se encontraba de espaldas pues veía hacia uno de los grandes ventanales de la habitación, su vista se dirigía a un hermoso jardín, sin embargo yo solo la miraba a ella, ahí, erguida, correcta, fuerte, segura, pero ¿Acaso eran mis alucinaciones todo eso? Ella era mujer… Y vestía aquel traje denotando que era varón, que era el hijo del zar, el heredero al trono de aquel mezquino ser… ¿Cómo?... Y una pregunta suya me saco de mi ensimismamiento…

-¿Eres virgen Elena? -Instantes después volteo y me miro directamente a los ojos helándome la sangre, me miraba con dureza nuevamente y quizá con ¿Repulsión? No podía creer como aquella voz que antes me reconfortaba ahora fuese tan dura y fría conmigo, pero no debía demostrárselo, ella debía responder primero a mis preguntas antes de hacerme cualquier otro interrogatorio, pero esa pregunta me saco de mí… Quería decir que aún le dolía aquel amargo día.

-¿Quién eres tú? –Contraataqué-

-Eso no es de tu incumbencia –Y se dirigió a mi gritando, me retire instintivamente unos pasos- Respóndeme! ¿Lo eres? –Y no pude responderme pues su cercanía me hechizo por un momento, me tomo por la cintura y me acerco a su cuerpo, cerré los ojos al sentir aquel mágico momento y volví a sentir su aroma, aquel tan familiar y a la vez tan extraño, esta vez no sólo era como el anochecer y a almizcle, tenía ese toque de una persona de su estatus, fuerte, llamativo, instintivo, pero seguía siendo su embriagante aroma que corría por mis poros y llegaba hasta lo más profundo de mi ser y su cuerpo que recorría mi cintura, abrí los ojos y me encontré con los de ella, mire sus labios pues ella miraba los míos y nuevamente su mirada cambio, me miro y yo no baje la mirada, se acercó y podía sentir mi corazón acelerar, entreabrí mis labios al saber lo que iba a pasar y cerré los ojos pues quería volver a sentir sus labios sobre los míos, su piel y meterla dentro de todo mi ser, llenarme, pero instantes después sentí como me soltó con brusquedad y se dirigió a la puerta, abrí los ojos justo cuando ella estaba a punto de salir y no pude más que responder su respuesta, pues me aterraba que se marchara dejándome ahí.

-Sí –Salió de mis labios como un susurro lento, ella volteo a mirarme y un escalofrió recorrió mi ser, sin embargo esto no la detuvo, salió dejándome ahí sola y sin nadie en el mundo.

Instantes después corrí a la salida contraria, uno de los escoltas me acompaño y esta vez no era aquel que me llevo por primera vez, derrotada, con los hombros bajos e intentando contener las lágrimas me dirigí a mi habitación, Olga se encontraba ahí y miro mi deplorable estado, le pedí suplicante que se retirara, pero insistió unos instantes en que comiese dejándome la charola en la mesita donde había tomado el almuerzo, en cuanto salió, rompí en llanto.

Horas después me sentía agotada, entumecida, pues al parecer me había dormido en esa posición sin darme cuenta, sentía mis ojos al rojo vivo, arder, desperté poco a poco e intente mover mis músculos agarrotados e hice el recuento de los daños, me dolía la cintura, los brazos y el cuello, por lo demás estaría bien, al abrir poco a poco los ojos, sentí que debía dormir más, con esa sensación extraña de que el haber dormido durante horas quizá no era suficiente y era verdad, porque en ese momento lo único que quería hacer era dormir por días, por siempre si era necesario, con tal de no sentir aquel dolor en mi afable pecho, suspire y fue cuando puse atención a mi alrededor, quizá fue por el cambio de aire o alguna posición pero sabía que no estaba sola en ese momento y al parecer mi acompañante estaba dejándome en mi aletargamiento unos instantes, entonces después de estar minutos, los cuales me parecieron horas escuchando la respiración acompasada de mi acompañante, decidí pararme y saber de una vez por todas quien era, me senté poco a poco en la cama y daba gracias que mis ojos se habían ya acostumbrado a la oscuridad de la habitación puesto que lo único que tuve que hacer fue guiarme por mi sentido del oído y cuando dirigí ahí mi mirada, ella me miraba, con sus penetrantes ojos, inmóvil, cautelosa, pero me miraba, entonces como un fantasma se paró y se dirigió a la puerta, yo solo la miraba y unas lágrimas escaparon inesperadamente de mis ojos, tome aire profusamente y ella me volteo a ver nuevamente, entonces algo cambio y se dirigió hacía mí, me tomo por la cintura alzándome y me seco rápidamente las lágrimas con su mano, instantes después reaccione y me aferre a su abrazo y puse mi cabeza sobre su pecho, quería congelar ese instante, ese momento y sentí como su corazón latía tan fuerte como en ese instante el mío lo hacía, la sentí dudar bajo mi abrazo y me aferre más a él, poco a poco se dejó vencer y nos quedamos así, en silencio por un largo tiempo, solo con el latido de nuestros corazones haciendo eco en el silencio y cuando creí que todo estaba bien, ella rompió la paz.

