LUZ DE LUNA // POR: VOLK_KOTENOK

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Lan
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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Dom 25 Mar 2007 18:11

Luz de Luna Capítulo 10

YULIA

En la academia Yulia se dio a la tarea de preguntar con todos acerca de alguna propuesta de trabajo, amigos, maestros, todos, verificó todos los días la cartelera de anuncios que se encontraba en el amplio pasillo que se recortaba periódicamente por las puertas de cada salón... nada, había pasado ya más de una semana desde que su único trabajo era el del colegio, podía respirar tranquila por las cuentas de la casa, pero en su interior se sentía inútil, ella ya había tomado como propio el papel de proveedora de la casa, según ella esa era una responsabilidad que le correspondía... se sentía incómoda por llegar a casa y ver que su pelirroja aún no había llegado, ahora volvía hasta las cinco... no le molestaba su éxito, no, se sentía orgullosa de que su amada niña al fin fuera recompensada por el esfuerzo y la perseverancia en todo lo que hacía, su pelirroja merecía eso y más, pero lamentaba enormemente el perder preciosos momentos con ella.

Lena observaba a la morena mientras cenaban, estaba callada, sabía muy bien que el no tener un empleo le preocupaba, espera... dijo levantándose de la mesa... tengo algo que te gustará... la pelirroja fue hasta el pequeño frigorífico y sacó un trozo grande de pastel... crema batida y fresas... dijo en un tono melodioso, tu favorito... Yulia sonrió débilmente... gracias amor... pero no tengo mucha hambre... Lena no quiso forzar nada, comprendía muy bien el carácter de su amor, sus ojitos azules estaban tristes, mañana... cuando tengas hambre comerás... dijo sonriendo y dando un beso en la bronceada mejilla... la pelirroja confiaba en que Yulia se desahogara con ella o que pronto saliera de ese estado de abstracción en el que llevaba ya varios días... quizá debiera hablar con ella, pero por otro lado no quería hacer sentir peor a su amor, decidió esperar unos días para observar cómo evolucionaban las cosas, era mejor dar tiempo, tampoco había que hacer escándalo, su niña pasaba por una crisis y pues también podía apoyarla dándole su espacio y respetando sus silencios.

Ya vine amor... dijo Yulia al abrir la puerta, no escuchó respuesta, que extraño, los jueves Lena volvía casi a las tres de la universidad, ese era el único día en que no se quedaba en el departamento de psicología infantil, o cómo ella le llamaba, el mini psiquiátrico, se dirigió a la habitación, empezó a mudar sus ropas, necesitaba sacar sus piernas de los vaqueros, estaba por congelarse, por un afortunado incidente se había mojado las ropas en la facultad, en realidad le habían metido a una de las fuentes de la entrada por haber obtenido nota perfecta en una de las materias y como era costumbre entre estudiantes... nota perfecta significaba chapuzón, logró saltar a tiempo y sólo los zapatos y los pantalones se empaparon. Se quitó la ropa despacio y mientras buscaba otra que ponerse encontró el disfraz de conejo... sonrió, una idea pasó por su cabeza, sin más se puso el disfraz y se dirigió a la sala a esperar que su amor regresara... se recostó en el sofá cuando el sonido del teléfono le hizo dar un salto... diga?... mi amor... escuchó decir a la suave voz al otro lado del teléfono... Lena, dónde estás?... dijo sin dar tiempo a la pelirroja hablar... pensé que ya estarías en casa... lo siento, es que aún estoy en la universidad, Nadya me prestó su teléfono para llamarte, estoy revisando algunos documentos, cambiaron mi día de descanso para los viernes, así que llegaré hasta las cinco... pero aún faltan dos horas, dijo en tono suplicante la morena, lo sé mi amor, lo sé, pero haré todo lo posible para terminar el trabajo lo más rápido que pueda... Lena lamentaba tanto escuchar a su amada niña con ese tono triste, sabía que en estos días la necesitaba más que nunca...sabes? dijo la morena, te estoy esperando... hoy soy conejo... la pelirroja rió, si le hubieran visto se habrían percatado muy bien del calor que invadió su cuerpo, su rostro sin duda estaba teñido de carmesí, ya llegaré conejo... y cenaré conejo... y no quieres merendar conejo?... dijo la morena... mi vida... empezó nuevamente la pelirroja, no te preocupes, interrumpió, anda, tómate tu tiempo... yo te espero... te amo pecosa... hasta pronto alfiler... dijo la pelirroja antes de oprimir el botoncito rojo del teléfono, sintió el impulso de salir corriendo a casa, luego pensó el llamar otra vez, no, era mejor terminar con lo que estaba haciendo para irse pronto... terminó en menos de las dos horas señaladas, salió y encontró a Nadya en la cafetería, allí estaría hasta pasadas las seis, pues siempre se quedaba hasta tarde para estar con su novio, Ilya, gracias Nadya, dijo Lena al devolver el aparato, adiós Ilya, les veo mañana chicos... iba apurada, apenas se despidieron cuando ella ya iba por la puerta, se dirigió hasta el estacionamiento para conducir hasta los brazos de su amor.

Subió las gradas despacio, no eran muchas, apenas era la siguiente planta, quizá 10 ó 12 escalones metió la llave en la cerradura, por qué cada vez que sabía que Yulia le esperaba su corazón quería adelantársele?, rió por un breve momento y abrió... un nudo se formó en su garganta, que imagen más tierna... allí estaba la pequeña chica morena, con el disfraz de conejo, recostada en el sofá con el pequeño Vlad durmiendo sobre su pecho.

Trató de no hacer ruido, allí estaba su amada niña, durmiendo con aquel chico tan parecido a ella, sería lindo poder llegar a casa y encontrarse con una personita que abrazara con sus manitas su cuello, una personita que tuviera los mismo ojos azules que Yulia... era un sueño, sin duda no era posible... quizá, pero no por ahora, pero igual esa fantasía le hizo sentir el corazón rebosante de dicha.

Se dirigió hasta la habitación caminando de puntillas, tomó una cobija y volvió a la salita, despacio la colocó sobre el par, Yulia se movió un poco, pero continuó con los ojos cerrados... Lena se sentó en el sofá pequeño, se quedó allí, observando esa bella escena... apenas pasaron unos minutos y Yulia abrió los ojos, hola, dijo dibujando con sus labios la palabra, la pelirroja se levantó para luego hincarse junto al sofá, hola mi vida, dijo en un susurro, cómo estás?... Tatiana me pidió el favor de cuidar al grillo este, claro que acepté... dijo también en tono bajo la morena, supongo que se sorprendería de encontrarte vestida de conejo, dijo Lena, una hermosa sonrisa se dibujó en aquel rostro... sus ojos azules parecían brillar aún un poco más... rió, Tatiana me dijo: ni me cuentes, que con tu sonrisa me basta... y me dejo a la pulga... la pelirroja rió, Tatiana sabía de qué se trataba todo eso...

Lena levantó al chico de encima de Yulia, le alzó sin despertarle, Yulia se incorporó y extendió los brazos para llevar ella al niño... deja, yo lo llevo, dijo... la pelirroja accedió y ambas caminaron hasta la habitación, acomodaron al pequeño en su cama... ven, dijo la pelirroja extendiendo su mano a la morena, Yulia sujetó su mano y volvieron a la salita.

Ven acá conejo... dijo a su pequeña al atraerla a ella hasta el sofá, Yulia volvió a la posición en que la encontró la pelirroja, sólo que esta vez era ella misma quien ocupaba el lugar del niño... tenemos mala suerte conejo... dijo riendo, por qué? Preguntó Yulia, porque aunque tengo ganas de merendar no se puede, allí está Vlad y pues... aún está muy chico para aprender... la pelirroja sonrió, sus ojos formaron dos rallitas que hacían ver esa expresión hermosa... ja!... dijo la morena, el bicho es inocente igual no se enteraría de nada... sonrió y pellizcó suavemente las caderas de Lena... se fundieron en un beso suave, no se dejarían llevar, pero la complicidad de estar en la sala sin hacer ruido hacía de ese momento un muy especial.
Cómo te fue el día de hoy? Preguntó Yulia a su pelirroja, muchos documentos que revisar, bastante del trabajo del chico que murió quedó inconcluso... hay muchos datos que se deben evaluar, clasificar, en fin, mucho que hacer... Yulia admiraba en la pelirroja esa pasión por su carrera, sin duda tendría éxito con lo que se propusiera.... amor, dijo la morena, creo que mejor voy y me quito el disfraz, ya pasé un rato divertido mientras miraba la sonrisa de Tatiana... las chicas se levantaron, Lena sacó de uno de los cajones unos pantalones holgados y una camiseta para su morena, le mudó la ropa... como siempre que podía, le encantaba hacerlo.

NADA

Parece mentira, dijo Yulia esa tarde de viernes en que Lena pasó por ella a la academia, qué parece mentira? Dijo la pelirroja mientras abrochaba su cinturón ahora desde el asiento del acompañante... que no encuentre trabajo, no es posible... el tono que había adoptado la morena era uno de enfado, Lena comprendía bien, así que trató de distraerla... a veces tenemos que esperar por algo muy bueno, ve mi ejemplo... esperé 18 años por ti...Yulia esbozó una sonrisa, ese comentario había calmado un poco el enojo que llevaba dentro, adivina? Dijo la pelirroja, nos quedaremos sin combustible?... bromeó Yulia... no, ya sé, perderé el trabajo en el colegio también... Lena dirigió una mirada a su pequeña, lo siento, no me hagas caso, es que tuve un día muy malo...dime, qué adivino?... la pelirroja volvió a su actitud anterior, aunque ese comentario le preocupó... iremos al cine...anunció, recuerdas aquella película que dijiste querías ver?... cuál? Aquella, la del vídeo que no debes ver porque si le ves mueres en una semana?...ah, si, ya recuerdo... pero... por qué mejor no nos vamos al apartamento, estoy cansada... Un momento Yulia, dime qué te pasa?... nada... fue la respuesta de la morena, nada me pasa, sólo estoy cansada...está bien, vamos a casa, descansas y luego hablamos, te amo y lo sabes... descansarás y hablaremos...

La morena condujo en silencio hasta el apartamento...sabía que había llegado la hora de hablar, había agradecido el espacio que le brindaba Lena al no comentar nada sobre su estado de ánimo, pero también sabía que había que enfrentar la situación pues ésta no era justa para su pelirroja. Al bajar del auto, Lena tomó la mano de su amada, fuertemente la sujetó y caminó con ella hasta la puerta, usó su copia de la llave y abrió, se encaminó hasta la habitación y corrió las cortinas, ven mi amor... dijo a la morena... quitó su abrigo e hizo lo mismo con el de ella, vamos a descansar un rato... después hablaremos, si así lo quieres... está bien, más tarde hablaremos... eran para entonces las cuatro y minutos, Lena abrazó a Yulia y trató de transmitir en ese abrazo todo el amor que sentía, le apoyaría... pero tenía que ser Yulia quien hablara, así debía ser.

Durmieron por unas dos horas, Yulia se sintió deliciosamente cómoda, los brazos de su amada eran todo lo que necesitaba para que su corazón y preocupaciones se calmaran. Lena fue la primera en despertar, su pequeño demonio de ojos azules dormía sujetando su cintura, su rostro estaba en calma, dulce, Yulia era para ella todo eso y mucho más, Yulia siempre sabía que la suavidad le gustaba, pero a la vez sabía adivinar algunos otros de sus deseos, amarla no era complicado, amaba todo lo que ella era y hacía... ahora debía hablar con ella de lo que sentía, la pelirroja comprendía muy bien a la morena, ese era su carácter, Yulia también podía ser fuerte y decidida, nunca dudaba en lo que debía hacer.

La morena abrió los ojos, aquellos ojos verdigrís que amaba estaban fijos en los de ella... quieres hablar? Preguntó la pelirroja...la morena aún no respondía... sé perfectamente qué te pasa... continuó Lena, pero creo que debes aprender a compartir tus preocupaciones conmigo... sé que somos jóvenes, pero no somos unas niñas... prometimos decirnos siempre la verdad, no?... la pelinegra asintió con la cabeza, Lena prosiguió... ya hace varios días que te acuestas y apenas me das un beso de buenas noches... no es que me moleste sólo dormir a tu lado, tú bien sabes cuánto disfruto de tu compañía, sé que tienes tantas ganas de mi, como yo las tengo de ti... pero sé que con la preocupación que tienes en tu cabeza no estás para nada.

Es que no quiero preocuparte...empezó Yulia, sé lo que estás pasando, pero aprende a compartir también tus problemas... lo sé... es que el no tener trabajo, el no poder ayudar con el dinero... esa es mi responsabilidad... dijo la morena apretando al tiempo las manos... responsabilidad que tú sola te impusiste... dijo Lena, recuerdas que somos una pareja?... eso implica que es igual para ambas... lo sé, pero es que me siento mal, impotente... no quiero ser una carga para ti.... respondió Yulia...la pelirroja posó una de sus manos en la mejilla de la morena y la acarició suavemente... tú no eres una carga para mi, dijo y besó sus labios... así como sé que yo tampoco lo he sido a pesar de que durante casi un año has sido tú quien ganó el dinero que pagó todo en esta casa... tú has trabajado duro... y con amor me has dado todo lo que ha estado a tu alcance, incluso has sacrificado tus intereses y has hecho grandes sacrificios... cada vez que comí, que me puse ropa nueva, esos zapatos que están junto a la cama, me los diste con amor y así, con amor los recibí, porque perfectamente sé que no soy una carga, sé que me amas... no seas injusta conmigo, déjame hacer algo por ti, deja que yo también comparta contigo lo que puedo y quiero darte con amor...

La pelirroja tenía razón, pero no podía evitar sentirse mal, aunque ahora también se sentía incómoda por haber sido injusta, ciertamente ella había dado todo a su amor porque quería hacerlo, Lena también quería corresponder... Yulia se sentó en la cama, la pelirroja hizo lo mismo, mi amor, empezó la morena, lamento haber actuado de modo tan infantil, Lena tomó sus manos, perfectamente sé que somos pareja, dos... y a la vez una, que tanto tú como yo tenemos los mismos derechos y responsabilidades, disculpa el que no te haya hecho mi confidente de preocupaciones, pero no he querido preocuparte, la pelirroja sonrió, ya se, dijo Yulia, tú has sabido desde el principio de que se ha tratado mi cambio de humor, te prometo que no volverá a pasar, aunque no puedo prometerte dejar de sentirme incómoda por no tener trabajo... por no poder aportar más... tú conoces mi carácter.. Lena escuchó atentamente, si hubiese hablado Yulia no habría dicho todo eso... cuando la morena finalizó de hablar, Lena la atrajo hacia sí, le abrazó fuertemente y dijo en su oído... mi vida, siempre estaré a tu lado, te amo... eres lo más hermoso que pudo haberme sucedido, sé que encontrarás un trabajo aún mejor que el del hotel... sólo espera...Lena empezaba a retroceder para tomar su anterior postura, Yulia le impidió la retirada, sujetó con más fuerza la cintura de su pelirroja, la recostó nuevamente en la cama y sobre ella besaba apasionadamente sus labios...no pronunció palabra, no hacía falta, las caricias hechas a los cabellos de la pelirroja eran un mejor lenguaje, Lena sujetaba las caderas de su morena, la apretaba contra sí, tal y como lo había dicho, querer tenerse una a la otra era parte del amor que compartían, cómo no querer tenerse? Cómo no desearse? si una era a quien la otra amaba, si sus corazones bailaban al unísono cuando unían sus manos al atardecer, si su vida no encontraba más felicidad que la felicidad de la otra... amarse así, físicamente era el complemento del profundo amor que se tenían, sentir sus suaves y tibias pieles, sentirse con sus manos, con sus labios, con todo su cuerpo...sin prisas... despacio... la morena pasó poco a poco la barrera de los botones de la blusa de su amada niña, cubrió sus hombros con suaves besos... el sujetador de la pelirroja terminó a un lado del lecho... Yulia encorvada besaba y acariciaba aquellos senos suaves y redondos que la volvían loca, eran botones de rosa... para ella sola, Lena podía leer perfectamente los ojos de su amor, allí estaba escrito el amor, el deseo, la entrega...llevó sus manos hasta los oscuros cabellos de su chica y le atrajo para besarle, la morena volvió a sus labios, no había mejor vino que el sabor de su pecosa niña, Lena también quería sentirla, sacó despacio la camisa que estaba dentro de los vaqueros de su alfiler, maniobró perfectamente con los botones también, la morena se levantó un poco para ayudar a su amada en el rito de la desnudez, Lena retiró el sujetador de su chica y la atrajo nuevamente, sintió cómo sus corazones acompasaron su paso que poco a poco se aceleraba, sentía lo tibio de su piel, en medio de sus besos la pelirroja acariciaba la espalda de su niña, llevó sus manos hasta la parte baja, las introdujo dentro de los vaqueros un poquito, esa prenda ya empezaba a estorbar... giró sobre Yulia y quitó sus pantalones con algo de impaciencia y empezó a quitar los propios, la deseaba tanto, la morena le interrumpió y terminó la tarea, se volvieron a enredar en la cama, te amo... decía Yulia entre beso y caricia...yo también te amo mi amor... respondía sincera la pelirroja, por alguna razón que ninguna conocía, aún su desnudez era incompleta...su deseo iba en aumento, la morena empezó a trazar un camino dirigido al sur de su niña, dibujó despacio su cintura, sujetó sus caderas y volvió a su cuello, no sabes cuánto te amo Lena, no sabes cuánto... dijo lo más claro que su entrecortada respiración se lo permitió, al tiempo que retiraba las bragas de su niña, la pelirroja sólo emitió un gemido cuando sintió a su amada morena dentro de ella, echó su cabeza atrás, sensuales jadeos llenaron todos los espacios, llenaron los poros de piel de la morena, llenaron sus sentidos, la melodía más dulce que jamás había escuchado era la voz de su amada pelirroja nombrándola, Yulia.... siiii, te amo Yulia, Lena jugaba con los cabellos de la morena, mientras la besaba, suspiraba con cada trazo hecho dentro de ella, su amada morena sabía cómo interpretar la mejor sinfonía en ella, deslizó una de sus manos hasta la cintura de la pelinegra, descendió un poco más y dentro de sus bragas acarició suavemente la curvatura de su derriere, no pudo evitar apretarle con fuerza cuando la chica decabello revuelto aceleró un poco el ritmo, suaves exclamaciones fueron la antesala a un placer intenso, Yulia sintió cómo sus labios eran suavemente mordidos, con la mano libre atrajo a Lena para sentirla más cerca, sus jadeos se ahogaban en su cuello, sintió su piel erizarse cuando sentía los besos de su pelirroja recorrer su mentón... Yulia quería sentirla por completo, fue marcando con besos el camino hasta el centro de placer de su amada niña... besó suavemente su ingle... los jadeos de la pelirroja alcanzaron una nota más alta, sintió cómo era suavemente acariciada por la boca de la morena, cerró sus ojos y se dispuso a sentir con todo su ser todo aquello que le provocaba ese ángel de ojos azules, vibraba con cada una de sus caricias, era suave y dulce, le conocía perfectamente... conocía el camino que le hacía volar y lo recorría con ella... ahora... si, allí estaba otra vez, el delicioso calor que la envolvía, el calor llamado Yulia, volaba de la mano de su amor... ahogó sus gritos de placer mordiendo la sábana que haló con una de sus manos... prefería hacerlo así... no quería correr el riesgo de que les echaran del edificio... era mejor mantener su amor y placer en esas cuatro paredes y no hacer partícipe al resto de inquilinos...

