Amores por conveniencia

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Kannazuki-Sensei
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Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Lun 01 Jul 2013 22:04

Bueno, bueno esta es una nueva historia y creo que un poco diferente a lo que he escrito espero les agrade ;)

Prologo

Me encontraba ahí, esperándola intentando buscarla en el interior del bosque como aquella vez la encontré cuando en peligro estaba y ella me salvo de él, pero le había fallado y mi corazón me dolía más que al enloquecer y entonces…


Ella es la persona más fascinante que había conocido en mi vida, la única persona que hacía a mi cuerpo reaccionar y a mi cordura enloquecer, la única persona que había logrado hacerme sentir ese deseo y es fervor de querer más y más con el roce de su piel, sin embargo mi error fue tan tajante y tan cruel que me preguntaba si algún día me perdonaría, si algún día volvería a confiar en mí, Demetri mi mejor amigo, aquel que había estado a mi lado cuando toda mi desgracia paso, aquel que provoco la misma rompió la barrera invisible de lo imposible y todo se vino abajo y él aquel tirano que hizo cambiar mi vida hasta los cimientos, aquel que en los momentos en los que lo mejor era morir antes que ser de él… Y ella perdida, entre los caminos, entre mi alma y la oscuridad, entre mis sentimientos y mi debilidad y al final no sé qué triunfara, si su amor o mi amor, si sus recuerdos o los míos, si su soberbia o mi cobardía, si su pasión o mi conveniencia…


Capítulo I
Recuerdos.




Me encontraba concentrada en la presa, el viento afortunadamente aquel día primaveral estaba a mi favor, el venado el primero que había visto en meses caía limpiamente mientras mi flechaba había quedado clavada en su ojo, triunfal sonreí, hoy por fin tendríamos comida caliente en la mesa.

-Lena!

Escuche gritar a lo lejos mi nombre, seguramente era Katty buscándome en las orillas del bosque, estaba lejos, a un par de kilómetros de distancia y dos mil metros arrastrando a un animal de este tamaño, definitivamente la suerte no estaría a mi favor a no ser por…

-Demetri –Me gire al saber que él estaría tras de mí era tan sigiloso al momento de su llegada casi fantasmal, aún no me acostumbraba como podía llegar detrás de mí sin que lo escuchase.

-Es una ventaja que ambos cacemos juntos ¿Cierto? –Me contesto mientras ambos nos dirigíamos hacía donde había caído el animal, por supuesto el llevaba por lo menos un par de conejos en los cintos de su cinturón.

-Lo sé, tenemos que darnos prisa Katty ya me ha llamado.

-Tranquila Lena, arrastrar a un animal de este tamaño por dos kilómetros no será un trabajo fácil.

-Tan sólo démonos prisa.

Saque mi flecha y la limpie con un par de hojas caídas de algún árbol, mientras Demetri amarraba las patas del animal, ambos lo colocamos sobre una pequeña y valiosa lona que compartíamos para transportar los animales grandes arrastrándolos por los bosques pues sabíamos lo que era arrastrarlos sin ella ya que llegábamos a las afueras del pueblo sin la mitad de la piel y carne, un par de horas después agotados, sudorosos y hambrientos logramos llegar.

Demetri y yo vivíamos en una pequeña aldea a las afueras de los bosques más fríos de Rusia y por supuesto en la más pobre, ambos habíamos perdido a nuestros padres en un “accidental” incendio sucedido hacía cinco años en donde niños, jóvenes, adultos y ancianos habían perdido la vida desde entonces ambos, él con 16 años y yo con 14 habíamos tenido que aprender a sobrevivir y mantener a nuestras familias, Demetri contaba con 2 pequeñas hermanas y un hermano, cuando sus padres murieron, ellas tendrían 8 y 6 años respectivamente mientras que el pequeño tendría escasos meses de vida, si Demetri no hubiese sido ingenioso y tuviera ciertas nociones sobre la pesca y la recolección los tres niños y él habrían muerto, por supuesto esto no era poco común en nuestra pequeña aldea. Yo por otro lado corrí con más suerte, mi madre había muerto al dar a luz a Katty siendo mi padre el único sustento de mi familia, sin embargo cuando ella aún vivía y al ser aún su única hija, mi padre tomo la costumbre de llevarme a los bosques con él, enseñarme lecciones de pesca, caza, recolección, sobre qué era comestible y qué no, para cuando el murió intentando mitigar el fuego y ayudar a la gente yo ya era una aprendiz a punto de convertirme en una maestra pero me quede sola con una gran responsabilidad, una pequeña de 6 años que alimentar.

Aún recuerdo aquel incendio y sé que Demetri también, aún me despierto en las noches aferrada a las pieles que me sirven de cobijo gritándole a mi padre que no valla, que se quede conmigo, mientras mi pequeña hermana se aferraba a mí en ese momento.

Al llegar lo despedazamos parcialmente para poderlo pasar sigilosamente entre la verja de madera sin hacer ruido llevándonos la carne y la piel, mientras que las vísceras que para nadie sería sano y comestible comer las dejamos enterradas bajo un árbol para que no fuese descubierto por los mandatarios que proveen a toda la aldea, ya que el venado sería decomisado junto con la caza del día de Demetri, despedazado y dándonos juntos con toda la aldea las patas y alguno que otro hueso sin carne y repartido entre los 6,000 habitantes que posee nuestra pequeña ciudad dejándonos no solo a nosotros y a nuestras familias con hambre, sino con una imperiosa necesidad y rencor de todos nosotros y por supuesto quedándose ellos con la mejor parte, Demetri y yo sabíamos que al ser cazadores furtivos podrían azotarnos, encarcelarnos, matarnos de un tiro o cualquier atrocidad posible que se le ocurriera a nuestro gobierno, sin embargo nos arriesgábamos ya que ambos estábamos de acuerdo que era mucho mejor morir por un tiro que morir de hambre afortunadamente la noche había caído y el toque de queda se había dado ya y sólo uno que otro rezagado estaba por las calles, mientras nosotros nos dirigíamos rápidamente a la parte posterior de mi pequeña casa y guardábamos en un espacio que se mantenía frio nuestra caza de hoy, Demetri rápidamente saco sus utensilios y termino de despedazar al animal quitándole la piel intacta que dejábamos para una buena cobija o un par de zapatos y repartiéndonos el botín, al día siguiente teníamos trabajo que hacer después de la escuela ofrecer la carne con nuestro pequeño y selecto grupo de comerciantes que vivían al otro lado de la aldea aquellos que pertenecían al grupo “burgués” de nuestra aldea, principalmente comerciantes, gobernantes y uno que otro que tiene la suerte de tener un poco de dinero de más y un pequeño grupo de la otra sección en donde Demetri y yo vivimos, los desafortunados que un pequeño hueso ya es considerado un manjar para hacer caldo.

Al terminar Demetri se va a su cabaña que es a unas cinco más lejos de la mía y yo entro en la habitación que Katty y yo compartimos para pasar tiempo juntas al entrar ella sonríe y yo le sonrío de la misma manera, sólo ella puede hacerme sonreír así, me abraza y le devuelvo el abrazo en cuanto nos soltamos me quito las botas prefabricadas que uso para cazar metiéndome un par de calcetines de piel de venado y vamos a la cocina.

-¿Cómo te fue en la caza? –Me dice mi pequeña hermana de 11 años mientras deposito una pequeña bolsa con unos cuantos retazos de la carne del venado sin sacarla aún, cuando me volteo sigo mirando a aquella pequeña niña de seis años en su interior pero con facciones que ya comienzan a ser de rasgos de una predominante adolescente, ella y yo somos muy diferentes a excepción de nuestros ojos que son del color de mi madre, un tono verde-grisáceo que nos hace saber que somos hermanas por lo demás Katty es un poco larga para su edad, con un cabello ondulado dorado broncíneo y con la piel blanca como la nieve como mi madre, mientras que yo soy idéntica a mi padre, con el cabello pelirrojo piel blanca pero no como la de Katty y cubierta de pecas, en ese momento saco los trozos de carne y se esparcen sobre la mesa.

-Oh por Dios, ¿Es venado, Lena? –Se apresura a decirme mientras toma un trozo de carne y lo frota suavemente, como si se le fuese la vida en ello.

-Sí, el primero que miro en primavera –La tomo de las manos y la hago mirarme- Ya verás que esta vez no volveremos a escasear el próximo invierno –Anda hay que cocinarlo.

Cocinamos dos trozos de carne maciza con algunas especias que Katty suele recolectar dentro de la seguridad de la forja y una que otra verdura, esperamos pacientemente mientras nuestro caldo está listo arriesgándonos a que la saliva nos escurra antes de servirlo y veo a mi hermana comer con el mejor de los gustos mientras nos llenamos la barriga, un par de cuencos después ambas tomamos un poco de agua que se nos es proporcionada y nos vamos a la habitación donde compartimos cama.

Mientras ella cae rendida después de un día entero donde sé que ella estuvo preocupada por mí, me pongo a pensar en el pasado y que en el día de hoy por fin teníamos una comida decente en meses ya que nuestros suministros de invierno se terminaron a la mitad de este y apenas si sobrevivíamos vendiendo las pocas cosas que tenía de valor, como unas cuantas pieles que no era que nos sobraran pero con un par que teníamos eran más que suficiente y gracias a unas cuantas flores silvestres que sobreviven en nuestro invierno, así que al iniciar hoy la primavera al salir de mi último año del colegio y comer la última rebanada de pan de ajo duro que nos quedaba, me dirigí al bosque con Demetri, esperanzada a que los animales al fin se acercaran un poco más y no estuvieran muy dentro del bosque, donde corríamos aún más peligro y no podíamos permitirnos que 4 niños que aún no sabían cómo sobrevivir por si mismos se quedaran sin sustento alguno y fue ahí donde encontré al venado y mientras volvía a ver como mi flecha corría justo al ojo del animal me fui adentrando a mi propio cansancio y venciéndome el sueño al fin.