-Mañana por la mañana bajaras a tomar el té, Olga te indicara el camino y espero estés ahí puntualmente –Me decía mientras su voz helada rompía mi tranquilidad, aún su voz me desconcertaba, más no me moví ni articule nada, solo me quede estática escuchando sus latidos y los míos que galopaba de una manera desenfrenada e instantes después escuche el sonido de la puerta, pues como un fantasma se había ido así como llego.
A a la mañana siguiente Olga me despertó vitoreando por toda mi habitación, diciéndome que era hora de cambiarme, saco esta vez un vestido ostentoso de un color crema, con crinolina abajo y me ordeno bañarme, esta vez no pude disfrutar de un baño relajado puesto que ella me apresuro a salir y me puso algo que ella llamo corsé el cual sentía que me haría desmayar por la falta de aire en cuanto termino de ponerlo y seguidamente me puso el ajustado vestido, afortunadamente mi postura no era mala y bien podía pasar como una señorita de sociedad según me señalo la mujer y me hizo caminar con los tacones de aquellos incomodos zapatos, me puso un sombrero largo y me hizo dirigirme a una de las habitaciones, ella siempre acompañándome, al parecer ella se convertiría en mi nueva sombra junto con los guardias reales, me dijo suavemente para que solo yo escuchase cómo ocupar ciertos utensilios a la hora del té y las posiciones que debía tomar, no sabía que en ese momento debía hasta tener postura para tomar una simple taza de té, sin embargo teniendo en cuenta que ella sabía los modales que poseía ya que mi madre me había enseñado unos cuantos antes de morir y ella me conocía no tenía por qué aplicarlos todos exactamente o eso me parecía, en cuanto llegamos entre quedándose Olga en la puerta y entre sola fue ahí donde la mire parada con un traje nuevo a la noche anterior, esta vez de un azul marino que adornaban sus ojos, se volteo y me miro con los ojos helados y después me sonrió, me sonrió pero no como aquellas sonrisas genuinas que solía utilizar en nuestro lugar secreto, no, me sonrió fingida e irónicamente, instantes después pidió a una sirvienta que se encontraba ahí algo y me ordeno tomar asiento, obedecí instintivamente y me senté mirando fijamente cada uno de sus movimientos, ella tomo asiento frente a mí y seguidamente la sirvienta llego haciendo reverencia dejando dos tazas de porcelana y un recipiente con té caliente, lo sirvió y se marcho dejándonos todos a solas, aun cuando sabía bien que los guardias estaban en la puerta y todo el palacio atento a esta habitación, ella preparo mi té como sabe aún que me agrada y toma la suya al mismo tiempo, huele el aroma y yo solo observo sus movimientos, después sorbe un poco y hace un ligero ronroneo, suspira y baja la taza en cuanto deja de beber, por un instante me da curiosidad por qué le da tal placer y hago exactamente lo mismo que ella, entonces reconozco el aroma y seguidamente el sabor, canela.

-Lo pedí explícitamente para ti –Me dice, es cuando observo que es ella nuevamente, mi Julia y recuerdo que este era el té que siempre le preparaba para beber en nuestras noches de encuentro.

-Gracias –Tartamudeo un poco y sé por el calor de mis mejillas que me he sonrojado y nuevamente mi corazón parte a una carrera desenfrenada al saber que aún recuerda todo aquello que vivimos…

-Mañana por la mañana, vendrá el santo padre –Me decía con voz helada- Te dará un título para que puedas ser mi mujer –Me soltó instantes después bruscamente y me tambaleé en la cama mientras miraba como ella cerraba la puerta y entonces allí de nuevo el eco en mi cabeza me hizo ver que no iba a ser más que eso, una mujer que calentaría su cama, para demostrarme que ella podía tener todo lo que quisiera, que era igual que su padre, que solo tenía ese capricho por lo que miro aquella ocasión con Demetri, que le había roto el corazón y que ella jamás sería aquel ser que mi corazón amaba con todas mis fuerzas y que ahora era ese mismo ser, portador de ese mismo cuerpo, uno de los dos seres que yo más odiaba en este mundo.

Como ella me lo advirtió, el santo padre llego y se ofició una pequeña ceremonia después de haberme confesado y sin saber aún la razón por la cual me encontraba ahí exactamente se me dio un pequeño nombre y algunas propiedades, las cuales estaba estipulado que pasarían nuevamente al nombre del heredero en cuanto contrajésemos matrimonio, en aquella ceremonia solo asistió él y mi sirvienta seguida del párroco, poco después termino todo y su eminencia se marchó dejándome ahí con ella, que me miraba fría y calculadoramente, sin saber qué más hacer sintiéndome incomoda por su mirada me senté en la silla más cercana y mire hacia la rendija por la que traspasaba la poca luz por la cortina mientras sentía su penetrante mirada, solté un suspiro y volví a insistir

-Al menos dime tú nombre…

Y por un instante juré que ella se iría, sentí el cambio brusco de temperatura, sentí todo el odio que aminaba en su mirada aún cuando no la mirara, sentí ese aplastamiento tan conocido en mi pecho y en mi alma, ¿Qué pasaba?, me pregunté de nuevo y entonces ella se dirigió a mi y me tomo por los brazos y me alzo, aplastándome con su mirada penetrante, con su discordia y su burla y sus ojos fríos por un instante fueron míos y me beso, me beso como aquellas veces que me dejaba sin aliento y automáticamente mi cuerpo reacciono, se amoldo al suyo y pese al vestido, quise que nuevamente este no estorbara, sus ropas, las mías y todo desapareciera, que su cuerpo se amoldara al mío, que sus dulces labios me llevaran hasta la locura, sentí aquel deseo incandescente por ella, ferviente y voraz y mi respiración se agito y su respiración se volvió entrecortada y me funda en ese infinito beso entregándole de nuevo mi alma y así como empezó, bruscamente se separó, se relamió y limpio los labios y me miro con desdén y ese líquido en sus ojos que por un instante fueron míos desapareció, mirándome con desdén y desprecio, con burla y necedad, me miro y me dijo.