El corazón de Lena poco a poco regresó a la calma, los delgados dedos de la morena seguían enredándose en los rojos rizos de su niña... tú me calmas... dijo con voz suave... eres tú todo lo que yo necesito... la pelirroja sonreía... y tú me quitas la calma... dijo sonriendo un poco más...creo que hemos arreglado las cosas... verdad mi amor?...si, tú arreglas todo... tu sonrisa es la solución a todos mis problemas... la morena abrazó a su amada niña y decidieron levantarse... tengo hambre... dijo Yulia... la calefacción funcionaba bien, su padre se había equivocado cuando predijo que fallaría...en bragas y camiseta ambas fueron a la cocina, prepararon algo sencillo, Yulia apoyó su mentón en el hombro de la pelirroja mientras ésta partía unas patatas ... amarró su cintura con las manos y no le abandonó ni un segundo... luego los papeles se invirtieron mientras era Yulia quien preparaba unos trozos de pollo para revolverlos con la ensalada.

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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Lun 26 Mar 2007 21:53

¿DÓNDE HAS ESTADO METIDA?

Hoy por la tarde iré a una entrevista de trabajo... comentó Yulia la mañana de aquel jueves... a qué hora? Preguntó Lena mientras acomodaba su blusa dentro de los vaqueros... como a las cinco... contestó Yulia desde el baño antes de empezar a cepillarse los dientes... entonces volveré pronto para que te lleves el auto, respondió Lena mientras se arreglaba el cabello al espejo desde atrás de la morena, vale mi amor... dijo Yulia... a ver si tengo suerte... sé que la tendrás... respondió y besó los revueltos cabellos de su amada. Yulia volvió tan pronto como pudo y tomó una ducha, sacó prendas sobrias y las vistió, debía causar una buena impresión, enfundó sus delicadas manos en los guantes y esperó el regreso de su amada pelirroja... Lena hizo la ruta desde la universidad al apartamento lo más rápido que pudo, quería que Yulia llegara temprano a la cita, el tráfico le atrasó un poco, apenas un beso rápido fue la despedida, faltaban apenas 15 minutos para las cinco. Ya eran las ocho y Lena no tenía noticias de Yulia, dónde estará?... se preguntaba, había preparado una deliciosa cena, ya fuera para celebrar un nuevo empleo o para tratar de alegrar el mal rato si no lo obtenía.

Pensó en llamar a Oleg, pero aún no era tan tarde, además, no quería preocuparles... cuando estaban por dar las nueve estaba al borde de las lágrimas, algo debía haberle pasado a Yulia, ni una llamada ni nada, cada vez que decidía salir a buscarle pensaba que quizá llamaría y no la encontraría, no sabía que hacer... su corazón se agitaba fuertemente dentro de su pecho, era la primera vez que se sentía así de preocupada por su morena, no, no podía pasarle nada, sin aquellos ojos azules no había nada que valiera la pena.

Faltando 15 minutos para las diez, el teléfono sonó... Lena? Dijo débilmente Yulia desde el otra lado... dónde has estado metida mi amor? Preguntó la pelirroja preocupada y llorando un poco, su corazón dio un respiro, allí estaba, su niña... estoy en un problema... qué pasó? Preguntó en tono preocupado la pelirroja, ven y te explico, pero dónde estás?... en la estación de policía que está cerca del planetario... puedes traer dinero y venir? Preguntó la morena casi con vergüenza, te prometo que te lo devuelvo dijo antes de que Lena pudiera responder algo, enseguida voy, dijo y terminó la llamada oprimiendo con el dedo para colgar y empezar a llamar a algún taxi.

Bien abrigada llegó Lena casi a las 10:30 a la estación de policía, vio a Yulia sentada un una rústica banca de madera frente a un mostrador detrás del cual se encontraba un policía que parecía un oso polar, grande, gordo y blanco, con una gran barba y bigotes... qué pasó? Preguntó la pelirroja al tiempo que tomaba las manos de su niña, casi nada, dijo molesta, ese imbécil, empezó diciendo en un tono más bajo mientras señalaba con el mentón a un hombre sentado en una banca similar al otro lado de la habitación, golpeó el auto... pero por qué estás tú aquí?... dijo Lena quien sabía que la explicación tendría como parte de la respuesta que el carácter de su amado terremoto le había llevado hasta ese lugar. Verás, la entrevista terminó a eso de las 6:30... nada, el trabajo le tiene desde ayer alguien más y me hicieron perder el tiempo inútilmente, al salir allí, estaba el estúpido ese, continuó y volvió a señalar al hombre, discutiendo con su mujer, la pobre mujer estaba llorando y él la tomaba del brazo por la fuerza, no pude resistirme y le grité... ”así serás valiente cobarde, con una pobre mujer”... “métete con uno de tu tamaño”...y pues, el hombre se molestó, lo bueno es que soltó a su mujer quien corrió, y empezó a discutir conmigo, te hizo algo? Preguntó la pelirroja... no, de palabras no pasamos, pero fue fuerte, al final decidimos retirarnos, tanto él como yo estábamos estacionados en el mismo sitio, cuando di marcha atrás para salir, él también hizo lo mismo y golpeó el auto... entonces salimos y empezamos a discutir de nuevo hasta que llegó la policía... me han tenido sentada aquí hasta que hace un rato pude llamarte, hemos llegado a un arreglo, él paga los daños de nuestro auto y yo pago lo de él... esto último lo dijo la morena bajando su rostro... gran ayuda soy, dijo con la vista clavada en el suelo... no gano dinero y ahora tengo que pedirte... pero prometo que te lo pagaré... ay Yulia... dijo la pelirroja mientras tomaba suavemente su mentó y le levantaba para verle a los ojos... mi querida Yulia dijo halándola para abrazarla... arreglemos esto y salgamos de aquí...desde ese momento la pelirroja habló con el policía y con el hombre del problema, Yulia sólo dirigía miradas de enojo al hombre... el tipo hacía lo mismo... cuando uno de los hijos del hombre llegó con el dinero para pagar, ambos, Yulia y el tipo firmaron un documento, sus respectivos permisos para conducir les fueron devueltos y se retiraron... lo siento Lena, dijo Yulia... no lo lamentes más, sólo controla tu carácter... podrías lastimarte y no quiero que te pase nada. Conduce tú, no estoy de humor dijo Yulia dando las llaves a su niña...claro, respondió la pelirroja al tiempo que tomaba las llaves, cuán comprensiva era su niña, esos gestos, su manera de enfrentar las cosas le demostraban cuánto la amaba, Lena condujo despacio... a dónde vamos, preguntó la morena al ver que le pelirroja se dirigía en dirección contraria al apartamento... debes tener hambre mi amor... si, mucha... dijo Yulia, pues te llevo a comer... además me premias... eres maravillosa Lena, eres maravillosa... fueron a un modesto café italiano que atendía hasta tarde, ninguna de las dos había comido, la cena se quedó en casa, igual, podrían comerla al otro día, si llevaba a Yulia y notaba que Lena había preparado algo especial se sentiría mal, ya había pasado un mal rato ese día, para qué otro... comieron pasta y bebieron té, luego partieron a casa para descansar luego de un día tan particular... ya eran las doce cuando llegaron... apenas unas horas para dormir y luego otro día duro de trabajo y estudio.

Hoy sales temprano comentó la morena mientras desayunaban, si, respondió la pelirroja, quisieras acompañarme a visitar a mi padre a su oficina?... claro, lo que tú quieras... debo permanecer más tiempo contigo... sino terminaré un día de estos en la cárcel... rió de la ocurrencia... no, mejor no, y si me violan? Dijo con un gesto chistoso la morena... ah, no, dijo aún más divertida Lena, ese derecho es solamente mío... rieron ambas... mira, que se nos hace tarde dijo Lena consultando el reloj de su muñeca, vamos... casi presidiaria, vas a llegar tarde al colegio... se despidieron como de costumbre en el estacionamiento de l a escuela, acordaron que Yulia llegaría a la Universidad para reunirse con ella e ir a la oficina de Sergey, si su amada niña se lo pidiera hasta iría con la madre de ésta.

Señor Katin, su hija está aquí, fue el anuncio hecho por la secretaria del padre de la pelirroja, hazla pasar... dice que pasen... gracias Tasha dijo la pelirroja dirigiendo una sonrisa... de la mano de la morena entró a la oficina de su padre... papá! Exclamó al tiempo que se lanzó a sus brazos... deseaba verte... yo también cariño... dijo el hombre al besar sus mejillas... hola Yulia dijo al abrazar a la morena... cómo ha estado?... bien... bastante mejor desde que recuperé a mi hija...nunca me perdiste... siempre he estado allí...

¿LA SINFÓNICA DE MOSCÚ?

Vamos, les invito a comer... dijo el hombre mientras posaba las manos sobre el escritorio... claro dijo la pelirroja al ver la cara de aprobación de la morena, está bien, qué quieren comer?... oriental?... dijo el hombre sabiendo que su niña adoraba esos platillos, la sonrisa en su rostro fue la afirmación, salieron los tres, Lena iba en el medio de los dos, tomando a cada quien con una mano... Tasha les vio salir y se despidió de ellos. Sergey condujo delante y las chicas fueron atrás en el auto, llegaron hasta un lujoso restaurante “Kioto”... se podía leer en letras con trazos orientales... tomaron una mesa y de dispusieron a comer...
Yulia hoy no trabajas? Preguntó Sergey, pues siendo viernes debería estar por salir... no, respondió Yulia, ya no tengo ese trabajo, Lena tomó la mano de su niña, está buscando otro, pero está difícil, sé que pronto le encontrará... lo siento, dijo el padre de la pelirroja, me gustaría poder ayudar en algo... no se preocupe, dijo la morena rápidamente, pronto encontraré otro empleo. Saben que pueden contar conmigo, para lo que sea, claro que respetaré las decisiones que tomen... gracias papá, dijo la pelirroja, si te necesitamos no dudaremos en hablar contigo.... olvidaron el tema del trabajo de Yulia y hablaron del nuevo puesto de Lena en la facultad... al fin se dieron cuenta de su capacidad... dijo la morena, te felicito mi amor, dijo el padre... me haces sentir tan orgulloso, hizo un gesto Sergey, como si hubiese olvidado algo... ocurre algo papá?.... nada, es que no llamé a casa para avisar que no llegaría a cenar, es que siempre me esperan... dijo a modo de explicación para la morena... llamaré para que coman y no esperen más... disculpen... Sergey marcó a su casa desde el teléfono que sacó del bolsillo del saco... Elizabetha, comuníqueme con la señora por favor... hola, no me esperen para cenar.... no, no es el trabajo, estoy cenando con Lena y Yulia...si, le diré... hasta pronto... “si le diré?”... dijo Lena... tu madre me pidió que te dijera que espera que ya estés recuperada... y que te felicita por lo del trabajo... crees que ya todo está bien?... no lo sé, pero creo que las cosas están tomando por el rumbo correcto al fin.

El corazón de Innesa saltó cuando escuchó que estaba con su pequeña y la otra... por qué no podía aceptarles?... su amada niña estaba bien tenía un trabajo que era un reconocimiento a sus esfuerzos, ella era una necia, pero aún no podía imaginarse ver a su hija con Yulia, su mente no lograba borrar aquella imagen de la morena y su niña, era un dilema... su hija, la amaba, pero y la otra muchacha... acaso no la amaba ella también?... tenía que hacer algo, sintió envidia de su esposo, él podía disfrutar de la compañía y confianza de su hija, por qué ella no?

Las chicas se despidieron de Sergey... se condujeron al apartamento... no crees que tu padres se molestó cuando rechacé su ayuda?... no lo creo, él entiende perfectamente que tú y yo queremos ser independientes, que no queremos que estén en el medio, pero igual, fue muy amable y yo fui un poco ruda... le dije que no... bueno, pero como le contestamos, si le necesitamos hablamos con él... pues si... tienes razón, no era muy tarde... pero estaban cansadas, el fin de semana les cargaría de energía...estaban ya a primeros de noviembre...dentro unos días... el siete se cumpliría un año de que el par se había entregado el corazón con miradas... hacía un año... que se habían vuelto una en una helada tarde... en la ruta a Konakovo.

Al entrar al apartamento sintieron el intenso frío, para esos días ya el Moskova (el río que atravesaba la ciudad) estaba completamente congelado, sin duda ese invierno sería terrible... Yulia frotó sus manos y accionó el interruptor, vaya, qué frío... dijo al dirigirse hasta el aparato de la calefacción... no funcionó... qué pasa Yulia... ah, lo que nos faltaba, el maldito aparato no funciona... ay no, nos vamos a congelar... mañana veremos, llamaré a mi padre, quizá él pueda hacer algo, mientras tanto... vodka, té y bastantes cobijas... con los gruesos abrigos puestos empezaron a arreglárselas, Lena puso agua en la estufa para preparar té, buscó una botella de vodka que habían llevado sus hermanos la última vez, por su parte Yulia sacó las sábanas y las cobijas más gruesas que encontró, sacó la ropa de dormir y conectó la plancha, al menos podría ponerla tibia para colocársela... Lena llegó a la habitación con el té y el vodka, bebieron ambas cosas y se colocaron la ropa que estaba tibia, se arroparon y se abrazaron, juntas el frío apenas se sentía, era maravilloso poder abrazarse para quitarse el frío, era maravilloso abrazarse porque se amaban.

Al amanecer, ambas estaban completamente amarradas en un abrazo, pasaron la noche bien, sólo durante un momento en el que Yulia al moverse había destapado un poco sus piernas, la pelirroja le sintió temblar y la arropó para calmarla, Lena despertó primero, como era usual, se abrigó perfectamente y calentó más agua, preparó un poco de chocolate con leche y volvió a la cama con el par de tazas, Yulia casi había despertado, aún sostenía una lucha con el sueño... toma mi amor...será mejor que veamos qué podemos hacer con la calefacción... bebieron el chocolate, se abrigaron bien y se dirigieron a la casa de los padres de la morena... uy, qué les picó, en sábado y tan temprano, dijo Oleg al abrir la puerta... papá, la calefacción no funciona... desde anoche... pobres, dijo Larissa quien ya estaba saludándoles, usamos todo lo que teníamos para cubrirnos, dijo la morena, debieron venirse, podían haber pasado la noche aquí, bueno, ya pasó, papá?, podrías ayudarme a arreglarla?... claro, pero primero a desayunar y luego el trabajo... comieron sentadas cómodamente... tibias en aquella casa... te dije que te iba a dar problemas... recordó el padre... si y vaya si los dio...Lena y Larissa se quedaron en casa mientras Oleg y Yulia fueron por un amigo del padre que sabía de esos aparatos, para el medio día ya estaba arreglado, Yulia pagó con el poco dinero que había cobrado en el colegio, volvieron a casa con la buena nueva... ya está, dijo Yulia al entrar, ahora volvió a ser un apartamento, ya no es más un frigorífico... creo que dentro del frigorífico estaba más tibio, bromeó Lena, lástima que no cupiéramos, dijo la morena... pasaron hasta poco después del almuerzo en esa casa... tenían cosas que arreglar en su propio hogar y ahora que ya estaba tibio... pues podrían hacerlas.