A media noche me desperté gritándole a mi padre como siempre que no fuera hacia el fuego sudando y mirando a mi lado a mi hermana dormir, me pare sigilosamente de la cama y fui por un vaso con agua recordando con esta como fue que el gobernador que nos asignaba los subsidios de las cabañas por familia se compadeció de la familia de Demetri y la mía al no mandarnos a todos a un orfanatorio, comprometiéndonos ambos a trabajar en lugar de ir al colegio y mantener a nuestras familias, por supuesto yo sabía que el gobernador tenía negocios con mi padre y por la poca estima que le pudiese tener nos dejó seguir viviendo ahí y con Demetri al ser ya prácticamente un hombre, bien podía trabajar en el único negocio “legal” de nuestra aldea, la tala, o conseguir trabajo haciendo alguna tarea pesada a los comerciantes y así fue como Demetri y yo nos conocimos por primera vez, cuando yo por fin me arriesgue después de ver como mi hermana se doblaba del dolor por el hambre a ir hacia los bosques, lo encontré, nos tomó meses tomarnos confianza, cuidarnos las espaldas, pero al final la cosa nos fue bien, ambos sabíamos que al ser jefes de familia teníamos la necesidad de ceder un poco y necesitar uno del otro, yo le enseñe a cazar con arco y él con su ingenio me enseño a poner pequeñas trampas pero tan potentes que hasta animales grandes podrían ser sujetados y rematarlos con un cuchillo, dejándolos fuera del alcance de otros depredadores de los bosques como osos, pumas, lobos y otros tantos más, al final terminamos confiando uno del otro con nuestras vidas y cooperamos así fue como salimos a delante, regreso a la cama con mi hermana y la abrazo para quitarme las pesadillas de la cabeza tengo que dormir y vuelvo a perderme, esta vez en un profundo y tranquilo sueño.

A la mañana siguiente me levanto antes del alba me coloco nuevamente los zapatos de piel de caza y me dirijo hacía la habitación en donde tenemos la carne sigue fresca y Demetri por supuesto llega unos segundos después echamos gran parte de este en bolsas y las vamos transportando, primero como siempre nos dirigimos a la casa del gobernador donde una anciana que trabaja para ellos llamada Tanya nos abre la puerta y nos compra un gran trozo dándonos unas cuantas monedas y cierra la puerta, aun cuando el alcalde no nos paga la carne mejor que la carnicería u otro comerciante es bueno tener una relación cordial con él, al final de cuentas nos permitió seguir viviendo en nuestro hogar y se hace de la vista gorda junto a los demás funcionarios cuando desaparecemos durante horas del pueblo, así repartimos a nuestro circulo de compradores la carne y al finalizar tenemos ¼ del venado para ambos, 18 monedas, un par de filetes que nos da la carnicera al cortar el venado junto con los huesos y unos cuantos trozos de carne aún, 2 bolsas de verduras, 4 rollos de parafina, dos cántaros de leche, dos hogazas de pan y un conejo, repartimos el botín a partes iguales y mientras Demetri toma una zanahoria y la corta en dos para ambos, esperamos a que nuestros niños salgan del colegio.

-Nos fue bien está vez –Menciona él mientras me mira de una manera tan profunda, de esa manera en la que me incomoda.

-Lo sé –Suspiro y aparto mi mirada de él sé lo que Demetri comienza a sentir por mí, sé también que él sería un gran partido, es un chico alto, de unas extremidades con musculatura, de piel blanca y cabello castaño oscuro y ojos azules a su manera es hermoso, sin embargo ¿Cómo mirarlo si estoy totalmente comprometida a que mi pequeña hermana no muera de hambre?
-Lena –Toma mi mentón y se acerca a mí, el corazón me late de prisa al grado de sentirlo latir en mis orejas y en ese momento escuchamos la puerta abrirse.

-¿Lena? –Grita mi hermana, entrando con Masha, Nastia y el pequeño Alexander de la mano –Llegamos –Los cuatro niños nos rodean y se nos quedan viendo de una forma que vuelven a incomodarme ya que la proximidad de Demetri hacia mí era evidente – ¿Interrumpimos? –preguntan al unisonó mientras mis mejillas arden esporádicamente y Demetri se aleja y los toma como si fuesen guiñapos.

-Para nada pequeños monstruos –Girando con ellos, me quedo mirando la escena, admiro a Demetri y por ahora es lo único que puedo decir con respecto a él, lo que sé que es un sentimiento certero y concreto.

-¿Tienen hambre? –Les pregunto mientras me giro y despedazo el conejo, ya que el venado acordamos en secarlo y comenzar a almacenarlo para que no nos suceda el pasar hambre de nuevo y al no haber ido de caza hoy tendremos que escasear de nuevo la comida que en un solo día nos pudimos ganar.

Al terminar, Alexander le pide a Demetri que juegue con él y sus hermanas les siguen, dejándonos a Katty y a mí a solas.

-Lena –Comienza Katty mientras ambas barnizamos la comida de juego de limón y sal para secarlas -¿Por qué no estás con Demetri? –Esa pregunta me saca de mí, haciendo que la voltee a ver muy sorprendida –Es decir –Comienza de nuevo al ver mi reacción –Tú y él se conocen desde hace años y hacen una muy bonita pareja –Balbucea, me deja sin armas, en realidad no sé qué ni cómo responderle porqué ni yo misma sé qué es lo que siento por Demetri, además sino ¿Quién se haría cargo de ella? Y es entonces es cuando ella lo dice –Él te haría feliz y no sólo girarías tu vida en torno a nuestra supervivencia…

Sin embargo no puedo contestarle porque yo sé que ella tiene razón, he visto como muchas mujeres le miran y me pongo celosa, pero no es porque lo desee, sino más bien porqué sino ¿Dónde encontraría a otro compañero de caza que me cuidara las espaldas?, sin embargo es verdad, Demetri en los bosques hace que sonría de verdad no como lo hago con Katty, sino de una manera diferente, pero sin embargo…

-… -Es mi respuesta, no puedo darle otra a mi hermana más que el silencio, ya que ella no podría entender mis motivos y no es que realmente yo pudiese explicarlos y al no ver respuesta me abraza diciéndome que lo piense o en su defecto lo olvide y sale a jugar con los demás.

El crepúsculo termina cuando Demetri se va y Katty entra de nuevo a casa, ella agotada inmediatamente se va a la cama, en cuanto me aseguro que ella fue a dormir calzo mis zapatos de cacería, mi chaqueta y dentro de una bolsa pongo un par de pieles, dos rebanadas de pan y un poco de leche y salgo sigilosamente de la casa, a estas horas nadie me notara, ya que el toque de queda se ha dado y es poco más de media noche y todos prefieren la seguridad de sus casas puesto que a estas horas los animales del bosque salen de caza, pero tengo que llegar... Acelero el paso con mi corazón haciendo ritmo a estos, paso la barrera que nos separa y me interno y entonces en kilómetro y medio lo encuentro, en un prado, aquel prado donde le conocí el mismo que ahora hace que las flores nocturnas despierten y este se vea aún más hermoso a la luz de la luna pero no es el prado a lo que yo miro al llegar, lo que verdaderamente veo es aquella silueta que me espera inmóvil, recargada como siempre lo hace en aquel árbol que adorna nuestro prado, nuestro lugar de reunión y es ahí cuando en ese instante me mira con sus penetrantes ojos azules.

Se dirige hacia mí y me sonríe con esa sonrisa deslumbrante que tiene, la luz de la luna cae hacia su hermoso rostro trigueño y me quedo sin aliento, me toma por la cintura y me abraza en ton de saludo así es siempre, desde que le conocí, me deja sin aliento su olor a bosque nocturno y me deja sin armas, le devuelvo el abrazo, es tan impresionante lo que me hace sentir, aun cuando no sé bien qué es lo que pasa en mí cuando estoy a su alrededor, me suelta y me habla muy cerca de los labios con esa voz gutural y aterciopelada a la vez que tiene, me deja sin aliento.

-Hola Lena.

-Hola… -Realmente no sé su nombre, pienso, siempre lo veo aquí, desde hace un par de años convivo con él desde aquel día que nos conocimos, cada dos noches y sin embargo…

-Te eche de menos… -Y su aliento me aturde, se acerca tanto, que tengo miedo a perderme en él.

-Yo también ansiaba que el día acabase…

Y él sonríe, con esa sonrisa tan mágica que tiene y me besa, es un beso el cuál ni yo misma puedo explicar pero me encanta, el sabor que siempre tiene igual que su aroma, a la brisa de un bosque nocturno, fresco, cálido y dulce a la vez, es embriagador y sé que es la única persona que me hace sentir esto, ese cosquilleo que entra por lo más profundo de mi ser… Suelto la bolsa, aún no estoy acostumbrada a esta reacción que tiene mi cuerpo hacía él y me aferro a su cuello, él a mi cintura y siento que nos unimos en un solo ser, tengo la imperiosa necesidad de su calor, de su aliento mientras nuestros labios se mueven al unisonó, el me tira suavemente al pasto y yo suspiro al sentir sus labios bajar a mi cuello y estoy tan confundida que mi cabeza da vueltas…

Él se da cuenta y se separa, se sienta y me alá hacia él cuando lo hace, haciéndome sentar, me toma de las manos y nos quedamos en silencio un rato, al finalizar toma la bolsa y saca los suministros que llevaba en la bolsa y comienza a servirlos para ambos.

-Aquí tienes –Y me saca de mis pensamientos-

-Gracias –Tomo el cuenco caliente con la leche, me percato de que esta caliente al tomarlo y por fin noto cuanto tiempo pudo haber pasado desde que me sumí en mi misma, quizá sólo fueron minutos ya que él es muy hábil en los bosques, pero ya hizo un pequeño fuego para calentarnos.

-¿Estás bien? –Me pregunta y me mira fijamente a los ojos-

Y no sé que responderle puesto que yo sé que lo deseo, que quiero más de sus labios y de su cuerpo, pero también siento ese miedo puesto que ni siquiera sé su nombre o tengo nombre alguno a lo que siento y sólo sé que me hace perder la cabeza, es un sentimiento enloquecedor el que me carcome cada día que paso a su lado, no saber de dónde proviene y aun así sentir que puedo comerme al mundo a su lado, es verdaderamente frustrante pero…

Dos años atrás fue cuando le conocí y aún no sé de dónde salió, ni que fue lo que paso, no estaba acostumbrada aún a confiar en Demetri y salí sola, ya que él debía talar ese día para no levantar tantas quejas en algunos ciudadanos que tenían envidia de nuestro valor, y ahí me encontraba, sola y desprotegida en el bosque y por supuesto sin nadie quien me cuidara las espaldas, me adentre un poco más de lo que siempre lo hacíamos por un pequeño jabalí que se me había escapado, seguía su rastro, y cuando me di cuenta estaba perdida, sola y sin que nadie supiera de mi paradero y muy muy adentrada en los bosques, intente seguir mi propio rastro pero en mi desesperación misma me perdí aún más entonces escuche pasos, rompiendo ligeramente la quietud del bosque, era ya tarde y comenzó a nevar pero la quietud de las presas y esos ligeros pasos rompiendo una que otra rama me desconcertaba y si, también me aterraba yo era alta y sabía cazar, sin embargo no era corpulenta aun cuando podía luchar y el ejercicio diario ayudaba, seguía siendo un objetivo fácil para los cazadores más grandes del bosque y cuando creí que no podía pasar nada peor, apareció un oso de un negro azabache que sólo sabía que lo era por sentido común y por esos enormes ojos cafés que me acechaban en la oscuridad y el correr no era una opción, me miro fría y calculadoramente y corrió hacia mí y yo sólo pude correr en ese momento fue cuando llegue al claro dónde ya no había opción alguna, más que el momento de mi inminente muerte pero el apareció, de algún lugar, salto y dos flechas cruzaron su objetivo, se puso delante de mí y lanzo otro par de flechas, hasta que el enorme animal cayó muerto, cuando abrí los ojos él estaba delante tendiéndome la mano, preguntando si estaba bien y fue ahí cuando el primer contacto con su piel quemo la mía y nos unimos de esta manera y ahora, volvía a preguntármelo… ¿Estoy bien?, no, ni yo misma lo sé.