-El heredero, ya se te ha dicho –Y se marchó de nuevo, dejándome ahí, sola, humillada y sin vida por su dolorosa partida…


Continuara...
Tú que eres el sol

Avatar de Usuario
DerujKum
Mensajes: 1336
Registrado: Mié 03 Nov 2010 09:52
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por DerujKum » Lun 18 Nov 2013 10:11

Pobre Lena, todo lo que ha vivido por haber cometido tal error. Continúa pero más seguido :D
*-*-*DerujKum*-*-*

Avatar de Usuario
Nyx
Mensajes: 240
Registrado: Sab 14 Jun 2008 16:10
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Nyx » Lun 18 Nov 2013 16:59

me alegro que haya conti yahoo3 llegue a pensar que no tendría conti, pero que bueno que no es así, me encanta tu fic, esperare el siguiente capitulo con impaciencia .good.
Sparkling Angel, I couldn´t see
Your dark intensions, your feelings for me
Fallen Angel, tell me why?
What is the reason, the thorn in your eye?

-This is Me, One of the Lost Ones-
[/i][/b]

Avatar de Usuario
LICAN
Mensajes: 193
Registrado: Sab 17 Ago 2013 11:19
Sexo: Femenino
Ubicación: ALGUN LUGAR DE EUROPA Y SUDAMERICA

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por LICAN » Lun 18 Nov 2013 18:04

UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU POR FINNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN icon_e_biggrin icon_e_biggrin icon_e_big
AY LENIS LENIS icon_e_confused icon_e_confused

SIGUELOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO PLEASE!!!!!!!!!!!!!!!!!
LA VIDA ES UNA..QUE DIABLOS!!!!!

katinavolkova13

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por katinavolkova13 » Jue 21 Nov 2013 00:25

te vas a arrepentir yull contiii

Avatar de Usuario
xxavaa
Mensajes: 1567
Registrado: Mar 08 Dic 2009 18:24
Sexo: Femenino
Contactar:

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por xxavaa » Vie 22 Nov 2013 08:24

ahora dentro de cuántos meses habrá contigo :(
La música es mi escape, silencia el mundo y mis preocupaciones.
[/color][/size][/i][/b]

corsca45
Mensajes: 1353
Registrado: Sab 15 Mar 2008 20:18
Ubicación: GUANAJUATO MEXICO

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por corsca45 » Vie 22 Nov 2013 15:10

sigueloooooooo :D

Avatar de Usuario
Kannazuki-Sensei
Mensajes: 471
Registrado: Dom 08 Jun 2008 15:53
Sexo: Femenino
Ubicación: Naufragando En El Portal Del Tiempo

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Lun 25 Nov 2013 09:55

Ey, como solía hacerlo espero volver a públicar como cada lunes, quizá a veces más temprano como ahora o a veces más noche, pero aquí estare... Bueno disfrutenlo...

Capítulo VI
La Fiesta.



Pasaron los días después de aquel día. Se me había permitido andar por el castillo, los jardines y sus alrededores, con la condición de que Olga fuese mi sombra día y noche, fuese donde fuese ella sería la encargada de mí.
Por supuesto se había simulado una entrada teatral de mi presencia y se me presento con mi título usurpado a todos los empleados y esa fue la última vez que la vi, tal parecía que mi entrada verdadera al palacio, mi estatus y de dónde provenía solo se sabía por un corto número de empleados del reino, de confianza y que serían castigados con el peor de los castigos si hablaran incluso entre ellos sobre mí verdadero origen.

Olga había sido una grata compañía después de todo, poco a poco me había enseñado a hablar y con un poco de esfuerzo y varías semanas me había dado las proporciones necesarias para pasar como una señorita de sociedad, como era el caminar, comer, el uso correcto de las palabra, la vestimenta, los accesorios entre otras cosas y sin embargo pese a saber todo aquello, yo seguía añorando aquellos días donde solía perderme en el bosque cazando, ella por supuesto lo notaba, pues mi parte favorita del castillo y donde más solía ir eran los límites de este, en donde el bosque se perdía y no había jardines, ni nada ostentosamente arreglado y ornamentado y era el único lugar en donde sabía que ella también estaría conmigo, que ella también podía perderse y sentía sus ojos sobre los míos; muchas veces por las noches en cuanto me fugaba, podía jurar que veía un destello azul de entre los árboles, esos ojos observándome siempre, vigilándome aun cuando su presencia no estuviese a mi lado, sin embargo cada que iba a acercarme a ello, Olga venía corriendo y me metía al palacio, señalando que el tiempo ya no era tan favorable puesto que el invierno se estaba acercando y entonces era cuando ese punto imperceptible de sus ojos desaparecía y me hacía creer que era una completa lunática.

Los días y las semanas pasaron, el invierno llego y con ello varios preparativos que no tenía previstos, tal parecía que mientras todos en el reino o los entablamentos más pobres de él podían morir de hambre, como lo era mi antiguo hogar, aquí podían desperdiciar comida y era cuando mi pueblo más trabajaba junto con todos los demás, pese a las actividades del clima, era una de esas épocas en donde el palacio derrocharía todo lo que tenía, por todo lo alto y bajo y la gente de la más alta sociedad asistiría, las navidades y año nuevo estaba próximo y el invierno se encontraba en su más alto auge y mientras a mi estas semanas me parecían eternas, el anochecer siempre llegaba a recordarme que no era tan lento como yo lo pensaba.

Un día antes de navidad mientras tomaba mi ducha, alguien por primera vez desde que me encontraba en aquel castillo toco la puerta, Olga sin pensarlo más se dirigió extrañada se encamino hacia esta, puesto que todas las ordenes se le daban por anticipado a ella, las empleadas que limpiaban ya habían asistido y la puerta nunca era tocada por ella, entonces Olga salió rápidamente, pasaron minutos y decidí salir a ver qué sucedía, me puse un albornoz y en cuanto pise el suelo alfombrado ella entro.