A media tarde, el teléfono sonó, hola papá! Exclamó la pelirroja, ah, claro, un segundo... Lena con un gesto de sorpresa dijo a su amada... quiere hablar contigo... si?... dijo Yulia también extrañada ante tan inusual petición... diga... si.... claro... la sinfónica de Moscú?... oh... seguro... si, dígame cuándo... gracias... si, así será mejor... se lo agradezco igual... si, gracias... adiós señor Katín...
Lena sentía una enorme curiosidad... qué te dijo?... preguntó... me dijo que dentro de un par de semanas habrá pruebas para seleccionar a un nuevo pianista y un suplente para la sinfónica... tu padre me dijo que él pertenece... a una asociación que provee de fondos a la orquesta... concluyó Lena... lo había olvidado... el hecho es que muy poca gente sabe de esto, sólo algunos respetados músicos y un par de chicos con influencias... tu padre me ofreció recomendarme y luego me preguntó si prefería llegar sin su influencia, dije que era mejor, pero tengo la fecha y él me dará el nombre de la persona con quien debo hablar para conseguir una oportunidad... eso es maravilloso, dijo Lena saltando a los brazos de su amada, Yulia perdió un poco el equilibrio, qué suerte que estaban junto al sofá, cayeron al sitio y rieron mientras besaban sus labios... si te dan la oportunidad sin duda te seleccionan, eres maravillosa con el piano, tiene un increíble talento... Yulia sonrió... lo dices porque me amas... no, lo digo porque es verdad... aunque es cierto... qué?...te amo alfiler, te amo... exclamó Lena y volvió a besar sus labios.... ahora a cuidar tus bellas manos... tienes que estar perfecta para cuando sea la prueba... ah, yo creí que tendría que estar perfecta para el aniversario... cuidando mis manos... dijo Yulia con una pícara sonrisa en el rostro... para todo eso... estás perfecta dijo Lena mientras daba una nalgada a su niña... ay... dijo dando un pequeño salto... me las pagarás.... advirtió la morena antes de lanzarse a hacer cosquillas a su niña... esa noche fueron temprano a la cama, se arroparon y soñaron una con la otra... así, abrazadas... siendo un solo corazón, un solo cuerpo, una sola persona... una sola alma.

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Lan
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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Jue 29 Mar 2007 21:35

LUZ DE LUNA (Décimo primer capítulo)

ANIVERSARIO

Lena estaba preparando algo para la cena de ese jueves, Yulia partía unos cuantos tomates para una ensalada, observaba a la pelirroja, amor... dijo desde la silla dónde estaba, dime... contestó dándose la vuelta para verle de frente... si?... te amo... dijo la morena, la pelirroja bajó un poco su mirada y sonrió, lo sé... sé que me amas, lo puedo sentir.. la pelinegra se levantó y tomó sus manos, Lena, no sé qué sería de mi vida si no fueras tú mi vida entera... amo todo de ti, cada detalle, todo, la manera en que tomas el bolígrafo con el que escribes, cómo me ves cuando me equivoco en algo... tu sonrisa... tus opiniones... tu forma de hacer el amor, el color de tu pelo, el olor de tu piel... Yulia no dejaba de mencionar todos los detalles que amaba de su niña, Lena entrecerraba sus ojos complacida, la morena le sorprendía cada día un poco más... esta declarada devoción hizo saltar unas lágrimas emocionadas de sus ojos verdigrís... yo también te amo alfiler, dijo la pelirroja al tiempo que abrazaba la cintura de su amada, vio directamente a sus ojos, desde que estoy contigo... vivo en el cielo y puedo verlo en tus ojos, amo cada parte de ti, desde tu sentido del humor hasta tu carácter... que a veces te mete en problemas... amo cerrar los ojos y sentir tus manos por mi piel, amo tu pelo revuelto por las mañanas, amo tus silencios... se acercó despacio y rozó su nariz con la de la morena, con sus ojos cerrados recorrió ese rostro que amaba, hasta llegar a los dulces labios que bebían su alma... lentamente se fundieron en un beso largo y húmedo, suave... delicioso... Mañana será un año que mi vida cambió, dijo Yulia al terminar el beso... si, dijo Lena, dime... qué fue lo primero que pasó por tu cabeza cuando me viste a la orilla de la carretera?... Yulia sonrió un poco, sinceramente pensé que eras otra niña mimada que había olvidado ponerle combustible al auto, que sencillamente no sabías que eso se debía hacer... Lena rió, pensaste que era una chica tonta... casi, aunque aún no sé por qué me detuve, nunca lo había hecho. Pero cuando bajé del auto y me pude ver en tus ojos... allí mismo me enamoré de ti... aunque te seré sincera, nunca imaginé que podrías verme como me ves ahora... no te entiendo?... es que tú tan bella, tan lejana a mi, ese día recuerdo que te dije que tú y yo estábamos como de la tierra a la luna... la pelirroja sonrió, a ver, comenzó Yulia mientras acariciaba los rizos rojos de su amada, qué pensaste tú?... me alegré muchísimo de que alguien parara, ya me estaba preocupando y... y?, cuando me diste la mano para saludar... me puse muy nerviosa... quedé prendada de tus bellos ojos azules...esa noche, luego de que me dejaste en casa... apenas dormí, pensaba sólo en ti...

Las chicas cenaron viéndose a los ojos, Yulia sorprendería mañana a su pelirroja, Lena por su lado también había preparado algo para sorprender a su amado terremoto de ojos azules, bebieron un poco de vino que había quedado en la botella, ya era un año, casi, un año en el cual no habían faltado los problemas, pero su amor era firme, además, los problemas eran externos, ellas no tenían motivo para pelear, se amaban, se respetaban y se tenían confianza, la vida no había sido del todo justa, pero estar juntas era lo más valioso que tenían.

Al despertar Lena notó que Yulia se había levantado ya, no sabía qué esperar, su amada morena era totalmente inesperada en cuanto a esas celebraciones, no sabía si ahora tendría otro disfraz, quizá le saltara al salir de la habitación... en fin, sonrió al levantarse y se dispuso a ir al baño y esperar cualquier cosa...la sorpresa de ella tendría lugar por la noche. Fue hasta el baño y aún no pasaba nada, quizá cuando volviera a la habitación... la pelirroja no escuchaba ningún ruido, decidió ir hasta la cocina pues como era viernes aún debían ir a la universidad, colegio y academia, cuando asomó por la puerta... vio como la sala estaba llena de rosas blancas... la morena estaba sentada en el sofá, ya estaba vestida, parecía un chico esperando a su pareja para la fiesta, se había vestido de negro, una camisa blanca, su abrigo y bufanda... sostenía en sus manos doce rosas rojas de tallo largo..., sus cabellos estaban revueltos, así a propósito, no pronunció palabra, solamente dibujó una sonrisa en su rostro al ver la expresión de su amada niña de cabello rojo... amor... dijo Lena al acercarse... la morena se levantó y empezó dando cada una de las rosas al tiempo que nombraba los meses ...noviembre... el mes en que conocí a la mujer que posee mi vida, diciembre... tú y yo, nos volvimos una, nuestro primer año nuevo, enero... el sueño de mi vida... tú y yo... nadie más... febrero, amarnos bajo nuestro techo...el primero de mis mejores cumpleaños... marzo... obtuviste un trabajo, abril, intentaron separarnos, pero nos demostramos que somos más fuertes que eso, mayo... el séptimo mes, cabalístico, te vi dormir casi todas las noches pensando en lo afortunada que soy... junio... el inicio de un gran verano... julio... me dedicaste aquella medalla que te premiaba a ti, delante de todos dijiste que me amabas, agosto... recuerdas... junto al río... septiembre, comprendí que jamás podría volver a estar sin ti, conseguimos el bebé... la pelirroja sonrió, el bebé dijo... y posó su mano en el vientre, aquella cicatriz... octubre, el cumpleaños de mi amor... no puedo darte mucho, pero puedo darme entera... dijo tomando la mano que quedaba libre, y le besó suave y delicadamente... Lena tomó la mano de la morena y la posó en su mejilla, Yulia sintió que se humedecía... vio a los ojos de su chica... estaba llorando... besó sus labios y secó con ellos las lágrimas... te amo Yulia, te amo... no tienes que darme más de lo que me has dado, todo lo que yo quiero lo encuentro en tus ojos al amanecer.

Yulia preparó el desayuno esa mañana, se esmeró y no permitió que Lena hiciera nada, tú siempre cocinas para mí, dijo la morena, yo apenas ayudo en ese campo... se marcharon para cumplir cada quien con sus respectivas obligaciones, se reunirían de nuevo a las tres, Lena había dicho que irían a patinar... y luego le tendría una sorpresa... lo que la pelirroja no sabía era que ella misma iba a ser la sorprendida.

Señor Katín, a las 7 en el apartamento, si, Lena no sabe nada, Yulia colgó el teléfono en la cabina y empezó una nueva llamada, mamá, llega a las 6:30, prepara todo y nosotras llegaremos a eso de las 7:15, el padre de Lena llegará...colgó, la morena posó su mano en el bolsillo del abrigo, aquel pequeño bultito le sacó una sonrisa, mi amor, hoy te probaré cuánto te amo... la chica que esperaba en la fila para llamar, sonrió ante el comentario de la morena, Yulia hablaba en voz alta aún creyendo no hacerlo, sacó el paquetito y lo puso en sus pantalones... el saco se lo podría quitar en cualquier momento, pero los pantalones... esos definitivamente se los quitaría en casa.

Sergey no sabía de qué se trataba todo eso, hacía cuatro días había recibido una llamada de la morena solicitando su presencia el siete en el apartamento, dijo querer dar una sorpresa a Lena, así que ella no estaba enterada de nada, pero... luego, el día siguiente la llamada que recibió fue la de la pelirroja, papá... quiero que estés conmigo, el siete, no te puedo adelantar nada, pero quiero que estés, Yulia no sabe nada, así que... ya sabes, sorpresa... el sorprendido era él, qué se traían entre manos las chicas, qué sorpresa era la que las dos se querían dar y ninguna sabía, y qué iba a hacer él en el medio de la sorpresa?... no pudo negarse, a ninguna de las dos, claro, cuando preguntó el motivo, apenas le respondieron que celebrarían un año de conocerse, el hombre recordó aquel momento, recordó haber ofrecido dinero a la chica y el gesto de preocupación de su hija ante la muchacha morena.

Yulia esperaba sentada cerca del estacionamiento cuando vio venir el auto verde, su amada niña venía por ella, la morena se acercó al auto... abrió la puerta de donde descendió su diosa de cabello rojo, siempre se saludaban con un beso en los labios, un leve roce, esta vez no, Yulia atrajo a su chica y la apretó contra ella, besó sus labios como si llevara años sin hacerlo... con una de sus manos sujetó el cabello suelto de su amada para que no se interpusiera en el beso, Lena estrechó sus manos alrededor de la cintura de su niña, se quedaron un par de minutos en su paraíso privado, te amo preciosa dijo Yulia al terminar el beso, qué te pasa?... dijo Lena, ya no tenía problema en corresponder a los cariños de su pelinegra, últimamente le estaba sorprendiendo, no me pasa nada... mi amor, sólo quiero decirte que te amo... Lena dio las llaves a Yulia tal y como lo acostumbraban, la morena abrió la puerta del acompañante y la cerró cuando su niña se acomodó, caminó por el frente del auto... viendo hacia su niña y sonrió... abrió luego su puerta y tomó su sitio...recién la noche anterior había nevado, ya en el parque Gorki el pequeño lago estaba congelado, se calzaron los patines que habían metido en el auto desde la mañana... tomadas de la mano la tarde fue cayendo, el frío se hizo más intenso, Lena sacó de entre las cosas una botella de vodka y sirvió dos vasos, brindaron por ese año maravilloso, brindaron por ese mágico día en que se conocieron, Lena tosió un poco, aún no se acostumbraba al fuerte sabor del vodka, rieron cuando Yulia recordó el té del camino y cómo la pelirroja casi se ahoga cuando lo bebió.

Sergey volvió pronto de su oficina, comunicó que no cenaría esa noche en casa, Innesa preguntó a su marido el motivo, debo ir con Lena, quiere dar una sorpresa a Yulia... hoy cumplen un año de conocerse... ah, ya es un año, comentó la madre de la pelirroja, si, ya es un año... así que iré con ellas... cómo puedes estar tan tranquilo?, preguntó sin ánimo de pelear, genuinamente quería saber cómo enfrentaba su esposo la situación...Lena es mi hija... nuestra hija, nuestra obligación es apoyarla, ella no es mala por amar a Yulia, además, esa chica ama verdaderamente a Lena, ha hecho todo lo que ha podido por que nada les falte, creo que hemos sido injustos, si vieras a los padres de Yulia, ellos les tratan como si las dos fueran sus hijas... no es fácil, pero definitivamente es más fácil que perder a mi hija.

Sergey se preparó para la sorpresa, él mismo iba a sorprenderse, decidió llevar un par de regalos, salió temprano y buscó unos abrigos, le gustaron unos de piel bastante costosos, pero era invierno y ansiaba tanto poder hacer más por su hija, sabía que debía darles su espacio, respetar su relación y que ahora ellas eran una pareja... fue recibido por los padres de Yulia, les reconoció pues les había visto en la fiesta de cumpleaños de su hija... en aquel pequeño apartamento apenas cabían, allí estaba Nadya y su novio Ilya, Víctor, Tatiana y Vlad, los hermanos de la pelirroja, los padres de la morena y él... qué se traen las chicas entre manos?, preguntó a Oleg, mientras se sentaban a la mesa y se servían un par de vasos con vodka, esas dos están loquitas... dijo Oleg bromista como siempre... las dos están organizando algo y ninguna de la otra lo sabe, aún no sé que será, Yulia sólo nos pidió estar aquí, pidió a Larissa que cocinara algo, luego Lena hizo una petición parecida, y pues, no sé qué va a pasar, pero ellas dos se van a sorprender más... ambos padres brindaron, me alegro mucho de que haya arreglado las cosas con Lena, su hija es fantástica, Sergey sonrió, he aprendido tarde, pero lo he hecho, además, su hija es estupenda, ella ha contribuido en gran parte a que yo abriera los ojos, sé de los sacrificios que ha hecho por Lena... le agradezco que la ame como la ama.

La tarde se había despedido, será mejor que nos vayamos, nos vamos a congelar, dijo Lena, sí, tienes razón asintió Yulia, la última vuelta, dijo Yulia tomando la mano de su niña, empezó a patinar un poco más rápido, se detuvo repentinamente y alzó a su niña, no fue mucho tiempo, pero al irla descendiendo se amarraron en un abrazo en el medio del lago congelado sus corazones se sintieron completos, eran una sola... y así seguirían siendo, un solo corazón.

Se condujeron al apartamento, Yulia sonreía pues sabía que su amada pelirroja comprobaría hoy su amor, Lena iba pensando en la expresión del rostro de su morena cuando viera lo que había preparado.. las dos fingiendo sorpresa preguntaron al unísono... qué hacen tus padres aquí?, qué hace tu padre aquí?... rieron... nada, dijo Yulia, quizá vinieron por casualidad completó Lena, se tomaron de la mano y se encaminaron hasta el apartamento... al abrir la puerta tanto una como la otra y todos los invitados gritaron sorpresa!..Yulia quiso ver la expresión de sorpresa en la cara de Lena, la pelirroja hizo lo mismo... no te sorprende? Preguntó lo morena, no estás sorprendida preguntó Lena, los padres de Yulia empezaron a reír... Oleg dijo en voz alta... las dos organizaron la sorpresa, pero ninguna lo sabía... ambas cerraron los ojos y moviendo la cabeza empezaron a reír... es una cena, dijo Yulia, si, es una cena, dijo Lena, con la gente que nos quiere...comieron como pudieron, algunos en la mesa, otros repartidos en los sofás, todos felicitaban al par por el tiempo que llevaban compartido, les felicitaron por amarse como se amaban.

Tengo un regalo para ti... dijo Yulia luego de la cena, yo también quiero darte algo, dijo la pelirroja... primero tú... dijo le morena cediendo, no, tú primero... por qué no las dos, tú me lo das y yo te lo doy... la mencionada sorpresa era más para ellas dos que para los invitados... Yulia apretó con su mano el paquetito que traía en la bolsa de sus pantalones, mi amor, empezó diciendo la pelirroja, con todo mi corazón... Lena sacó una pequeña cajita cubierta con terciopelo azul... Yulia sonrió... sacó de su bolsillo el paquetito, una cajita similar, pero forrada en terciopelo rojo... esto es para ti... todos en el apartamento supieron de qué se trataba, las dos chicas abrieron al mismo tiempo sus respectivos presentes, cada una encontró una argolla de oro, Yulia había hecho grabar en la que entregó a su pelirroja, “sólo puedo ser tuya... Yulia”, la morena leyó en el suyo... “entera para ti... Lena”... tanto los ojos de una como de la otra se llenaron de lágrimas, puedo hablar primero? Preguntó la morena... claro mi amor, habla primero...

TE AMARÉ POR SIEMPRE

Perfectamente bien sé que mucha gente no ve con buenos ojos que parejas como las que conformamos Lena y yo sean reconocidas como tal, para algunos de ustedes aún es un poco difícil, dijo la morena viendo un poco al padre de Lena, pero luchan contra lo establecido por el amor que nos tienen, sé que lo que pretendo no mejorará en nada todo esto que he dicho, pero quiero hacer un compromiso con Lena y quiero que ustedes sean testigos de la promesa que haré y pretendo cumplir, especialmente con usted, señor Katín, porque sé que la felicidad de Lena es la suya... así como la mía...Yulia tomó las manos de Lena y viendo fijamente sus ojos verdigrís, aquí, frente a nuestros padres, parientes y amigos quiero agradecerte por cada momento que hemos compartido, por todo el amor y comprensión, por respetar mis ideas, por hacerme ver mis errores, por amarme, te prometo que haré todo lo que yo pueda para hacerte feliz, prometo que te amaré cada día más y que no dejaré de hacerlo, prometo cuidarte del mismo modo que tú lo haces conmigo, sonreír y llorar contigo si hace falta, ser sólo de ti, porque solamente puedo ser tuya. La pelirroja visiblemente emocionada abrazó a la morena y susurró en su oído, eres un sueño, me haces tan feliz... lloró un poco y sollozando empezó a decir, sabes que te amo y que estamos tan unidas que hasta llegamos a pensar lo mismo, todos sonrieron un poco, cuando hablé con tus padres noté una sonrisa, debí saber que habías planeado algo... yo también he querido decirte ante todos que te amo, a tus padres... porque te aman, a nuestros amigos... porque son quienes ven nuestro día a día, a mi familia... porque quiero reconocerte ante ellos... tal y como dice la argollita, que representa la unión, soy entera para ti, lo he sido siempre, y hace un año tomé conciencia de ello, fui tuya desde antes, porque sé que te amaba antes de conocerte, cuando te vi por primera vez, supe que solamente podía pertenecer a esos ojos azules que pueden leer mi alma, Yulia prometo aquí, frente a quienes amamos y nos aman, que te haré feliz, tanto como tú me haces feliz, que estaré siempre contigo, que te apoyaré y te diré cuando estés equivocada, prometo que cuidaré de ti como tú me cuidas, prometo reír y llorar contigo, tomar tu mano y hacer de ahora en adelante un solo destino... porque te amo.