Tomamos en silencio las pocas cosas que traje para una pequeña merienda y él me da su abrigo hecho de piel al mirar que mi chaqueta no es suficiente con aquel invernal frio, si fuese otra persona me sentiría ofendida puesto que no soy tan vulnerable como creen, pero con él no puedo decirle que no más que aceptarlo y sonreírle abiertamente, él se acerca y me abraza y yo me recargo en él y al fin escuchando el latido de su corazón tan cerca de mí tengo el valor de preguntar.

-¿Cuál es tu nombre?

Él se queda sin aliento un segundo y siento como suspira dejando salir el aire contenido y me responde.

-¿Es importante saberlo en este momento?

-Sí –Respondo firmemente-

-¿Aun cuando los juicios de tu perjuicio puedan alejarte de mí?

Y mi cuerpo se pone tenso y él debe sentirlo -¿Por qué habría de perjudicarlo si jamás lo he hecho? ¿Acaso sólo por saber su nombre podría dejar de sentir esto? ¿De verdad me alejaría de él me diga cuál me diga que nombre sea? Y mi única reacción es lo que pienso… Que sea un Volkov, aquella familia a la que provenía nuestro tirano “Zar” que tenemos, aquel que nos deja morir de hambre… Pero él… No…

-Sí –Respondo y un escalofrió recorre mi cuerpo-

-Bien, me aleja de él y me toma el menton mirandome firmemente a los ojos como si yo verdaderamente fuese a correr y él me lo fuese a impedir…

-Mi nombre es Julia…


Continuara...
Tú que eres el sol

corsca45
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por corsca45 » Lun 01 Jul 2013 22:44

Continualo esta interesante ;D

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Lian
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Lian » Mar 02 Jul 2013 00:26

Oh! No solo es mujer sino que para rematar si es de la familia del zar hahahahahahaha

Contiiii xD
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Por un dinerillo extra vale la pena intentar X3

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DerujKum
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por DerujKum » Mar 02 Jul 2013 10:16

Continúa :)
*-*-*DerujKum*-*-*

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Kannazuki-Sensei
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Mié 03 Jul 2013 18:50

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Capítulo II
Julia


Y cuando me dice eso, mi rostro palidece y siento un escalofrió recorrer mi cuerpo, Julia, es nombre de chica y si ella es una chica entonces yo… Ella ve la alarma en mis ojos y me suelta como si ahora fuese ella la que intentase correr, como si mi cuerpo quemase, seguramente está pensando en las palabras que bien me dijo “¿Aun cuando los juicios de tu perjuicio puedan alejarte de mí?”, sin embargo lo comprendo ahora todo a la perfección, ella se refería a esto, a que yo me alejase y la rechazara sólo por nuestro genero pero entonces ¿Por qué?... Y mi resolución la tomo en un segundo, la tomo del brazo incluso antes que pueda separarse más de mí y voltea mirándome con esos feroces ojos azules, encendidos y ennegrecidos quizá por sentir mi probable desprecio y yo, como asustada la miro y la abrazo, ella tarda unos segundos en poder reaccionar y siento su cuerpo tensarse bajo el mío para relajarse pocos minutos después, me toma por el mentón y me besa fervientemente y yo le correspondo el beso, pues mi resolución es esa, aun cuando sea una mujer o un hombre, aun pese a las adversidades, tengo que descubrir este sentimiento que siento cada vez que sus brazos me toman desprevenida a su regazo o cuando habla con esa voz tan áspera y gutural que tiene al hablar o porque me gusta aquel tono de sus ojos enfurecidos o amables que me dedica al mirarme caminar a su lado y sobre todo, porque en cada roce de nuestros labios al juntarse tengo hambre de más y más…

Julia comienza su recorrido cuando mis labios ya no sacian su hambre y mi cuerpo reacciona a cada roce de su piel, ella comienza con mi cuello y lo muerde levemente y yo suelto un sonoro suspiro, me recuesta poco a poco en el pasto y yo no siento ni siquiera el frio de la noche, puesto que en esos momentos mi piel quema y sus labios y manos son lo único que necesito para saciarme, poco a poco baja sus manos y comienza a recorrer mis muslos y yo instintivamente abro mis piernas y ella se coloca sobre mí, baja un poco más hasta que con los dientes desabrocha un par de cintos de mi chaqueta de caza y otro par de mi blusa y yo tiemblo cuando siento su lengua recorrer en donde inician mis senos y suelto un pequeño gemido, algo hace arder sus ojos al separarse un poco de mi cuando dejó escapar aquello y sus ojos brillan y sé que quizá este es el momento en que “nos hemos pasado de la raya” pero su deseo es tanto como el mío, que lo único que hago para que no se separe es aferrarme nuevamente a su cuello y ella vencida vuelve a su camino, sus manos esta vez suben a uno de mis senos y sobre mi ropa comienza a masajearlos mientras que involuntariamente comienza a hacer un leve movimiento de caderas y yo pierdo la cabeza al sentir una leve presión sobre mi ropa, de su roce, del mío y ella hace lo mismo, pero cuando en ese instante recobra un poco la compostura o eso parece, se aleja y me deja ahí, tirada, con la ropa a medio camino y con su cabello más alborotado de lo normal, me observa en cuanto me siento sobre el pasto, con las mejillas encendidas de pena o muy probablemente del deseo que aún podemos mirar en nuestros ojos, me abrocho poco a poco la blusa y la chaqueta y cuando estoy pensando en alguna respuesta en esto ella dice.

-Es momento de que te marches, en un par de horas comenzara a amanecer…

Y me doy cuenta que es verdad por la dirección de la luna ¿Cuánto tiempo pudimos estar así? Sin embargo no quiero irme, aún no…

-Ven –Le respondo, con una clara urgencia de mi voz –Me iré en cuanto hayamos cenado.

Ella me mira profundamente y siento que puede ver que tan lejos llega mi alma al penetrarme con su mirada y sonríe, se sienta a mi lado y tomamos la cena, ella a un costado mío, sin tocarnos pero muy juntas, tanto que puedo sentir esa electricidad magnética invisible, al terminar ella apaga el fuego y nos dirigimos en silencio hacia el pueblo, abre la verja y antes de que de vuelta me da un leve beso en los labios, sonríe y se va, dejándome ahí, mirando cómo se pierde entre la oscuridad.

En unos instantes comienzo a mirar el amanecer saliendo, me dirijo corriendo hacia mi casa pues sé que no tardaran los taladores en comenzar sus labores y ya que hoy no será un día en el que sea viable cazar puesto que Demetri estará entre ellos, decido que hoy dormiré un poco más al haber pasado toda la noche con Julia, llego a la casa y encuentro a Katty aún dormida, me quito las botas y las guardo sin hacer ruido y me dirijo a la cocina para que ella no sospeche nada, en cuanto se levanta se encuentra con un vaso de leche caliente con trocitos de manzana en su interior junto con un pequeño pan que hice con los cereales que nos dieron por el intercambio, toma animadamente su desayuno y no sé si nota que me encuentro en las nubes, mirándola en ocasiones comer, mientras que en otras me quedo pensando perdida en los besos de ella, en sus caricias… Y algo en mi interior explota, al recordar esos movimientos antes de dejarme tumbada y siento como me recorre aquello, desde la más fina punta de mis emociones, hasta el profundo centro de mi ser y hay un leve cosquilleo, uno que siento en mi entrepierna y me llena de placer, no sé en qué momento Katty se ha ido pues cuando me doy cuenta ella ya no está y ha pasado una hora desde que las clases iniciaron, después comienzo a sentirme un poco agotada y camino hacia el cuarto, normalmente dedicaría el día a hacer algo productivo, sin embargo mi noche entera se ha ido con ella, así como mis pensamientos y mi cordura, decido ir a la cama a descansar puesto que mañana sería otro día largo, pues mañana, mañana vería a Julia otra vez…

En cuanto despierto miro el sol y me doy cuenta por su dirección que ya es más de medio día y que seguramente Katty debe de estar a punto de llegar de la escuela, me levanto y me siento un poco mareada, seguramente por dormir tanto, pienso, pero en cuanto doy unos cuantos pasos me siento pues algo me da vueltas y esto no es bueno, me vuelvo a recostar y unos cuantos minutos después llega mi hermana, al verme ahí acostada se alarma, pues hasta yo sé que esto no es normal en mí…

-Lena –Decía con voz alarmada- ¿Estás bien? –Haciendo que la mirara a los ojos-

-Si, si, sólo estoy un poco cansada y mareada, pero es cuestión de que me levantes y todo… -Intento levantarme pero nuevamente siento que mi estómago se revuelve y el mundo me da vueltas, mi pequeña hermana me sostiene antes de desvanecerme y pierdo la conciencia.

En cuanto despierto, esta vez no hay sol y solo se escuchan las respiraciones de varias personas a mi alrededor unas más fuertes que otras y quizá por experiencia de la caza, puedo saber que hay 5 personas a mi alrededor, probablemente Demetri, su familia y por supuesto Katty, abro los ojos lentamente, para encontrarme a Demetri tomando mi mano unida a la suya mirándome fijamente, mientras que no miro a mi hermana o a sus hermanos por ningún lado, pero puedo escucharlos…

-Están durmiendo –Me dice Demetri, en un susurro, es más de media noche, te ha dado una fuerte infección, ha venido el boticario del pueblo y dijo que tenías que tener unos días de reposo, que probablemente te pondrás mejor en unos cuantos días.