Sentí como si todo mi cuerpo se volviese de plomo en cuanto la mire, expectante, las últimas ocasiones que nos habíamos visto habían sido hace meses, en los cuales me la había pasado intentando mantenerla a raya de mis pensamientos, intentando no sumirme en mis pensamientos puesto que el ansia, el miedo y el dolor de pensarla me sumía total y completamente, tenía que preguntarle tantas cosas y mi boca se había cerrado nuevamente, mi cerebro se había paralizado y sentía como mi corazón se aceleraba desbocado y mi reacción fue abrazarla esta vez, tenía tanta añoranza por sentir ese cálido cuerpo entre mis brazos, ese aroma y ese aliento que desprendía de todo su cuerpo, sentía esa necesidad tan ferviente de todo aquello y sin importar más nada, me aferre y la sentía estremecerse, sentí como si sus armas cayeran y se quedaran a mi placer, entonces alce la cabeza y aspire su embriagante aroma que enloquecía mi cabeza y ella me abrazo de la misma manera, sentí su mentón recargado en mi sien, sentí su aliento recorriéndome el cabello y esa electricidad tan infinita que en ambas podía prevalecer, por minutos nos quedamos así que para mi parecieron tan escasos cuando poco a poco se separó, quizá intentando no herir mis sentimientos, teníamos tantos que hablar…

-Mañana… -Me empezó a decir, sin embargo la calle esta vez, pues antes de que se separara totalmente de mis brazos me aferre a la única arma que tenía contra ese ser y la bese, la bese fervientemente, con fuerza, con enojo, con valentía, la bese desde lo más profundo de mi ser, desde lo más dormido y ella se sorprendió, primero intento corresponderme y después, ese clic volvió y se separó, pero entre más lo intentaba, más la estrechaba entre mí, más la presionaba hacia mi cuerpo, pues tenía y necesitaba aferrarme a eso, la necesitaba tanto. Entonces ella me separo ferozmente y termine en el suelo, desconcertada mire hacia su dirección y me encontré con sus ojos fríos y dolorosamente sentí esa opresión en mi pecho y antes de que me dijese algo o se marchara, con el valor que no había tenido en semanas le dije.

-¿Hasta cuándo dejaras de odiarme? –Mire esta ves directamente a su cara, esperando su reacción la cuál fue de entre sorpresa y alucinación y volví a hablar -¿Dime, hasta cuándo me castigaras con esto Julia? ¿Hasta cuándo me retendrás? ¿Acaso alguna vez me amaste? –Y mi fuerza se desvaneció y mis lágrimas se empezaron a desbordar -¿Acaso tan grande y tajante fue mi error que nunca me perdonaras?...

Y ella sonrió y su burla apareció, ¿Qué significaba aquello? No lo sabía, pero nada bueno me temía y en una décima de segundo todo el mundo se me vino encima.

-¿Odiarte? No lo confundas… Odiarte sería un sentimiento muy fuerte que podría tener hacía ti…

Y se fue dejándome sola, destrozada y humillada nuevamente y es que ¿El amarla no había sido suficiente? ¿Cuántas lágrimas más debía derramar por ella? ¿Hasta qué punto me haría ver mi suerte? ¿Cuándo me dejaría ir sino me amaba? Y sin embargo, todo aquello se hacia cada vez más lejano, cada intento, cada beso, cada herida se hacía más grande. Olga entro minutos después mirándome ahí sola y destrozada nuevamente, hecha un ovillo en la alfombra y esta vez no había poder humano para hacerme continuar, ella ni siquiera sentía odio hacía mi, puesto que como bien lo había dicho el odio significaba que tenía al menos un sentimiento hacía por mí y es que yo sabía que me había equivocado, que la había herido, que la había decepcionado y yo misma me había odiado día con día lo suficiente por eso, entonces cuando pensé que nada podía ser peor Olga me dijo lo que probablemente ella había venido a anunciarme.

-Mañana por la noche será el baile de navidad que se celebra cada año en el castillo señorita Lena, el heredero quiere que le acompañe a las 7:00 pm. Puntualmente en el gran salón, harán el anuncio de su compromiso.

Y esas palabras pudieron sacarme de mi, sabía que esto pasaría, que pronto llegaría pero acaso ¿Tan infame debía ser mi castigo?, tan público, humillante y tajante que todo el reino supiera de mi desdicha, que todo el reino supiese que ante ella y solo ante ella debía entregarme, debía servirle para calentar su cama, para amarrarme a ella en todo sentido posible, para que ella fuese mi única dueña y poseedora en este infame mundo y de nuevo todo se volvió negro.

Al día siguiente durante toda la mañana los empleados salieron y entraron de mi habitación, según ellos debía estar lista y preparada para la mejor de las fiestas y mi próximo compromiso, Olga estuvo a mi lado todo el tiempo mientras me maquillaron, embardunaron, prepararon y peinaron cada centímetro de mi cuerpo, me sentía como un pedazo de madera el cual había sido tallado y pulido cientos de veces para un evento que realmente no me hacía ilusión y es que si ella me hubiese pedido en aquellos días todo esto, yo hubiese huido a su lado, aún sino supiera su origen, su distinción, que era la hija de aquel… Pero debía ser fuerte, aguantar y todo por lo menos para que Katty estuviese sana y salva, pues contaba que cuando todo esto pasara pudiese pedir por lo menos de condición que ella estuviese aquí, por lo menos hablar con Julia y me aclarara, aun cuando todo fuese tan lejano…. Demetri debía cuidarla por el momento, pero pronto, pronto quizá podía pasar el infierno y traer a Katty, salvarla y que estuviese aquí conmigo y solo por ella me mantendría firme y estaba decidida a darle todo lo que Julia quisiera si ella se encontraba a mi lado.