La pelirroja atrajo a la morena, sus ojitos azules estaban llenos de lágrimas, cuando Lena posó su mano en la mejilla derecha de su niña, ya no fue posible contener las lágrimas, grandes líneas se trazaron a lo largo de las bronceadas mejillas...aún saldas supieron dulces, Lena besó suavemente sus labios y le abrazó tan fuerte como pudo, Yulia correspondió... el beso suave terminó con un abrazo estrecho y a ojos cerrados.

Los invitados no pudieron evitar algunas lágrimas, el mismo Sergey sintió su corazón lleno de dicha al comprobar que su hija era amada sinceramente y que ese amor le llenaba de felicidad... los abrazos no se hicieron esperar, tanto la pelirroja como la morena fueron felicitadas, sus amigos y parientes entregaron algunos presentes que habían llevado, sabían que era un aniversario de haberse conocido, pero hasta ahora supieron que además era el día que señalaba el compromiso de las dos a pertenecerse, a amarse por siempre.

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Lan
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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Sab 31 Mar 2007 00:09

MAMÁ

Yulia fue hasta la habitación y volvió con un par de botellas de champagne, unos golpes en la puerta reclamaron la atención de la madre de la morena, quizá era un invitado retrasado, al abrir la puerta se encontró con una mujer pelirroja, jamás le había visto pero no hacía falta, sabía quien era, ese cabello y la blanca piel eran la identificación de la madre de Lena, buenas noches, saludó Innesa con voz suave, Larissa saludó y preguntó que en qué podía servirle, quiero ver a mi hija... Elena, ya para ese momento, la pelirroja había prestado atención a la puerta, vio a su madre allí hablando con Larissa y se acercó... ¡Mamá!, dijo emocionada, el amor pudo más.. sus ojos verdigrís se llenaron de lágrimas al igual que su madre, ambas se abrazaron... entrecortadamente la madre dijo a su hija, mi amor, perdóname, te amo y eso es lo que debe importarme... ambas, madre e hija lloraron durante unos minutos, el corazón de la morena se encontraba feliz, su amada por fin había recuperado a su familia, al fin su amor era completamente feliz... Nadya y su novio se despidieron al igual que los vecinos quienes ya llevaban en brazos al pequeño Vlad, era mejor dejar solamente a la familia, incluso, los hermanos de Lena prefirieron marcharse y dejar que su madre hablara cómodamente con Lena... los padres de Yulia empezaban a despedirse cuando Innesa les detuvo, deseo hablar con ustedes también, dijo en tono de súplica, quería hacer las cosas bien, Yulia, dijo acercándose a la chica delgada, diga... quiero que me disculpes...no, que me perdones por haberte tratado como lo hice, no tenía derecho de hacerlo, dame la oportunidad de conocerte... de apreciar las cualidades que desde un principio Lena ha podido ver en ti y que al parecer Sergey ya ha descubierto... Yulia bajó la mirada, era difícil decir algo, cómo responder a la madre de su amada niña, usted tenía sus razones para odiarme, no la culpo, dijo la morena, usted ama a Lena, es totalmente comprensible... Innesa se acercó hasta Yulia y le abrazó, la chica correspondió al abrazo, Sergey, Lena y los padres de Yulia observaron en completo silencio... gracias a ustedes, por tratar a Lena como una propia hija, por hacer todo lo que yo he dejado de hacer... nosotros, agregó un tono bajo Sergey, olvidamos nuestro deber de padres... el hombre prosiguió el discurso empezado por su esposa... debimos apoyar a Lena desde el principio, si la gente de fuera iba a ser dura con ellas nosotros debimos haber sido quienes le comprendieran... la plática llegó hasta poco más allá de las once de la noche, los padres de ambas comprendieron que era mejor dejarlas solas, Innesa se enteró de las promesas hechas por las chicas... abrazó a ambas antes de retirarse con su esposo, las quiero a las dos, te conoceré más Yulia, también tú serás mi hija... gracias mamá, dijo la pelirroja al abrazar y besar a su madre... soy completamente feliz... espero que vuelvas pronto... y yo espero que vayas a casa... se te extraña tanto... besó a su padre al igual que la morena... se retiraron y dejaron a aquel par en el pequeño apartamento... el sitio más bello para estar... el paraíso en una calle estrecha de un barrio obrero de Moscú.

Te amo pecosa... dijo Yulia al tomar la mano de su niña para ir a descansar, soy tuya alfiler, lo sabes... claro que lo sé, soy feliz por ello, hoy... soy completamente feliz, lo sé, sé que eres feliz porque me amas y el que mi madre haya venido hoy y comprenda.. el que haya recuperado a mi familia te hace feliz, porque yo lo soy...hace un año mi amor, hace un año... me perdí en tus ojos y tus rizos rojos... ja! Sonrió Lena, hasta poeta te ha vuelto el amor... sabes?... tienes razón... escribí algo para ti, algo por ese año en que todo cambió y se volvió perfecto... ven... se condujeron hasta la habitación, la morena sentó a su niña al borde de la cama y agachó frente a ella, apoyó uno de sus brazos en las piernas de Lena, sacó del bolsillo trasero de su pantalón una hoja de papel doblada en cuatro... la extendió y leyó con la voz un tanto quebrada.. “la helada tarde de aquel día, de nuestro encuentro fue testigo... mi corazón encontró su camino, eres desde entonces mi alegría. Azar, suerte, no sé... destino, antes de ti mi vida estaba vacía, eres desde entonces mi alegría, cambié tanto desde que estoy contigo. Por nada del mundo el hoy cambiaría, vivir sin ti ya no es posible... desde que te conocí soy más sensible... eres desde entonces mi alegría. Te doy mis manos y junto a ellas mi vida, sin duda mereces más, pero soy tuya... problemas habrán pero no quien destruya, este amor que nació aquel día... pues eres desde entonces... mi alegría” ...sé que no es bueno, dijo Yulia, lo mío es la música... no me defiendo bien con las letras... la pelirroja levantó a la morena tomándola de las manos, esto es lo que pienso de lo que escribiste... dijo la pelirroja antes de besar los labios de su amada... suavemente deslizó su lengua para sentir la dulce humedad de su niña... el beso suave poco a poco se transformó en un beso lleno de pasión y de deseo... exploraron sus bocas, Yulia llevó sus manos hasta los cabellos de la pelirroja, siempre lo hacía, le encantaba el perfume que desprendía de ellos, ese perfume que le acompañaba durante el día entero... si niña, su amor... Lena posó sus manos en la cintura de la morena y la atrajo contra sí... te amo Yulia... tú me das fuerza, contigo al lado sé que no hay imposibles...recorrió con las yemas de los dedos la piel de su niña, aquel lunar que tenía un poco más abajo del cuello, ven acá... dijo al llevarla hasta la cama, se quitó la bufanda que llevaba suelta y vendó con ella los ojos de Yulia... ahora solamente vas a sentir... rió al tiempo que retiraba los botones de la blusa de su amada, la morena intentó llevar sus manos hasta el cuerpo de su pecosa, ésta no se lo permitió, mm mm, dijo, nada de tocar, sólo sentir... descubrió despacio el delgado cuerpo de Yulia, besó su bronceada piel... suavemente la acomodó en el lecho y trazó senderos de besos por aquella geografía que amaba, dibujó cada uno de sus accidentes, sus montañas... pequeñas pero dispuestas y deseándola... mordisqueó los botoncitos que estaban allí firmes y con el calor del deseo posesionados de ellos... la morena sujetaba con fuerza la sábana que no retiraron, deseaba tanto poder sentir a su pecosa... no sabía que venía, solamente se estremecía cuando sentía nuevamente los labios de su amante recorrerla... un nuevo sitio, una nueva caricia... Lena se alejó... supo que estaba liberando a su cuerpo de las ropas al escuchar la cremallera de sus pantalones... sintió la piel de su amada pelirroja fundirse con la de ella, sintió cómo sus cabellos le acariciaban el pecho al sentirla besar su cuello, Yulia intentó nuevamente buscar con sus manos a su amada, Lena sujetó con sus manos las de la morena y no se lo permitió... espera... aún no... recorrió su delgada cintura, besó el vientre de la morena y siguió la ruta que la morena deseaba y ella misma quería, Yulia gemía con cada beso, la oscuridad obligada en la que estaba la excitaba, no sabía que esperar... y allí estaba su niña, amándola por completo, haciéndola sentir, vibrando con cada caricia, con sus manos y su boca estaba llevando a la pelinegra a sitios insospechados, jamás ninguna chica le había amado como la pelirroja, jamás ninguna mujer le había podido brindar tanto placer... ese era el amor, volar de la mano de su pecosa... de esa mujer... la que le pertenecía así como ella se daba... completa... Yulia empezó a gemir, si Lena, así, decía entrecortadamente, no pudo más y retiró la bufanda de sus ojos y atrajo a la pelirroja hasta sus labios, te amo preciosa, eres a quien necesito para ser yo... la morena giró para quedar sobre la chica que amaba, la estrechó fuertemente entre sus brazos, aún delgados la fuerza de su amor hacía sentir completamente segura a la chica... besaba el cuello de su pecosa amada, se aferró fuertemente a su cuerpo... besó su boca como si no lo hubiera hecho en mucho tiempo, con sus dientes sujetó el labio inferior de la pelirroja para no permitirle escapar, era un dolor dulce, esa morena la amaba y la quería para ella... descendió aquel camino conocido y deseado, hizo salir jadeos de la boca de la pelirroja cuando con su lengua acarició sus senos, sus hermosos y dulces senos... notó como la piel de Lena se erizaba con sus besos, la excitación se apoderó de sus cuerpos, Yulia llegó hasta el sitio que le esperaba, con sus juguetonas manos hizo vibrar a Lena, la pelirroja la sentía por todo su cuerpo, le haló un poco por los cabellos para besarle, la morena llegó hasta ellos, el mejor sabor lo bebía de allí, el dulce sabor de su niña, el ritmo se incrementó y Lena ahogaba sus gemidos en los labios de la pelinegra, esta vez Yulia si sintió como se trazaban unas líneas en su espalda, ese pequeño dolor coincidió con el grito de placer de su niña, los espasmos de su cuerpo le indicaban que estaba volando... su corazón se llenaba de felicidad cuando veía el gesto de la pelirroja, cuando sabía por la expresión de sus ojos que la estaba sintiendo, que ahora eran una sola, Yulia apretó fuertemente a Lena mientras temblaba... te amo... Yulia, eres mi vida... el corazón de la morena también se encontraba acelerado, ambas sentían cómo palpitaban estruendosamente dentro de sus pechos... llevamos un año juntas... y deseo que sean miles... susurraba Yulia al oído de la pelirroja, acariciaba sus rojos cabellos y se perdía en el verdigrís de su mirada... Lena sonreía al ver su reflejo en los azules de su morena, eres bella... dijo la pelirroja, me amas y te amo... este año ha sido toda una aventura que volvería a repetir sin ninguna duda, estar contigo es mi destino... ser de ti... acompañarnos por el resto de nuestras vidas... sonrió y dijo a su morena... espera un segundo, ahora vuelvo... se levantó y caminó fuera de la habitación, la pelinegra observó aquel espectáculo apoyando su rostro en una de sus manos, que bella era aquella chica, vio su cuerpo desnudo, la blanca piel salpicada de pecas, sus formas bellas... vio saltar sus rizos luego de guiñar un ojo antes de cruzar por la puerta... volvió a los pocos segundos... asomó la cabeza por el marco de la puerta, de lado sonrió maliciosamente... se me antojó helado... dijo a la morena, ¡en invierno!... rió Yulia, si, y me lo quiero comer ahora, respondió levantando una de sus cejas coquetamente... volvió al lecho llevando un tarro con helado de vainilla, con una pequeña cuchara sacó un poco y lo llevó a la boca de la morena...mmm, mmmm, rico, Lena tomó un poco y lo saboreó, con sus labios fríos besó el cuello de su niña, la morena dio un saltito... ahora sientes frío, dijo Lena... espera... tomó otro poco con la cuchara y lo puso en el pecho de Yulia, la pelinegra empezó a reír, el helado le estaba haciendo cosquillas... entonces Lena dirigió sus labios hasta el sitio y empezó a retirarlo con su lengua, Yulia cerraba sus ojos, gemía con cada contacto... primero algo frío... luego el placer de sentir las caricias delicadas de su amada, le estaba llenando de calor, de una urgencia de tenerla por completo, el cuerpo de la chica de ojos azules fue cubierto de helado y besos, la pelirroja retiró despacio el dulce para llegar hasta donde su niña quería que llegara, hasta el sitio que le hacía temblar...Lena estaba en ella, brindándole amor y placer... sabía que la morena la deseaba, podía sentirla con sus labios... con sus dedos enredados en los cabellos rojos de su amada niña Yulia era transportada a otro mundo, sólo podía pronunciar el nombre de su pelirroja, afirmar porque lo que sentía por su cuerpo también lo sentía en su alma... la pelirroja había aprendido a conocerla, sabía cómo hacerla sentir, la morena apretaba sus caderas contra su niña, quería sentirla por completo... el ritmo y el calor se incrementaron, la morena echó su cabeza hacia atrás y formó un arco con su cuerpo... alcanzó el orgasmo aferrada a su pelirroja... te amo Lena... dijo casi sin aliento... se abrazaron fuertemente y así, enlazadas en ese abrazo durmieron... desde hacía un año eran una sola, le felicidad era completa, Lena había recuperado a su familia, tenía un empleo en el cual se apreciaban sus talentos, Yulia iba a tener una oportunidad para ingresar a la sinfónica de Moscú, era talentosa, no era posible que ese talento pasara desapercibido, estaban juntas, se amaban, tenían amigos que las apreciaban y cada mañana podían; una en los ojos de la otra, ver que la vida sonreía, que el sol brillaba más... abrazadas podrían enfrentar al mundo, ya lo habían hecho y su amor había ganado.

Despertaron hasta bien entrada la mañana, no había nada que hacer, era sábado y podrían disfrutar del descanso y de la soledad que era su perfecta compañera. La pelirroja se levantó mientras su morena aún dormía, hacía un poco de frío así que buscó una frazada para agregarla a la que ya cubría a su chica...su bello rostro estaba de lado sobre la delgada almohada que acostumbraba, sus cabellos ya habían crecido un poco más, ya necesitas un corte... dijo en voz baja, quizá hoy por la tarde... fue hasta el baño y observó su rostro, no podía quitar esa sonrisa que tan bien sabía colocar la pelinegra... se sabía bella y lo comprobaba cada día al ver la devoción de aquellos ojos azules que tanto amaba.

A media ducha con sus ojos cerrados para quitar el enjuague del cabello estaba cuando las manos de su morena sujetaron su cintura y sintió sus suaves labios besarle el cuello... nos duchamos juntas?... preguntó... claro, respondió Lena mientras tomaba la esponja para lavar el cuerpo de su niña... el día 17 será la prueba para la sinfónica... me gustaría mucho que estuvieras conmigo, comentó Yulia, a qué hora es?, a las 3:00 de la tarde, mmm, sabes que debo trabajar hasta las cinco, pediré una hora para salir más temprano y llegaré... de acuerdo?... claro, así cuando digan el resultado tú estarás conmigo, si mi amor, estaré contigo. El baño terminó y optaron por vestir prendas cómodas, se abrigaron y fueron hasta la abarrotería para comprar unas cuantas cosas para el apartamento y el diario, había que enterarse de cómo marchaba el país... Lena leyó el periódico para las dos, así lo acostumbraban, la pelirroja leía y muchas veces comentaban por bastante rato las situaciones locales y mundiales, su amor jamás podría caer en la rutina, ellas compartían muchos intereses y cada día descubrían nuevas situaciones que hacían de su amor uno bastante singular... por la tarde la pelirroja sugirió salir para que la morena se cortara el cabello, te gusta que lo lleve corto... afirmó Yulia, claro amor, hace resaltar aún más tus bellos ojos... por qué no me lo cortas tú?... dijo la morena mientras buscaba unas tijeras entres las cosas de la gaveta del mueble de la sala...pero no sé si podré... no es tan difícil, tú solo corta un poco de cada lado y ya... Yulia se sentó en una silla del comedor, se puso una toalla en los hombros y sonriendo dijo... bueno señorita... a cortar... Lena empezó con la tarea, un poco aquí, un poco allá, al cabo de unos minutos había cortado ya el cabello, quizá se le pasó un poco la mano, creo que corté mucho... dijo disculpándose, no, está perfecto, de ahora en adelante sólo tú me cortarás el cabello, Yulia pensó que en efecto estaba un poco corto, pero el placer de sentir los dedos de la pelirroja enredados en sus cabellos no tenían comparación, así se cortara el cabello cada semana, quería disfrutar de esa atención más de su amada chica.