Y todo esto me lo decía con el ceño fruncido y aún con nuestras manos unidas, solo ponía esa cara cuando estaba preocupado de verdad, intento levantarme y el me sostiene amablemente, me da un poco de agua y un estofado que al parecer Katty o él preparo antes de que durmieran y ahí los veo, a los tres pequeños junto con mi hermana en un rincón del lugar, con las pieles y ropas, protegiéndose uno del otro y la imagen me conmueve haciéndome sonreír levemente.

Demetri me mira cuando este acto sucede y me hace que lo mire, entonces veo la resolución de sus ojos amielados y comienza a hablar.

-Lena… Yo… -Comienza, sé lo que dirá, pero definitivamente no quiero que lo haga, demasiado tarde- Dime algo Len ¿No te gustaría tener esa imagen todos los días en una casa, conmigo a tu lado? –Así es Demetri, me dice las cosas, sin tanteo alguno, yo dejo caer mi mano de entre las suyas y me alejo un poco instintivamente, rápidamente se me viene a la cabeza Julia.

-Demetri… Yo… -Y sin poder decir nada más me sella los labios con su dedo índice y comienza.

-No tienes que responderme ahora, sólo piénsalo. –Cuando hace esto, se aleja y se va, realmente quiero detenerlo en ese instante pero algo más poderoso que yo me detiene, solo miro cuando se pierde en la otra habitación, por un momento me quedo escuchando mi corazón que late rápidamente al sentir la presión, no sé realmente que es lo que pasa, no sé porque sucede esto una y otra vez, porque no podemos volver a ser sólo él y yo, como antes, como un par de amigos que cazaban y despotricaban todo lo que sentían en sus vidas, ¿En qué punto llegamos a esto? Y sobre todo, quería saber por qué Julia se me había venido a la cabeza, porque había sentido mi corazón latir rápidamente y eran tantos por qué, que ni yo misma los entendía, desgraciadamente en el último año Demetri había cruzado una pequeña barrera invisible que me había forjado con respecto a él y quizá a cualquier persona que no fueran ella y mi hermana, sin embargo así había sido, él comenzaba a ser un verdadero hombre y no podía negarlo, era guapo y era capaz de traer el sustento para una familia entera más no lo veía de esa manera o mejor dicho, no sabía realmente de qué manera lo miraba, por un lado estaba mi hermana a la cual siempre le escuchaba hablando de cuan bueno era Demetri, de cuan bien se llevaba con sus hermanas y el pequeño y de cuanto les quería, por otro se encontraban los sentimientos encontrados que tenía por él, cuando caminaba y lo miraba por detrás, siguiendo su paso firme y a la vez cuan sigiloso podría ser, su espalda de una hermosa musculatura que hacía que se le pegaran las prendas de la ropa y le hacía ver varonil, sus manos y su rostro que podría interceptarme en cualquier momento sin darme cuenta alguna y esas sonrisas que me sacaban genuinamente en nuestras horas de caza, mientras por otro lado estaba Julia, ella que hacía que mi corazón se detuviera en cada instante que la miraba y la forma que se aceleraba mi corazón en cuanto ella me miraba a los ojos con esas pupilas azules y penetrantes que yo tanto admiraba y como cuando sus labios se unían con los míos hacían una sincronía perfecta y delicada una danza como la que al menos yo creía ningún ser mortal podía hacer, como al sentir sus manos sobre mi cuerpo lo hacía vibrar y la forma en la que esta noche habíamos llegado, pero todo esto era tan confuso…

Decido perderme en la inconciencia la cual cada vez me vence más y más, además la cabeza sígueme dándome vueltas a pesar del cuenco de caldo y el agua que había tomado, cuando vuelvo a despertar me encuentro esta vez sola, unos pasos me alarman un poco, al instante entra Katty y me sonríe, le sonrió y se sienta justo a un lado mío.

-¿Qué tal sigues Len? –Pregunta mientras me acaricia mi cabello, por un momento siento que hemos cambiado de roles ya que esto no pasa nunca.

-Mejor –Le respondo, aunque la realidad es que aún me siento un poco débil, entonces nuevamente así como Demetri lo hizo en la noche anterior, me pasa un vaso con agua y yo lo bebo todo enseguida, después de un par más ella se levanta y me trae un poco de estofado del venado restante y especias, me lo como todo, por fortuna esta vez no siento que mi estómago este revuelto, suspiro al sentirme satisfecha.

-Demetri dice que hoy él ira a cazar sólo, que traerá un poco de carne o lo que consiga por la noche. –Me confesaba mirándome detenidamente a mi reacción.

-Definitivamente no –Digo intentándome parar, pero solo hago un leve intento puesto que vuelvo a sentirme tan mareada como antes y con ganas de echar el estofado fuera, afortunadamente lo detengo en mi interior y miro a mi hermana la cual tiene una evidente alarme en sus ojos.

-Lena por favor, no seas imprudente –Me decía mientras me recostaba nuevamente, es lo mejor –Seguidamente me paso otro vaso con agua y lo bebí a pequeños sorbos para asentar mi estómago fue cuando mi hermana al verme terminar me retiro el vaso y se llevó el cuenco yéndolo a dejar a la cocina en el cual demora unos minutos no sé cuánto tiempo nuevamente tarda porque me quedo dormida.

Cuando vuelvo a ser consiente Demetri está nuevamente a mi lado, tomándome la mano mirándome dormir, esta vez me sonrojo pues su cercanía hace que me sienta más incómoda de lo normal e imperceptiblemente poco a poco lo hace más y más, él se inclina y su aliento rebota en mi rostro cuando habla al fin.

-¿Cómo te sientes Lenka? –Me dice mientras sus ojos arden en algo que solo puede definirse como deseo quizá y utilizando aquel apodo que hacía tanto tiempo no me decía.

-Bien –Suspirando haciendo que mi aliento roce también su rostro, esto hace una pequeña resolución en él pues me toma entre sus brazos y me sella los labios pero esta vez con un beso, en un principio palidezco y no sé qué sentir, tantas veces mirando esos labios hablar o beber de aquel rio que solemos frecuentar y aquellas manos, manos a las que le confiaría mi vida y es entonces cuando me pierdo y le respondo el beso y me doy cuenta que realmente no conozco sus labios como creía, puesto que esto es algo nuevo esa sensación cuando se mueve con los míos se hace cálida y el me recuesta y a mi lado lo hace y me toma la cintura y comienza a acariciarme y yo tomo su cabello y lo alo hacia mí, pero en cuanto abro los ojos me doy cuenta de algo, la noche es fría y no cálida y ese deseo no está ahí y entonces miro por las rendijas de la ventana, sintiendo sus labios aun haciendo presión en los míos, los cuales parecen insaciables por mí y sus manos recorriendo el mismo muslo en los que ella me toco y me siento ultrajada y recuerdo sus ojos y es cuando ahí, en ese punto imperceptible de las rendijas de la ventana los miro, esos ojos azules que me miran con desaprobación y con reproche, heridos, fervientes, feroces y sé que es ella la que está ahí, que me ha visto besándolo, que me ha visto cuando me ha estado tocando y yo lo he dejado y siento su dolor, que es tan tajante como el mío, empujo a Demetri por un lado y sin importarme nada me levanto y la veo partir y mi corazón grita lo que mis labios no pueden decir…

Julia…

En cuanto veo desaparecer su mirada me levanto y aun con el mareo me echó a correr en dirección hacia donde ella estaba, escucho pasos fuertes acercándose, seguramente se trata de Demetri que se ha recompuesto del separamiento y en un instante me olvido de él y me alejo de ahí, si de algo estoy segura es que soy más rápida que él y no podrá alcanzarme, pero Julia por su lado tiene esa habilidad de desaparecer y aparecer de entre los bosques que temo no alcanzarla…

Dejo a atrás a Demetri fácilmente unos cien metros, pero aún falta mucho para llegar al prado y mi cabeza da vueltas, me detengo un momento y elimino todo el resto de sólidos y líquidos que mi estómago tenía, en cuanto me recupero un poco, con la cabeza palpitante corro rápidamente pero tengo que parar continuamente y para estas alturas estoy segura de que ella ya no estará aquí o quizá una pequeña probabilidad me dice que podría estar esperándome, esperando una explicación, pero ¿Qué explicación podría darle ante esa imagen que vio?

Sin importar qué ni el tiempo llego al prado el cual encuentro dolorosamente vacío, su árbol esta sin ella y por supuesto, no me espera, me siento pues mi cabeza y mis sentidos van a explotar, estoy segura que de un momento a otro me desvaneceré y sé que nadie me encontrara aquí, pero deseo tanto que ella este aquí, explicarle, pedirle perdón o algo, intentar explicarle… Pero ni siquiera yo sé que es lo que quiero, entonces comienzo a sudar y me desvanezco…

Cuando despierto escucho a la lejanía mi nombre, una voz ronca y varonil y sé que no es ella, en cuanto abro los ojo, me siento un poco desorientada miro a mi alrededor y solo noto algunos árboles y que estoy acostada en algún lado del bosque me levanto lentamente y me doy cuenta que no estoy en el prado y no hay frio puesto que estoy cubierta por pieles y un fuego se extingue a mi lado, me siento por completo y estoy en mi lugar de encuentro con Demetri, aquel que tenemos cuando cazamos por las mañanas y no podemos ir a recogernos a nuestras cabañas ya que sabemos que nos veremos ahí para no tener más conflictos y sé que fue ella la que me trajo aquí y por alguna razón estoy segura que ella no quería que también profanara su prado con él, como había dejado que él profanara mi cuerpo, escucho unos pasos y mi hermana pequeña comienza a correr a mi rápidamente en cuanto me ve, es extraño verla aquí pues sé cuánto le asusta a ella el bosque.

Demetri la sigue pasos atrás y me mira a los ojos, pero algo deben de tener los mios pues cuando me mira no se acerca y me alegro de verdad, Katty me sostiene mientras me susurra en donde estaba y cuan preocupada estaba por mí y yo sólo la abrazo sin decir palabra pues tengo una imperiosa necesidad de llorar, de gritar y de buscarla nuevamente pero no estoy en condiciones para hacerlo, me levanto sutilmente y me tambaleo Demetri intenta cogerme pero lo asesino con la mirada y sabe que no debe atreverse a tocarme, Katty ve mi reacción y por fortuna no pregunta nada, ella es la que me ayuda a volver a casa.