La noche llego y escuchaba el barbullo en la parte baja, todos esperando la llegada de los anfitriones y puntualmente baje, la mire ahí con su cabello alborotado, el traje sastre y todas sus condecoraciones a un lado, me miro sonrió levemente, después tomo mi mano y me dijo al oído finamente.

-Me gustas más con tus ropas de caza y holgadas.

Y el calor volvió y luego esa punzada de dolor me estremeció, lo recordaba, aun cuando me trataba como una inmundicia recordaba esos días felices y todo este me volvió a aplastar, puesto que aun cuando lo recordara, no cedería, empezamos andar suavemente cuando se anunció la entrada del zar y su zarina ¿Acaso esta sería la madre de Julia? Y seguidamente por otra puerta se anunció nuestra llegada, todos voltearon a ver la entrada principal en cuando aparecimos y ella me sujeto firmemente y una ligero remolino en mi interior supo que debía mantener a raya mis emociones y el dolor que me causaría aquel día y caminamos a lo largo, todos murmuraban pues era obvio que aun cuando me dieran mil títulos nunca habían oído hablar de mí, mire en aquella dirección y mire al zar, sentado mirándome ferozmente con odio y repugnancia, era obvio que aún pese a todo solo estaba cumpliendo con los caprichos que Julia le estaba exigiendo, que yo solo era un capricho y el esperaba que poco a poco se cansara de mí, pero cuando llegamos ahí, con todos mirándonos, no tenía planes para que su heredero presentara a su hija y lo note en cuanto llegamos al final y el zar hablo.

-Que comience el baile –Dijo, mientras se levantaba y la orquesta comenzaba a tocar, el zar y la zarina se encaminaron a paso lento y firme a la media pista y lo abrieron, mientras que Julia y yo les seguimos, ella era una excelente bailarina y me hacía dar vueltas por todo el salón, yo solo podía sentir en aquel momento su mano en mi cintura, su cercanía, su olor entremezclado con todos aquellos olores, denotando en suyo más fuerte que nunca, mis sentidos se encontraban despiertos, ella me sonreía animada y divertida mientras que yo solo me dejaba guiar una tras otra pieza, parecía disfrutar de mi sufrimiento pues no sabía muy bien cómo podía moverme a aquella velocidad y ante aquella melodía, solo me dejaba guiar.

Poco a poco la pista se fue llenando y cuando estábamos sobre la que me parecía era la novena pieza bailando por fin termino y me dejo descansar, nos dirigimos con paso firme hacia un rincón, al parecer evitaba que la gente intentara preguntarle cualquier cosa, ella solo sonreía al pasar y yo sostenía su brazo con fuerza, dio pasos seguros hacia el otro lado del salón y sigilosamente salimos por una de las puertas, hacia lo que parecía otra ala del palacio la cual no conocía, estando ahí me soltó y se dirigió hacia un par de copas y vertió licor en ellas, me dio una y bebió la suya rápidamente.

-¿Por qué me traes aquí? –Le pregunté, aún recordaba bien lo de la noche anterior, ella volvió a servirse una segunda copa y la bebió, en cuanto vertió la tercera me miro y hablo.

-Tengo entendido que Olga te dijo sobre nuestro compromiso y ya que no quiero que nada salga mal, debo mencionarte el procedimiento de tal declaración –Me miraba con fiereza y decisión mientras tomaba aire para decirme aquello y esa sonrisa burlona apareció –Hoy cuando mi padre anuncie el banquete, le pediré al santo padre tu mano en matrimonio, a estas alturas ya todos saben los títulos e inmobiliarios que tienes, son títulos que me pertenecen y por derecho volverán a mi cuando te cases conmigo, quiero que todo quede claro Elena, tú me pertenecerás y esta noche aceptaras mi proposición en matrimonio y en poco tiempo, serás mi mujer.

Y todo aquello me parecía tan irreal, hacia algunos meses estaba a punto de casarme con otro y creía que era lo conveniente, lo mejor que podía hacer, puesto que ella no volvería y pese a todo ahora se volvía irreal, ¿Cómo iba a casarme yo con una mujer? ¿Por qué estaba haciendo todo esto? Y mil preguntas me giraban por la cabeza y se iban una y otra vez y sin embargo si ella hubiese sido la persona que conocí en el prado, si ella me dijera todo, sus planes y no me tratara como un maldito objeto yo me hubiese sentido la mujer más dichosa y feliz del mundo, pero ella no me miraba así, ella disfrutaba ante mis dudas, ante mi dolor, ante mi sufrimiento y entonces volvió a sonreír falsamente, termino su copa y me dirigió hasta la puerta –Sonríe- Me ordeno y yo hice una mueca automática y salimos.

Ella se dirigió rápida y sigilosamente hacia los invitados y luego hacia el trono, el zar me seguía mirando con dicha repugnancia que me hacía estremecer y odiarlo más cada vez, pero mi cabeza por el momento no daba para más, todo estaba negro, en cuanto llegamos a su lado el zar se paro y anuncio lo que me parecería una de las noches más irreales de mi vida.

-Bien a comer –Dijo radiante, con esa autoridad impregnada y repugnancia a la vez, pero Julia lo detuvo unos instantes para dar su anuncio.

-Si me permites padre, antes de que todo el banquete comience, quisiera darles un anuncio.

Mire la cara del zar ligeramente y de la zarina la cual se encontraba marcadamente desconcertada, como queriendo detenerlo todo y a la vez nada y por un segundo nuestras miradas se encontraron, me sonrió ligeramente y asintió a dirección de Julia mientras se dirigía al trono derecho el cual era del santo padre de la iglesia ortodoxa.

-Con el permiso del zar y su bendición santo padre, quiero pedirle en matrimonio la mano de la señorita Elena Katina.