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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Lun 02 Abr 2007 17:15

LUZ DE LUNA (Décimo segundo capítulo)

LA SINFÓNICA

El lunes por la mañana, luego de un tranquilo fin de semana, se levantaron temprano para iniciar bien la semana, a tan sólo siete días estaba la prueba para la sinfónica, Yulia ya había llamado y le esperaban para ella, serían apenas seis candidatos, sólo lo más selecto del mundo de la música y ella tendría su oportunidad, decidió que ensayaría hasta tarde, así que Lena podría pasar por ella luego de terminar en la universidad, una semana no era mucho, pero la morena confiaba en que podría presentarse y hacer una estupenda interpretación, había que repasar los clásicos, además si le dejaban libertad Luz de Luna era su opción, muy bien sabía que la interpretaba como pocos, sabía que podía impresionar a cualquiera con su talento... así que a practicar, dijo Lena al despedirse con un beso en el estacionamiento del colegio, todo el día lo pasó pensando en su niña y en transmitirle sus buenos deseos, le vería a las cinco, había que motivarla y hacerla sentir bien, Yulia feliz era invencible, así lo pensaba la pelirroja, por lo tanto hacerla feliz era su tarea.

Al medio día, la morena en lugar de tomar el receso para ir a comer decidió dedicar esa hora para practicar, se dirigió al salón de piano que estaba a medio remodelar, entre los andamios estaban los pianos cubiertos, descubrió uno de ellos, su favorito, tomó su puesto en el banco y colocó las partituras al frente, sin ningún error interpretó más de diez de las piezas obligadas en una presentación sinfónica, el embriagante sonido sacado del piano por las manos de la morena atrajo la atención de varios de los estudiantes, poco a poco el salón vacío hacía algunos minutos albergaba ya a más de una docena de espectadores, siendo todos ellos estudiantes de música, sabían apreciar el talento y le identificaron enseguida, cuando por fin, la pelinegra concluyó su práctica, pues debía volver a sus clases regulares, su recién formado auditorio aplaudió eufórico, incluso, el maestro Rovalov se unió al grupo, felicidades señorita Volkova, usted es un orgullo para esta academia, la morena se ruborizó, su intención no era armar ese pequeño espectáculo, pero ya estaba hecho, agradeció a cada uno de ellos y se dispuso a abandonar el salón, la concurrencia hizo lo mismo, sólo que por un descuido una de las chicas que había observado la interpretación empujó un poco uno de los andamios, esto hizo caer una cubeta e instantáneamente parte del andamio se desarmó... Yulia empujó a la chica que había provocado el accidente, justo antes de que la cubeta que contenía herramienta cayera sobre ella, con tan mala suerte que a quien golpeó fue a ella misma, su mano derecha recibió el impacto total del objeto, un grito salió de sus labios, enseguida el profesor Rovalov hizo llamar a un médico, había sangre en su mano y se estaba inflamando, quizá la tuviera fracturada, la morena tenía los ojos a punto de las lágrimas, no sólo por el dolor, no, su oportunidad para tocar en la sinfónica dependía del estado de su mano, qué he hecho para que pase todo esto!, dijo en un tono fuerte, la chica que provocó el accidente estaba llorando, en realidad lamentaba haber provocado tanto daño por una estupidez...

Yulia volvió hasta casi las cinco a la academia, luego de algunos análisis y hacer radiografías de su mano, concluyeron que por suerte no había fractura, pero tenía un corte grande en el dorso y sin duda alcanzaría casi el doble de su tamaño normal. Se sentía desolada, su futuro aún no empezaba a brillar cuando ya una nube negra se cernía sobre ella, el azul de sus ojos estaba circundado por un rojo intenso, quería llorar y no lo hacía, se mordía los labios, no quería decepcionar a su amada pelirroja.... se sentó en el borde de cemento donde acostumbraba esperar a Lena, pasaron tan solo unos minutos cuando vio venir el auto verde, el profesor Rovalov estaba sentado al lado de ella, no decía nada, no había nada que decir, ninguna de sus palabras servirían de nada, ya la morena le había confiado su enojo por lo injusto de su suerte, tenía un oportunidad y ahora todo estaba en la basura.

La pelirroja bajó del auto y apenas alcanzó a cerrar la puerta, corrió hasta Yulia antes que esta se levantara... vio que tenía su brazo sostenido por un cabestrillo y su mano envuelta en unas gasas blancas, toda la resistencia de la morena se quebró cuando vio lágrimas en los ojos de su niña... qué te pasó mi amor?, preguntó apenas Lena, me lastimé, no podré tocar para la prueba!... la pelirroja abrazó a la chica, lamentaba todo, que se hubiese lastimado, lamentaba que además de su mano... su corazón se encontrara hecho un ovillo dentro de su pecho... el profesor Rovalov explicó que no había fractura y dio instrucciones a Lena, todo lo que el médico había recomendado, hielo para desinflamar, las pastillas, cuidar la herida para que no se infectara, la pelirroja atendió a todo lo indicado, la morena ya había tomado su sitio en el auto, miraba por la ventana, a ningún sitio particular... el profesor insistió a Lena que animara a Yulia, él entendía muy bien lo que era perder una oportunidad de esas... sabía que era una de esas oportunidades que sólo suceden una vez en la vida.

La pelirroja condujo despacio, la morena permanecía viendo por la ventana, desde ese lado Lena miraba cómo las lágrimas corrían por su mejilla, mi amor, yo estoy contigo, dijo, tu mano se recuperará, yo haré todo lo que sea necesario para que mejore pronto... no podré tocar... respondió Yulia, mientras negaba con la cabeza decía, no tendré la oportunidad, si no es una cosa es otra...fui una estúpida al no cuidar más mis manos... no te insultes... el profesor Rovalov me dijo que fue un accidente, que de no ser por ti, el cubo le cae a la chica y quizá no hubiese sido una herida... eres muy noble, pensaste primero en los demás y luego en ti, esa es la Yulia que admiro y amo... la Yulia que permanecerá desempleada... dijo y rió sobriamente la morena.

Vamos a casa de mis padres... dijo la pelinegra, será mejor que se enteren viéndome, si les llamas y se los dices por teléfono seguro que mamá irá hasta el apartamento para ver si no he muerto... claro, pasemos llevando algo para cenar con ellos, te parece?... seguro, hace tiempo que no cenamos con ellos... mira que ahora lo haremos para celebrar... no seas sarcástica Yulia, sé que te sientes mal... y tienes todo el derecho de estar molesta, enojada... te comprendo, pero debemos seguir, tú y yo somos fuertes, si no es esta oportunidad será otra... aquellas palabras sonaron un poco duras, sin embargo la morena sabía que la chica tenía razón y que si le hablaba de esa manera era por el amor que le tenía... te amo Lena, dijo vamos a casa.

Larissa estaba al borde de las lágrimas, de hecho cuando vio los ojos rojos de su hija al comentar lo de la oportunidad perdida lloró un poco... Oleg por su lado abrazó a su pequeña y le aconsejó que tomara las cosas con calma, era lo mejor que podía hacer, observaron el largo corte en la mano de Yulia y las suturas que habían sido hechas para curarle... ya estaba tomando un color muy cercano al púrpura y rojo en algunas áreas... ahora con el frío nocturno el dolor era aún mayor.
Al terminar la cena se sentaron todos en la sala, conversarían de todo, esa era la costumbre, Yulia se disculpó y salió de la habitación... llamado de la naturaleza, dijo antes de cruzar por la puerta... un par de minutos más tarde llamó a su pelirroja desde el segundo nivel, Lena!... puedes venir un minuto?... ahora voy, contestó Lena al levantarse del sofá dónde había estado sentada... dime... dijo cuando alcanzaba la última grada de las escaleras... ayúdame...dijo en tono suplicante, había podido desabrochar sus pantalones, pero no había podido hacerlo al contrario... ah!. Para colmo inútil! ... dijo cuando Lena terminó de ajustar su cinturón. No mi amor, inútil no, además tú sabes cuánto me gusta vestirte... y desvestirte... dijo con una dulce sonrisa.

Volvieron al apartamento... era hora de descansar, Lena iría por la mañana al colegio y llevaría el reporte médico, Yulia no podría impartir clases hasta no recuperarse por completo; también iría a la universidad, hablaría con algunos de sus maestros, claro que no podría faltar, pero pedirá al del primer curso unos minutos para llegar tarde y pediría salir una hora más temprano en el trabajo... quizá más, si, llevaría trabajo a casa, pero podría estar con la morena si ésta la necesitaba.

Yulia se sentó al lado derecho de la cama, la pelirroja quitó su ropa, sus zapatos y acomodó sus pijamas... al menos puedo decir que he tenido suerte en algo... dijo la morena al tomar su sitio, ya que acostumbro dormir boca abajo podré abrazarte al dormir... como siempre lo hago... sonrió... creo que aunque doliera te abrazaría... Lena dirigió una tierna sonrisa a su niña, fue hasta la cocina y volvió con un vaso con agua, toma, dijo dándole una pastilla color celeste que tenía en su mano, son para quitar la inflamación y el dolor.

En la madrugada, la pelirroja sintió que el abrazo de Yulia la abandonaba, la pequeña salió de la cama y salió de la habitación... pensó quizá se dirigía al baño... en vano esperó, la morena no volvió, la pelirroja preocupada fue hasta el baño, quizá algo le pasaba, no estaba allí, salió de la habitación y la encontró acostada en el sofá grande, con sus pies sobre uno de los apoyabrazos... qué tienes mi amor?... preguntó suavemente para no asustarla... creo que todo esto es injusto, pero dejaré de quejarme, no me importa cual sea el resultado, el próximo lunes iré a esa prueba, quizá no pueda tocar nada, pero iré, porque esa oportunidad es mía... así se habla mi vida, dijo antes de ir a la habitación, volvió con una sábana y se acomodó junto a su niña en el sofá, cuidando mucho de la mano de la morena, se abrazaron y durmieron el resto de la madrugada en ese sitio.

El miércoles por la mañana, luego de la partida de la pelirroja, llamaron a la puerta, la morena supuso que quizá su madre había llegado a verle, al abrir se encontró con Innesa, señora, dijo un poco sorprendida, Lena no se encuentra... lo sé, me llamó y me dijo del accidente que tuviste, he venido a hacerte compañía... y no me digas “señora”... llámame Innesa... quiso abrazar a la morena, pero no pudo, tenía los brazos ocupados, Yulia trató de ayudarle con las flores y bolsas que llevaba, deja, tú no puedes hacer esfuerzo... eso dijo Lena, yo puedo con esto, depositó sobre la mesa las bolsas, sacó frutas, dulces, un poco de carne y algunas revistas...no sabía cuáles te gustaban, dijo al explicar lo variado de las publicaciones, pero creo que más de una si te gustará... Yulia no se sentía incómoda, pero no sabía cómo reaccionar ante la presencia de la madre de su amada pecosa.

Sé que estarás extrañada de verme, cuando Lena me llamó ayer por la tarde quise venir enseguida, pero creo que es mejor que lo haya hecho hoy, me gustaría poder hablar contigo sin que Lena esté, creo que puedo hablar contigo más libremente...es una pena que no puedas hacer la prueba para la sinfónica... la haré, interrumpió Yulia, quizá no logre nada, sé que no lo lograré si no puedo tocar, pero esa oportunidad es mía y tengo que tomarla, estoy resuelta a ello... muy bien, dijo la madre admirando por completo la entereza de la pequeña decabello revuelto, Lena ha hecho la mejor elección que jamás pudiera hacer, eres una chica con carácter y eso lleva lejos a las personas... pasaron buena parte de la mañana hablando en la salita, qué pensabas comer? Preguntó la madre de la pelirroja, ah... mi madre no tardará en traerme algo, me ofreció venir por mi para comer con ellos, pero prefiero comer aquí. Por qué no llamas a tu madre, yo cocinaré para ti... la morena pensó en decir “no se moleste”, pero lo pensó mejor y agradeció, marcó hasta su casa y comunicó a su madre de las intenciones de Innesa, la madre un poco sorprendida preguntó, estás segura?... claro mamá, dijo Yulia, más tarde te veo...

Yulia explicó poco a poco el sitio de cada uno de los utensilios de esa cocina, algunos no los sabía muy bien, es que Lena es quien más suele cocinar... a mi me cuesta un poco, dijo como disculpándose... Lena cocina? Preguntó la madre... claro, delicioso, mi madre le enseñó, pero es un talento natural... Lena es fantástica... dijo Yulia mientras entrecerraba sus ojos un poco, casi al instante, su cara se tornó un poco roja y bajó la mirada... no temas expresarte, dijo Innesa quien comprendió el rubor de la morena, sé que amas a mi hija y si tú eres su felicidad yo debo estar de acuerdo.

Innesa preparó algo con las cosas que llevó, las dos se sentaron a la mesa juntas, incluso, la madre de la pelirroja cortó unos trozos de carne que sabía la morena no podía partir, ambas se sinceraron mientras bebían un poco de vino rojo luego de las viandas, sentadas en la salita una comprendió lo profundo del amor de esa chica por su hija, comprendió cómo tenían organizada su vida, entendió que estaban unidas por un lazo irrompible... la pequeña se sintió más cómoda cuando la mujer dijo que amaba a su hija por sobre todas las cosas y que aquel último año había sido una prueba dura, que al principio no había sabido distinguir que quien le preocupaba era ella misma y lo que la gente dijera, que luego comprendió que quien debía importarle era su hija, confió a la morena haber sido partícipe del intento de trampa hacía un tiempo, dijo que ella había forzado a la amiga de la pelirroja, Yulia comprendió mejor la actitud de Nadya, hubo disculpas y abrazos antes de la partida, ya todo estaba dicho, ya no habrían más malos entendidos.

Justo al salir, Lena abría la puerta... mamá! Dijo sorprendida... hola hija, dijo, mira, tú que llegas y yo que estoy por irme, he pasado casi todo el día aquí, sin duda tu padre debe pensar que me he fugado, rieron las tres, Lena se despidió de su madre y extrañadísima empezó a interrogar a su amada. Qué pasó?... nada, dijo Yulia en medio de una sonrisa, tu madre vino a hacerme compañía, trajo comida, flores y unas revistas... incluso cocinó para mí... vaya, dijo la pelirroja quien aún no salía de su asombro, me sorprende... bueno no, mi madre es buena, pero creo que todo va muy bien y demasiado rápido... hablamos de muchas cosas, bueno, mayormente sobre ti... le dije que te amo, ella bien lo sabe y dijo que no pudiste haber elegido mejor... este comentario lo acompañó con un gesto de orgullo... claro alfiler, dijo Lena mientras le abrazaba, no pude haber elegido mejor... terminó diciendo y besó sus labios.

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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Mié 04 Abr 2007 22:30

EL SALÓN DE PIANO

Cuando Lena volvió a eso del medio día, el viernes, Larissa se estaba marchando de casa, ya dejé algo hecho, dijo a Lena al saludarle, creo que la mano de Yulia va mejor, pero no sé si pueda tocar el lunes, no importa, pero está haciendo lo correcto, debe ser fuerte... claro, dijo Larissa, ya veremos que pasa... les veo luego... dijo y se marchó, ya vine amor, dijo Lena dirigiéndose a la habitación... encontró a Yulia tratando de amarrarse un pañuelo en la cabeza... a ver, dame acá, dijo la pelirroja extendiendo sus manos, tienes frío?... preguntó... no, pero quiero ponerme ese pañuelo... se lo anudó y dio un beso mientras lo hacía... pasé por la academia, hablé con el profesor Rovalov, dijo que llegará el domingo a las 9 de la mañana para que puedas usar un piano, gracias, dijo Yulia, un poco de ensayo no me vendrá mal... ya lo habían acordado, la noche anterior, mientras Lena se encontraba recostada sobre Yulia acariciando sus cabellos, a la morena se le ocurrió que podría pedirle ese favor al profesor, que le dejara entrar al salón de piano y quizá pudiera ensayar, aún le dolía mucho su mano, aunque gracias a los cuidados de su niña ya no se encontraba tan inflamada y su aspecto era más normal... el domingo a las nueve... dijo... sabré que tan mal estoy... se sentaron a la mesa y comieron lo preparado por la madre de la morena, al terminar, mientras Lena lavaba los platos, comentó a su pequeña... compré un libro, para que leamos las dos... mmm, dijo Yulia, leer?... compré uno de terror, creo que te gustará... terror?... seguía dudando la pequeña... bueno, habrá que darle una oportunidad, dijo retirando el pañuelo de su cabeza... sus cabellos quedaron apuntando al cielo... claro, sólo termino de lavar los platos y empezamos con la lectura.