A la mañana siguiente recuerdo levemente lo que sucedió, sólo sé que Demetri se fue sin decir palabra en cuanto nos vio dentro de la casa y yo me quede aquí en el único y roído sofá que tenemos, uno que mi padre adquirió de unos vecinos los cuales no tenían ni para comer y como recompensa a mi padre se lo dieron al haberles dejado casi toda su cacería de ese día cuando él era joven, no me atrevo a levantar esta vez, no tiene caso y por algún motivo me siento muerta… Vacía… Infeliz… Y entonces nuevamente a mi mente viene el dolor de sus ojos mirando fijamente los míos y una nueva oleada de dolor aparece en mi pecho dejándome sin aliento, esos ojos acusadores y dolidos… Me llevo una mano al pecho e intento arrancar el dolor, pero es como intentar arrancarme el corazón y estoy aún intentando mitigarlo cuando sé que este dolor es psicológico pero parece tan real, tan tajante y profundo que me quedo ahí, durante los siguientes días mi pequeña hermana intenta reanimarme, hacerme comer, beber, lo cual hago solo por no preocuparla un poco más de lo que ya está, pero mi cabeza esta en blanco, Demetri viene, lo sé porque Katty me lo comenta un par de veces, pero en cuanto le miro para y no vuelve a mencionarlo, mi pequeña hermana comienza a tomar las pequeñas porciones que tenemos de reserva en cuanto se acaban las especias y carne del último intercambio y sé que han pasado dos semanas pero extrañamente la comida no acaba, seguramente Demetri ha estado proveyendo solo mi casa de comida, lo cual me pongo a pensar que es mi deber, mi hermana…

Eso hace que comience a moverme de ese sofá en el que he permanecido casi como si fuera una piedra, en cuanto me levanto de él lo primero que hago es ponerme mis botas de caza y salir, en realidad no sé qué día es y tampoco sé que tan lejos poder llegar o si Demetri se encontrara ahí…

En cuanto llego como de costumbre a nuestro punto de reunión, miro un pequeño conejo a la distancia y le disparo, es limpio y cae de inmediato, en eso escucho el crujir de una rama y volteo con la flecha preparada, Demetri me mira y mira el arco, se acerca sin importar que yo siga estática con la flecha apuntada directo a su corazón y baja mi arco, me rodea y se dirige hacia el conejo y un par de ardillas más a las cuales debí haber visto colgadas, más no fui cuidadosa como para saber que él se encontraba ahí, los toma rápidamente y los ata a su cinto, vuelve hacía mi y me sonríe.

-¿De vuelta al juego? –Me pregunta y es un alivio el que no mencione lo sucedido, pues sé perfectamente que no estoy preparada para hablar sobre ello y no sé si en algún momento lo estaré, le sonrió levemente más no como siempre lo hago y asiento, el resto del día nos la pasamos hablamos de cosas insulsas, como cuando nuestra relación no era tan complicada y todo era sencillo y fácil, cae la noche y por fortuna tenemos una buena caza, el día termina con 6 conejos, dos ardillas y un par de lechones de jabalí al que seguramente su madre había dejado al ir a cazar o se habían rezagado, repartimos en ese momento a partes iguales la caza y nos dirigimos cada uno a nuestras casas, en cuanto llegue Katty me abrazo y me sonríe, dándome como siempre la bienvenida pocos minutos después me sirve la cena por la cual había ido a intercambiar las pieles sobrantes del venado para comprar leche y pan, afortunadamente uno de los viejos gobernantes tenía la necesidad de una nueva prenda y se la compró a un muy buen precio, cuando terminamos de merendar, le dije que ya no se preocupase que volveríamos a tener reservas y que aún faltaba tiempo para el invierno, le enseñe el pequeño lechón y ella se entristeció un poco, pero al final de cuentas era comida, dejamos la caza en el cuarto más frio de la casa, ya mañana haríamos lo que teníamos que hacer con los animales, en cuanto me dirijo a la ventana, a aquella en donde vi por última vez sus ojos mis labios se separan en un ligero susurro dicen:

-Julia…

Continuara...
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DerujKum
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por DerujKum » Jue 04 Jul 2013 19:50

Excelente, que mal que Julia viera aquella y que Lena no pudiera explicarle. Continúa :)
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Lian
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Lian » Jue 04 Jul 2013 21:11

Explicar que? Si ella si quería hahaahaha

Julia metete a sicaria! Oohh yeaaah!

Contiii
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Por un dinerillo extra vale la pena intentar X3

Melyvolk
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Melyvolk » Vie 05 Jul 2013 17:43

Muy interesante!!! continúalo.
Se dice'
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Zurc
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Zurc » Vie 05 Jul 2013 21:39

Continua...!!!
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Kannazuki-Sensei
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Sab 13 Jul 2013 21:41

Error



Las siguientes semanas pasaron normalmente, Demetri y yo cazábamos, Katty y los tres pequeños asistían a la escuela y después de unos meses volvimos a pasar días o algunas noches como familia sin embargo a pesar de todo esto me sentía vacía, varias veces asistí a nuestro lugar de encuentro aun cuando sabía que no estaría ella ahí y cada vez que lo miraba inhumanamente vacío una nueva oleada de dolor venía a mí, poco a poco me fui mentalizando del dolor y del que ella jamás iba a volver y entonces pase de ir cada dos noches a comenzar a hacerlo una vez a la semana, pasaron meses para que lo hiciera una vez al mes y así, continuaba haciéndolo, ya habían pasado dos años desde aquella vez y nadie menciono nada para mi fortuna, a excepción de este día.

Alexander se encontraba un poco enfermo y Demetri debía de talar esa noche puesto que en la aldea se habían doblado los turnos de trabajo ya que a nuestro “querido zar” estaba organizando una gran fiesta en el palacio y cuando eso sucedía nuestra aldea debía tener llena de provisiones los palacios y por supuesto a las demás aldeas para que las aldeas tuvieran suficiente luz por la noche y dependiendo de lo que se dedicaran tuvieran provisiones, por supuesto a nosotros no nos daban un centavo más por ese trabajo extra. Decidí traerme a los tres pequeños a mi casa y Katty se fue a jugar con las pequeñas mientras que el pequeño Alex se quedó conmigo, por fortuna la temperatura se encontraba descendiendo y podía dormir tranquila, las niñas fueron a dormir y el pequeño se despertó en el transcurso de la noche, me levante al verlo despierto y le pregunte si algo le pasaba, pero él me miro con esos ojos verde intensos que tenía, los había sacado de su madre al parecer, me tomo por el rostro y me sonrió inocentemente.

-Eres muy bonita Lenita –Me dijo con esa pequeña voz de niño que aún tenía, yo le sonreí y me sonroje un poco.

-Tú también eres muy guapo Alex –Le respondí.

-Lenita ¿Por qué no quieres ser de nuestra familia? –Eso me sobresalto, ¿A qué se refería? ¿Qué no ya era yo parte de su familia? Porque para mi era así, eran como mis legítimos hermanos…

-¿Por qué lo dices pequeño? –Le dije tranquilamente, aun cuando la respuesta me aterraba.

-Yo sé que eres parte de mi familia Lenita, pero... Yo quiero que seas mi mamá y que Demetri y tú se casen –Y lo soltó, todo me cayó como un balde de agua helada, ¿por qué los niños siempre decían la verdad sin inmutarse en las reacciones de los demás? Claro son niños y dicen las cosas sin pensar porque aún no comprenden el mundo adulto, le sonrió y le digo que es mejor que se duerma, el asiente y me da un beso de buenas noches y vuelve a dormir entre mis brazos.

Demetri llega por la mañana agotado, inmediatamente me ve y me abraza, respira mi aroma de entre mi cabello y suspira, es algo que a comenzado a hacer a menudo, lo más lejos que hemos llegado hasta ahora y que se lo permitiría, instintivamente me alejo, intentando no lastimar sus sentimientos pero él se da cuenta y me suelta, se dirige con paso pesado hacia el dormitorio más cercano y ahí cae profundamente dormido.

No puedo creer que ya hayan pasado 6 años de aquel incendio y el recuerdo me hace suspirar, el pequeño Alexander está a punto de cumplir 6 años y todo es muy confuso, justamente el pequeño rubio entra corriendo y me abraza por la espalda, yo me volteo y me sonrió y lo tomo entre mis brazos, a él aún le gusta jugar con mi cabello y lo hace en este momento, en seguida entran Masha, Nastia y Katty y comienzan a ayudarme a cocinar, en cuanto bajo al pequeño este corre a buscar a su hermano y le brinca en la espalda hasta que este se despierta con un sonoroso quejido y seguidamente se escucharon las risas del pequeño, Masha y Nastia se quedaron viendo entre sí dejando las cosas que hacían y fueron tras él, Katty se quedó conmigo y justo cuando terminábamos de poner las cosas a cocer Demetri entro con los ojos rojos junto con los tres niños cargando los acomodo a cada uno sobre la mesa y nos dispusimos a comer, terminamos y los cuatro volvieron a salir a jugar en ese pequeño pedazo de tierra que estaba frente a la casa, sonreí al mirarlos lanzar una pequeña pelota que Demetri les había fabricado para jugar a lanzarla.

Esta vez me sorprendió su cercanía y el pequeño cuenco que lavaba se cayó al suelo él se agacho a recogerlo justo antes de que yo lo hiciera y se arrodillo, un instante después me miro a los ojos y puso una de sus rodillas como lo hacen en una proposición y saco una pequeñísima argolla, ennegrecida y usada sin ningún valor más que el sentimental, probablemente era de su madre o lo adquirió de alguien más, me miro a los ojos y me lo dijo sin rodeos.

-Lena, sé que esto no es lo que deseas o no lo sé, pero sé también que sólo tu y yo nos podemos entender –y una palabra viene a mi mente en el instante en el que se detiene y suspira- Pero podríamos hacer una hermosa familia, venos, míralos –dirigiendo su mirada a su ventana a aquellos niños ajenos a nosotros- Nos va bien juntos ¿Por qué seguir aplazando más lo inevitable? –Y esa misma palabra viene a mi mente nuevamente –Lo que todos dan por hecho – y la repito una y otra vez en mi interior y quiero gritarle que se detenga que esto no está bien, que no sé realmente que es lo que siento por él –Elena, cásate conmigo –Sentencia y yo me quedo sin aliento, miro como me pone la argolla y sé que este es el momento en que debería detenerlo pero me siento a veces tan sola y ella ya no está dejándome con este profundo vacío…

Cierro los ojos en cuanto siento el impacto de sus labios con los míos, sus labios se mueven con urgencia como aquella primera y única vez que nos besamos y yo me quedo estática en un comienzo e instintivamente abro los labios en cuanto él me toma por la cintura y me pega más a él, miro por la ventana por las rendijas esperando a que esos penetrantes ojos azules vuelvan a mirarme y aquel vacío vuelva a aparecer, pero eso no sucede, así que suspiro y me dejo vencer, Demetri comienza a besarme cada vez más y más intensamente y yo le correspondo el beso más no de la misma intensidad que él lo hace, pues sólo con una persona tuve esa urgencia de más y más, él se separa sin aliento y sonríe, yo me limpio sutilmente los labios pues aún siento su sabor como de abeto dulce igual que los árboles, le sonrió levemente y tomo la argolla instintivamente y la hago girar entre mis dedos, suspiro y el me mira esperando una respuesta, no puedo decirla con mis labios pero lo confirmo con un movimiento de cabeza, en ese momento él comienza a girarme una y otra vez por los aires y está feliz, al escuchar esto los niños entran y él felizmente les da la noticia, mi hermana es la primera en acercarse y abrazarme con felicidad y dicha, diciéndome que es una magnifica decisión la que hemos tomado y el pequeño Alexander corre hacía mi y me sonríe, me toma por el cabello y me hace a que lo mire.