Y todos se quedaron mudos al escuchar las palabras, el zar abrió los ojos por lo más alto y la zarina solo sonrió levemente, ya nada podía pararlo, el padre se levantó poco a poco, me miro con desdén y asintió, instantes después se volteo y me dio una sortija, el compromiso estaba sellado, todo estaba dicho ya nada podía hacer y la mire triunfante, como si hubiese obtenido todo lo que deseaba, miro a su padre el cual se había controlado, se giró y volvió a decir.

-Ahora todo dicho ¡Qué comience la fiesta! –Sentencio.

Continuara...
Tú que eres el sol

Avatar de Usuario
DerujKum
Mensajes: 1336
Registrado: Mié 03 Nov 2010 09:52
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por DerujKum » Lun 25 Nov 2013 11:37

No dejaré de lamentarme por Lena. Continúa :)
*-*-*DerujKum*-*-*

Avatar de Usuario
Zurc
Mensajes: 762
Registrado: Dom 14 Oct 2012 16:44
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Zurc » Mié 27 Nov 2013 21:23

oh pobre Lena, ojala Julia tenga buenos motivos para hacer todo eso
Te Quiero Apasionadamente... Y Te Quiero Apaciblemente... Puede Que El Amor Eterno Sea Eso, Esta Mezcla De Paz Y Fuego.

Avatar de Usuario
kimberling
Mensajes: 613
Registrado: Lun 22 Sep 2008 14:10
Sexo: Femenino
Ubicación: Caracas-venezuela

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por kimberling » Jue 28 Nov 2013 18:06

¡Increíble! Sigue pronto. .aplausos.
En el amor encuentras el sentido de las cosas, porque es por amor que las haces

Avatar de Usuario
Nyx
Mensajes: 240
Registrado: Sab 14 Jun 2008 16:10
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Nyx » Sab 21 Dic 2013 19:20

aun no????? porfa contiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! dash2 dash2 dash2 dash2 dash2 .good.
Sparkling Angel, I couldn´t see
Your dark intensions, your feelings for me
Fallen Angel, tell me why?
What is the reason, the thorn in your eye?

-This is Me, One of the Lost Ones-
[/i][/b]

Avatar de Usuario
Nyx
Mensajes: 240
Registrado: Sab 14 Jun 2008 16:10
Sexo: Femenino

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Nyx » Jue 27 Mar 2014 21:15

conti en esta tambien pleaseeeeeee!!!!! icon_e_biggrin icon_e_biggrin icon_e_biggrin
Sparkling Angel, I couldn´t see
Your dark intensions, your feelings for me
Fallen Angel, tell me why?
What is the reason, the thorn in your eye?

-This is Me, One of the Lost Ones-
[/i][/b]

Avatar de Usuario
xxavaa
Mensajes: 1567
Registrado: Mar 08 Dic 2009 18:24
Sexo: Femenino
Contactar:

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por xxavaa » Jue 27 Mar 2014 22:00

jaja! que desesperada eres! no cambias Sis
La música es mi escape, silencia el mundo y mis preocupaciones.
[/color][/size][/i][/b]

Avatar de Usuario
LICAN
Mensajes: 193
Registrado: Sab 17 Ago 2013 11:19
Sexo: Femenino
Ubicación: ALGUN LUGAR DE EUROPA Y SUDAMERICA

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por LICAN » Mié 02 Abr 2014 19:12

QUE PASO???? NUNCA MAS LA CONTINIACION?? QUE BARBARO!!!! girl_cry2 girl_cry2 girl_cry2 girl_cry2 girl_cry2 girl_cry2 girl_cry2 dash2 dash2 dash2 dash2 dash2 dash2 dash2 dash2 dash2
LA VIDA ES UNA..QUE DIABLOS!!!!!

Avatar de Usuario
xxavaa
Mensajes: 1567
Registrado: Mar 08 Dic 2009 18:24
Sexo: Femenino
Contactar:

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por xxavaa » Sab 05 Abr 2014 03:03

:(
La música es mi escape, silencia el mundo y mis preocupaciones.
[/color][/size][/i][/b]

Avatar de Usuario
jar
Mensajes: 42
Registrado: Mié 14 May 2014 10:22
Sexo: Femenino
Ubicación: Cali - Colombia
Contactar:

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por jar » Mié 14 May 2014 15:00

dash2 por que te demoras tanto para escribir, que mania tienes, ojala la prosigas esta muy buena .good.

Avatar de Usuario
Kannazuki-Sensei
Mensajes: 471
Registrado: Dom 08 Jun 2008 15:53
Sexo: Femenino
Ubicación: Naufragando En El Portal Del Tiempo

Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Vie 20 Jun 2014 23:08

¿Ups? Jajajaja ¿Qué les puedo decir?, la verdad es que no me había sentido inspirada y francamente ese FF me gusta bastante como para arruinarlo, tengo una idea clara de cuáles son los siguientes capítulos en cuanto lo escribo y como va a ir la historia y ya que me ha pasado con los anteriores FF que siempre escribo algo y termino cambiando precipitadamente de decisión, decidí por ello aplazar la continuación de este tanto tiempo, no se desanimen ni se desesperen! Sé que soy lenta, a veces bastante y tardo, pero de verdad chav@s, seguiré aquí continuándolo, muchísimas gracias por su apoyo y por que sigan leyendo y dejando comentarios, aun cuando no lo crean, leo cada uno y me animan a seguir escribiendo, bueno, ahora sí, sin más y pidiendo una disculpa por que la continuación no sea tan larga, espero poder continuar pronto, al menos en los pocos ratos libres que tenga jajajaja, Lo lamento en verdad, pero espero les guste y saludos a todos! .good.