Acomodadas en el lecho, la pelirroja sentada, con su espalda recostada en las almohadas y las piernas extendidas, atrajo a su niña hasta sentarla en el medio de sus piernas, sus cabezas estaban casi a la misma altura, a veces los cabellos de la morena hacían cosquillas en el mentón de la pelirroja quien ladeaba su cabeza para leer el libro que tenía entre las manos... segura que este libro me gustará? It? Preguntó Yulia, está muy grande... te gustará... yo sé lo que te digo... empecemos...” El terror, que no terminaría por otros veintiocho años –si acaso terminó alguna vez-, comenzó, hasta donde lo sé o puedo decirlo, con un barco hecho de una hoja de diario que flotaba por una alcantarilla hinchada de lluvia” la voz de la pelirroja inundaba la habitación, la lectura no era una de las actividades favoritas de la morena... pero... esas palabras de los labios de su niña eran cautivadoras... la lectura les entretuvo, en algunas partes, cuando Lena necesitaba un respiro, la pelinegra continuaba, así llegó la noche... y el avance de la lectura fue impresionante... bueno, dijo la pelirroja al tratar de levantarse, debo ir a hacer la cena... no podemos ordenar algo por teléfono?, preguntó la morena, mira en los bolsillos de mis pantalones, allí hay un poco de dinero... Lena sonrió... y ahora qué?, aficionada a la lectura?...es que este libro está muy bueno, sigamos, cuando venga la comida comemos y después a leer, al cabo mañana es sábado y tengo mucha curiosidad por saber que le pasará al chico ese, el tartamudo... así lo hicieron, ordenaron comida china y mientras esperaban por ella continuaron la lectura... ahora ambas se encontraban boca abajo en la cama y con el libro en el suelo, Lena cambiaba las páginas y Yulia leía... entiendo bien a ese niño gordito... dijo al comentar la lectura... a Ben? Preguntó Lena, si, sé por qué está enamorado de Beberly... por qué?...es que ella es una linda pelirroja... pero no tan linda como tú... al decir esto Yulia atrajo a su niña con su mano izquierda... te extraño tanto... dijo en su oído al momento de besarle... lo sé, yo también, dijo dándose la vuelta... pero podemos lastimar tu mano, bah!, no me importa la mano, te quiero... dijo y empezó a besar sus labios mientras quitaba unos rizos que enmarcaban su rostro... sería menos complicado si te recuestas tú.. dijo suavemente Lena antes de besar su mentón... obedientemente Yulia poco a poco, cuidando su mano, quedó bajo la pelirroja quien empezó a quitar su camiseta de botones, quiero verte... dijo la morena con sus ojos brillantes, siempre cobraban aquel brillo que la pecosa sabía reconocer... ese brillo le hacía saber que era deseada... que ese azul quería poseerla y ella no opondría resistencia pues deseaba pertenecerle por completo... la pelirroja hizo lo que su amor pidió, quitó su blusa y sostén... eres tan bella, dijo la morena... mientras con sus manos recorría suavemente la curvatura de sus senos... dibujó lentamente los detalles de esa pecosa que tanto amaba... estaba la pelinegra completamente concentrada en lo que hacía, deslizó caricias delicadas y besos por el blanco y pecoso cuerpo de su niña... la puerta reclamó su atención... debe ser la comida, comentó Lena quien se levantó y buscó algo para cubrirse... tomó la camisa que había tenido puesta la morena y salió abotonándosela... Yulia se levantó tras ella, con medio cuerpo desnudo, la pelirroja abrió la puerta y se encontró con un joven de unos veinticinco años, con el uniforme del restaurante y con unas bolsas de papel en las manos, el joven rubio y de ojos oscuros se sorprendió al ver a la belleza que abrió la puerta, con aquella minúscula camiseta que hacía resaltar aún más sus atributos... de haber sabido lo bella que era la cliente hubiera venido más rápido... dijo el hombre viendo a la pelirroja lascivamente... cuánto es?, preguntó Lena tratando de ignorar el comentario del muchacho... depende... podría no ser nada... dijo nuevamente el hombre sonriendo ya de modo que molestó a la pelirroja... Yulia escuchó la conversación y decidió intervenir... así como estaba, con su pecho desnudo caminó hasta el medio de la sala, Lena!... ya vino la comida?... si, respondió la pelirroja, de acuerdo, te espero en la habitación... el hombre cambió el gesto inmediatamente, claro que vio a la otra chica medio desnuda... mencionó la cantidad, Lena sacó de sus bolsillos los rublos mencionados, el hombre recibió el dinero y empezó a buscar en su bolsillo el cambio... quédese con él, dijo Lena justo antes de cerrar la puerta... sonrió y gritó desde allí... ¡Yulia... eres terrible!... la pelirroja volvió a la habitación llevando las bolsas... la morena estaba tumbada en la cama riendo, supongo que se te quedó viendo con cara de... por Dios!... es lesbiana!... claro que así pasó...qué creías?... hubieras visto la cara que puso cuando te vio allí a medio vestir y diciendo “te espero en la habitación”.

Comamos en la mesa... sugirió la pelirroja, tengo hambre y quiero comer... sonrió... será mejor, dijo la morena, dudo que coma si nos llevamos esto a la cama... Yulia sentó a la pelirroja en sus piernas... con las manos acariciando sus caderas recibió cada bocado que daba su niña, uno para la morena uno para ella, comida, besos y bebida fueron la maravillosa cena... volvemos a la cama para leer?... preguntó la pelirroja sabiendo de antemano la respuesta... a leer no, pero claro que volvemos a la cama... la morena tomó las manos de Lena y caminando de espaldas, para no perderla de vista, la llevó hasta la habitación, con un poco de esfuerzo por hacerlo con una mano Yulia retiró los botones de la camiseta que hasta un rato había llevado ella, te amo pecosa... te amo Lena, decía mientras volvía a recorrerla con sus manos, Lena tenía fuertemente sujeta la cintura de su niña, levantó sus manos hasta llevarlas a sus cabellos, estaban muy cortos, no podía sujetarles, pero sujetó su rostro con ellas y besó sus labios con vehemencia... mi diablillo de ojos azules... dijo al dejar por unos instantes el beso... te amo... la pelirroja recostó a su morena en el lecho y retiró sus pantalones, completó la desnudez de la morena, besó su bronceada piel y empezó la desnudez propia... se amaron lentamente, despacio... sintiéndose a cada segundo, bebiendo la una de la otra... el amanecer les sorprendió amándose aún, siempre deseo tenerte conmigo, dijo la morena, ya lo noté, contestó la pelirroja, jamás me cansaré de amarte... pero habrá que descansar... sonrió Lena... claro... respiraré por unas dos horas y volvemos a empezar... sonrió ahora Yulia... juntaron sus labios una vez más y se abrazaron para dormir... mañana leeremos... susurró Yulia... pero en la sala y de día.

El domingo se levantaron temprano, ese día Yulia podría ensayar, Lena preparó algunos emparedados para llevar y comerlos allá, llevó refrescos y juntas fueron hasta la academia, el profesor Rovalov abrió el salón de piano, son las diez, a las siete vuelvo para cerrar, si se marchan antes me llaman y entonces vendré... de acuerdo?... gracias profesor, dijo Yulia extendiendo su mano izquierda... pero estaremos aquí hasta las siete.

La pelirroja retiró la tela que cubría aún el piano, las tareas de remodelación aún no habían sido terminadas, Yulia sintió un escalofrío cuando vio el andamio del que había caído la cubeta aquella... vamos mi amor, te acompañaré... dijo la Lena al tomarle de la mano.. la morena ocupó su lugar, trató de mover los dedos de su mano derecha, lo logró, pero con mucho dolor... la pecosa vio el gesto en su rostro, te duele mucho?... un poco, pero creo que puedo tocar... empezó con las escalas, como de costumbre, no salieron como quería, no estaba totalmente mal, pero a veces era imposible alcanzar todas las teclas... siguió así, empezó el repertorio de clásicas... algunos errores involuntarios, su mano no le permitía tocar bien, las lágrimas asomaron en sus ojos, Lena observó el esfuerzo y cómo las lágrimas empezaban a salir... la pelirroja se levantó de donde estaba, espera... dijo a la morena, le empujó un poco a la orilla del banco y se sentó tras ella, poniendo una pierna a cada lado, abrazó su cintura y con su mentón en el delgado hombro de su niña, dijo: toca para mi, sé que puedes hacerlo... Yulia empezó entonces la interpretación de Luz de Luna, bien sabía que aquella melodía tenía que interpretarla con el corazón... cerró sus ojos y de memoria, sin leer en las partituras, interpretó la melodía.

Casi perfecta, dijo la morena al terminar la interpretación... en efecto así había sido, un titubeo al principio fue el error, luego, mientras sentía a la pelirroja en su cintura, Luz de luna cobró vida de sus manos, las más dulces notas llenaron sus sentidos, el fondo musical de su gran amor sonó maravillosa con la acústica del salón, Yulia giró para encontrar los labios de su pecosa, les encontró, como siempre, dispuestos y deseándola... la pelirroja giró para acomodarse en las piernas de su terremoto, miró su rostro detenidamente al quedar frente a frente... tú conoces todo de mí, aunque yo no te diga nada, sabes leer en mis ojos... conoces el lenguaje de mis suspiros... tú estás en cada uno de ellos... te conozco porque solamente soy un reflejo tuyo, porque cuando veo tus ojos y me veo allí... entonces lo sé todo... todo... Lena posó sus brazos en los hombros de su chica, la morena situó sus manos en las caderas de la pelirroja sus labios se acercaron poco a poco, con sus ojos enganchados, no querían perder ningún detalle, se acercaron tanto que aún, antes de cerrarlos pudieron ver el reflejo de ellos en los de la otra... el beso suave se inició, las blancas manos de Lena acariciaban los cortos cabellos de su amada, los suspiros aumentaron de intensidad al igual que el beso... Yulia dirigió su mano izquierda al botón y la cremallera de los vaqueros de su niña, la pelirroja sacó desde atrás la sudadera de la morena, deslizó sus manos debajo de ella y acarició su espalda... no se te hace interesante este sitio?... preguntó la morena en medio de un jadeo...mmjmm... dijo Lena a modo de afirmación... qué estás pensando... completó... la morena sonrió pícaramente... muchas cosas... dijo y empujó un poco a la chica hasta arrancar unos sonidos de las teclas que ahora eran oprimidas con su cuerpo... shhh, dijo la pecosa... vana a venir a vernos, no te preocupes... seguridad sabe que siempre suena extraño el salón de piano, además el profesor les dijo que estaríamos aquí.

La luz del medio día se colaba por los amplios ventanales del salón, la morena había descubierto casi todos los pianos, colocó todas las mantas blancas en una de las esquinas... sus abrigos completaron el sitio, Yulia tomó de la mano a Lena quien se encontraba sentada en el banco del piano, observando a su niña, se había acercado para ayudarle, quizá si la hubiese dejado no estaría sentada en ese momento... pero su pequeña no se lo permitió, deja, quiero hacerlo yo, dijo... siempre era así... quería prepararlo todo, atender a su amada por completo... se encaminaron hasta el sitio preparado, Yulia completó la tarea iniciada en el banco del piano, quitó por completo los pantalones de su niña y empezó a retirar la propia sudadera, levanta los brazos... dijo Lena quien recorrió la piel de su amada mientras deslizaba la prenda por su cuerpo, recostó a la pelinegra sobre las mantas y abrigos, besó su cuello... entregó sus besos al terremoto que podía poner a hervir su sangre y luego calmarla con besos... no había sitio más hermoso que el que se compartiera con aquella pelirroja, sus besos y dulzura al hacer el amor embriagaban los sentidos de la morena, amarla era delicioso... sentir su perfume... la suavidad de su piel... el calor de sus besos; el ensayo podría tomar lugar más tarde, su alma necesitaba sentir a su amada pecosa... quería verse en sus ojos cuando la sintiera, quería leer en ella lo que su alma gritaba... en un abrazo estrecho, Lena besaba los labios de su niña, mordisqueó su boca, te amo... Yulia, dijo en su oído y deslizó sus besos a lo largo de su cuello, la piel de la chica se erizaba, con ambas manos acariciaba sus mejillas, el calor de sus pieles hacía desprender el suave perfume de cada una que se mezclaba hasta volverse uno solo, la morena dibujaba en la espalda de la pecosa, siempre con un poco de temor al usar su mano derecha, aún dolía pero el contacto de su niña podía sanar todas sus heridas... sintió cada estación de la ruta que siguió la pelirroja, se detuvo en sus senos, pequeños, firmes y esperando por ella, sus suspiros aumentaron cuando los rojos cabellos hicieron cosquillas en su vientre... luego sus labios... suaves escribiendo su historia de amor con besos.

Mmmm, mmmm, era el suave sonido que salía de los labios de la morena, su niña sabía perfectamente dónde sentía... su corazón parecía que iba a saltar de su pecho en cualquier momento, pero bien sabía que no, que su corazón estaba en el mejor lugar, dentro de la pelirroja...las caricias de su niña habían acelerado su respiración, gemía con cada nuevo beso... las manos de su pecosa recorrían sus piernas, eres mi vida Lena... dijo entrecortadamente... enredó sus manos en los rizos rojos de la chica, allí estaba su pecosa, haciéndola sentir... llevándola a ese sitio en donde con sus ojos cerrados podía ver los verdigrís de su amada... más allá del placer físico, entregaba su alma, cada uno de sus pensamientos y suspiros a la única y definitiva dueña de su vida... ese ángel de cabellos rojos, ese ángel que lograba calmar su carácter...aquella niña-mujer por la que valía la pena cualquier esfuerzo y cualquier sacrificio... ahora mismo la pelirroja le hacía gemir apresuradamente... el delicioso calor de su vientre se extendió a todo su cuerpo y alcanzó el orgasmo con sus besos y caricias... te amo mi vida, te amo... repetía...atrajo a su niña hasta sus labios... besó por completo el amado rostro infantil... sus mejillas sonrosadas... sus labios dulces y suaves... sus párpados, su mentón... eres mi cielo en esta tierra... dijo a Lena, de verdad no sé que sería de mí si no te hubiese encontrado, hizo girar a su niña para quedar sobre ella, cuida tu mano... dijo al ver un gesto de dolor en su rostro... cómo te sientes?... preguntó... si me duele, pero estoy bien... si estoy contigo... estoy muy bien, la pelirroja acarició la mejilla de la morena, eres bella... tú siempre me lo dices, pero tú eres increíblemente bella... podría morir por tus ojos, Yulia bajó un poco la vista... acéptalo... eres bella... no tanto como tú... afirmó y fundió sus labios con los de su amada pecosa, aquel beso húmedo y profundo... se fue transformando en uno suave... uno en el que se entregaba el corazón...la morena empezó el recorrido con sus labios del cuerpo de su amada, la devoción que imprimía en cada uno de esos besos era sentida por completo por la chica... Yulia sabía cómo amarla... sabía mecerla suavemente con sus caricias... sabía conducirla hasta el sitio en dónde su corazón parecía dejar de latir... los botones firmes en sus senos invitaron a la morena a ese paraíso, con sus manos y sus labios dibujó esas perfectas formas... los jadeos de la pelirroja le indicaban que estaba haciendo lo correcto, cada vez que sus manos les recorrían un nuevo suspiro llenaba sus sentidos, el perfume de la piel de su amada niña estaba impregnado en su piel misma... delicioso... embriagante... continuó la ruta iniciada, llevó las manos hasta la cintura de su niña y trazó un camino de besos hasta su ingle... gimió al contacto de sus labios, si Yulia... si, así mi amor, fueron las palabras que pronunció cuando la sintió en ella, jamás había imaginado que el placer se pudiera sentir así, que aquello de lo que todos hablaban de verdad fuera tan fuerte, aquella tarde helada semejaba mucho a aquella vivida en Konakovo, ella misma mordió sus labios cuando una de las manos de la morena continuó la tarea que habían empezado su boca... no había necesidad de decirle que deseaba ser amada despacio... lentamente... que quería sentirla... la morena claro que leía su alma y comprendía perfectamente el lenguaje de su cuerpo, se dirigió a sus labios y acompañó con besos cada una de sus caricias... minúsculas gotas cubrieron sus cuerpos, la morena mordió los labios de su pelirroja al tiempo que ella apretó fuertemente un poco más abajo de las caderas, atrajo aún más cerca de su niña, quería fundirse con ella y no volver a ser dos cuerpos sino sólo uno... poco a poco los trazos hechos con su mano se hicieron más rápidos... la pelirroja emitió un gritito cuando alcanzó el orgasmo, echó hacia atrás su cabeza y mojó sus labios... Yulia se concentró en besar sus hombros y su cuello, te amo, decía entre beso y beso, con sus delgados brazos estrechó tan fuerte como pudo a su amada niña, no quiero dejarte ir nunca... nunca me iré... mañana, así llore del dolor tocaré para ti, ya no es la sinfónica... tocaré tan solo para mi amada y bella pelirroja.

Cuidando no ser observada por ninguna de las ventanas, Lena llevó hasta el sitio en donde hizo el amor con su niña, los emparedados y refrescos que llevó, vestidas con sus bragas y camisetas comieron poco más tarde del medio día... ninguna podía quitar la sonrisa de sus rostros, ambos bellos, frescos y enamorados.

El ensayo volvió, en efecto, duró hasta casi las siete, volvieron las mantas a los pianos, cada vez que entre a este salón...definitivamente sonreiré... espero que no puedan leerme el pensamiento... nunca podré olvidar el salón del piano... El profesor Rovalov volvió a eso de las siete, deseó suerte a la morena; en otra situación la suerte no tendría nada que ver, él sabía de su talento, pero ahora... con su mano lastimada la suerte no le vendría mal.