-Lo vez, te dije que serías mi mamá, así como mi hermano es mi papá –Y este acto hace que palidezca porque esto es una gran responsabilidad y en mi cabeza nuevamente me viene una palabra, enseguida Masha y Nastia me abrazan y todos comienzan a saltar conmigo en medio, pero al parecer ellos no se dan cuenta que yo muero de angustia y pena y no de felicidad, Demetri nos suelta y comienzan a hablar animadamente dejándome un poco fuera de la plática, lo cual agradezco puesto que realmente no sé bien qué decir o cómo reaccionar, cuando la noche comienza a caer los acompaño a la puerta y los niños se adelantan un poco es entonces cuando Demetri se gira y me planta un tierno beso el cual correspondo muy poco sólo para no herir sus sentimientos, él se ve radiante y no es el culpable de no saber describirle mis sentimientos o mejor dicho, el no decirle sobre Julia, los niños se voltean justo a ver el final de beso y a hacer soniditos y comentarios lo cual hace que él me suelte, por su lado mi hermana también había estado observando, él me acaricia la mejilla suavemente en tono de despido y se va mientras que yo me quedo ahí mirándolos partir por un tiempo, hasta que mi hermana me pregunta qué es lo que veo, reacciono y regreso a la realidad.

Me meto a la casa mientras dejo que mi hermana hable un poco conmigo o mejor dicho intentando escuchar a medias lo que intenta decirme, casi todo es por lo general que hice lo correcto y que Demetri me hará muy feliz, después de eso ella me dice que seguramente no quiero hablar porque estoy nerviosa que ya se me pasara, me abraza y va a la cama a descansar.

Yo me quedo pensando realmente en mis emociones que por mucho tiempo tuve guardadas, me pongo mis botas de caza y salgo sigilosamente de ahí, quiero escapar y no saber nada no volver nunca más, sin embargo sé que no puedo hacer eso, justo antes de salir al único lugar donde realmente saciaba mi sed de más de una persona dejo el anillo de Demetri y me voy pues de alguna manera yo tampoco quiero jamás violar aquel hermoso prado que me trae su recuerdo, llego y aspiro el aroma que hay un aroma que me embriaga porque me recuerda a ella, a sus besos y caricias recorriendo mi cuerpo, me paro justamente en donde ella solía pararse y ese profundo dolor me hace derrumbarme, me hago un ovillo y es cuando empiezo a llorar.

Lloro, lloro como en muchos años no me he permitido hacerlo, lloro, tiemblo, grito y saco toda la rabia que tengo conmigo misma en ese momento, ¿Cómo fue qué deje llegar esto tan lejos? Justo ahora, justo con el dolor encima y el llanto venciéndome a mí misma es cuando me doy cuenta realmente que es lo que siento por uno y por otro, amo a Demetri de alguna manera, es mi amigo de caza, es mi mejor amigo con el cual puedo hablar y comprender y decir todo lo que quiero y pienso, amo que sea tan protector con su familia, con mi hermana y conmigo, amo su fuerza y su valentía que es la misma que la mía igual que su fuego, ese fuego que hay en mi interior por querer salvar ambos a nuestras familias, lo amo, sí, pero como un gran y valeroso amigo y es entonces cuando me pregunto ¿Realmente podre amarlo como hombre?, puesto que cuando comienzo a pensar en Julia la cabeza me da vueltas y me doy cuenta que es porque a ella la amo de esa manera, de aquella que mi padre me había descrito cuando le pregunte cómo se había casado con mi madre, el respondió “amar a un apersona Lena, es como amarse a uno mismo, con esa misma intensidad y se siente uno tan completo y feliz por su calor, su felicidad y absolutamente todo su ser, es un sentimiento tal que algún día te darás cuenta, cuando te enamores, que esa persona está destinada para ti y lo sabes de inmediato pues cuando la miras tu corazón late muy rápido y puede detenerse al mismo tiempo…” y al recordar esas palabras dejo de estar ciega y me doy cuenta que así era como yo la amaba pues aquella sensación que sentía mi cuerpo al latir mi corazón tan fuerte por deseo, por la felicidad de tenerla cerca ya que ella manera en que me perdía en su mirada y podría jurar que veía su alma mientras que ella desnudaba la mía y la amo tanto que podía desfallecer, que sus besos eran mi mayor droga y sus caricias eran una adicción, su perfume era una ráfaga que recorría mi cuerpo en cuanto la miraba y su corazón latía a la misma sintonía que el mío, era tanto amor el que sentía por ella que no cabía solo en mi cuerpo, que lo demostraba mi alma, mi corazón y todo mi ser, ¿Cómo fue que no lo comprendí sino hasta ahora que la he perdido? Me repito una y otra vez, termino hecha un guiñapo cuando mi cuerpo se ha secado de tanto llorar, me limpio las lágrimas y la nariz con unas cuantas hojas caídas y me levanto, me doy cuenta que ella nunca regresara, que la lastime de este modo que jamás me lo perdonara y sé que yo tengo la culpa pues comparto su mismo dolor ¿En dónde estás? Pregunto al aire y al viento y comienzo a caminar pues no sé realmente cuando volveré… He tomado una resolución y estoy tan sola por su partida… Que ya no habrá marcha atrás…

Me despido de mi adorado prado y me voy de ahí, en el camino cazo un par de conejos y una ardilla y me las meto en cintos, por fortuna con esto podremos comer otro día y hay suficiente comida de sobra, no tendré que cazar con Demetri, en cuanto llego me desenfundo las armas y dejo a los animales en la cocina, Katty despertara pronto y ya sabe cómo prepararlos, me voy directo a la habitación de mi padre y me quedo agotada y deshecha de tanto llorar me acuesto posición de un ovillo y duermo.

Cuando despierto me doy cuenta que es pasado el mediodía y mis ojos siguen hinchados, Demetri llega una hora después, me mira y me pregunta que es lo que ha pasado dándome un beso rápido, yo sólo le respondo que he dormido demasiado, él animadamente me dice que ira a entregar los permisos para nuestra boda al gobernador para que aprueben nuestra unión, que necesita que lo acompañe para comparecer que queremos casarnos, yo con una animación que parece hasta teatral le digo que sí y nos dirigimos hacia el edificio de gobierno, parecido a un pequeñísimo castillo frio y oscuro de enormes proporciones, claro, lujoso por dentro mientras nosotros morimos de hambre y frio, firmamos un par de papeles para que los envíen y en unos días nos darán la aprobación si es posible, tanto de la iglesia como el consentimiento en el nombre del “zar”.

El camina animadamente tomándome la mano hablando de cuan feliz es y todo lo que siente, yo sólo le sonrió me deja en la cabaña y me despide con un beso rápido y se va, hoy tiene que ir a talar, Katty y los pequeños que ya están acostumbrados a estar todo el tiempo en la cabaña vienen directo y comemos todos juntos hasta que Demetri regresa.

Un par de semanas después llega la tan esperada respuesta por Demetri y tan temida por mí, nos mandan a llamar del edificio y asistimos, una simple y concreta respuesta “señor Demetri Ivanov y señora Elena Katina, están citados en una semana exactamente para poder casarlos, en nombre del zar y la sagrada iglesia aceptan su solicitud de matrimonio” Demetri en ese momento no se contiene y me carga haciéndome girar riendo “pronto serás mi esposa, muy pronto” decía una y otra vez, mientras que yo solo lo dejaba hacer lo que quisiese.

Demetri tenía todo preparado, a excepción del vestido el cual Katty insistía una y otra vez que sería el de nuestra madre que estaba guardado por ahí, un vestido roído que afortunadamente estaba en buenas condiciones, era viejo pues había pertenecido a mi familia desde hace generaciones afortunadamente mi pequeña hermana había aprendido de costura y lo ajusto a mi cuerpo, faltaban un par de días para la boda y todo estaba listo, el vestido, la novia, el novio y los familiares, no sería nada grande como todas las bodas en la aldea, quizá uno que otro que asistiría a misa lograra ver nuestra unión, ya que la iglesia no hacia bodas exclusivas más que para el zar y su descendencia así que la boda será en la iglesia con todas las personas que asistan a misa ese día.

Un día antes de la boda llego un caballero enviado por el zar con seis personas más, todos montados a caballo, con armaduras y armados hasta los dientes, yo caminaba en ese momento por la plaza, justo acababa de intercambiar la cacería de hoy y llevaba los víveres a la cabaña, al no verlos venir estorbe el paso a la gloriosa entrada del caballero principal haciendo parar al jinete y a todos los demás, me miro por un instante y estuvo a punto de echarme el caballo encima, al querer protegerme alce el brazo y tire todo, sonrió y retrocedí el me rodeo y se fue galopando directo hacia el edificio de gobernación, algunas de las cosas que traía en ese momento cuando pasaron se estropearon, por fortuna eran cosas como parafina y paja por fortuna las verduras y cereales al ser más pesados no rodaron, la parafina bien servía pisoteada o no, levante las cosas con enojo y frustración pues a nadie le agrada ser tratado así y yo no era la excepción, pero ¿Qué podríamos hacer? Nada, esa era la realidad…

En cuanto llegue a la casa almacene las cosas que eran almacenables y le dije a Katty que le diera molde a la parafina, sin embargo me di cuenta que estaba tan sumergida en los planes de la boda que me sentó en la mesa de la cocina y comienzo a hacerla yo misma. Por la tarde llega Demetri a decirme que trabajara hasta tarde y tendremos que vernos en la iglesia, le digo que está bien y se va serio, supongo que no le agrada el tener que talar justo un día antes de la boda.