Capítulo VII
Comprometida.




Poco después de la media noche de aquel día me encontré corriendo por los corredores, hacia aquel lugar que me hacía recordar mis bosques aquellos que ahora mismo se encontraban a miles de kilómetros y yo estaba aquí asfixiándome, aquella parte en donde solo sentía paz, intentando borrar de mi memoria esa escena que deseaba jamás haber presenciado y fervientemente quería borrar de mi memoria.

La fiesta comenzó justo en el instante en que el zar abrió la pista de baile junto con la zarina y mientras Julia me daba la mano y hacía lo propio con lo mío, bajo la mirada de todos los acompañantes, una y otra vez me repetía ¿Por qué hacía esto? Y mientras no bajaba la mirada haciéndole todas mis preguntas con la mirada, ella me miraba con esa fiereza y el hielo en su mirada me congelaba, dimos varias vueltas en la pista y ella me dirigía con una gracia elegante y yo solo me dejaba arrastrar, mientras me restregaba hacia ella y frente a todos los invitados, me tocaba descaradamente y justo cuando ya no podía más, ella se detuvo, me sonrió levemente, inclino la cabeza como buen caballero y dejamos el baile, en cuanto quise dirigirme a mis aposentos, ella me detuvo y me dirigió hacia otra parte de la fiesta, presentándome posesivamente a algunos invitados, con las palabras “Mi prometida”, y sí, eso era, al final, ella sería mi dueña, la persona con la que compartiría el lecho y aun cuando ese pensamiento me aceleraba totalmente el pulso, aquella noche quería que terminara.

En algún instante de la velada, ella me dirigió a donde se encontraban diversas mujeres, aquellas que había rodeado fácilmente en cuanto llegamos con los caballeros y nobles, ella se encontraba esplendida y sonriente, pero esa mirada hacía mí no cambiaba ni un instante, esa sonrisa que mostraba no le llegaba a la mirada y podía notarlo, mientras me posaba con aquellas “damas”, sentí unos celos tremendos en cuanto una mujer, de esbelta estatura, rubia y de unos penetrantes ojos azules se le acercó a saludarla por la espalda, inmediatamente volteo.

-Felicidades, es un gusto haber presenciado el compromiso, Jul –Dijo aquella mujer, mientras me dirigía una penetrante mirada y enseguida volteaba a mirar a Julia, sentí un odio que jamás había sentido por nadie y las preguntas en mi interior comenzaron a atacarme, ¿Jul?, hasta ese momento nadie se había dirigido a ella de esa manera, ni siquiera había escuchado que alguien usara su nombre, no desde aquella última vez que ella misma me lo había dicho.

-Katrina –Sonrió y se soltó de mi agarre, y cerré fuertemente mi mano en cuanto soltó la mía, sentí como mi flujo sanguíneo se aceleraba y algo me abandonaba en el interior.

-¿Y bien? –Dijo, mientras Julia hizo un ademán de presentarme y volvió a repetir mi nombre, monótono, inconsciente, durante un rato ambas tuvieron una conexión que alguna vez creí Julia tenía por mí, fue entonces cuando se separó discretamente de mí y se dirigió hacía otra de las estancias del palacio, de las cuales bien sabía se encontraba vacía, puesto que horas antes habíamos estado conversando y discretamente esa mujer fue hacía ella, no sin antes dirigiéndome unas palabras.

-Deberías ir a tus aposentos Elena, te encontraré ahí más tarde. –Su dulce aliento me tomo desprevenida, una sensación de pérdida recorrió mi estómago mientras aquella puerta se cerró detrás, sin nadie haber presenciado aquel último e íntimo roce que tuvieron, aquel momento en donde su mano se encontró al final de la perilla con la de ella y ambas entraban sin que nadie se diera cuenta a esa habitación.

Al llegar, me sentía atada, atada con esos trajes, ese peinado, el maquillaje, sintiéndome fuera de mí, sin ser yo misma, toda esa absurda charlatanería sobre ser la comprometida del hijo del zar cuando en realidad solo me había demostrado que yo iba a ser parte de su propiedad, un trofeo el cual colgaría y nadie más tocaría, para su placer y mi humillación.

Me dirigí a aquella parte en donde el río tocaba con aquellos majestuosos árboles que me rodeaban, me arrodille y comencé a quitarme el maquillaje, las alhajas y accesorios, deshice el peinado y comencé a desnudarme poco a poco, quite el vestido, el corsé, los planes y poco a poco comencé a sentirme yo misma, enjuague mis lágrimas mezclándonos con el agua cuando me metí, el agua helada hacía que helara mis pensamientos al irme entumiendo poco a poco, sin embargo el vació de mi corazón seguía creciendo, en cuanto salí, me puse las mantas que había dejado por último, aquellas que solo cubrían mis senos y mi sexo y comencé a escalar el árbol más alto, con una buena rama para poder acomodarme y dormir bajo la luz de la luna.

Al despertar, no estaba segura de cuánto había dormido, de cuánto tiempo había pasado, pero el frió que la noche anterior había pasado no se encontraba en mi cuerpo, no abrí los ojos, estaba haciendo el recuento de los daños, me dolía el cuerpo, lo sentía entumecido y flojo, la cabeza me giraba y el dolor inminente en el pecho que la noche anterior se había incrementado seguía haciéndolo, con un malestar físico que me hacía sentir la garganta cerrada, mi cabello ya no se encontraba húmedo y sabía que definitivamente no me encontraba arriba de aquél árbol y al abrir los ojos, no me encontraría con aquel majestuoso lugar que me hiciera ver todo de color verde y con luz.