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Mensaje por Lan » Sab 07 Abr 2007 20:21

ANDREI

Mi amor... vendré al medio día, te ayudaré con la ropa, te llevaré hasta el teatro... a las tres dijiste?... si, a las tres... dijo la morena dirigiendo la mirada hacia el techo... hablaré con Larissa, para qué?... no intentes hacer nada, descansa... tanto tus manos como tu alma... tienes que estar tranquila... le pediré que venga para asegurarse de que estés quieta...no te preocupes, no es necesario, pasaré la mañana en la cama, leyendo las partituras... mmm, dijo Lena, no me convences, pero te creeré... dijo al alzar un poco el mentón de la morena para besar sus labios... te amo mi vida, te veo más tarde, dijo y salió del apartamento; la morena empezó a levantar los platos de la mesa y empezó a lavarlos, escuchó la llave girar en la cerradura... qué haces mi amor?... acaso me vas a mentir diciéndome que no me preocupe, que descansarás?...lo siento, no quería que encontraras los platos sucios... déjalos, yo lo haré cuando vuelva, se me hace tarde y casi olvido estos informes, dijo tomando las carpetas azules que estaban en el sofá pequeño... con ellas en la mano fue hasta su niña... mi vida, descansa por favor, si me amas... descansa... posó su mano en la mejilla de la morena y dio un beso en su sien, gracias Lena... ya se estaba retirando y giró con un gesto de interrogación en el rostro... gracias?... por amarme como me amas... por ser tan dulce, por preocuparte por mí que soy un desastre... mi vida no me des las gracias... con amarme es suficiente... sonrió coquetamente y dijo, te veo luego...

El día parecía eterno, leyó las partituras, se recostó en la cama... que ahora sin su niña era inmensa... así, viendo el techo de esa habitación hizo un balance de todo lo que había sucedido en su vida... cuando recién descubrió su atracción por las chicas jamás imaginó encontrar a alguien como la pelirroja, hizo el recuento de los errores cometidos, de aquellas que pasaron por su vida siendo tan sólo un nombre más en una lista, a veces se sorprendía pensando en que hubiera sido hermoso no tener pasado para ofrecer también su primera vez a esa mujer que amaba, aunque luego pensaba que de no haber conocido a esas chicas jamás hubiese peleado con Katia y pues... de Lena nada, sonrió imaginar una gran máquina que funcionaba a la perfección aunque no se le entendiera, todo estaba organizado para poner frente a una a la persona que es tu destino... ya sólo era cuestión de saberle reconocer... recordó el rubor que cubrió el cuerpo de su niña esa tarde... un escalofrío recorrió su cuerpo cuando en su mente vibraron aquellas palabras... “no vas a llevarme a la habitación de tus padres”... habían tantas memorias hermosas, todas aquellas imágenes de la pelirroja durmiendo en su habitación en la casa de sus padres... inocente con sus cabellos regados en la almohada, sus labios sonrosados dispuestos al beso, su bello cuerpo desnudo enredado con el de ella, su guiño coqueto que brindaba justo antes de salir de la habitación... perfección era la única palabra que podía nombrar todo lo que encontraba en su pelirroja... ella era la mujer perfecta, el amor perfecto... errores, sin duda ambas los tenían, pero su amor era más fuerte y tomadas de la mano... nada era imposible...

Ya volví amor... la suave voz de Lena llegó hasta sus oídos, le vio entrar a la habitación...ves?... descansando como prometí, la cama estaba llena de papeles, las partituras estudiadas... me daré un baño, dijo la morena, está bien, cuando salgas ya tendré listo algo para comer... todo saldrá bien mi amor, decía la pelirroja a su niña mientras comían, eso espero... por cierto, me prestas tus guantes negros de lana?... claro, pero te quedan un poco grandes, dijo la pecosa, no quiero causar lástima, si me ven la mano seguro que no dejarán que toque o estarán predispuestos... quiero que todo sea normal... seguro, luego les busco.

La pelirroja ayudó a su niña con la ropa, vistió ropas negras, pantalones, camisa, abrigo, bufanda y los guantes de su amada, a las dos con quince minutos partieron del apartamento, Lena dejó a Yulia frente al Teatro, allí tendrían lugar las pruebas. Apenas eran seis personas quienes aspiraban a los puestos, Yulia confirmó su nombre en la lista que tenía en las manos el pequeño hombre calvo, sería la cuarta, así que tendría que esperar... salió unos minutos y volvió con un cigarrillo en sus labios, bien sabía que a Lena no le gustaba que fumara, su salud... qué hago si te pasa algo?... era lo que decía siempre su niña, sin embargo ahora, para calmar la tensión bien sabía que su niña le entendería.

Siete personas integraban el jurado de selección, les fueron presentados a los aspirantes y la prueba comenzó... sólo otra mujer más y cuatro hombres eran quienes tendrían la oportunidad de ser escuchados, Yuri Terguekov fue el primero, la morena sabía de él, había formado parte de la orquesta de bellas artes, sin duda tenía grandes posibilidades, luego seguiría el maestro Gustav Ilich... el hombre era una leyenda en el mundo de la música clásica, seguiría Dimitri Ivanovich... a él no le conocía, el joven, casi tanto como ella, al parecer había obtenido la oportunidad por influencias, lo supo cuando el calvito le llamó y dijo “tu tío ya había dado tu nombre”... claro, Igor Ivanovich... el sub secretario de la Academia de música, ella seguiría a aquel muchacho, luego vendría Ivana Nicolaieva... la mujer iba en busca de su antiguo puesto, ella le había abandonado antes de su matrimonio, ahora divorciada pretendía volver a él... por último el candidato más fuerte Konstantín Lednev, quizá el más cotizado pianista moderno, lo único que no había hecho era tocar para la sinfónica de Moscú, esto era un reto personal... todos ellos grandes o con grandes influencias, ella era apenas una chica desconocida que tenía una mano seriamente lastimada, pero ella poseía algo que ninguno de ellos tenía, ella no tocaría por ella, ella tocaría por su amor.

Vio salir una a uno con una sonrisa de satisfacción, estar en la pequeña habitación que era la de espera para ellos aumentaba aún más la tensión, podían escuchar las notas interpretadas... ella les escuchó, perfectas sin duda, aunque demasiado mecánicas para su gusto, al interpretar hay que poner el corazón, no se puede de otra manera. Yulia estaba fumando ya su cigarrillo número ocho para cuando su nombre fue dicho en voz alta, lo apagó en una de los ceniceros de pedestal del pequeño salón y se encaminó hasta donde le llamaron... saludó de mano a todos los presentes, algunos de ellos apretaron un poco más su mano derecha, no se quitó los guantes, no quería que le vieran, entregó la carpeta que contenía todos los datos solicitados, acreditaciones, currículum, copia de documentos legales y los dados por la academia... se dirigió hasta el piano, su mano dolía ahora un poco más luego de los apretones, hasta allí retiró sus guantes, colocó las partituras en su sitio y empezó a tocar...

Cada vez que una punzada de dolor lastimaba su mano, pensaba inmediatamente en su amada niña de ojos verdigrís, por ella tenía que lograrlo, interpretó los clásicos sin errores, llegó a la parte en que interpretaría lo que ellos solicitaran, algo más moderno, algunas piezas italianas, ahora... dijo el hombre que presidía el jurado, toca algo que tú quieras tocar, algo que haga resaltar tu talento... esta era su oportunidad, su melodía, la de las dos, Luz de Luna... las notas altas dolían bastante en su mano, el acompañamiento no era el problema, aún con dolor no titubeó ni una sola vez, una mujer de mediana edad integrante del jurado se levantó, encaminó sus pasos hasta la chica... estaba impresionada con la emoción que inundaba sus sentidos, esa interpretación iba más allá de lo perfecto... sublime era una palabra cercana a lo que les hacía sentir. La morena no leía las notas, su corazón guiaba sus manos y con sus ojos cerrados pensaba en su pelirroja... la mujer abrió aún más sus ojos al ver el corte y las suturas en la mano derecha de Yulia, vio además un par de lágrimas surcar sus mejillas, la mano aún estaba inflamada, cómo podía esa chica tocar con semejante herida?... no dijo nada y volvió a su sitio, la pelinegra no se enteró de que había sido observada de cerca.

Su turno terminó, colocó los guantes en sus manos antes de levantarse, a punto de cruzar la puerta estaba cuando se topó de frente con Andrei... el chico con el que había tenido problemas... aquel que había molestado a su pelirroja, enfrentó sus ojos sin decir palabra... hola! dijo el muchacho al calvo que había recogido los nombres de los candidatos...puedo hablar con “mi abuelo”?... hizo énfasis en las dos últimas palabras y sonrió, estaba claro que sabía lo de la prueba que se llevaba a cabo, la morena vio como saludó a uno de los hombres del jurado, al mayor... se sintió desolada aunque no cambió su gesto, ahora ese estúpido tiene la oportunidad de vengarse... pensó... seguro lo hará... regresó al salón de espera, aún faltaban dos más... cuando el muchacho salió dirigió una mirada burlona a la chica ojiazul, disfrutó un poco al ver el enojo en sus ojos... salió de allí y la morena se sentó en el suelo y prendió fuego a su noveno cigarrillo.

Pocos minutos antes de dar las cinco, la pelirroja llegó hasta el sitio de la prueba, vio a lo lejos a su niña sentada en el suelo de un pequeño salón, estaba fumando, Yulia, quien tenía la vista clavada en el sus zapatos no se percató de la llegada de su amor, sólo al reconocer su calzado alzó la vista y sonrió débilmente... Lena, dijo muy suave... la pelirroja se agachó para quedar a su altura, cómo va todo?... preguntó... aunque sabía que algo andaba mal, a aquellos ojos azules les hacía falta la chispa... estaban un poquito apagados, tristes.

Yulia dijo a su niña cuál había sido el orden de interpretación, mencionó lo que sabía de cada uno de los aspirantes... qué más?... preguntó... sé que algo pasa, aún no me lo has dicho todo... Andrei, dijo Yulia con un tono molesto, el abuelo del estúpido es parte del jurado... Lena recordó hasta ese momento que claro, quien había logrado el apoyo económico del padre de la pelirroja para la sinfónica había sido precisamente Wasili, el abuelo de Andrei... qué sucedió?... preguntó... vino y nos topamos justo al salir, seguro que habló con su abuelo para que olvide mi nombre y mi interpretación...ah!, ese desgraciado tiene ahora una oportunidad para vengarse.

En efecto, cuando Andrei saludó a su abuelo, automáticamente preguntó por la chica que acababa de salir, qué tal tocó esa muchacha?... antes de que Wasili tuviera el tiempo de responder, la mujer que se había acercado hasta Yulia dijo: es estupenda... domina la técnica pero además la emoción... aún faltan dos, pero esa chica sin duda tiene talento... Andrei escuchó solamente los comentarios, haló a su abuelo hasta apartarlo un poco y le dijo: dieduchka... esa es la muchacha... qué muchacha? Dijo el hombre... la que está con Lena, la que me quitó a Lena, no dejes que pase esta prueba... el abuelo del muchacho se le quedó viendo fijamente, qué me estás pidiendo?... quieres que deje de ser objetivo porque a ti se te antoja?... me das vergüenza muchacho, Lena jamás estuvo contigo, nadie te ha quitado nada, aunque ahora comprendo a esa muchacha, lo que acabas de hacer es bajo Andrei, pensaré que nunca lo dijiste, olvidaré esto, pero lárgate, hablaremos otro día... el muchacho apenas dijo el motivo que lo había llevado hasta allí y salió, no había logrado más que el desprecio de su abuelo, pero al ver a la morena no pudo evitar sonreír, al menos le haría pasar un mal rato imaginando lo que él habría podido decir.

El joven que había antecedido a la morena en la prueba se acercó un poco a las chicas... hola! Sonrió, interpretaste hermoso, gracias, respondió Yulia, déjame decirte que sin duda jamás escuché Luz de Luna de esa manera, Lena vio con agradecimiento los ojos azules de su amor, tienes mucho talento... Dimitri Ivanovich... dijo mientras extendía su mano, Yulia Volkova... Lena Katina... hola Dimitri, llámenme Dima, así me llaman mis amigos... claro... Dima, tú eres sobrino del sub secretario de la academia?... si, Igor es mi tío... no pudo evitar mirar fijamente las manos de las dos, se encontraban enlazadas, vio el corte en el dorso de la mano derecha de la chica de cabello oscuro, me lastimé... explicó Yulia... lo siento, te duele mucho?... un poco, tú también tocaste bien... jamás podré hacerlo como tú...

Dame un segundo amor, dijo Lena, ahora vuelvo... se levantó y salió de la habitación... amor?... preguntó el muchacho, si, Lena y yo somos pareja, vivimos juntas hace ya casi un año, felicitaciones... es muy linda, gracias, claro que es bella... casi tanto como lo es por dentro... la pelirroja volvió trayendo un vaso de papel con agua, toma, ya es hora... la morena tragó la pastilla que llevó su niña, bebió el agua y se dispuso a esperar.

A eso de las seis, el hombre calvo volvió a llamar a cada uno en el orden en el que interpretaron, se les comunicó que ya no volverían a salir por esa habitación, así que si tenían pertenencias debían llevarlas de una buena vez con ellos... cuando llegó el turno de Dima, Yulia apagó su cigarrillo, me iré fuera en cuanto te llamen, dijo Lena, supongo que saldrán por le puerta del vestuario, te esperaré allí... si, cómo me gustaría que pudieras entrar conmigo, tomando mi mano, sé que lo hiciste muy bien, la competencia será dura, pero recuerda que lo más importante es que te hayas cumplido a ti misma, los demás no importan... la morena escuchó su nombre, besó brevemente los labios de su niña y cerró la puerta tras de sí.

Señorita Volkova, dijo el hombre que presidía el jurado, su interpretación ha sido notable, sin duda es una mujer con talento, la morena no sabía dónde posar su mirada, las emociones le traicionaban, su futuro estaba en manos de siete desconocidos, bueno, seis y el abuelo del muchacho, sentada frente a ellos, en su mente la imagen de su amada pecosa con cara de decepción cruzó, felicitaciones señorita Volkova usted ha sido elegida para ser la pianista titular de la sinfónica... la morena no escuchó, su mente estaba en otro sitio, señorita Volkova?... felicitaciones, la mujer que había visto su mano se le acercó y esa cercanía sacó a la chica del estado hipnótico en que estaba, si?... felicidades... la morena se levantó y se dirigió a estrechar las manos del jurado, todos ellos sujetaron ahora con más delicadeza... cuándo empiezo?... preguntó, en cuanto su mano se recupere, dijo el abuelo de Andrei, venga mañana para formalizar la contratación... Yulia no salía de su asombro, había obtenido el puesto, iba a tocar con la sinfónica de Moscú...

Con una bella sonrisa en el rostro salió por la puerta que le indicaron... afuera, su pelirroja estaba sentada junto a Dima, Lena se levantó, tan sólo al ver el brillo de sus ojos supo que había obtenido el puesto, se abrazaron tan fuerte como pudieron, la pelirroja alzó un poco a su morena, lo conseguí amor, lo conseguí... dijo antes de besar sus labios, quien sabe cuanto duraron en el beso, ambas tenían lágrimas en sus ojos, el esfuerzo de años de estudio estaban hoy dando sus frutos, Dima no quiso interrumpir, él había sido seleccionado como el pianista suplente, también se encontraba feliz... al terminar las chicas el beso, el joven se les acercó, felicidades Yulia, te lo mereces, los ojos de la morena brillaban intensamente, gracias Dima, vamos, dijo el muchacho, les invito a celebrar.

Durante el trayecto hasta aquel pequeño bar del centro, Lena contó a la morena que Dima había sido seleccionado suplente, Yulia sonreía y besaba la mano de su amada, a veces se veía interrumpida en los besos cuando la pelirroja tenía que realizar algún cambio, pero volvía a iniciar la tarea, te amo Lena, decía, su corazón apenas podía con la emoción, el muchacho era testigo de aquel amor desde el asiento trasero del auto verde... en un principio los tres bebieron vodka, luego solamente la pelinegra y el chico lo hicieron, debo conducir, dijo Lena cuando empezó a beber agua gaseosa, constantemente la pelirroja sintió los brazos de su niña, quizá si bebió unas cuantas copas de más, pero cómo culparla?, ese era su momento, la pelirroja sabía que no había por qué preocuparse, mañana ayudaría a calmar su dolor de cabeza y malestar, pero por ahora para qué molestarle.

Cuando eran casi las tres de la mañana, abandonaron el lugar, Lena condujo hasta la dirección que había obtenido del muchacho, vio que cruzara la puerta y se dirigió hasta el apartamento... la morena descansaba en sus piernas, por esa razón condujo muy despacio, se veía tan linda, aún no dormía, a pesar de las emociones y el vodka, aún no se había rendido, iba murmurando palabras para su pequeña, inventó canciones para su amor... “si quisieras saber qué es la poesía, tan sólo tienes que ver tu rostro en el espejo, no hay nadie más afortunada que yo... amo a la mujer perfecta y ella me ama también... “ continuó así hasta el apartamento, Lena reía con cada nueva ocurrencia, le ayudó a bajar del auto, empezó a reír... mira que ahora tienes que lidiar con una borracha... dijo riendo un poco más fuerte... te amo mi vida, te amo... dijo alto, abrazó a su niña, aunque el estado en el que se encontraba casi hizo que perdieran el equilibrio, vamos amor, dijo Lena luego del abrazo, besó sus labios brevemente, vamos a casa, es hora de descansar. Subieron las escaleras y ya en la salita la pelirroja volvió nuevamente a los labios de su niña, aquel beso fue tan profundo que casi aclaró la mente de la morena, te amo alfiler, dijo con unas lágrimas en sus ojos, sabía que lo lograrías, si lo logré fue por ti, fuiste tú mi inspiración en esa prueba, eres tú mi motivo... todo lo que necesito, era hora de descansar, la pelirroja desvistió a su niña quien ya había caído rendida ante el sueño, el cansancio y el alcohol, hacía frío, le puso los pantalones del pijama, las calcetas y una camiseta, ella vistió la camisa de los pijamas de la morena y sus bragas... abrazó a su ahora calmo terremoto y durmió...

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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Lun 09 Abr 2007 20:45

ESTA ERA MI HABITACIÓN

El teléfono hizo dar un salto a la pelirroja, si?... dijo en voz baja, no quería despertar a su niña, Lena?... la voz de Larissa llegó desde el otro lado de la línea, buenos días Larissa, dijo, ayer estuvimos llamando hasta tarde, pero nadie respondió, todo está bien?... si, todo está bien, Yulia obtuvo la plaza titular... respondió aún bajito, volvimos tarde, celebramos el acontecimiento, disculpen si no llamamos, pero cuando nos dimos cuenta ya era muy tarde... Yulia aún duerme verdad?, dijo Larissa quien supuso la clase de celebración... si, dijo Lena, aún duerme, quiere que le despierte?... no, deja, más tarde iremos a visitarles... luego de la comida... les esperamos... la madre de la morena colgó, qué hora será? Se preguntó la chica, consultó su reloj que siempre dejaba en la mesa de noche, vaya, las doce, con razón estaban preocupados... miró a su niña, dormía, aunque cuando despertara sin duda se sentiría terrible, hacía mucho tiempo que no bebía de esa manera ni esa cantidad, hoy vas a padecer amor, dijo sonriendo, se levantó... se daría un baño y tendría preparado algo para cuando su amada se levantara, un poco de sopa no le vendría mal...

Mientras preparaba una sopa de pollo, el teléfono volvió a sonar, esta vez era su madre... mi amor, dijo al escuchar la voz de su hija, hola mamá!... dime, cómo le fue a Yulia con la prueba?... Lena sintió profunda alegría al saber el motivo de la llamada de su madre, tu padre y yo queremos saber, obtuvo la plaza, dijo emocionada, lo consiguió mamá, lo consiguió... escuchó cómo su madre comentaba en voz alta a su padre... escuchó a lo lejos la voz de él, qué bien!, le escuchó exclamar, ahora si, haremos esa cena especial... estábamos pensando con tu padre en preparar una cena para celebrar, está bien?... claro respondió Lena, le diré a los padres de Yulia que nos acompañen, no, dijo la madre, la pelirroja pareció contrariada, sin embargo el comentario final de su madre le hizo sonreír, ... dame su número telefónico, yo misma les invitaré... la pecosa dio el número y se despidió de su madre.

Colocando el teléfono en su sitio estaba cuando vio la figura de su amada cruzar la puerta... venía frotándose los ojos, amor?... me siento terrible, lo sé mi vida, ven acá... la morena obedeció y se dirigió hasta el sofá en dónde estaba su niña, quieres un vodka?... preguntó sabiendo el gesto que vería, no!, quiero morirme... me está matando el dolor de cabeza... ven, haré algo por ti... tomó su mano y le llevó hasta el baño, la tina ya está lista... dijo, vamos a darte un baño... le hizo meterse a la tina, tú no te bañarás conmigo? Dijo la morena haciendo un puchero, no, ya me bañé, ahora te bañaré a ti...sentada en el borde Lena lavó suavemente el cuerpo de su niña, ésta cerraba los ojos y sentía cómo el agua caliente relajaba sus sentidos y aliviaba su malestar...mis padres nos invitaron a cenar hoy... quieren celebrar lo del trabajo... claro, llamaré a mis padres para decirles que les veremos mañana... pues no, mis padres también les invitaron, así que hoy en la noche iremos a casa de ellos... está bien, aunque será raro...oye, a todo esto, por qué no estás en la universidad?... seguro que no son las ocho de la mañana, desde ayer pedí permiso en el trabajo, mañana pondré al día todo, sabía que hoy sería un día especial... diciendo esto se acercó un poco hasta su niña para besarle, ocasión que aprovechó la morena, sujetó la cintura de su niña y la atrajo hasta meterla con ella a la tina... rieron mientras se besaban, parece que ya recuperó sus fuerzas “señorita”... claro, dijo Yulia mientras alzaba una de sus cejas, por ti... tengo fuerzas para todo... el baño terminó, la pelinegra disfrutó enormemente ver a su niña quitar su ropa mojada y ver su bello cuerpo desnudo... ven alfiler pervertido... dijo, la morena rió... vi como me mirabas... bandida, se vistieron y se sentaron a la mesa... bebe la sopa, te ayudará... gracias amor, no hay nadie como tú... no te creas... como tú tampoco... dijo Lena... no, después de mí tiraron el molde... dijo con cierto aire de orgullo... claro, no había que cometer el mismo error dos veces... ambas rieron en la mesa, las preocupaciones eran cosa del pasado, ahora sí, el futuro brillaba para ambas... al fin, la fortuna sonreía a las dos.

Después de la comida, la morena recibió la felicitación telefónica de sus padres, además de un regaño materno por beber, mira que Lena te tiene paciencia, no abuses, le dijo Larissa, no te preocupes mamá, no volverá a ocurrir, me siento terrible, aunque ya Lena me dio sopa y unas aspirinas... quedaron en verse en la noche, ellas pasarían para indicarles el camino a la casa de la pelirroja... Lena buscaba que vestir esa noche... quizá el vestido gris oscuro... dijo Yulia, te ves espectacular en él, la pecosa sonrió, te das cuenta que casi es un año que no voy a casa, que desde que salí aquel día no he vuelto, de verdad estoy emocionada... pues si tú estás así, yo estoy nerviosa, yo sólo vi tu casa por fuera, jamás he entrado allí... ven alfiler, buscaremos tu ropa, tú también te vas a ver bella esta noche.

Cuando pasaron por los padres de la morena, éstos se quedaron sin palabras, ambas estaban radiantes, Lena en el vestido gris a pedido de su chica y Yulia con un conjunto azul marino, que elegancia dijo la morena al ver a su padre vistiendo su mejor traje, es una noche especial, mi hija, la pianista de la sinfónica de Moscú... cada par en su auto se dirigieron hasta aquella área de Moscú, la más elegante... el corazón de Lena palpitaba fuertemente... apretó la mano de su niña cuando vio, al doblar la esquina su casa, allí estaba el sitio que había abandonado para seguir a su corazón, ahora volvía con el amor de su mano.

Los cuatro estaban a las puertas de aquel palacio, Lena presionó el botón del intercomunicador, soy Lena, dijo... antes de terminar el sonido eléctrico de la cerradura le indicó que podía abrir... allí estaba todo, como le había dejado... incluso su auto estaba en el sitio acostumbrado en el estacionamiento... sus padres salieron al encuentro, Innesa no pudo evitar unas lágrimas... se abrazaron, Sergey felicitó a la morena por su logro, luego lo hizo la madre, entraron a la casa para conversar, poco a poco todos se sintieron cómodos, Oleg y Sergey hablaban sobre algunas cosas, Larissa e Innesa de otras y los hermanos de la pelirroja les interrogaban a las dos acerca de la prueba de la sinfónica, antes de cenar, la pelirroja fue hasta la cocina llevando a la morena de la mano, ven, quiero que conozcas a gente que aprecio, saludó con besos a todos aquellos que estaban empleados en su casa, Katarina... dijo abrazando a una mujer un poco mayor, ella me conoce desde niña... explicó a Yulia, la morena saludó con besos también...era hora de cenar... se despidieron de ellos y se encaminaron hasta el comedor. Todos en esa casa comentaron el regreso de la niña Elena, estaba tan linda, se le veía feliz... ellos claro que sabían que ahora vivía con una chica, le conocieron y les agradó enseguida, notaron el amor en aquellos ojos azules.

Cenaron los manjares, los padres de ambas hicieron la sobremesa en el salón de té, bebieron algunas copas, Yulia rechazó cortésmente... los padres de ella rieron... Oleg, como siempre hizo un comentario gracioso... ya no más para ella, ayer tuvo suficiente... mamá... puedo ir a la que era mi habitación?... preguntó Lena... claro mi amor, esta casa es tuya... y tuya, dijo dirigiéndose a la morena... ven, dijo iremos a la que fue mi habitación... un escalofrío llenó el cuerpo de la chica, volvía a aquel sitio que fue testigo de su amor oculto, aquel sitio que fue testigo de la decisión más importante de su vida, la más acertada decisión que hubiese tomado.

Esta era mi habitación, dijo al momento de abrir la puerta, Yulia vio todo aquello, su ordenador, su preciosa cama, el escritorio, todos muebles finos y de buen gusto... dejaste todo esto por mí... dijo sin esperar respuesta la morena, y lo volvería a hacer...respondió con plena seguridad la chica de ojos verdigrís... te amo Yulia, por encima de todo, te amo.

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Luz de Luna

Mensaje por Lan » Lun 09 Abr 2007 20:49

EL FINAL?

Los días pasaron volando, ya estaban por celebrar el año nuevo, Yulia ya se había recuperado de la herida de su mano derecha, tenían unos días para descansar, el cinco de enero la sinfónica viajaría a Estocolmo, abrazadas ante la chimenea de la cabaña en Konakovo, sitio al que habían ido para disfrutar de la calma, sus labios se juntaban, soy completamente feliz alfiler... yo también amor, no necesito nada más que a ti para ser feliz... irías conmigo a Estocolmo?... preguntó la morena, no te traería problemas?... no lo creo, el director por lo general viaja con su esposa... por qué no podrías ir tú conmigo, ahora que tienes un descanso sería ideal, quizá en otra oportunidad no puedas viajar conmigo... claro amor... iré contigo.

Ese año nuevo estuvieron de un sitio a otro, primero a la casa de los padres de la pelirroja, luego a donde los padres de la morena, pero a la media noche, estaban juntas, en su pequeño apartamento... dicen, empezó la morena, que uno repite todo el año lo que hace a la media noche de la nochevieja, si es así... que año el que tendremos dijo la pelirroja... se estaban amando, sus cuerpos desnudos estaban abrazados mientras se sentían una a la otra, al tiempo que las campanadas se escuchaban por toda la ciudad, la pelirroja alcanzaba el orgasmo de la mano de su niña de ojos azules... ella también escuchaba campanadas en su interior, aquel terremoto de ojos azules y aspecto de ángel la amaba, lo podía sentir en cada beso, en la entrega total de su amor... tenían juntas toda una vida para amarse... ambas lo habían prometido...aquel amor tan grande se veía reflejado en sus rostros, completamente feliz dijo a su morena... quizá más adelante otro de mis sueños se haga realidad... cuál dijo la morena, otro?... si, el primero has sido tú, tú eres un sueño hecho realidad... y el otro sueño?... unos pequeños pasitos por la casa... quieres ser madre? Preguntó con gesto un poco triste la morena, quizá, aunque ya tendremos tiempo de hablar de eso, aún somos muy jóvenes, estás hablando de inseminación? Preguntó nuevamente Yulia, no lo creo, respondió sincera, no podrá admitir a nadie entre las dos, aunque no conociera ni su nombre ni su rostro no creo que pudiera... hay otras alternativas, pero para eso hay tiempo, tenemos toda una vida... dijo al tiempo que besaba su cuello y trazaba un camino hacia el sur de su niña... le amó con toda su alma, le sintió gemir y temblar al llegar a la cima... se abrazaron y recibieron el nuevo año una en los brazos de la otra... aunque para algunos ese puede ser el final de una historia, para ellas era tan solo el principio.

FIN

See you next time!!!!! :wink:

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Re: Luz de Luna

Mensaje por Lili » Mar 10 Abr 2007 00:15

MUCHAAAS GRACIAS LAN POR POSTEAR ESTE FIC Q ESTUVO MUY PERO MUY XEVERE, si no fuese muchom pedir talvez podrias postear otros siiiiiiiiiiiiiiii :D

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Mensaje por natacha_159 » Sab 04 Ago 2007 18:13

waaaaaaaaaaa k fik mas bueno me encanto me facino. :D :D :D
Amor, Amor, Amor aveces confundimos el amor con pasion y al final no es mas k una simple ilusion.

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Luz de Luna / La Carta

Mensaje por Lan » Lun 06 Ago 2007 13:44

La Carta



"Mi preciosa Lena:

No estàs... còmo lo sè?... lo sè porque no tengo tu sabor en mi boca esta mañana, porque me duchè, me mudè de ropa y peinè y aùn no me veo al espejo... sè que no estàs porque mi camisa està arrugada, porque no me sonreíste ni entrecerraste tus ojos verdigrìs al preguntar de què botella la habìa sacado... no estàs y lo sè, porque el aire se està volviendo irrespirable, porque esta ciudad està muerta... Moscù vive porque te tiene a ti... las obligaciones dijiste... y estoy aquì cumpliendo con ellas, què ganas de mandar al diablo todo y volver a tus brazos... esta ha sido mi primer noche sin tì desde que tù y yo estamos juntas... desde que un dìa tu destino y el mìo se volvieron uno... te extraño Lena... anoche no pude dormir en esa cama, intentè calmar el cansancio del dìa pero es imposible estar en un lecho donde tù no estès... junto a mi... para darme la paz que sòlo tù puedes darme... no quiero volver a estar fuera de casa, no quiero volver a pasar una noche sin que compartamos ese trozo de cielo, no quiero volver a despertar amontonada en una silla extrañando tu calor, no quiero volver a despertar sin tu sabor en mis labios y sin tu caricia en mis cabellos.

Anoche intentè calmar esta angustia al llamar por teléfono, maldición, esta nevada no cesa aùn y tendrè que pasarme el resto del día sin poder escucharte... no he podido escuchar la melodía que es tu voz... hoy he comprendido que dejè de ser yo para ser nosotras... que no existe màs una Yulia Volkova asì, a secas... ahora somos tù y yo.

Me di tiempo el tiempo para pensar y asì pensando el sueño me venció por la madrugada, recordè cada detalle de nuestro encuentro... aquella orilla del camino, tu mirada afligida, tu sonrisa y el temblor de mi corazón al tocar tu mano en el saludo... el modo en que tu nombre resonò en mi, en mi corazón.

Recordè tambièn cuando afligida te marchaste de aquel café luego que tu madre nos sorprendiera... cuando llegaste a casa con tus maletas me hiciste la mujer màs feliz del mundo... me dedicaste aquella medalla de la universidad... has hecho tanto por mì... y me amas... soy dichosa por tenerte... lo menos que puedo hacer es amarte, respetar el amor que me tienes, con fidelidad y mis mejores esfuerzos por ser cada dìa mejor, por merecerte cada dìa.

Anoche pensè en lo que dijiste el año nuevo... cerrè mis ojos y por un momento te imaginè usando ropa holgada y logrè ver còmo tu vientre tomaba nueva forma... estoy soñando lo sè, pero la emoción me llenò y llorè... si, llorè porque sì mi amor, deseo formar una familia contigo... y llorè porque hay magníficos regalos que la naturaleza no me permite...

Tendremos que encontrar maneras... soluciones... y harè lo que sea necesario para que el que antes era tu sueño y ahora es el nuestro se vea hecho una realidad...

Te amo pecosa... no puedo vivir sin tu sonrisa, no puedo ser yo si no comparto mis pensamientos para que los engrandezcas con los tuyos... no puedo ser yo si no veo tus ojos... si no toco tus manos... eres lo mejor de mì...porque eres mìa... y orgullosa lo digo, siento y escribo... eres mìa Lena... eres la mujer que es mìa.

Yo por mi lado... te doy lo que soy... sabes que me tienes... desde aquel dìa, por completo, mi corazón, mi mente y mis manos... todo... este alfiler te pertenece. Harè todo lo que pueda por construir tus sueños... cueste lo que cueste... piedra a piedra... con mis manos y yo misma si es necesario.

No quiero volver a estar sin tì, no lo soporto... mi corazón no da màs y solamente soy un cuerpo que se mueve mecánicamente... porque mis sueños, deseos y voluntad... son tuyos y allì se han quedado...te amo... eres mi cielo en esta tierra.

Tuya... siempre tuya... Yulia"



Lena dobló el papel de nuevo y lo metió en el bolsillo de la chaqueta de Yulia...aún no sabía a qué hora de la madrugada llegó... sólo había sentido su abrazo... cuando estaba por preguntar... la morena había callado sus labios con un beso...vio de nuevo al lecho... allí estaba su amada de cabello revuelto... en su sitio... junto a ella.

No pudo evitar unas lágrimas... dulces muy dulces... te amo, dijo en un susurro y volvió para abrazar a su amor.



Historia de Volk Kotenok

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Mensaje por natacha_159 » Lun 06 Ago 2007 15:04

ahy dios k linda carta me encanto me facino :wink: :wink:
Amor, Amor, Amor aveces confundimos el amor con pasion y al final no es mas k una simple ilusion.

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Mensaje por k.A.t.I.a.! » Lun 06 Ago 2007 19:20

Oye Lan es una continuación del fic?? que pregunta xD

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Mensaje por Lan » Lun 06 Ago 2007 19:39

No es solo una carta que Yulia escribio a Lena en una tour (es solo un complemento)

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Mensaje por chan! » Lun 06 Ago 2007 20:20

este fic lo leí en tatu.com.mx muuuuy bueno

realmente bonita la carta n.n
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Re: Luz de Luna / La Carta

Mensaje por Lili » Lun 06 Ago 2007 23:12

Lan escribió:No es solo una carta que Yulia escribio a Lena en una tour (es solo un complemento)
Lan esa carta es verdadera? o solo es una q se hizo como complemento del fic?... :?: ...
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Mensaje por fefa » Mar 07 Ago 2007 14:04

Hermosa hermosa me encanto :D Cést bon
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Luz de Luna / La Carta

Mensaje por Lan » Mar 07 Ago 2007 17:13

Si es verdadera en lo site de la autora consta la carta, pues es despues de la
historia :wink:

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Re: Luz de Luna / La Carta

Mensaje por Lili » Mar 07 Ago 2007 22:04

entonces en base a esa carta supongo q habra hecho el fic verdad???'
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