En cuanto llega la noche me doy cuenta de cuan aterrada estoy y que en realidad no quiero hacer esto, más sé que a estas alturas es ya imposible decir “siempre no me casare” tome una decisión y la respetare pese a mi propia infelicidad, quizá no sé, algún día pueda amarlo de verdad como la ame a ella, me decía una y otra vez, pensando en eso me quede dormida y en mis sueños ella aparecía, mirándome con reproche reclamándome por la traición que ahora nuevamente estaba dándole. Ella corría y yo iba tras ella, pero era tan rápida… Tan lejana… Desperté gritando esta vez “no te vayas” y mi hermana vino corriendo a tranquilizarme en cuanto vio las lágrimas corriendo por mi rostro, me mecía con su pequeño cuerpo de atrás para adelante intentando tranquilizarme pues ella pensaba que era la misma pesadilla de siempre, diciéndome palabras tranquilizadoras que papá estaba bien en donde estaba ahora, más no era por nuestro padre por lo que yo me encontraba así, una hora después amaneció y fui a nuestro prado, no le di explicaciones a mi hermana en cuanto salí corriendo y tampoco es que yo le estuviese prestando la atención o le fuese a hacer caso, me dirigí directo ahí aun cuando la boda sería en unas cuantas horas, me recosté admirándolo un tiempo, dormí un par de horas y en cuanto fui consciente de la realidad decidí que lo mejor era despedirme de aquel lugar en el cual me había traído tantos momentos de alegría y felicidad genuina, me despedí de aquel mágico lugar pues ahora ya no podría regresar por respeto a su memoria, nunca más, salí de ahí y me dirigí directamente a mi casa, mi hermana ya tenía preparada el agua para que me duchase y lo hice, no tarde mucho tiempo en salir y deje que ella se encargara de todo, sólo veía cuan ella sonreía e intentaba hacer lo mismo en cuanto termino nos dirigimos a la iglesia y algunos de nuestros vecinos y personas con los que comerciábamos asistían también al lugar ya fuese por la boda o por que verdaderamente iban a asistir a misa, en cuanto llegue Demetri se encontraba ahí, parado y enfundado en un traje igual que mi vestido, roído y de hace algunas generaciones, de una tela aterciopelada que lo hacía parecer más viejo, sin lustre, pero tenía una sonrisa de oreja a oreja, lo mire por primera vez y me di cuenta cuan habíamos crecido, se había convertido en un verdadero hombre, ya contaba con 23 años y me daba cuenta que ya no era el mismo que cuando nos conocimos, su rostro había madurado, pero aún podía ver aquellos rasgos de el joven que encontré unos años atrás y más cuando sonreía de esa manera que ahora lo hacía, todos entraron a la iglesia en cuanto yo llegue incluido él y los niños, sólo nos quedamos mi hermana y yo afuera pues ella sería quien me acompañaría hasta la entrada y luego tomaría su lugar junto con los hermanos de él, caminábamos directo hacia la entrada cuando algo paso, los escuche venir desde lejos, los cascos de los caballos que venían galopando directo hacia nosotras, instintivamente tire a mi hermana hacia un lado quedándome yo en medio, ahora si me aplastaran pensé, cubriéndome el rostro antes de caerme más no sentí el impacto, lo sentí cuando estaba sobre el regazo del caballo y el caballero de aquel día se bajaba mientras yo me encontraba en los brazos de otro, vi a Demetri correr al ver lo sucedido pero varios guardias más llegaron corriendo también hacia él y lo detuvieron, él gritaba que yo era su prometida y el preguntaba por qué hacían esto, en eso el caballero saco una hoja de papiro y se la leyó en la cara, burlándose la cual decía.

“Por orden del heredero al trono del zar, la bendición de este y del santo padre, esta boda ha sido rechazada explícitamente y la señorita Katina será inmediatamente llevada ante él”

Un minuto después mi cabeza daba vueltas pues el caballo que me escoltaban echaron a correr a galope y en mi cabeza sonaba aquella palabra que tantas veces pensé durante la proposición de Demetri y estas semanas de desolación, “error”.

Continuara...
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Melyvolk
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Mensaje por Melyvolk » Dom 14 Jul 2013 15:14

*.* Contii!!!!!!!!!
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DerujKum
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por DerujKum » Lun 15 Jul 2013 11:12

Qué bueno que no se casó. Continúa :)
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Kannazuki-Sensei
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Kannazuki-Sensei » Dom 21 Jul 2013 18:36

Bueno aquí esté! Disfrutenlo ;)


Capitulo IV
Confusión.



Me preguntaba una y otra vez cuando terminaría está pesadilla ¿Por qué me llevaban? ¿Qué habían descubierto? Acaso alguien me odiaba tanto en este pueblo como para delatarme de la caza furtiva? ¿Qué le pasaría a mi pequeña hermana? ¿Demetri la cuidaría? ¿Moriría de hambre sin mí? Preguntas pasaban por mi cabeza y nada podía contestarlas, los hombres que me llevaban me hicieron bajar del caballo unos kilómetros después, sabía que no era inútil escapar o hacer cualquier acto de rebeldía, en cuanto baje me metieron en un carruaje el cual solo había visto cuando era pequeña en los brazos de mi padre cuando el nuevo obispo de la aldea llego a ocupar el lugar de otro que había fallecido hacía unos días, en cuando lo hice me ordenaron que subiera, no sin antes advertirme que no diera problemas sino querían usar los grilletes o algo peor, asentí ya que era obvio que no los daría pues apreciaba mi vida, en cuanto subí el carruaje se puso en marcha y pude observar como toda la guardia me seguía, en un principio estaba un poco asustada pero al pasar de las horas fui consciente de lo que había pasado y una oleada de preguntas venían a mi cabeza, la principal que me rondaba era ¿Por qué el heredero del zar había pedido la revocación de mi boda? Pues yo ni siquiera le conocía, mucho menos sabía su nombre o conocimiento alguno de su gran vida mi vida se encontraba en mis bosques, en mi hogar con mi hermana y quizá con el azul mirar que hace un par de años partió de mi vida… Después de pensar en ello la realidad me asalto, esto era malo, muy malo y me quebré silenciosamente solté un par de lágrimas pero pronto las corte de tajo, iba a morir seguramente y mi muerte debía de ser tan pública por algo de lo que no tenía conocimiento, pero no iba a flaquear y verme débil suspire y desee en ese momento que ella llegara al rescate nuevamente, pero solo escuche el sonido del viento que jamás fue cortado.

La noche llego rápidamente sin que yo me diese cuenta, estaba tan ensimismada que sólo supe que el carruaje se había detenido para que los caballos se alimentaran y comieran, las antorchas rápidamente se encendieron en el exterior y solo lo sabía pues se veía sobre la cortina que contenían las ventanas del carruaje y el ruido de los hombres, un sonido chirriante me sobresalto cuando la puerta se abrió bruscamente yo asustada mire a los ojos de aquel hombre que me subió a su caballo y me trajo hasta aquí, me paso un poco de agua y una cesta que contenía comida nuevamente escuche un grillete cerrarse, al abrir la canasta mire que estaba llena había pan fresco el cual casi nunca podíamos permitirnos, con un poco de queso de cabra, carne de algún animal y fruta seca hasta ese momento no había sentido el hambre que tenía, comencé dándole pequeños sorbos al agua y después poco a poco comencé a comer lo que contenía la canasta pasaron un par de horas y me dejaron salir a hacer mis necesidades, con el mismo guardia siempre cerca de mí vigilándome preparado por si quería huir, pronto regrese al carruaje y solo me informaron que debería dormir, puesto que hasta mañana seguiríamos nuevamente nuestro largo camino y el grillete se volvió a escuchar.

Así sucedió durante la siguiente semana y media, dos veces a la semana me daban comida y agua y también me dejaban salir en cuanto se los pedía para hacer mis necesidades, parábamos por la noche y dormía dentro del carruaje el cual era incomodo, pero en peores lugares había aprendido a dormir.

En cuanto llegamos lo supe pues jamás había visto construcciones de esas enormes proporciones, en comparación con la fortaleza que teníamos como edificio de gobierno, no era nada, esto realmente era el Kremlin, los cuales a voces había escuchado que eran monumentos de grandes proporciones alrededor con el palacio justo enfrente de nosotros el cual contaba con una gran puerta de madera, toda una fortaleza custodiada por centenares de guardias, unos minutos antes de que la puerta se abriera el mismo guardia me aventó una larga capa azul diciéndome que tuviese un poco de respeto, mientras me miraba despectivamente, que me pusiera algo mejor y más decente que ocupar después de eso cerró la puerta, los grilletes sonaron y la enorme puerta de madera bajo de su sitio dándonos el paso.

En cuanto estuvimos adentro me puse la capa pues no quería un nuevo altercado, al final de cuentas yo solo era una chiquilla insignificante a los ojos de cualquiera, huérfana y la que estúpidamente había intentado sacar de la miseria a su pequeña hermana, en ese instante fue cuando me puse a pensar en Katty y me aterre por ella, sino obedecía ¿qué me sucedería?, ¿La mandarían a buscar para ponerla en una horca como seguramente me estaba esperando a mí? ¿Estaría bien?, ¿Qué habrá pasado en casa? ¿Demetri cumpliría su palabra y cuidaría de ella?

El grillete sonó y un guardia diferente, aquel al que le había estorbado en el camino cuando llego a mi aldea abrió la puerta y me miro, sonrió levemente y me bajo bruscamente era de noche y el me hizo caminar a paso rápido llegamos al palacio principal, abren las puertas y entro, caminamos por pasillos infinitos, bajamos por las escaleras, en cuanto llegamos él me hecha en un cuarto frio, cierra la puerta y un nuevo grillete con candado se vuelve a escuchar, en cuanto me vuelvo miro que es un cuarto pequeño de 4x4 con paja y una plancha para lo que deduzco es para dormir, me siento ahí y me quedo despierta un largo rato, hasta que al pasar las horas me doy cuenta que nadie vendrá y decido acostarme sobre la paja, afortunadamente no hay ratas pienso me acuesto y me quedo profundamente dormida.

Paso algunas horas de sueño entre la inconciencia y la conciencia, entre mis pesadillas y mis fantasías, tengo sueños tan extraños que me cuesta creer qué es mentira y qué es realidad en cuanto despierto sé que ha amanecido puesto que algunos rayos de luz se fugan entre algunas rendijas y efectivamente sé que en esa mazmorra o torre no hay ratas para mi fortuna, me levanto al tanteo puesto que aun cuando haya amanecido ahí sigue siendo tan oscuro y no estoy acostumbrada para no tropezar justo en ese momento abren una rendija en la que me dan un poco de pan duro y un vaso con agua y vuelven a cerrar, me dirijo hacia donde dejaron las cosas y me tomo rápidamente el agua ni siquiera compruebo esta vez si es segura puesto que mi sed es atroz, como el pan a mordiscos y vuelvo a colocarme en aquel rincón en donde dormí volviendo a sumirme un poco en la inconciencia.

En cuanto despierto nuevamente lo hago por el ruido de unos pasos que se dirigen hacia mi prisión, escucho como abren el grillete y me levanto pero me digo que no debo de mostrarme temerosa, cuando abren la gran puerta de madera me mira el mismo guardia que me subió hacia este lugar, vuelve a tomarme por el brazo y me dirige escaleras abajo, esta vez no tropiezo tanto ya que ahora si puedo ver por dónde van mis pasos y bajo con un par de guardias más escoltándome, es ahí en donde los escucho, una voz joven, ronca, que hace que los bellos de mi nuca se ericen de inmediato, tan gutural y fuerte discutiendo con otra más osca y podría asegurar que más vieja y cansada, discutían sobre algo que no lograba entender puesto que solo se escuchaba por el gran eco de las enormes paredes de piedra, instantes después escucho un bufido de aquella voz osca y vieja y los guardias se detienen, el que me sostenía bruscamente me suelta y entra abriendo las grandes puertas anunciando mi llegada.

-Mi señor –Lo escuche decir, la mujer está aquí como usted y el heredero lo han ordenado-

Alguna señal debió de hacerle puesto que el hombre asintió y se dirigió hacia mi nuevamente esta vez sin tomarme del brazo, en eso hizo un movimiento y con paso re doblado entraron los otros empujándome un poco para que los siguiera, con la capucha puesta el cual uno de los guardias me habían ordenado ponerme entramos y justo ahí a unos metros se encontraba él, nuestro afable zar, una persona no muy alta con una personalidad impresionante e imponente, de un cabello rubio canoso de ojos azules rígidos profundos y penetrantes que me escuadronaron de arriba abajo, de piel blanca y una sonrisa al punto de ser malévola que hacía sentirme tan incómoda que retrocedí un poco y un escalofrió me recorrió de una manera horrible el hombre se paró y los guardias se hicieron a un lado él se dirigió aplaudiendo hacia mí como si de un trofeo se tratase mientras yo lo miraba a los ojos intentando ser cautelosa, como si de una serpiente se tratara, se paró a unos cuantos pasos de mí y uno de los guardias me miro ferozmente, puesto que estaba causando uno de los más grandes respetos pero mi mente pensaba ¿Cómo un hombre así merece tal forma de respeto? Pero él era la máxima autoridad después de la iglesia, nuestro flamable zar, di un paso hacia atrás e hice una leve reverencia como había visto que algunos nobles de nuestra aldea lo habían hecho en algunas ocasiones.

-Mi señor –Vocifere a regañadientes con la sangre hirviéndome ante tal falta de moralidad mía, él llego hasta mi unos instantes después y solo veía aquellos valenki que vestía arriba de aquel característico pantalón azul marino y la capa que adornaba a sus lados, alce la mirada poco a poco para encontrarme aquel rostro adornado de una barba de candado la cual se rascaba mirándome despectivamente, dio una vuelta entera mirándome de pies a cabeza a mi alrededor y me dio la espalda caminando hacia su trono y yo me quede ahí, segundos después me hizo una seña de que me acercara y así lo hice justo a un par de metros me detuvo y hablo.

-¿Sabes por qué estás aquí? –Me decía con aquella voz osca la cual me causaba nauseas-

-No –Respondí firmemente pues era una burla que me hiciese esa pregunta ya que él mismo debía saberlo, él soltó una carcajada que me sobresalto por un momento.

-Es lógico querida, me imagino que mi guardia no leyó los motivos puesto que no se los di, justo ahora lo harán –Justo en ese momento un hombre con otro papiro se acercó y me leyó lo que decía mientras el zar miraba mi reacción.

-“Por orden del heredero al trono del zar, la bendición de este y del santo padre, esta boda ha sido rechazada explícitamente y la señorita Katina será inmediatamente llevada ante él” –Cito nuevamente sin embargo esta vez no paro- A petición del heredero la señorita Katina será bendecida ante la corte y la bendición del padre para llevar a cabo una unión.

Justo cuando termino y al escuchar esa última estrofa mi corazón comento a latir, no sabía de qué demonios me estaba hablando aquel hombre, la bendición ya la había tenido al ser bautizada en la aldea algún momento, pero ¿Por qué el zar querría que yo volviera a hacerlo? Y esa… Unión… ¿Qué pasaba? Y en ese momento el zar sonrió y un nuevo escalofrió recorrió mi cuerpo.

-Veras querida –Comenzó él, intentando explicarme- Mi hijo, mi único heredero tiene un cierto… Capricho contigo –Levantándose y caminando hacia mi nuevamente –Y ya que tú no eres más que una estúpida campesina tuve que dárselo… Sin embargo, debo admitir que no comprendo sus porqués o cómo fue que te conoció y se empeñó tanto en este acuerdo, más al no tener más descendencia tengo que cumplir sus… Exigencias… -Me decía haciendo una cara de afable descontento- Y ya que sé que no podrás negarte… Deberás unirte ante mi heredero –Sentencio finalmente-

En cuanto me dijo ello sentí mis rodillas desfallecer y como mi cuerpo en general quería derrumbarse ante ello, siempre me había caracterizado al ser una persona fuerte y voluntariosa, pero esto que me decía me sacaba de mis limites, ¿Unirme? ¿Yo? ¿A su heredero? ¿A qué se refería? ¿Qué caprichos tendría su hijo para conmigo? ¿Sería yo acaso… Su esposa?... Oh ¿Sería simple y sencillamente aquella que calentara su cama?...

Unos instantes me tomo y sentía como el color retrocedía de mi cuerpo, él me miraba suspicazmente e impaciente, instantes después al no sentir el impacto del suelo hacía mí y él notarlo, continuo.

-Veras mi querida, ya que al parecer no quieres “cooperar” en esto, puesto que tu mudez me lo ha dicho todo –Continuaba sin hacer pausa alguna y hacía mi cabeza reventar- Me veré en la necesidad de llegar a un acuerdo… -Sonreía nuevamente y el estómago se me revolvía con su aliento- Tengo entendido –Decía, mientras aquel que leyó el pergamino le entregaba uno- Que tienes… Una hermana… -Y en ese momento el color volvió a mí de la ira y la rabia- También tengo entendido que dejaste a cierto… Joven... Sin contar el reporte que me han dado sobre ustedes…–Y no lo deje continuar porqué solté de golpe sus nombres

-Katty… Demetri… No… -Unas lágrimas escurrían por mis mejillas-

-Parece que nos entendemos –Alzaba la mirada y me miraba fijamente- Supongo que al no tener más opción…

-Lo hare –Dije finalmente, ya que no quería que él vociferar siquiera sus nombres.

-Muy bien –Me limpie las lágrimas rápidamente, mientras él soltó tremenda carcajada- Te seré sincero niña –Me miro lascivamente esta vez- No sé qué es lo que él te ha visto –Continuaba mirándome- Debo decir que tienes un cuerpo… Estructural –Recorría su mirada una y otra vez sobre mí, haciéndome sentir sucia- Pero debo decir que hay rameras mejores –Soltó sin más- Pero él te quiere a ti –Dijo- Pidiendo tener a cualquiera en su cama y de una mejor… Clase… -Me miro nuevamente fijamente- Sólo espero no tu vientre no sea fértil, así no te preñaría y él se cansaría pronto, pero ya te instruirán seguramente las de tu clase –Refiriéndose seguramente a sus amantes me lo soltó y al hablar de todo esto mi estómago se revolvió a tal forma que quería vomitarle encima- En fin –Soltó- Llévensela nuevamente a aquel lugar –Decía mientras los guardias se situaban nuevamente a mi lado, justo cuando daba la media vuelta, algo rompió la “tranquilidad” del lugar y alguien entro deteniéndolos.

-Llévenla a uno de mis aposentos –Decía aquella voz que hizo que me girara instintivamente, aquella voz que con solo escucharla hacia que mis más bajos sentidos despertaran y supiera con solo escucharla de quien era, pues no había ninguna voz tan sin igual como la suya, clara, fuerte, dulce, gutural y espeluznantemente fantasmal y ahí la vi, con esos ojos azules mirándome haciéndome perderme en ellos, pero llevaba un traje similar al de aquel despreciable hombre que se desparramo en su trono y soltó un bufido volteándole a ver con odio y fastidio, ella perdió el contacto con el mío hablo con él, finalmente él dio la aprobación y me llevaron hacia donde ella había dicho… -Padre- Le soltó con su voz besándole la mano, mientras se ponía regio segundos después y llevándose la mano a su espada con aquellos pantalones, aquellas insignias, aquel rango que dejaba en claro el rango de su posición y justo en ese instante lo supe… Ella… Era él… El heredero… Y en ese momento desfallecí puesto que todo esto tenía que ser una confusión.

Continuara...
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Zaeta
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Zaeta » Dom 21 Jul 2013 22:07

ohhh! esta genial, continualo pronto ^^

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DerujKum
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por DerujKum » Lun 22 Jul 2013 10:17

Geniaaal. Continúa :)
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xxavaa
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por xxavaa » Lun 22 Jul 2013 18:44

wow!!! está demasiado interesantee

contii x favoooor
La música es mi escape, silencia el mundo y mis preocupaciones.
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Nyx
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por Nyx » Sab 24 Ago 2013 20:49

Contiiii porfaaaaa!! ya a pasado mucho, no lo dejes ahi .cry. .crybye.
Sparkling Angel, I couldn´t see
Your dark intensions, your feelings for me
Fallen Angel, tell me why?
What is the reason, the thorn in your eye?

-This is Me, One of the Lost Ones-
[/i][/b]

plmghp
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por plmghp » Sab 24 Ago 2013 23:39

Caramba esto si no me lo esperaba, felicitarte, que barbabro esta el fic.

Una pregunta si llevo bien la Cronología Lena twndrá 21 aos y Yulia cuantos?

Saludos.

PLMGHP

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abi2679
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por abi2679 » Dom 25 Ago 2013 19:24

Conti!!!! dash2
No es el viento ni es la briza... son mis brazos queriendo aferrarse a ti

corsca45
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Re: Amores por conveniencia

Mensaje por corsca45 » Lun 26 Ago 2013 00:18

Continualoooo

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