Escuchaba el silencio, me permití saborearlo cuando mis oídos se fueron poco a poco acostumbrando y me di cuenta que no estaba sola, pero sentía mis parpados pesados, escuchaba a lo lejos la voz de Julia maldiciendo en voz baja y diciendo incansablemente mi nombre y de nuevo el dolor en el pecho se incrementaba al recordar el pasado y me volví a ir.

La siguiente vez, no recordaba mucho y el dolor de cabeza había aminorado, mi cuerpo no lo sentía tan pesado y logre abrir los parpados, sentí un calor en mi mano y como alguien la apretaba suavemente, abrí mis parpados los cuales sentía pesados y la oscuridad era casi total, a excepción de un par de lámparas que se encontraban en los costados iluminando suavemente con la llama de las velas la habitación, giré mi cabeza para mirar quien era quien estaba forzándome el agarre y me encontré con esa cabellera negra, alborotada de Julia y su perfil durmiendo plácidamente, instintivamente el dolor del pecho desapareció al mirarla de esa manera, frágil, suave, cálida, como un tipo de ángel caído del cielo, cuando en realidad ella estaba volviendo mi vida todo un infierno, sentí mi pecho alegrarse suavemente, mientras su mano hacía más cálida la mía y me quedé contemplándola durante un tiempo indefinido, escuche decir mi nombre entre sueños mientras que mi mano la apretaba de nuevo y mi corazón latió frenético ¿Acaso soñaba conmigo? Y de nuevo hablo.

-¿Lena, por qué me hiciste esto?... –Sentí mi corazón dando un vuelco- Lena, no te vayas, no me dejes… Te quiero… -Instintivamente no lo controle y las palabras salieron desde lo más profundo de mi ser.

-Jamás me iré Julia, te quiero. –Y entonces sus ojos se encontraron con los míos, azules, penetrantes, llenando mi ser y mi cuerpo de sensaciones inimaginables y de nuevo, por un momento ahí, se encontraba mi Julia.

Su agarre no soltó el mío durante ese momento y mientras mi corazón se detenía y se aceleraba al mismo tiempo tampoco solté su agarre del mío y en ese momento miré de nuevo su deseo, su pasión que aquella vez en ese íntimo momento tuvimos en el bosque, se paró y me beso, beso mis labios con aquella dulce y suave pasión, sentí el fuego en mis venas y la luz que iluminaba cada célula de mi ser se encendió, y mientras tomaba su cabello para darle más ventaja de mis labios, posiciono mi agarre y tumbo las cobijas de ceda a un costado, apoyándose en sus costados y subiéndose encima de mí, instintivamente mis piernas se abrieron y ella se posiciono en medio, paso de mis labios los cuales seguían vivos de su deseo y paso su mano libre por mi muslo, hasta ese momento me di cuenta que me encontraba de la misma situación en la que quedé en el bosque, con la única diferencia que mi ropa se encontraba seca y mi cuerpo en ese momento estaba más caliente que el sol, beso mi mandíbula y poco a poco comenzó a recorrer mi cuello con sus labios y un gemido salía de los míos, ella se pegó a mí y me di cuenta que su ropa era tan escasa como la mía, un pijama de ceda azul con un conjunto, justamente amoldado a su cuerpo y sentí esa sensación en mi ingle en cuanto comenzó a hacer un movimiento con sus caderas con los míos, que involuntariamente le siguieron los míos, sus manos suavemente subieron a mis glúteos, pasando por ellos y poco a poco a mi cintura, mi abdomen hasta que finalmente toco uno de mis senos y a cada roce que dirigía en cada parte de mi cuerpo un nuevo gemido aparecía haciendo eco con los movimientos, mis manos se posicionaron en su espalda y cuando sentía que esa ropa me era insuficiente y de nuevo esa única sensación que solo con ella había sentido de querer más, pase mis manos por su espalda mientras ella tocaba deliberadamente mis senos y mordía mis labios, metí mis manos inadvertidas por su espalda hasta acariciar su abdomen, fue ahí, cuando escuche ese casi clic proveniente de su cabeza, ese instante en donde todo deseo se perdía y se separaba bruscamente de mí, abandonaban sus manos mi cuerpo y se dirigían a los costados alzándose para mirarme directamente a los ojos y fue cuando confirme que mi Julia había desaparecido.

-Vaya, vaya, vaya, así que para esto, no te sientes tan mal “señorita” Katina –Sonriendo forzadamente y dirigiéndome esa fría mirada que helaba hasta mis huesos y de nuevo, la humillación hacía mella en mí al escuchar el énfasis de sus palabras –No sé para qué me detengo ¿Cierto?, seguramente de señorita no tienes nada, sin embargo, a diferencia de aquel bastardo Elena, te respetaré hasta que el padre diga que eres mi pequeño trofeo ¿Sino, qué chiste tendría? –Y mis lágrimas comenzaron a caer, su crueldad me lastimaba y ella lo sabía bien. –Así que ya que veo que te sientes mejor…

-Jamás estuve con nadie Julia, lo creas o no, sigo siendo virgen y si lo que quieres es que sea tu esposa, lo seré, mírame, estoy aquí y aun cuando no lo creas, te amo, por esa razón, sigo aquí –Mi cabeza estallaba, mi piel hervía, mi sangre palpitaba en mi sien y los recuerdos dulces y amargos se revolvían en mi interior una y otra vez, el malestar físico por el cual me encontraba ahí volvió a a aparecer más intenso y el mundo comenzó a dar vueltas de nuevo abriéndose paso de nuevo ese maldito dolor continuo en mi pecho –Y sí, acepto. Ahora sí, soy tu prometida y a diferencia de ti, esto no es un juego. –Y fue ahí en mi decisión y la cumbre de mi valor cuando de nuevo todo se volvió negro.
Tú que eres el sol

Responder

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado